EL JICOTE LÓPEZ OBRADOR Y LA POPULARIDAD II

05 Dic 19 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Nacional, Política | 1 Comentario »

La cruzada contra la corrupción es uno de los cambios estructurales impulsados por el Presidente que apuntalan su popularidad. Hasta el momento no han afectado mayormente las terribles anomalías de su proyecto anticorrupción que despiertan muchas dudas sobre su eficacia y sinceridad. En la entrega pasada, destacamos su angostura ideológica cuando sostiene que la experiencia no es importante y pretende olvidar que la ineptitud es una forma también de corrupción. Todo indica que el Presidente está más preocupado por la lealtad a su persona que por los valores institucionales. También provocan muchas dudas su política a favor de la honestidad cuando el setenta por ciento de los proyectos y las compras de su administración se realizan sin licitación sino por asignación directa. La corrupción es una planta de sombra y las asignaciones directas son su vivero más propicio. También provoca mucha desconfianza su convicción en contra de la corrupción, pues en el sexenio pasado, con el acuerdo de todos los partidos políticos y después de un amplísimo debate, se creó el Sistema Nacional Anticorrupción. La ley correspondiente exige un sinnúmero de cambios legislativos y la creación de otros organismos. Nada se ha hecho, lo que ha propiciado que la lucha contra la corrupción no sea general sino discrecional y selectiva. Por supuesto que ya no se hace mención a los 50 mil millones de pesos que se consideraba se podrían obtener de las ganancias ilícitas, mismas que servirían para los programas sociales. Ni tampoco se recuerda su promesa de que, si la ciudadanía lo pedía, se juzgaría a los ex Presidentes. Todo lo anterior, es necesario reconocer, no ha incitado una disminución sensible en la popularidad presidencial. Otro cambio estructural e histórico que le ha proporcionado grandes simpatías al Ejecutivo es la austeridad. Los lujos y dispendios faraónicos del sexenio anterior, ahora ampliamente difundidos, han enmarcado muy positivamente los ahorros de una austeridad realmente republicana. Lamentablemente la austeridad ha sido llevada a extremos que algunos analistas la han bautizado como “Austericidio”, pues ha afectado a programas sociales importantes, por señalar sólo dos, las guarderías y los centros de cuidado y protección a las mujeres maltratadas. Lamentablemente un claro subejercicio del gasto público se ha pretendido encubrir con la idea de que se trata de ahorro. Esta austeridad tuvo su garrafal excepción en el cambio de la sede de aeropuerto, donde ya se habían gastado 140 mil millones de peso. Otra cuestión que permite que López Obrador mantenga niveles de beneplácito fue el aumento en el salario mínimo, subió más que en los últimos treinta años. Otra decisión que quizá no tiene tanta trascendencia nacional pero que me permití aplaudir en forma entusiasta, fue el cambio de destino de las Islas Marías, de prisión a un centro de investigación ecológica. Le comento a un amigo de Morena, lo lamentable que resulta que el Presidente boicoteé, él mismo, cambios muy importantes, con tantas metidas de pata, me dice: “Es la curva del aprendizaje”. Le comento ¿Curva del aprendizaje? Curvas del aprendizaje, a cada recta política viene la Cuesta China. Yo me río pero a él no le hace ninguna gracia.


TRAS LA VERDAD “LÓPEZ OBRADOR PROMOTOR DEL ENCONO SOCIAL”

03 Dic 19 | Héctor Parra Rodríguez | Clasificado en Nacional, Política | Sin comentario »

 

Un día después del enésimo informe del Presidente de la República, en el Zócalo capitalino, en la conferencia “mañanera” de ayer lunes, volvió a la cargada en contra de aquellos que no comulgan con su política de destrucción; descalifico las marchas que en 14 estados de la República Mexicana, llevaron a cabo miles de mexicanos hartos de la violencia y el desmantelamiento del Estado, del debilitamiento de las instituciones constitucionalmente autónomas. A todo aquel que no aplaude las decisiones presidenciales, de inmediato es calificado como conservador, reaccionario, corrupto y demás epítetos con que ha venido calificando a sus detractores desde su toma de posesión. Para después decir que es respetuoso, que respetará las libertades de manifestación y de expresión ¿Respetar? Su obligación es cumplir la Constitución que consagra esos derechos humanos y en su caso brindar protección cuando son vulnerados esos derechos. El Presidente no está para respetar, está para cumplir la Constitución y leyes secundarias. A un año de distancia y de incumplir con muchas de sus promesas, cuando ofreció cumplir un tanto una vez que tuviera el presupuesto en el bolsillo o medio año para dar resultados en el combate a la delincuencia, reducir la violencia, vuelve a darse el mismo, otro año más; así se la llevará cada vez que no cumpla sus promesas, pero antes justifica y echa culpas. El Primer Presidente en la historia que deriva su responsabilidad en terceros que ya no gobiernan; aunque esa política le da resultado y sus seguidores continúan confiando en las promesas; otros más felices por recibir dinero de los programas sociales, muchos más confían en que los medios de producción pasen a manos del “pueblo”. Andrés Manuel López Obrador, utiliza y manipula el concepto “pueblo” para hacer de las suyas, engaña a quienes de buena fe han depositado su confianza en el Presidente, al asegurar que el pueblo manda, el pueblo decide, cuando en realidad quien todo decide es él mismo, sin tomar en consideración al pueblo, bajo su concepción, el pueblo es el mismo López Obrador, él es quien “encarna al pueblo y al poder del Estado”, pero hace creer que las decisiones son del “pueblo”, por ello, ese pueblo se siente feliz, feliz, feliz, pensando que ellos son los que decide, manipulación social perversa; una vez que fue electo López Obrador, él es quien tiene la potestad legal para decidir, vivimos en un régimen representativo y el Presidente, nos guste o no, es quien nos representa, debe cumplir con el mandato constitucional, por eso es una falacia que sea el pueblo quien decide, cuando las decisiones son tomadas por López Obrador de manera unipersonal y no por el pueblo.

Se trata de un juego perverso de la semántica de las palabras, así mantiene su popularidad y el apoyo de ese sector social que se ve beneficiado por sus programas de obsequios monetarios mensuales o bimestrales. Hasta hoy le ha funcionado la siembra del encono social que ha plantado en aquellos mexicanos con mayores necesidades, así como de aquellas sabandijas que se ven beneficiadas con trabajos bien remunerados, ya que no han requerido tener mayor conocimiento en la actividad que desempeñan, no más del 10% del 100 que se requiere para cualquier otro empleo, así lo ha reconocido el mismo Presidente de la República, es su política de contratación.

