SEMANA DE HOSPITAL.

29 Feb 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Anécdota, Queretanidad | Sin comentario »

Lunes 24 febrero

La burocracia al cuadrado ha pasado al cubo en la atención popular del Hospital General Q, con más trámites, copias, papeleo, colas.
La Póliza de Afiliación al Seguro Popular ya chupó faros. Y ahora cada consulta y cada análisis clínico requieren llenar un formato, una copia de la credencial del INE y hacer una fila en la Caja para el Recibo Único que acredita la exención del pago y el servicio gratuito. Gracias.
Todo el hospital es un examen de democracia, paciencia, vueltas y revueltas, disgusto, enojo, impotencia, humanismo, humildad… para todos: pacientes, trabajadoras y médicos.
No todos pasamos dicho examen humanista democrático administrativo.
Trámites sobre trámites del cuadrado al cubo, y las colas, las copias, las horas, la mortificación, los días, la angustia, las semanas, los meses…
Si le va a uno más o menos bien, sale uno bendito del hospital,
Si hay algo oscuro, sale uno pesado y tenebroso.
Y es apenas el principio, falta lo que falta.
Llegué antes de las siete de la mañana y salí sobre las once del día.
–Electrocardiograma y radiografía del tórax.
–“La camilla eléctrica” y “el pecho rayo equis”. Cinco minutos cada uno.
–Lo que tarda es la administración, la cantidad de gente, la burocracia, la indolencia y otras vainas.
Mañana tengo que llegar antes de la seis.

La chica tomándose fotos (selfies) a la mitad del puente sobre la 5 de Febrero; el puente que a otros nos da miedo. Es para una tarea, me dijo. ¿Me sacas una? Fueron tres. Gratis, ja.

Caminé todo Zaragoza para ver y saborear la vida.
Pasé al mercado Escobedo a comprar frutas y verduras.
Tomé mi camión en la esquina de la ferretería La Fragua.
Llegué a la Presidentes y fui por los periódicos con don Ramón y Juanita.
Me encerré en casa y ya no salí.
Garabateo estos renglones.
Escucho música clásica suave, melancólica, triste.
Con los ojos abiertos de Yourcenar:
–Es el silencioso deslizamiento hacia el abismo.

Martes 25 febrero

Cinco consultas y análisis en una semana, cinco previas filas para sacar la cita, cinco filas el día de la misma, y antes cinco filas en la Caja para obtener el recibo de gratuidad del servicio, consultas, exámenes médicos. No exagero. De la burocracia y el papeleo al cuadrado se pasó a más de lo mismo al cubo. Paciencia. Estoicismo. Humildad. Todo es gratis, salvo el tiempo invertido. Peor sería estar tirado en el desierto de cemento.
Llegué a las 6 de la mañana y fui el quinto.
Falta de información y caos en la fila, no hay ni dónde sentarse.
Desde luego falta personal en número y en capacitación.
Pero igual hay que decir que cada uno de los trabajadores, desde los simples vigilantes, recepcionistas, trabajadoras sociales y las enfermeras, sobre todo éstas, realizan dos tres funciones distintas al mismo tiempo. En este sentido, mis respetos.
Cosa rara, el servicio empezó poco antes de las 7 y a los diez minutos ya estaba siendo atendido en mis exámenes de laboratorio de sangre.
Excelente atención del joven enfermero o pasante de medicina y la trabajadora de recepción. Felicité y les di las gracias a los dos.
¡A las 7:15 horas ya estaba fuera del hospital!

Tras el ayuno y los litros de agua del día anterior, llevaba un bizcocho (un cuerno) con una rebanada gruesa de queso manchego, una rodaja de jitomate y un poco de chile chipotle, que con un café americano y viendo a la gente pasar, sentado en algún rincón de la selva, me supo a gloria.
Tomé mi camión, la letra L, y regresé a casa. De la ferretería La Fragua hacia el Cimatario ya me siento en zona amiga por conocida.
Esta vez me hice acompañar por el Sidi, el guerrero de Pérez-Reverte:
–Lo peor no era el combate, sino la espera.
–No había comido nada aquella mañana, lo que era buena costumbre. Ningún veterano lo hacía antes de entrar en combate.
–Ayunar y vaciar el cuerpo y la vejiga antes de entrar en faena eran precauciones saludables, pues atenuaban la posibilidad de infección si en la refriega lo destripaban a uno.

No hay más que decir por hoy, salvo seguir con las sumas y las restas de las palabras propias y de los otros.
Arde mi cabeza con la convocatoria #UnDíaSinMujeres.

Miércoles 26 febrero

Voy al Hospital General a recoger los resultados del examen de sangre. Cruzo el puente del miedo sobre la 5 de Febrero, hace viento, pasa un chavo corriendo y el puente se mueve, como si estuviera temblando, ay nanita. Camino detrás de una “muñequita sintética”. Sobre el arroyo de autos veo una moto tirada, un hombre en el suelo con sangre en la cabeza y el rostro, y una mujer sentada a la orilla. Ya están siendo atendidos por los policías y los paramédicos. Alboroto en torno, expectación de la gente. Entro al hospital.
Cuando viene uno seguido al mismo sitio, empieza uno a ver caras y gente conocidas. Hoy me crucé con un viejo amigo uruguayo-mexicano que conocí en el Gómez Morín. Nos saludamos y abrazamos, y platicamos brevemente. Bromeamos, vamos en el mismo tren de la salud, y más vale no bajarse y seguir hasta la última estación, jajajaja. Ayer vi otros rostros conocidos.
Llego a la ventanilla del Laboratorio y recojo los resultados. ¡Ya nos conocemos los jóvenes y la mujer madura que ahí atienden! Por la atención de ayer y, antes, un pequeño incidente con un paciente poco educado y poco democrático, mutuamente nos damos las gracias. Cerramos filas. Gracias, amigos.
Veo los resultados y no entiendo nada. Seguro algo anda mal, pero hoy me siento muy bien, lleno de energía y palabras. Estoy conectado, bien conectado fuera de mí y conmigo. Cada acción tiene una consecuencia, buena o mala, conocida o desconocida, clara, ambigua y oscura, inmediata o posterior, visible e invisible. A veces es mejor no saber.
Regreso a casa hecho la mocha.
Tengo que escribir sobre la convocatoria y protesta #UnDíaSinNosotras / #IgualdadCivil-LibertadCrítica. Estoy cargado de palabras, ideas, emociones y sentimientos.
–¿Qué sería un día sin mujeres en los hospitales, en las escuelas, en las casas? ¿Una semana, un mes?
–¡La muerte chiquita!
Mañana por cuarta vez tengo que volver al hospital.