Aquellos ciudadanos y ciudadanas que se movilizaron en marchas en 14 estados de la República mexicana, incluso los que apoyan a López Obrador, están en contra de la extrema violencia que se ha desatado desde el inicio del gobierno de la 4T; tan solo en el pasado mes de noviembre, se registraron 2,370 homicidios dolosos; el domingo 1º de diciembre, 127 homicidios en el territorio nacional; casi 35 mil homicidios en el primer años de gobierno. Cualquier mexicano sensato debe estar harto de la situación. La economía estancada, el crecimiento del Producto Interno Bruto, en ceros. No hay creación de empleos, no hay inversión privada ni pública. La República va directa a la banca rota; estos y muchos más problemas, no son causados por el “pueblo”, claro que no, son causados por la mala política del Presidente de la República, es fácil engañar a quien quiere ser engañado, no así aquel ciudadano pensante y reflexivo, ese y millones más que no salen a las calles, son los que se manifiestan inconformes con la situación que priva en el país, situación creada por Andrés Manuel López Obrador; pero, el mismo Presidente, experto en mentir (lo ha demostrado con creces, no lo digo yo) hace creer a sus seguidores que todo es problema de los conservadores, de aquellos que no “aplauden”, sin dificultad el mismo López lo reconoce en sus conferencias de prensa, cuando se muestra agradecido con “pseudoreporteros paleros”; en contraposición, el mismo Presidente ofende a todos aquellos que lo cuestionan y no le aplauden, los descalifica, no sin antes reiterar: “con todo respeto” y va el golpe, para después aseverar que garantiza el derecho a disentir, como si se tratase de una graciosa concesión presidencial. La política del encono hasta ahora le ha dado buenos resultados para conservar la simpatía de sus seguidores, así lo prueban las tendenciosas encuestas que arrojan increíbles resultados, como la aprobación a sus políticas, cuando las decisiones (también las omisiones son decisiones) presidenciales han causado muertes y problemas muy serios a la economía personal de millones de mexicanos y la quiebra nacional, con nulo crecimiento, entre muchos otros. El encono como herramienta política de López Obrador es buena, le ha dado resultado; como fin para dividir a los mexicanos es perversa.

Héctor Parra Rodríguez


EL JICOTE LÓPEZ OBRADOR Y LA POPULARIDAD (I)

03 Dic 19 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Nacional, Política | Sin comentario »

Las encuestas coinciden en el descenso de la popularidad del Presidente, pero aún tomando en cuenta las caídas más dramáticas el porcentaje de la aceptación al gobierno es muy alto. Algunos críticos no comciben ese grado de popularidad, más aún si se toman en cuenta los pésimos resultados en las tasas de crecimiento y violencia en el país. ¿Cómo se puede entender el fracaso político y económico en rubros tan importantes y que la opinión pública lo siga apoyando? Un teórico afirma que el pueblo vive una “inconsciencia feliz”. No comparto esa hipótesis, que lleva implícita la idea de una ciudadanía extraviada e hipnotizada por el verbo tropical. El Presidente ha tenido indudables aciertos, algunos estructurales e históricos y otros de carácter escenográfico y populistas. Entre los estructurales podemos mencionar la lucha contra la corrupción. La Cuatro T ha dado pruebas de que una de las ventajas para que el electorado vote la alternancia, es ajustar cuentas con el pasado, y esto es posible y una obligación. Se escribe fácil, pero lo cierto es que los opositores después de que ganan se olvidan de ese compromiso. No vayamos muy lejos, aquí en Querétaro, el señor gobernador Francisco Domínguez anunció más de una vez el saqueo que habían sufrido las arcas del Estado por el gobierno anterior y no pasó nada. ¿Fueron calumnias las acusaciones? ¿Se llegó a una componenda en lo oscurito? El asunto fue cubierto por las espesas tinieblas del silencio oficial, y nunca supimos nada. López Obrador ha encarcelado y procesado a auténticos peces gordos. El precedente queda para el futuro, la mano de la justicia es un gran recurso del poder público para consolidar su legitimación. El problema es que esa cruzada contra la corrupción tiene más agujeros que la red de un pescador pobre, vayamos a la última pifia. Es necesario recordar que la corrupción np se limita a que un funcionario saque el dinero del cajón y se eche a correr. Por supuesto que no, la incompetencia también es un acto de corrupción, así lo consigna la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas, que demanda entre otras exigencia que los empleados públicos sean: “eficientes”. Para justificar el nombramiento de Ángel Carrizales, que pasó de la ayudantía del Presidente a una institución esencialmente técnica: la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente. López Obrador argumentó que el criterio es que los designados tengan el noventa por ciento de honestidad y diez por ciento de experiencia, Vale destacar que el Presidente ya antes lo había propuesto para ocupar diversos cargos, en todos había sido rechazado por los legisladores por inexperto. En fin, el Presidente le quería dar chamba a toda costa y lo logró, Carrizales para festejar la imposición subió a las redes sociales una fotografía de cuerpo entero, riéndose, tomándose con una mano los genitales y con la otra haciendo cuernos. Además de inexperto es de una vulgaridad obscena, Eso bastaría para despedirlo. Sólo agradecemos que el Presidente no lo haya nombrado como supervisor del Código Moral. La Ley le cierra el paso a la ineptitud de la que está plagado el gabinete, en este sentido el gobierno del Presidente ha sido terriblemente corrupto. Lo que evidentemente ha hecho poca mella en su popularidad.


TRAS LA VERDAD “SOCIEDAD CIVIL Y AMLO CONVOCAN PARA ESTE 1º DE DICIEMBRE. ¿A QUIÉN CONVOCAN Y PARA QUÉ?”