Jueves 27 febrero

–¿Cómo expresar nuestra solidaridad femenina-masculina-ciudadana?
–¿Cómo expresar nuestra solidaridad ciudadana con la lucha y protesta femenina #UnDíaSinNosotras #IgualdadCivilLibertadCrítica #ContraLaViolenciaDeGénero? #Túyoélnosotros…
–¿Cómo participar y no quedarnos de simples espectadores?
–¿Cómo ganarse la empatía y la voluntad de los otros distintos?
–Gracias por su atención y sus críticas. Sus silencios.
–Sumar coincidencias y no restar diferencias.
–¿Podremos encontrarnos cara a cara con los otros contrarios?

Voy pensando en el camión, rumbo al hospital por cuarto día consecutivo. Consulta para valoración pre-quirúrgica, dice la cita médica.
Filas, filas, filas, papeles, papeles, papeles, trámites, y esperar y esperar, paciencia, impaciencia, viendo todo y piense y piense.
–Pensamientos en guerra quieren destruir mi frente.
La puerta blanca cerrada que no se abre, mi vista va y viene sobre esa puerta. Se abre, otro paciente, se cierra. Se abre, se cierra. Se abre, otra persona, se cierra. Somos muchos. Y eso que soy de los primeros.
Al fin es mi turno y me atiende muy bien el joven médico y su joven asistente. 10-15 minutos. Todo bien. Gracias.
La operación es de bajo riesgo pero es necesaria.
Mañana es la cita con el anestesiólogo.
Eso es todo. Más de tres horas en el hospital. Regreso a casa.
Con el ánimo bajo. Confusión.
Temor. No quiero que me rajen el cuerpo. Peor será cuando te quemen, palabrero, me dice una vocecita.
Tengo que escribir y contestar algunos correos.
Encontrar el ánimo necesario. ¿Habrá internet?

Viernes 28 febrero

#UnDíaSinNosotras / # Un Día Sin Mujeres
–¿Dejar hacer, dejar pasar, sólo ver?
–Cierto, la conciencia de los hechos significativos, personales e históricos, llega con retraso, como decía el Viejo Moro de Tréveris.

–¿Un día sin mujeres?
–Bueno, yo llevo años sin mujer, y a veces duele.

–¿Qué harás el lunes 9 de marzo?
–Expresar mi profunda solidaridad con las mujeres y reprobar la tremenda insensibilidad del señor presidente López Obrador y de su esposa.

MARCADOR en mi pequeño círculo personal: 9-4 en favor de NO hacer nada los hombres el 9 de marzo 2020.
–Respetar y “dejar hacer, dejar pasar, sólo ver de lejos”, dijo alguno.

Yo respeto y hago lo poco que puedo hacer.

Cinco días cruzando de ida y vuelta el puente del temor sobre la 5 de Febrero rumbo al Hospital General Q.

Ah, la vejez, más cruel que la muerte, la triste vejez de todos, especialmente de los pobres, rotos y enfermos. Como una rama torcida y rota que todavía cuelga pero cae poco a poco.

Un merequetengue el nuevo triste recibo de caja con la gratuidad del servicio, sea consulta, análisis o cirugía. Lo que antes se hacía una sola vez ahora se repite cada entrada al hospital a un servicio. ¡Pelas la Póliza de Afiliación del Seguro Popular! Ya no sirve.

¿Avanzamos o retrocedemos en las ideas, las acciones, los hechos y la tramitología del nuevo gobierno?

Me tocó organizar la cola de la entrada de consulta a las 10. El primer despapaye. ¿Quién llegó primero y quién al último? Las primera diez gentes se reconocen, pero después… Cincuenta personas en la fila. No fue fácil pero todo salió bien democráticamente. Incluso ceder el lugar a dos viejos de más de 80 años en condiciones difíciles. (Luego, más tarde, que dos desconocidos te den las gracias, caray).

Y siguieron más filas, más trámites, la larga espera e impaciencia. El señor que lleva y trae los archivos, va y viene, ya lo conozco, platico con él, me cae bien. ¡200 mil expedientes! ¿Y la Póliza del Seguro Popular? ¡Chupó faros!… Y así se fueron los largos e impacientes minutos, viendo y pensando, pensando y viendo, platicando con el vecino, horas muertas.

Al fin mi consulta con el anestesiólogo, ficha 10, diez minutos de consulta, preguntas y respuestas, abra la boca, enséñeme la lengua, los dientes. Todo bien, salvo que tiene la presión un tanto alta y hay que bajarla para que se pueda realizar la cirugía. Tiene que sacar cita con el cirujano para que lo revise y a ver qué le dice y lo programe. Eso es todo. Gracias, doctor. Cinco horas en el puto bendito hospital.

–¿Cómo bajar la presión personal en un país de alta presión política?
–¿Dejar hacer, dejar pasar, sólo ver de lejos, no sentir, no intervenir?

Sin duda exagero. Perdón.

Marguerite Yourcenar y Friedrich Nietzsche en la página editorial de Plaza de Armas Q de jueves y viernes:
–Nuestro gran error es intentar obtener de cada uno en particular las virtudes que no tiene, y desdeñar el cultivo de las que posee. (27-II-2020).
–Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos. (28-II-2020).
Rosario:
–Nunca, como a tu lado, fui de piedra. / Y yo que me soñaba nube, agua, aire, piedra…
Penélope:
–Digámoslo: Penélope no se queda en la casa. También sale de viaje… (EGR).


Regar a los muertos: Juanelo, Elvira y José.

27 Nov 19 | Julio Figueroa | Clasificado en Anécdota | Sin comentario »

Diez años de la muerte del Juanelo, el viejo niño, y nueve de Elvira, la mujer de las cinco cabezas. Juanelo y Elvira, amigos entrañables y hermanos de espíritu. De temperamentos distintos.
Diez años igualmente del fallecimiento de mi hermano José Figueroa, el padre de la casa. José (+), Jesús (+), Ramón (+); sólo quedamos María, Francisco y Julio. ¡Dicen que fuimos 14 hermanos! Fui el último.
Juan Manuel Cueva Pelayo, oriundo de Autlán, Jal., Juanelo, fue mi compañero de generación de Ciencias Políticas, UNAM, en los años 70, junto con Vicente, Xóchitl, Rodolfo, Aurora, Patricia, Ricardo, Luis Jaime… Compañero de andanzas estudiantiles, con el profesor ERG, amorosas y de vida. Vivimos un buen tiempo juntos, buenos y malos tiempos.
Juanelo y Elvira se casaron en 1987, creo, y nos llegó la noticia a España, en el año sabático de Guadalupe. Cuando regresamos, Guadalupe, Dersu y Marina los visitamos en Cihuatlán, Jal, en 1990, creo.
Una pareja prodigiosa e inverosímil. La chica del pueblo, bella e hija de la tienda del pueblo de don Abel, DAR, y mi amigo un tanto disminuido físicamente por su artritis reumática, pero no de su cabeza, reflexiva y franca. Ambos generosos. Elvira mandona y temperamental y el Juanelo agua helada y sarcástica. Los dos con férrea voluntad. Procrearon dos hijos hermosos que hoy son profesionistas: Juanito y Sofía.
Juanelo murió en un lance de amor hacia Elvira. Cuando me contaron lo que sucedió, hice mi interpretación abierta y reí a carcajadas junto con Elvira. Echó una carrera en una rampa cuesta abajo y voló hasta estrellarse en un vehículo, quedó inconsciente, despertó en el hospital, se cogió de Elvira y voló al otro mundo. Fue un pequeño acto de amor ante su amada, para demostrarle que él todavía las podía.
–No me dejes, no me dejes, dijo Elvira que fueron sus últimas palabras.
Elvira murió al año siguiente en un acto de solitaria desesperación.
Un mes antes me habló por teléfono. En noviembre, precisamente en el aniversario luctuoso de Juan. Me dijo que estaba deprimida y hablamos como una hora. Yo iba saliendo de la sala de cómputo del Gómez Morín y me senté en una banca del patio central. Hablamos de todo y no recuerdo nada. Más que su depresión y yo tratando de darle ánimos.
Luego supe más cosas, por Eduardo y por su hermana Lolita.
Depresión existencial, deudas y compromisos del negocio, pérdida del sentido de la vida.
Profundamente católica, el domingo 12 de diciembre pasó un buen tiempo en la iglesia. ¡Qué combates debió librar en su cabeza! Al día siguiente la encontraron desangrada en su habitación revuelta.
Asistí a los dos sepelios en Cihuatlán, primero al de Juanelo en noviembre de 2009 y luego al de Elvira en diciembre de 2010.
Nunca han salido de mi corazón y hoy los riego con estas palabras.

Al sepelio de mi hermano José no llegué pero sí fui a los días siguientes a ver a la familia y darles el pésame a su mujer Teresa y a sus hijos, Alfredo, Lupita y Gaby. También vi y platiqué ampliamente con mi hermana María. De mi otro hermano Francisco ya no sé nada.
Como todos, dicen los que saben, al parecer mi hermano José tuvo varias vidas: la pública y exitosa en el comercio y la cremería La Vaquita, en el mercado de Coyoacán, la privada y difícil con la familia, y la secreta en sus andanzas personales que sólo él supo.
Dejó amores y rencores, tal vez como todos.
Yo sólo tengo gratitud y distancia.
Por él pude estudiar y llegar a la Universidad.

En noviembre de 2009, hace diez años, sucedió una historia que es otra historia. Un día con Jenny en la ciudad de México. Pero me he prohibido contarla. Lo siento.

No olvidar a los muertos pero tampoco dejar que invadan y anulen toda tu vida. Regarlos cuando lo sientas necesario, eso sí, para que florezcan, dice Elías. Gracias, Juanelo, Elvira y José.

15 años del caso BMW silenciado en tres sexenios. Marco Antonio Hernández Galván, el Kikín Queretano, hoy tendría 33 años, lo mataron de 18. Saludos ciudadanos críticos al procurador, al alcalde de la ciudad y al gobernador de entonces. Que la sigan pasando bien.

Qro. Qro., Presidentes, 27 de noviembre 2019.
www.dialogoqueretano.com.mx / juliofime@hotmail.com


Apuntes al paso Q 26 El político y el cantante GHR y J-J Diálogo al paso–¡A la chingada todo!

02 Oct 19 | Julio Figueroa | Clasificado en Anécdota, Queretanidad | Sin comentario »

 –¡A la chingada todo!

–Muchas veces dan ganas, pero te levantas y sigues.

–Hasta reventar.

–Si no revientas mejor.

–Tarde o temprano todos reventamos.

–¿Quién es AM? Se salió del Grupo Fifí. ¿Se molestó por mi comentario del chaparro?

–No creo. ¿Cuál chaparro? En fin.

–Amor y paz. Viva la paz.

–No le saques. Jajajajja. Vivir es tener y meterse en pedos, aunque uno no quiera.

–Ya me ha dado por estar lejos de los pedos.

–¿Cómo ves a Gilberto Herrera Ruiz? Al paso.

–¿A propósito de pedos? Ni huele ni hiede.