02 Dic 19 | Héctor Parra Rodríguez | Clasificado en Nacional, Política | Sin comentario »

Diversas organizaciones sociales, como particulares idearon e iniciaron la promoción de una marcha en protesta por la violencia que vive México para el día 1º de diciembre próximo. Al notar el éxito de la convocatoria ciudadana, dirigentes de partidos algunos políticos decidieron sumarse a la convocatoria. No hubo discriminación, a fin de cuentas nadie, en su sano juicio, podría estar en desacuerdo con el objetivo de la macha, por tal razón no hubo oposición a que se sumara a la convocatoria ciudadana la militancia del PAN y del PRD, entre otros. Activistas sociales como el señor Javier Sicilia, también promueven su propia marcha, pero para fecha distinta, será para el mes de enero Sicilia advirtió que él no se sumaría a la marcha de este domingo, mostrando cierta molestia con el señor LeBarón, ya que habían acordado que ellos marcharían hasta entonces y no hoy 1º de diciembre, además sostuvo no estar de acuerdo en la suma de partidos políticos. Enfoques diferentes. Lo no referido por Sicilia, que la marcha del domingo se promovió para realizarse en todos los Estados de la República Mexicana; y la marcha que él promueve, la de enero, solo será en la CDMX. Por otro lado, las marchas tendrán un lugar distinto en lo que será la meta: la del domingo, será en el Monumento a la Revolución, en tanto la de Sicilia, será en el Zócalo. En el caso, no se repelen, por el contrario, parece que fortalecerán la petición al Presidente de la República: que cambie su errónea y equívoca política para combatir la violencia en México. A un año de distancia, más de 30 mil asesinados; ayer 30 de noviembre, se sumaron 14 homicidios violentos cometidos por le delincuencia organizada; y el Presidente de la República pidió ¿A él mismo? otro años más de plazo, para cumplir su promesa de bajar la violencia en México; primero fueron 6 meses y nada, llegó al año y nada, ahora pide otro años más, cuando seguro es que las cosas no cambiarán, la tendencia es seguir empoderando a los delincuentes.

Se presumen de mayor participación las movilizaciones de protesta, las de este domingo, se llevan a cabo en muchos Estados de la República Mexicana, en tanto que la propuesta por Sicilia solo será en la capital de la República, mas no deja de ser importante, máxime cuando el activista apoyó en su proyecto político a López Obrador, ahora este rechaza a Sicilia. Parece que el supuesto celo por las convocatorias a las marchas podría dividir a millones hartos, de tanta violencia, inconformes con la inseguridad que dolorosamente vive México y no tiene visos de disminuir; la escandalosa cifra de 32,565 mil homicidios dolosos espanta a cualquiera, sin sumar los cometidos durante el fin de semana. Las movilizaciones no tienen porque dividir a los mexicanos; por el contrario, cualquier movimiento pacífico de protesta en contra de la violencia tiene su mérito, y debe ser apoyado al 100%, aunque no se sumen a las movilizaciones. Es urgente, necesario, obligatorio que el gobierno de la 4T, con Manuel López Obrador al Frente, reconsidere y valore la verdadera situación que aqueja al país y deje de menospreciar el tremendo problema, consecuencia de la preocupación de millones de mexicanos; el Presidente debe reflexionar en serio y, al menos, acuerde con su gabinete de seguridad, la posibilidad de cambiar la política al combate de la criminalidad que arroje mejores resultados, de los que hasta hoy son nulos. Necesario que López Obrador no les imponga su criterio plasmado desde su campaña aquel inicuo programa faccioso de “abrazos y no balazos”, que ha dado como consecuencia la escándalos cantidad de más de 30 mil asesinados, sumado al incremento de otros delitos como los feminicidios, las violaciones, los robos, los fraudes, las extorciones, los secuestros y más.

No son frívolas, mucho menos veleidades las movilizaciones, ninguna puede menospreciarse, nada de eso. Son, a la vez, movimientos sociales verdaderos, derivados del hastío social, promovidos por la sociedad organizada, quienes pueden convocar organizadamente a las marchas y así lo hacen. Los dirigentes de partidos políticos se sumarán a la convocatoria ciudadana, ellos no tendrían ningún eco políticamente; el objetivo de las marchas no son políticos, son expresiones de libertad y exigencia ante la enorme ola de violencia y que el Estado no ha sido capaz de resolver. Las marchas, sin tintes políticos, nada de eso, son por y para promover la paz, para que el gobierno de la 4T, que se ha evidenciado, a un año de distancia, la manifiesta incapacidad para mejorar sus políticas de combate a la criminalidad para resolver el enorme reto; incluso combatir la funesta corrupción en instancias judiciales, de aquellos jueces que permiten la fácil liberación de delincuentes, que conlleva al fortalecimiento de la delincuencia.

Organizaciones sociales seria como: “Hijas de MX”; “Nosotros somos Chalecos México”; “Mexicanos Contra la Corrupción”; “Futuro 21”; “Los LeBarón” (encabezados por Julián), etc, todos ellos son convocantes. Incluso motivó para que, por medio de redes sociales, jubilosos se adhirieran a la iniciativa ciudadana personajes como Vicente Fox, dirigentes de partidos políticos y más. Sin lugar a dudas que el fin perseguido por los promoventes de las movilizaciones es bueno, es el mismo de millones de mexicanos hartos en contra de la delincuencia; los movimientos sociales conllevan el necesario fortalecimiento de la sociedad civil, la necesidad de hacer reflexionar al Presidente de la República, que deje de minimizar el problema que agobia a millones de mexicanos: la violencia. Independientemente de otras torpezas de su gobierno.

En contraste a la preocupación de los millones connacionales, Andrés Manuel López Obrador, organizó su “bailongo”, su “fiesta popular” en el Zócalo capitalino para “festejar” el primer año de gobierno ¿Tiene razón de ser? Sin embargo será un “festejo” tinto en sangre de más 32, 565 mil mexicanos asesinados, solo en el 1er año de gobierno. Sin lugar a dudas que son dos puntos de vistas totalmente opuestos de ver y vivir los problemas en México; uno festeja la mediocridad de su gobierno y suma a los “corifeos” que todo le aplauden; otros, los más, se duelen y conduelen por la tremenda violencia que azota al territorio nacional; molesta por la falta de empleos, el no crecimiento de la economía nacional, la desaparición de programas sociales que probaron sr un éxito, la cancelación de la obra del aeropuerto de Texcoco, etcétera. Queda probado que los eventos del Presidente de la República, tienen connotación mediática, nada qué festejar en realidad; su visión tiene enfoques y objetivos diferentes. A contrario sensu, la sociedad mexicana se organiza en movimientos sociales pacíficos (hasta ahora) que ponen en evidencia la molestia de millones de mexicanos hastiados de la pésima conducción del gobierno de la Cuarta Transformación, que prueba y demuestra la ineficiencia para gobernar. El mismo Presidente López Obrador lo hace manifiesta con sus aseveraciones, para él es más confiable en su gobierno el honesto que el profesional en la materia, 10% de conocimiento y 90% de honestidad. Andrés Manuel, plica un criterio totalmente erróneo, equívoco, en la selección y contratación del personal a cargo de resolver enormes problemas que necesita, requieren de un gran profesionalismo y conocimiento en la materia; la exigencia debe ser del 100% en ambos casos. Ahora entendemos el por qué México va tan mal. El Presidente de la República, se ha rodeado de ineptos, inexpertos “chambistas” que no atienden eficiente y eficazmente los problemas que necesitan soluciones de profesionales, no de honestos.

Héctor Parra Rodríguez


Empresarios

01 Dic 19 | Efraín Mendoza Zaragoza | Clasificado en Economía, Nacional | Sin comentario »

Ahora que el Consejo de la Comunicación ha lanzado una campaña nacional denominada “Soy incorruptible”, llama la atención que el Consejo Coordinador Empresarial haya reconocido que 80 de cada 100 empresas mexicanas se han visto implicadas en actos de corrupción, sea que los hayan estimulado o que hayan sido víctimas de su práctica.
Me pareció un dato muy revelador por provenir de la presidenta de la Comisión de Ética e Integridad del más beligerante entre los organismos cúpula del sector privado en el país. Recordé entonces que otro capitán del sector privado, Alejandro Legorreta, admitió hace algunos años que la corrupción es un factor que impide el crecimiento del país. Pero lo más significativo es que haya establecido que en una transacción que involucra a funcionarios públicos, por cada político corrupto hay hasta tres empresarios corruptos.
Otra voz que en esta misma dirección se pronunció hace unas semanas es la del empresario regiomontano Enrique Zambrano Benítez, que admitió la existencia de hombres de negocios “nacidos de la corrupción”. Dijo además que su acción ha producido grandes daños al país y al propio gremio patronal. A esos negociantes no los reconoce como empresarios y los llama “seudoempresarios”.
Zambrano es presidente y director general del Grupo Proeza, corporativo mexicano que opera en 16 países en la industria automotriz, la agrícola y de la salud. No dispongo de elementos para establecer si la suya es una autocrítica genuina o se trata de esa capacidad de adaptación en la que el capital es diestro, para conservar sus rendimientos —incluso en incrementarlos—, aún en las condiciones más adversas.
Al margen de ello, si aplica aquí eso de que “se empieza a ceder en las palabras y se acaba a veces por ceder en las cosas”, resulta saludable para el país que el empresariado mexicano haga un examen de conciencia para asumir su contribución al desastre nacional y formular en consecuencia un propósito de enmienda para replantear la convivencia sobre reglas nuevas, que tengan por centro la moderación de la desigualdad económica.
(Por lo demás, al acumularse 15 años de impunidad en el caso BMW, hoy 27 de noviembre de 2019 sostengo que el olvido no puede prevalecer sobre la justicia).

Ciudad de Querétaro, noviembre 27, 2019


El abuso sexual infantil.