–No, en su labor política académica como Delegado Federal pro AMLO.

–GHR, no sé qué haga pero es muy aburrido. Sólo Venegas le da bola.

–Jajajajjajajjaja acostumbrados a la política espectáculo de sociales jajajajjaja.

–Un político debe sacar la cabeza, ver de frente, dar la pelea.

–Es un académico metido en la política, con fórceps, creo.

–Hay muchos académicos que se meten a la política y le atoran, combaten, hacen su chamba, no están detrás de la madriguera, esperando su presa.

–(¡Cara de asombro!).

–Mejor que regrese al cubículo.

–(¡Doble cara de asombro!).

–Va esto, ¿lo conoces?

–Nop.

–Me llegó por WatsApp.

–¿Qué es? Oh gracias.

–“Volver a creer”, José José.

–¡Pero José José es y fue y sigue siendo José José! ¿Y el PRI? ¿Creer en el PRI? ¿Volver a creer en el PRI? ¿Alguna vez creímos en el PRI?

–No sé y del PRI nunca he sabido, nunca. Menos ahora que no existe.

–Pero trabajaste con ellos dos-tres sexenios, y como alto funcionario, no menor.

–Eso es otra cosa, no confundas.

–Bien.

–Antes del cantante, volvamos al político GHR.

–¿Qué quieres que te diga? Sólo Plaza de Armas le da pelota.

–Jajajajajajjaja.

–Si quiere seguir en la política y dejar huella, tiene que soltarse los chinos y cacarear alto lo que hace.

–Pero eso es repetir la política tradicional que quieren cambiar él y Obrador, precisamente.

–Obrador con sus mañaneras ha inaugurado otra forma y otro estilo presidencial, nos guste o no, aplaudamos o chiflemos. ¿Cuál es el nuevo estilo político de tu GHR?

–Trabajar con la gente y hacer las cosas en silencio, sin reflectores.

–Pues en política los reflectores son parte de la política.

–Ahora no es el tiempo político sino el tiempo del trabajo social.

–En política todos los tiempos son políticos.

–Tal vez tengas razón, pero… no sé.

–Bien o mal tu Obrador combina las viejas formas con las nuevas.

–¡¿Mi Obrador?! ¡Gulp!

–No te hagas…

–Jjjajjjajjajjajaja.

–José José, “Volver a creer”, interpretación de 2008 con letra de Yanni.

–¡“Volver a creer”, José José, con el corazón en la voz y el alma en la mano!

–Quizá un momento cumbre de su accidentada trayectoria. Una gran voz. Su padre llegó a cantar en un coro de Iglesia en Querétaro. También, antes de su exitosa presentación en el Festival OTI, tuvo una actuación en una modesta tienda de discos en la calle 16 de septiembre.

–¡Claro que José José volvió a creer, una y otra vez y hasta el fin, en el amor y en su Dios, y nosotros crecimos con él y vivimos y sufrimos nuestras pasiones amorosas y tormentosas!

–Me lo enviaron por WatsApp y de verdad es una pequeña joya.

–Chin, no puedo agarrar su liga, por favor dame la liga o ponla en mi muro del Fb, gracias.

–A solicitud del palabrero comparto este video muy poco conocido de José José.

–¡Gracias! Muy agradecido. Muy agradecido. Muy agradecido.

–Listo. ¡Está en Fb! Tomado de YouTube. ¡Una maravilla estas redes de luz!

–¡Ya lo tengo! ¡Me has conmocionado! ¡Palabra!

–Por cierto, fui a tu Cihuatlán, Jal. Inundado, muy afectado por el huracán Narda. Allí vivía tu cuate Juanelo, ¿no?

–Espérame, dame tiempo, déjame postear este José José que no conocía, yo chavo Rolling, Beatle, Dylan, Janis… Luego hablamos de mi querido Juanelo y de tu viaje a Cihua.

–Ya está en tu muro. Saludos.

José-José, “Volver a creer”, con el corazón en la voz… y el alma en la mano…

Ah, damas y caballeros, pero José-José es y fue y sigue siendo José-José.

¿Y el PRI? ¿Creer en el PRI? ¿Volver a Creer en el PRI? ¿Alguna vez creímos en el partido o en lo que ofrecía y daba?

— “Volver a Creer”, José José. ¿Y el PRI, amigos y conocidos? Andrés Garrido del Toral, Andrés Estévez, Juan Antonio Isla, Jorge López Portillo Tostado, Roberto Loyola Vera, José Calzada Rovirosa, Venegas, Osejo, Jesús Silva-Herzog Márquez, Inocencio Reyes Ruiz, Edmundo González Llaca, Augusto Isla…??? GRACIAS. Diálogo Queretano y Anexas.

José José con letra de Yanni:

–Lo más hermoso es lo que nunca ves!!!

–No es lo que tienes es lo que das!!!

–Lo más simple es lo que vale más!!!

—-Sin dudar sin cuestionar acepta vivir!!!

—Entrégate a sentir!!!

—-Volver a nacer / Volver a crecer / Volver a creer.

Una verdadera Joya Musical Humana, que no conocía, un testimonio vivo, su herencia, su fortuna, su regalo…

No las regalías de sus discos.

Gracias. Graxxxxx. GRACIAS.

–¿Cuándo murió el Juanelo?

–Juanelo cumple diez años de muerto este 27 de noviembre de 2019. (Murió en 2009, la noche en que se cumplían cinco años del caso BMW, que ahora serán quince).

–Ufff.

–Y al año siguiente se suicidó Elvira, su mujer, se dio un balazo la noche del 12 de diciembre de 2010, ay.

–Oh!!!

–Juanelo murió en un accidente en un acto de amor. Elvira entre la depresión y la desesperación. Yo quise mucho a los dos y siguen vivos en mi conciencia. Creo que ellos también me quisieron como un hermano y me siento huérfano de amor y amistad.