30 Nov 19 | Gregorio Morales Avilés | Clasificado en Cultura, Nacional | Sin comentario »

El abuso sexual es uno de los mayores daños a la niñez. La semana pasada salió en los medios, y me impactó, el hecho de que un menor de 15 años mató a su padre luego de que éste le revelara que había abusado de él y de su hermana en su niñez. Al leer la noticia inmediatamente vino a mi mente la película danesa “La Celebración”, sobre un caso similar que, sin llegar al asesinato, muestra las graves implicaciones psíquicas, familiares y sociales del abuso.
Las limitaciones en el ejercicio de los derechos de niñas y niños suponen un riesgo para su efectivo cumplimiento y colocan a los niños en situación de vulnerabilidad. En este contexto, uno de los temas más relevantes –por la trascendencia que puede tener en la vida de las personas– es el del abuso sexual. En este rubro, tanto la legislación como la praxis se han enfrentado a grandes obstáculos en la garantía del derecho a la protección en contra del abuso y el maltrato. Muchos jueces no cuentan con la preparación o la sensibilidad necesaria para actuar en consecuencia.
Fuentes de la Fiscalía explicaron que el argumento que planteó la defensa del menor del caso que examinamos, es la aplicación del llamado “criterio de oportunidad”, establecido en el artículo 256, fracción Tercera, del Código Nacional de Procedimientos Penales, que el ahora agresor es una víctima, que la autoridad está revictimizando al mantenerlo en prisión, sin brindarle la ayuda necesaria. Textualmente: “Cuando el imputado haya sufrido como consecuencia directa del hecho delictivo un daño físico o psicoemocional grave, o cuando el imputado haya contraído una enfermedad terminal que torne notoriamente innecesaria o desproporcional la aplicación de una pena”, señala la Fracción Tercera. El juez no está haciendo bien su trabajo.
Es importante destacar que una de las mayores dificultades en la garantía de los derechos de niñas y niños tiene como origen la ignorancia de que las estructuras de pensamiento durante la infancia y la adolescencia son distintas a las que se consolidan al llegar a la edad adulta. Esta afirmación que resulta tan evidente para áreas del conocimiento como la psicología evolutiva o la pedagogía, han sido desconocidas en el ámbito jurídico. Ojalá el juez tenga la lucidez suficiente para atender el aspecto psicológico de la víctima y no se le ocurra, mediante corrupción o ignorancia grave de la Convención Internacional de los Derechos del Niño y del Código Nacional de Procedimientos Penales vigente, aplicarle el delito de parricidio. Ya lo veremos.
Los derechos de los niños son tutelados adecuadamente en el ámbito internacional. Para la Convención Internacional de los Derechos del Niño el derecho a la protección en contra de todo tipo de abuso o maltrato abarca dos dimensiones: en primer lugar, la protección que debe establecer el Estado, contenido en el artículo 19 de la Convención y, en segundo lugar, un derecho restitutorio que consiste en la recuperación y reintegración social de aquellas niñas y niños que han sido víctimas de un abuso de cualquier índole, consagrado en el artículo 39. Hasta ahora no se ve que el tribunal que ve este caso se apegue a lo establecido en la Convención. Los tratados internacionales tienen la misma jerarquía que la Constitución. Hasta aquí el aspecto jurídico.
Pero ¿Qué pasa en el psiquismo de un niño o niña abusados? En la clínica he atendido adultos que de niños fueron abusados. Los trastornos son tan variados, alarmantes y duraderos, a tal grado, que pueden llegar al suicidio.
De inmediato surgen muchas preguntas: ¿Cómo detectar cuándo una niña o niño ha sido víctima de abuso sexual? ¿Hay complicidad de la madre? ¿Cómo promover, tal como ordena la Convención, la identificación y la investigación sin causar un daño mayor, es decir, sin revictimizar a una niña o niño? ¿Qué sentimientos y significación tiene el abuso sexual para una niña o niño? ¿Cómo promover, a partir de estas realidades, su recuperación y reintegración? ¿Cómo lograr que no sean invadidos por la desesperanza, la angustia, el estrés o las ideas suicidas? Esta es la labor del psicoterapeuta.
En el transcurso de la terapia, que es una investigación profunda, nos encontramos muchas veces con complicidades ocultas, con el agravante nada menor de que este abuso es, en la mayoría de los casos, incestuoso, a manos de padres, padrastros o parejas de la madre, abuelos, tíos, hermanos o amigos de la familia. Con un doble factor agravante que es la regular complicidad de madres y de abuelas que lo consienten en silencio no pocas veces durante largos años. Y con otro factor agravante, como si los demás no bastaran, de coexistir con actos múltiples de violencia, maltrato físico y psíquico y crueldad hacia el niño o la niña.
En la película La Celebración es evidente la complicidad de la madre, en el caso del niño abusado que nos ocupa la madre lleva al niño ante las autoridades: ¿No sabía del abuso antes? ¿lo lleva para protegerlo o para entregarlo y cubrir su culpa?
Muchos valores sociales, entre ellos los religiosos, son obstáculo para la identificación y tratamiento adecuado del abuso sexual. El lugar de la Iglesia Católica al respecto viene siendo de máxima importancia por tratarse nada menos que de la gran institución religiosa occidental supuestamente a cargo de la moral pública y privada, con tanto arraigo en las familias, que ahora enfrenta un desenmascaramiento espectacular. En mi caso, sufrí el acoso sexual cuando era acólito en la iglesia de San Francisco, por un sacerdote llamado Pascual, que termina sus miserables días en el templo de la Cruz. No recuerdo su apellido, pero abusó de muchos niños, por eso no puedo callar estos abusos. Ahora como psicoterapeuta me enfrento a los fantasmas del pasado.
Ninguna teoría psicoanalítica, por el contrario, predica el callar como modo de negar conflictos, traumas y diversas problemáticas. Y en el campo de la niñez, se desmarcó de viejas concepciones que siempre desestimaban creerle al niño, o siquiera por lo menos escucharlo y observarlo.
El Psicoanálisis funciona, en concordancia con la teoría, como un retorno de lo reprimido para el psicoanálisis mismo, revolviendo la olla de un pasado que se pretendió dejado atrás, pretensión sostenida por el mismísimo Sigmund Freud, que no es para nada inocente en un ocultamiento que hoy nos suena vergonzoso. Y asombroso, porque, junto con otros psiquiatras y otros médicos mal conocidos, el psicoanálisis, hacia finales del siglo XIX, nacía bajo el impacto de un descubrimiento que luego se tapó: el de la regularidad e insólita frecuencia de lo que Freud llamó, ambiguamente, seducción, y que coincide en todo con lo que hoy más descarnadamente se conoce como abuso, sea o no incestuoso.
Afortunadamente, ahora, al final de la segunda década del siglo XXI, las cosas han cambiado para el Psicoanálisis mismo. Nuevos autores han repensado la teoría psicoanalítica, como las periodizaciones de la vida infantil, muy determinadas por el postulado edípico. Es cierto que el trabajo en la clínica merece la pena, entre otras cosas por la medida en que revitalice al psicoanálisis y a través de este proceso intensificar la potencia terapéutica de nuestra disciplina, hoy puesta en tela de juicio, y ya puesta en tela de juicio por un Freud desencantado al final de su vida.
La práctica en la clínica nos debe llevar a una reflexión continua de los postulados teóricos, a la necesidad de una investigación continua, a no dejar de preguntar y analizar textos, ideas, enfoques. Nuestros mayores progresos en las últimas décadas han venido del lado del trabajo con lo vincular, con la dimensión del “entre”, con el análisis y la semiología del medio donde un niño crece o no puede crecer. No implica esto necesariamente que todos nuestros conceptos sean declarados inútiles, pero sí implica su revisión y la muy a menudo necesidad de reestructurarlos reconfigurando sus formatos. Por suerte ya hay muchos autores que se fueron adelantando en este sentido, por ejemplo Bowlby, que remodela lo edípico en términos de necesidad de apego y no pocos otros que han transformado y actualizado las viejas tesis freudianas. Frente al abuso infantil los psicoterapeutas tenemos mucho trabajo por delante. Un buen psicoanalista debe conocer también los aspectos legales, así como exigimos que los jueces conozcan los ámbitos psicológicos.


EN DO MAYOR.

30 Nov 19 | Jovita Zaragoza Cisneros | Clasificado en Nacional, Política | Sin comentario »

A ese payaso “Brozo” que tantos y tantas detestamos en la televisión, por su procacidad, su insultante vulgaridad y machismo, su cinismo y su chacoteo para con la clase política de , por lo menos, cuatro sexenios a la fecha, le llegó la censura de la Cuarta Transformación, ¿o no es así?
Ese payaso, que bajo la batuta de Víctor Trujillo se mofaba de los dislates de los presidentes y de personajes de la política, esta vez no corrió con la suerte que tuvo con los anteriores. Seguramente – alguna vez uno de ellos llegó a molestarse y – quizá- hasta ordenó o pidió a sus patrocinadores una llamadita de atención para “Brozo” para que le bajara a la crítica y burla. Pero esta vez alguien de la Cuarta Trasformación se molestó y pidió su salida. Quizá la censura no vino directamente del Presidente, pero si de alguno de sus corifeos que están despejando el camino de todo aquel que ose criticar a quien hay que creerle porque si, porque él lo dice, porque nunca había subido a la presidencia una figura de tal “pureza”.
Porque, bien vistas las cosas, ¿acaso un presidente necesita dar órdenes de censura? ¿El poder absoluto no es para rodearse de quienes tengan la diligencia y prontitud de adivinar el pensamiento de su garante y para blindarle de quienes osen criticar a quien está para escuchar su propia voz? ¡Oiga usted! ¿Acaso no es para ir cerrando paulatinamente espacios críticos y reflexivos? ¿Para hacer callar las voces que desconcentran el deleite de escuchar los vibratos de la voz propia que sentencia y reparte culpas o bondades, según convenga? ¿Para qué más es el poder? ¿Para rodearse de curas que hacen política y sin temor alguno del Dios que dicen representar son capaces de lanzar denuestos a quienes osen interrumpir los planes de quien él, el cura, ha ungido como el bienhechor del país? ¿Para repartir culpas en los otros o permitir que otros lo hagan?
Hoy, la censura de la Cuarta Transformación se evidenció al cerrar el espacio radiofónico a una voz critica. Víctor Trujillo, “Brozo”, cerró la despedida de su programa de radio, un espacio que muy al estilo (cuestionable o no, gustado o rechazado por la forma del chacoteo e irreverencia) ofrecía, sin embargo, entrevistas y análisis con personajes serios y calificados de la política o de otros temas de interés. Con una sola y contundente frase dijo todo: “Al poder se le revisa, no se le aplaude”.
EL OTRO MIRELES.
“¿Ya ves, tu defendiendo a Míreles y es un abusador? ¿sabes que recién se casó con una jovencita de 17 años? ¿Y ya viste el macho qué es y cómo se refiere a las mujeres?”, respondo a quien me cuestionó de manera directa sobre mi defensa a Mireles, cuando éste fue encarcelado en el gobierno Peñista. Contesto en público: nunca defendí, ni defenderé a quien insulte o ejerza violencia. Y más si esta es contra los niños o las mujeres, ancianos, o contra cualquier persona vulnerable. ¡Nunca!
Desde el momento en que Mireles fue encarcelado cerraba mi columna citando su nombre, a manera de protesta por el encarcelamiento de que fue objeto injustamente. Eso no estuvo a discusión. Su valiente postura ante lo que estaba sucediendo en Michoacán , las incontables denuncias y su capacidad de Coordinar a las autodefensas lo hicieron un líder que llamó la atención a nivel internacional. Eso está documentado. A ese Mireles es el que citaba. Al Mireles luchador social. Al doctor que tomó acción al vivir en su familia la violencia del narcotráfico y presenciar lo que hacían con las jovencitas y con las mujeres de su entidad. De ese Mireles hablé. Una vez que salió de la cárcel no me ocupé más de él. Su vida privada, sus peleas familiares, es asunto suyo y no me corresponde ni censurar, ni detenerme en ello. Pero lo que esté relacionado con su desempeño en el puesto que hoy ocupa, lo que tenga relación con extralimite de funciones, si incurre en faltas de respeto, que sea cuestionado y, de ser necesario, se pida renuncia. Y estaré yo también denunciando y apoyando su renuncia, exponiendo los excesos si los hubiere, de él o de cualquier funcionario público.
Mi postura será siempre sobre todo lo que de injusto vea. De eso se trata el periodismo.
De la misma manera que durante el gobierno Peñista escribí sobre Rosario Robles, sobre su carrera política, su indefendible corrupción y todo lo que ya sabemos, o creemos saber, hoy comparto una pregunta que está presente sobre su encarcelamiento: ¿Es justicia pura lo que se está ejerciendo contra ella, o es también venganza? ¿el juicio que se está llevando a cabo está dentro de los márgenes de la Ley? ¿La suya es Justicia selectiva? Permitir r que aquellos que detentan el poder lo usen de manera mezquina para revanchas y caprichos, nos hace mezquinos a nosotros también como sociedad. Y de eso ya tuvimos bastante con todos los gobiernos anteriores. ¿O no es así?

dialogoqueretano.com
zaragozacisneros.jovita@gmail.com

NOTA Y AVISO.
Adelanto columna del lunes para dejar descansar unos días a los lectores de este espacio.
Estaré atenta sobre el evento al que ha convocado este domingo el presidente López Obrador. Y seguiré la marcha anunciada por los Lebaron, pero reservo material para su publicación posterior.
MUCHAS GRACIAS.


EL JICOTE DIALOGAR ES LA SALIDA VII y último

29 Nov 19 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Nacional, Política | Sin comentario »

De acuerdo con especialistas el elemento fundacional de las naciones trasciende a través de toda sus historia. Si esto es cierto, no hay duda que una condición para que el país sufra sus más profunda crisis, es la división interna entre los mexicanos. Desde la Conquista, cuando nos peleamos entre nosotros y fue aprovechado por el conquistador extranjero, hemos vivido esa lección. El mayor pecado de la Cuatro T es la búsqueda permanente del pleito y la discordia, el patrocinio político y discursivo a favor de la cainización del país. No hay un solo día en el que el Presidente no arme una controversia con alguien. La vida pública como un gran palenque, donde el Presidente estelariza todas las peleas. Me recuerda al bravero que se va a confesar: “Padre, acúsome que soy muy bravero, por cualquier cuestión armo un pleito”. Padre: “No te oí hijo ¿qué dices? Bravero: “¿Qué de qué? Serás muy curita pero salte del confesionario para que te parta el hocico”. La desgracia es que los simpatizantes de López Obrador, Daniel Cosío dixit, imitan el estilo personal, no de gobernar sino de debatir, para luego es pronto, descalifican, injurian, calumnian; no usan la dialéctica sino la diatriba. Cada artículo que escribo de crítica a López Obrador me cae una tormenta de adjetivos y ni siquiera una llovizna tropical de argumentos. He buscado entre los que me increpan, una sólida investigación, de por qué el Presidente siempre tiene otros datos cuando los aportados por instituciones nacionales e internacionales especialistas, no le gustan. Ya es de risa. No he encontrado una defensa jurídica de cómo un memorándum, como lo hizo López Obrador, puede reformar la Constitución; por otra parte, alguien podría explicarme cómo fue esa maroma discursiva, en la que desde la campaña prometió elevar el crecimiento, pero ante las tristes cifras al respecto, en un acto verdaderamente ciquense, considera que enfocarse al crecimiento es de tecnócratas, que su verdadero objetivo es el desarrollo; supongo que a los apologistas del Presidente les debe sudar el copete para defender la política de seguridad: “Abrazos, no balazos”; “fuchi, guácatela”, ante el año más violento y sangriento después de la Revolución; imagino a los miembros de Morena,pasando saliva y tratando de argumentar de lo extraordinario y ejemplar que fue el operativo de Culiacán. Decía alguien que para ser político debería pasarse una prueba: comer un sapo frente al espejo y no hacer gestos. ¿Qué tuvieron qué hacer o comer los simpatizantes del Presidente para tratar de defender la designación en la CNDH de Rosario Piedra, cuando se violó la Constitución, la convocatoria y hasta el Código Penal? Son unos cuantos ejemplos de algunas de las críticas que he manifestado, conozco la respuesta: “chayotero”, “amargado”, “conservador”, “Prianista”; por supuesto, “fifí”. Creo que todos debemos de ayudar al Presidente para que lo haga bien, en mi caso, no solamente por el lugar común de que si le va bien al Presidente le va bien a México, si López Obrador fracasa, no tendremos otro gobierno que se pretenda de izquierda en muchos años. Mi aportación es la crítica y ahora la propuesta por el diálogo, otros por la adulación, pero le recordaría al Presidente: “Todo adulador es un enemigo oculto”.