–Pasé por Cihua sólo de paso…

–Yo quiero mucho ese terruño entre Jalisco y Colima, pasé varias temporadas por esos lares. Supongo que fuiste a Barra de Navidad y Melaque, las playas del municipio de Cihuatlán. Un encanto. Yo quiero ir por allá en los diez y nueve años de las muertes de mis amigos.

–Melaque todavía sabe a pueblo costero y Barra es una delicia.

–Yo amo Cihua, Melaque, Barra, Manzanillo, Colima, Autlán, Ciudad Guzmán, San Gabriel, Sayula…

–Y colorín colorado, estos desvaríos diversos y plurales se han acabado.

–Así sea, seguimos en contacto, hasta pronto.

–GRACIAS. Me hiciste el mes con “Volver a creer” de José José y Yanni. (Su introducción y su letra son agua fresca para la sed).

–Amén.

Liga de “Volver a creer”, José José y Yanni: https://www.facebook.com/juan.isla.790/videos/366558790892862/

Qro. Qro., Presidentes, México, martes-miércoles 1-2 de octubre 2019.

(Por cierto, también fue un miércoles el 2 de octubre del 68).

(Dos tareas de hoy: seguir leyendo El Cid de Arturo Pérez-Reverte, “Un relato de frontera”, y volver a ver hoy “El Cid” con Charlton Heston y Sophia Loren, película que vi en el Cine Continental el miércoles 2 de octubre de 1968, y que luego olvidé durante 49 años y once meses, hasta que el amigo José Antonio Gurrea me hizo el favor de devolvérmela a la memoria. Gracias. Muy agradecido. Muy agradecido. Muy agradecido).

(En memoria de Miguel León Portilla, 1926-2019).

(En memoria de los caídos del 68 y en el tercer aniversario luctuoso de Luis González de Alba).


La Caja Negra ¡Comer como Dios manda!

08 Jun 19 | Carlos Ricalde | Clasificado en Anécdota, Cultura | Sin comentario »

Una mañana de ocio, tendido en mi cama previo baño reparador que no cumplió su cometido, me quedé mirando un programa de cocina acuciado por el hambre. En dicho programa vi que una monja, con hábito blanco, escapulario, cruz de plata, rosario al cinto, anillo de plata, delantal y cofia negra, de edad para ser abuela (aunque por definición se descarta), con lentes de aro y sonrisa angelical, preparaba un platillo exquisito, palabra esta última que empleó casi como muletilla. Como a mí casi todo me molesta, en particular cuando se presume de algo que uno tiene, en la casa de otro que de todo carece, empecé a acuchillar a la pobre monja que muy linda y amable compartía el procedimiento para confeccionar un exquisito guiso. Claro, yo babeaba al tiempo que mal pensaba de ella: esa madre debe tener el pecado de la gula, también el de la vanagloria y el de la lujuria. Sobre el primero evidenciaba que tragaba gordo conforme hablaba sobre los ingredientes y la forma de irlos mezclando; sobre el segundo pensaba cómo puede mostrarse tan orgullosa de su cocina y sus finos ingredientes cuando hay tanta gente en el mundo que no tiene para un par de insumos tan básicos como frijoles y tortillas; y, bueno, la lujuria, ¡el pecado de la carne!, no la que usted piensa, no, esa no, recuerde que es una monja, me refiero a la carne de puerco y cordero que con tanta enjundia y brillo en los ojos amasaba para preparar suculentas albóndigas. Y bueno, no podía dejar de preguntarme a qué tanto exhibicionismo obedece plantarse ante cámaras de televisión, rodeada de modernos y lujosos aditamentos de cocina, preparar guisos para comer como Dios manda, expresión que repitió continuamente; sin recato de trascender los muros del Convento, sin conciencia de los millones de personas en el mundo que padecen hambre (yo entre ellas) y omitiendo el aspecto de humildad, austeridad, modestia y frugalidad entre otros, que desde la cuna nos han hecho creer que son virtudes de las mujeres que se retiran del ámbito mundano para dedicar su vida a servir a Dios y a los pobres. En fin, como dicho programa culinario chocaba con mis arraigadas puritanas, mojigatas y tal vez obsoletas ideas, no me quedó más opción que pensar, sin que me conste, que no era una monja de verdad si no un montaje escénico preparado por algún irreverente productor televisivo para darle variedad a los ya muchos programas que sobre cocina existen. Así que apagué la tele, dormí con antojo y soñé a la monja!

Rendijas

    1. No cambie de canal con hambre: es el mismo infierno con diferente Diablo.

    2. La hermana se lució con el postre, Pedos de Monja, un dulce típico queretano que siempre saca de apuros.

Queretaro,Qro. Junio 2019

pibihua2009@gmail.com


EN DO MAYOR.

31 May 19 | Jovita Zaragoza Cisneros | Clasificado en Anécdota, Cultura | Sin comentario »

(Tercera y última parte)

(4)

Calles estrechas y callejones en los que apenas caben dos personas en su transitar es una de las constante en varias delegaciones de la CDMX. En la que yo habito no es la excepción. Muchos de esos lugares fueron trazados hace cientos de años para tránsito peatonal cuando la ciudad no se había convertido en esto que hoy sabemos y vemos.

Y uno pensaría que en la actualidad las construcciones se respetan los trazos y se hacen con cierta reglamentación. Pero no es así. Sigue habiendo esa dinámica improvisada en la construcción. Y tiene una razón de lo más absurda y que ilustra la tozudez, el egoísmo y falta de visión a futuro: los propietarios de los terrenos, construyen sin voluntad de ceder un metro de su predio para permitir un paso más amplio y cuyos beneficios son para todos.