EL JICOTE DIALOGAR ES LA SALIDA VI

28 Nov 19 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Nacional, Política | Sin comentario »

Uno de los mayores problemas para establecer el diálogo democrático es el discurso político del Presidente, quien parece que no se ha percatado que ya ganó la presidencia y no es oposición. Parte importante de su triunfo electoral lo basó en una campaña en la que marcó su raya ante la clase política y los métodos de gobernar. Ël era él y no se parecía a nadie; su proyecto era darle la vuelta a la página de la historia y la espalda a personajes, instituciones y procesos. Era un discurso disruptivo y beligerante, que tuvo un gran éxito, así lo confirman treinta millones de votos. Ya bajo las columnas doradas del poder el Presidente tenía un dilema: mantener ese discurso anti sistema y anti clase política o un lenguaje conciliador e integrador. No hay duda que ha elegido el primer discurso, él es el redentor, el nuevo Adán; una perorata simplista, sentenciosa, moralista, amedrentadora, anti prensa, anti críticos, anti intelectuales. Ya no hay complot, hay posibilidades de un golpe de Estado; los enemigos ya no son la mafia en el poder, porque él es el poder, sino que hay nuevos villanos. Un discurso que mantiene la tensión del lenguaje en campaña, salpicado de denuncias al pasado y propuestas novedosas; con rasgos de histrionismo, como por ejemplo imitando borregos. Lo peor de su lenguaje y el gran veneno contra el diálogo es su afición a los sobrenombres y al insulto. En campaña valía que le dijera “chachalaca” al entonces Presidente Fox, era parte de su insolencia al poder, pero ahora seguir con esa línea injuriosa, pareciera una erosión a su indispensable compostura institucional. Alguien podría defenderlo y decir que se trata de buen humor. Difiero y aprovecho para nuevamente recomendar mi libro: “La letra con humor entra”, Trillas, donde profundizo sobre el tema. El humor es un juego de la inteligencia que provoca la risa a través de una alusión, que es un extraño mestizaje de felicidad y melancolía. No resisto recordar lo que decía el dramaturgo inglés del siglo XVII, Nathalie Lee, cuando lo internaron en un manicomio. Resumía el hecho de la siguiente forma: “Me llamaron loco y yo les llamé locos; y entonces, maldita sea, vino la votación y me ganaron por mayoría”. Lo del Presidente es simplemente echar relajo, es buscar la risa a través de la degradación de las personas. El relajiento es un crítico menor, es el que echa una trompetilla al discurso engolado del orador. El humor y el relajo provocan la hilaridad, pero el relajo son harapos superficiales y vulgares, ante la elegancia, la inteligencia y trascendencia del humor. El Presidente al poner apodos es burlón, no humorista. Independientemente de estas apreciaciones, que reconozco podrán estar cargadas de subjetividad, lo más claro y demostrable es que el Presidente al injuriar y poner apodos, no solamente banaliza la palabra sino que rompe las reglas mínimas de educación y condición para el diálogo: tener respeto por las causas y dignidad del interlocutor. Ya una destacada simpatizante de López Obrador, Elena Poniatowska, se opone públicamente a la utilización de “fifís”, por injusto y ofensivo. El diálogo busca el consentimiento, ergo, con-sentimiento; el diálogo tiene un aspecto emocional importante, nadie puede compartir una idea con el Presidente si se sabe de ante mano que se tiene su desprecio.


TRAS LA VERDAD “JUAN JOSÉ RUÍZ DEJA EL PRI EN RUINAS, JOSÉ CALZADA COADYUVÓ”

26 Nov 19 | Héctor Parra Rodríguez | Clasificado en Nacional, Política | Sin comentario »

Juan José Ruíz Rodríguez, ex dirigente estatal del PRI, terminó de cavar la tumba para los priistas queretanos. Primero preparó el terreno José Calzada Rovirosa, quien estando al frente del gobierno del Estado, 6 años y más, se dedicó a debilitar al partido que lo llevó a la gubernatura, antes a la senaduría; imponiendo dirigentes que nada tenían que ver con actividades partidistas, incluso colocó a personas que no militaban en el PRI. Cuando, por medio de elección interna los priistas eligieron a su dirigencia, se pensaba que las cosas mejorarían con Alonso Landeros, entonces presidente; resultó que la autoridad judicial federal literalmente lo obligó a renunciar para defenderse, la justicia lo perseguía por incumplimiento de una ejecutoria de amparo en tiempos en los que ocupó la presidencia municipal de Pedro Escobedo. Estrepitosamente el PRI cayó en coma, con parsimonia algunos desleales fueron cavando la tumba, como Jorge López Portillo, ex secretario de gobierno, quien desde el influyente cargo comenzó a fustigar a todos aquellos que no se doblegaban, ello permitió ahondar más en las diferencias y ensanchar la tumba para enterrar al PRI queretano.