Lo he presenciado y escuchado de voz de trabajadores de la hoy CFE sobre la dificultad que les representa instalar la luz en esos lugares estrechos. Han hablado con vecinos conminándoles a que cada uno cedan un poco de terreno a fin de que ellos también puedan transitar con mayor holgura, haciéndoles ver la conveniencia de tomarlo también como inversión futura: “ si más adelante tienen que vender su predio, difícilmente tendrá una plusvalía razonable”, les han argumentado, buscando convencerlos. Incluso les han hablado que está en juego su seguridad ante un evento imprevisto. Por ejemplo en caso de un incendio es difícil para el cuerpo de bomberos asistir una emergencia. Pero nada les mueve. Se centran en discusiones pueriles: “si fulanito no cede, no tengo porque ceder”. Y así se quedan. En esos lugares las tomas clandestinas de agua y luz, están visibles.

Autoridades citadinas van y vienen y el problema continúa.

Pero esto de las tomas clandestinas no es privativo de esos lugares de construcciones malhechas. Verdaderas marañas de cables ornamentan el cielo en México. Los llamados “diablitos” están por muchas partes, colgados de los postes públicos . Ni qué decir del agua y las conexiones subrepticias de toma de agua clandestinas, que campean en ciertas delegaciones. Me consta que algunos vecinos de mi rumbo viven con esta práctica. Son personas que pueden pagar perfectamente los servicios, pero no lo hacen porque eso no está penado. Y así nos la hemos llevado y continuamos haciéndolo.

(5)

Vaya usted a cualquier agencia con la intención de adquirir un auto nuevo y vea el costo de uno medianamente equipado. Agregue los consabidos pagos de tenencia y la obligatoria verificación cada seis meses y todo lo que representa en tiempo y dinero. Máxime cuando hemos sabido de centros tramposamente calibrados para conseguir “mordida”. Pero no se angustie. A fin de que usted adquiera su auto, la mayoría de las agencias le facilitan el la solución : “busque usted a un conocido o familiar que tenga domicilio en Edomex o Morelos, para sacar las placas allá y queda libre de esta molestia”, le sugieren.

No hay un ápice de rubor en la propuesta o información. Lo dicen con absoluta normalidad. “Es un servicio que nosotros damos para apoyar a nuestros clientes”, argumentan.

Haga usted la prueba sobre esto que le digo. Vaya a cualquier agencia de diversas marcas. Esa es la respuesta. Las consecuencias de esta trasgresión tiene también otra variante: En caso de dar una dirección falsa, ¿qué sucede si quien se presta a esta situación llega a ocasionar , de manera involuntaria , un accidente de transito grave y se da a la fuga, pero sus placas han sido anotadas y notificadas a las autoridades ? ¿Dónde se le localiza al responsable del accidente si la dirección es falsa? ¿Cuántos recursos públicos se tienen que usar para que, en un caso como el que señalo o accidente de cualquier de cualquier naturaleza, se intente localizar a la familia de un propietario de auto cuyos datos son falsos?

Conclusión:

Me he permitido resumir en tres partes cinco casos de experiencias directas que he vivido y que son ejemplos de comportamientos arraigados en muchos sectores de la sociedad, sin importar estrato social. Son ellas una parte representativa de las incoherencias y falta de autocrítica ciudadana para cumplir con lo que también son nuestros deberes como sociedad.

Por ello y más urge un ejercicio de compromiso individual, familiar y ciudadano con nuestra coherencia. No podemos eludir nuestra parte de responsabilidad en la realidad violenta y de cínica y abierta corrupción que vivimos actualmente . Si a la clase política le ha faltado pundonor, vergüenza y compromiso para cumplir con su parte , a nosotros – la sociedad-nos ha faltado también todo eso para exigir el cumplimiento de la tarea encomendada y para cumplir con nuestro deber.

Nos hemos acomodado a esta forma de vivir la vida en sociedad y ha faltado cohesión ciudadana , capacidad de articulación y la consciencia de lo que hemos sembrado y que hoy cosechamos. Hemos sido incapaces de romper esta inercia contaminada y nos ha sido más fácil delegar todas las culpas en los otros. Si no entendemos y asumimos esto no podremos dar el salto hacia un cambio verdadero y continuaremos en esta práctica que nos mantiene anclados a costumbres perniciosas que han terminado por volverse ley.

Voluntad de cambio y romper con estos esquemas se hacen necesario.

Participación ciudadana activa y comprometida. Las redes sociales están llenas de activistas de sillón, pantalla y teclado. Desde ese cómodo lugar se lanzan sentencias condenatorias sobre la CONTAMINACIÓN y se comparten imágenes de sitios llenos de muladares y plástico. Fotos de autos que chorrean el humo a su paso. Señalamos a los servidores públicos y políticos corruptos con lejanía, como si mediara un inmenso océano de distancia entre ellos y nosotros.

En el caso de quienes tienen auto y se rasgan vestiduras por la contaminación, una pregunta: ¿se han acercado a las agencias para saber cómo operan los autos eléctricos e híbridos? ¿Sabe usted el costo de uno de ellos? ¿Sabe que, amén de contribuir a la no contaminación, hay una serie de exenciones, buscando motivar con ellos su adquisición?

Acérquese y vea de que se trata. Saque cuentas y compare beneficios económicos y -sobre todo- ambientales de un auto híbrido y uno de combustión interna. Se lo digo por experiencia. Hágalo y verá.

Correo: zaragozacisneros.jovita@gmail.com

dialogoqueretano.com


EN DO MAYOR.

29 May 19 | Jovita Zaragoza Cisneros | Clasificado en Anécdota, Cultura | Sin comentario »

(Parte dos de tres)

(Caso 2)

Doy continuidad a lo publicado el lunes 27 en la columna semanal.

Un sábado por la noche disfrutábamos en familia una película en casa. Una llamada telefónica nos obligó a pausa necesaria. Contestó mi esposo. La llamada venía de Puebla, de un conocido al que no veía desde hace tiempo. Habló para ofrecer algo que a todo engañabobos o que no esté bien informado, le sonaría tentador. Se trataba, dijo la voz al otro lado de la línea, de que le facilitáramos una copia de nuestra credencial de elector , o acta de nacimiento y en poco tiempo se nos entregaría un beneficio de ¡Un millón de pesos! Eso era todo.

La respuesta fue inmediata: No. Gracias, no. No nos interesa.

No se requería mucho para aplicar la lógica más común: ¿soltar copias de documento tan delicado? ¿Quién regala así como así una cantidad de esas?

Del otro lado de la línea la persona insistió en que el dinero procedía de un “excedente en un país africano por una asignación del Fondo Monetario Internacional (FMI)”. El organismo buscaba “beneficiar” a determinado número de personas. Y el conocía un enlace que le encargó buscara a personas “que estimaba” y quisiera que se beneficiaran con ello. ¿Qué tenía qué ver en eso el FMI? Lo que fuera aquello, no podía venir de una fuente buena o limpia. Seguramente era algo relacionado con lavado de dinero

La respuesta fue NO. No nos interesa. Colgó. Enseguida nos contó lo explicado por esta persona.

Nunca olvidé la respuesta de una de mis hijas: “Gracias papá por no exponernos a cuestiones que pueden quitarnos el sueño”.

El caso que comparto bien puede caber en el libro de anecdotarios bizarros que, por cierto, dos personajes conocidos en México ( uno es historiador y el otro filosofo) están encargando de recabar información y anécdotas de nuestra cultura tan suigéneris o, para llamarlo más románticamente de este “surrealismo mágico”, para publicarlo en libros. Ya llevan la parte Uno y van por la Parte dos. Seguramente escribirán todo un compendio de relatos que van de lo chusco a lo asombroso, hasta llegar a lo inconcebible, pero real y tangible en nuestro México. Pequeñas estampas que forman parte de nuestra realidad y sobre lo que estamos construidos como sociedad.

Tiempo después, supimos que la persona que hiciera el ofrecimiento encontró eco en muchos conocidos nuestros y, algunos, hasta documentos dobles entregaron. Pequeños detalles que tienen un fondo y son ilustrativas de una gran parte de la sociedad. De esos fragmentos que nos van construyendo y sobre lo que estamos sostenidos. La ignorancia, junto con la ambición o codicia, yacen aquí, agazapadas y saltan a la menor oportunidad. Esa mezcolanza de indolencia, irresponsabilidad, dosis de ingenuidad disfrazada de buena fe y mucho de desinterés por informarse adecuadamente han sido el caldo de cultivo para que sigan apareciendo este tipo de fraudes y estafas que operan con absoluta impunidad.

(3)

En la delegación en la que vivo tuvimos una racha de robos y asaltos que llevó a nuestra comunidad a reuniones en la Coordinación Territorial, exigiendo poner fin a esta situación de inseguridad.

El lugar en el que vivo es una localidad en la que nos conocemos unos a otros. Ubicamos rostros y pertenencia de algunos nombres y apellidos de las familias más antiguas. Hasta no hace mucho, nuestra delegación era la de menor incidencia en niños de la calle. En caso de que los niños caigan en orfandad, la familia (materna o paterna) sale al apoyo y se hace cargo de ellos. Vibrante en actividad agropecuaria llama la atención el amor a la tierra y su cuidadoso cultivo. Hay aquí sabor y olor a tradición ancestral. Arraigo y conexión con lo esencial de la vida. Y ferocidad si de defender la tranquilidad se trata.

Toda esta tranquilidad se vio alterada ante la ola de asaltos que se empezaron a saber y los reclamos a los encargados de la Coordinación fueron enérgicos. La ausencia de respuesta de las autoridades y la comprensible inquietud e irritación obligó a los nativos del lugar a colocar en los lugares estratégicos mantas con amenazas de linchamientos para los asaltantes. Ante ello, la delegación asignó rondas de policías repartidos en tres turnos.

Mi esposo y yo vimos el reducido e incómodo espacio que la Coordinación les asignó a los policías para cambiarse de ropa. Vimos a estos últimos batallar con los alimentos que llevaban ya hechos. Sabemos que sus sueldos no son justos. Y también que, por ello, muchos llegan con sus alimentos preparados desde casa, para estirar su gasto.

Entre las tareas de los vigilantes estaba la de pasar por una firma con un representante del fraccionamiento o manzana, para acreditar ante su superior su presencia en la zona. Nos tocó a nosotros firmar por la manzana nuestra.

Los policías algunas veces solicitaban a algún vecino les permitiera calentar su café o sus alimentos. Pero no siempre había alguien en casa. De manera que estaban supeditados a los horarios de las personas. Era penoso verles comiendo su alimento frío al tiempo que intentaban cumplir su tarea lo mejor posible. Mi esposo y yo decidimos, entonces, obsequiarles un horno de microondas que teníamos en el asador y poco usábamos. ¿Qué mejor que destinarlo a ellos?

Donamos el horno a la Coordinación, dando por sentado que les permitirían calentar sus alimentos a todos los policías de la guardia. No pasó mucho tiempo para que los policías de uno de los turnos vinieran a buscarnos para dar la queja. ¿El motivo de la disputa?: la propiedad del horno. En la Coordinación, les decían que era también de ellos. y, por lo tanto, no les pertenecía a los policías.

Otra vez mi asombro. El horno – les dije- fue donado para que hagan uso de él, pero se queda en la Coordinación. Si hay cambio de Coordinación, debe permanecer para que sea utilizado por los que llegan. Nadie se lo puede llevar a su casa. Así lo dejamos estipulado. De eso se trata.

“¿Podría ir usted a hablar con el Coordinador para que diga que podemos usarlo todos? A los de nuestro turno no nos dejan usarlo los del anterior. Y el Coordinador dice que es de ellos” .

Como niños, aquellos hombres, necesitaban de la mediación de alguien que le concedían la autoridad y voz para hablar y tomar decisiones tan nimias como esas. Hubo que intervenir y hablar en la Coordinación para que se dejara en claro la situación. Sugerí que redactaran un reglamento sobre el uso del microondas y lo pegaran en la pared, a la vista de todos, y ya no quise saber más del asunto.

Conclusión:

Por supuesto que el presidente, Andrés Manuel López Obrador, tiene razón en que hay entre los mexicanos una gran reserva de gente buena. Lo veo y palpo en este lugar donde vivo. Ancianos trabajando con amoroso cuidado y esmero su tierra y luego ofreciendo su cosecha en los mercados. Y lo hacen con una actitud tan digna que mueve a respeto. Pero son una parte que todavía resiste los embates de una cultura del acomodo y agandalle que los políticos se encargaron de administrar y lo continúan haciendo. Eso aún sigue funcionando en nuestra sociedad Y, me temo, que mucho de lo que hoy hace va en ese sentido. Él y sus cercanos están trabajando en esa base que les asegurará la continuidad y permanencia en el poder.

Por supuesto que alabo ciertas acciones emprendidas por él. Pero veo que mientras su mano derecha dicta estas acciones, su mano izquierda trabaja para asegurar a los suyos la continuidad y el pasar a la historia como el “buena onda”, el de buenas intenciones. AMLO es un político por todo los costados, no se le puede pedir coherencia. Los mecanismos que mueven a todo político son ajenos a los de cualquier otro ciudadano. No son mejores o peores. Solo tienen potenciados los demonios que todos tenemos y tienen también la capacidad de construirse su propia lógica y razones para actuar cómo actúan.

zaragozacisneros.jovita@gmail.com

dialogoqueretano.com

(Viernes 31, tercera y última parte)


“AQUELLOS TIEMPOS: Recordando “aquellos viejos tiempos”.

17 Nov 18 | Mario Rodríguez Estrada | Clasificado en Anécdota, Querétaro | Sin comentario »

Había una vez, hace ya mucho tiempo que un brillante periodista, escritor y político queretano, invitó a una parvada de antiguos amigos, dispersos en las páginas de varias publicaciones periodísticas de nuestro bello queretarín, a que conformaran con su mejor esfuerzo un Blog en internet, al que llamaría “DIALOGO QUERETANO”, para tal efecto, con mucha inteligencia y para que no se negaran, les animó ofreciéndoles un pantagruélico desayuno-almuerzo en el amplio comedor de su bella casa, allá por los lares del estadio Corregidora.

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Estos no corren

31 Ene 09 | Jaime Zuniga Burgos | Clasificado en Anécdota | Sin comentario »

Siendo gobernador del Estado Don Juventino Castro Sánchez, coincidió con la etapa de un joven líder agrario, que por propios méritos y con el esfuerzo de su trabajo en pro de las causas campesinas, había logrado escalar posiciones políticas que lo situaban en los primeros planos nacionales. Su fama de incorruptible y apasionado, rayando en lo obsesivo, lo rodearon de un halo de temor para algunos, en particular en muy exclusivos estratos sociales.

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Don Pedro Romero de Terreros (1710-1781)

27 Oct 08 | Ignacio R. Frias y Camacho | Clasificado en Anécdota | Sin comentario »

Según el historiador queretano Leopoldo Martínez de Cosió, en su libro “Los Caballeros de las Ordenes Militares, que don Pedro Romero de Terreros es una honra de la Orden de Calatrava y primer Conde de Regla, al referirse a este preclaro personaje dice que solo tuvo nobleza de alma. Nació don Pedro Romero de Terreros en la Villa de Cartagena, en los reinos de España y por merced real le fue concedido a los cincuenta y cinco años de edad, en 1765, el habito de la Orden de Calatrava;

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Tadeos y la "sinfonola"

25 Oct 08 | Jaime Zuniga Burgos | Clasificado en Anécdota | Sin comentario »

Estaba de moda un amplio restaurante en la Av. Bernardo Quintana; se conocía que el servicio era bueno y los tragos bien servidos, sin escatimar de la botella (el mesero solía tener “la mano pesada”) al vaso, sin hacer escala en el “comercial paso por medida”, que limitan la alegría y encarecen el licor, reflejándose posteriormente en la cuenta. Ahí no existía ningún obstáculo; se servía a solicitud del cliente, con la bondadosa y comprensiva “medida” de los meseros. La comida, de primera; de calidad, abundante y bien presentada, sobre todo sus “cortes” que marcaban ostensible diferencia con otros establecimientos. No podía compararse un T-bone, un “sirloin”, o un “New York” con vistosa guarnición, a un bistec aplanado de producción local y mal presentado. Como resultado de la buena calidad y del aceptable servicio, el “Tadeos” estaba en su mejor momento, y como consecuencia lógica, acudían selectos y exigentes clientes.

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Desafío al seductor

04 Oct 08 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Anécdota | 4 Comentarios »

Removiendo papeles me encontré un recado de Francisco Cervantes, poeta queretano ya fallecido. Recordé lo que un día me platicó. Le insistía a una muchacha para que accediera a sus turbias peticiones amorosas, pero ella permanecía desdeñosa e inconmovible. Hasta que en una ocasión la muchacha le dijo: “Está bien, voy a aceptar, pero con una condición”. Francisco de inmediato le respondió efusivamente: “Sí, sí, a todo sí”. Ella habló: “Tienes una cara de degenerado, pervertido y vicioso sexual que no puedes con ella. Sólo una cosa te pido… No me vayas a decepcionar”. Creo que Francisco salió corriendo.

Publicado en Noticias el 03 de octubre de 2008


La montaña rusa

20 Sep 08 | Jaime Zuniga Burgos | Clasificado en Anécdota | 1 Comentario »

Es muy frecuente escuchar que todo tiempo pasado fue mejor, frase que durante toda la vida expresaron nuestros mayores con un dejo de nostalgia y con matices de romanticismo, dándonos la impresión de que es connatural del ser humano el aferrarse a momentos que le fueron gratos y que ya no volverán a repetirse por ser únicos. Asimismo, no menos frecuente es catalogar a la gente de antes como probos y honrados, cumplidos en el trabajo y muy formales; gente de palabra, cuyos compromisos valían oro, y el faltar a lo prometido se consideraba oprobioso.

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