Así las cosas, llegó la hora de la fuga de oportunistas que, como las moscas, se le pegaron a José Calzada, muchos huyeron ante la estrepitosa derrota electoral del PRI, como de la mayoría de sus candidatos y, los más de 100 mil militantes que empadronaron, desaparecieron como por arte de magia; militantes ficticios que solo se sumaron en tanto consiguieron trabajo en gobierno; lo mismo sucedió con el mal gobierno municipal de Roberto Loyola, otro que no supo amalgamar a la militancia, despreció a muchos, otros tantos que seguramente votaron por el PAN, nuevo refugio de los tránsfugas, de los oportunistas. Los “priistas distinguidos” unieron fuerzas para derrotar al PRI, poniendo en práctica malas, pésimas políticas, todo por conformar “grupos de élite” que impidieron el ingreso de los más, privilegiando a los menos. Bajo este lamentable ambiente, José Calzada decide dejar en manos de uno de sus consentidos las dirigencia del PRI; exacto, dejó a Juan José Ruiz al frente para cuidar la repartición de candidaturas en las siguientes elecciones. No conformes con los destrozos que ocasionaron durante más de 6 años, en las elecciones de 2018 las cosas empeoraron, la mayoría de las candidaturas quedaron en manos del mismo grupo perdedor, vamos el propio JJ tuvo que conformarse con una regiduría por asignación proporcional ¡Vergüenza sin límites! Sí, el “dirigente” del PRI en el Estado, tuvo que conformarse con la regiduría plurinominal ¡Inconcebible! Literalmente el PRI de rodillas.

Juan José Ruíz, continuó con la labor de zapa en contra del PRI; se dedicó a correr a la militancia que durante años había trabajado en las actividades partidistas; hizo limpia en los consejos municipales para colocar a personas de su confianza, nombró a muchos que no eran militantes, los hizo priistas de un día para otro con el cargo de consejeros; por supuesto que realizó lo mismo en el consejo estatal, movió a todos la militancia que no era de sus afectos, que no se subordinaba a sus caprichos. Efectuó otra limpia de priistas hasta quedarse con unos cuantos, no le importó absolutamente nada, solo cuidó sus propios intereses. Incluso su “padrino” Pepe Calzada, terminó alejándose de JJ, dada la torpe y mala actitud del “ahijado político”.

Hubo muchas quejas de la militancia ante la dirigencia nacional, mas estos también estaban igual de divididos e hicieron caso omiso; la desbandada nacional también se produjo inexorablemente ante la pérdida (como nunca), de la mayoría de los candidatos en las elecciones del 2018; en toda la República millones de priistas huyeron, se escondieron. La debacle a gran escala, a grado tal que muchos auguran la probable desaparición del PRI, lo considero poco probable; sin embargo el debilitamiento de todas sus estructuras es grave, los pocos que lograron ganar espacios de elección popular se han vuelto sumisos ante el abusivo poder de López Obrador, seguramente algo deben y no quieren que les cobre el nuevo gobierno con investigaciones que los pueda llevar a la cárcel. Esos priistas no figuran políticamente, no combaten; a diferencia del PAN.

Los problemas no quedarían ahí para Juan José. Bajo su administración, el manejo de los recursos económicos, las cuentas no salen, ni siquiera rinde cuentas; de ahí que la dirigencia nacional tuvo que meter mano, generar auditorías. JJ impidió al máximo la realización de los trabajos, de tal suerte que tuvieron que dictaminar las trapacerías de JJ. Éste niega los hechos, amenazó con defenderse si lo destituían. El juego continuó y este día circuló el documento de destitución de Juan José Ruíz Rodríguez, como dirigente del PRI en el Estado. Designando en su lugar, transitoriamente, al delegado en tanto convoca a nuevas elecciones para que, la o el electo, termine de cubrir el periodo que le resta a JJ; el regidor ya no podrá imponer a voluntad candidatos para las elecciones del 2021, ilusión que se frustra ante su destitución ¿Cambiará de partido? La situación podría tornarse más grave para JJ (posiblemente), si demuestran que en el manejo de los recursos públicos de las prerrogativas hubo desvíos y no se aplicaron acorde a las reglas que establecen los institutos electorales, o sea el INE y el IEEQ.

Conclusión. La militancia priistas está feliz, comentan: por fin destituyeron a Juan José Ruiz. Muchos priistas que fueron proscritos, podrán regresar a su casa partidista: el PRI. Nuevos tiempos se avecinan. El priismo queretano está a tiempo de recomponerse y lograr mejores resultados que los obtenidos en las últimas elecciones; solo esperan que José Calzada y su nefasto grupo (Jorge López Portillo, entre otros) no vuelva a meter mano, de lo contrario las cosas continuarán igual. Salvo que el ex gobernador haya aprendido la lección y entienda que él no ganó la elección que lo hizo gobernador; debe asimilar que la elección la ganaron los priistas que él y su grupo corrieron, aquellos que lo llevaron al triunfo y no los atendió mientras fue gobernador. Lamentablemente así es la política. Muchos no la entienden, piensan que sin ellos su partido y la militancia no logran nada. La militancia es el sustento, la esencia, la base, la estructura humana que conforma a los partidos políticos, no lo son aquellos que ostentan el poder: ellos van de paso. Le llegó la hora a JJ. Es tiempo de recomponer al PRI, si quieren cambiar y ganar elecciones.

Héctor Parra Rodríguez


TRAS LA VERDAD “RECORTES ARBITRARIOS DEBILITAN A INSTITUCIONES DISTRIBUCIÓN PERVERSA DE RECURSOS”

25 Nov 19 | Héctor Parra Rodríguez | Clasificado en Nacional, Política | Sin comentario »

Después de violentar los tiempos para la aprobación del Decreto de Egresos la Federación, los diputados federales dieron luz verde a los 6 billones, 107 mil, 732. 4 millones de pesos que gastará el gobierno federal para el año próximo. No sin antes mover miles de millones de pesos discrecionalmente de una dependencia a otra, favoreciendo o perjudicando, según los intereses políticos de la mayoría en la Cámara de Diputados. Por supuesto el quedó feliz, feliz, feliz, fue López Obrador, quien socarronamente aceptó “alegremente” le metieran mano los legisladores a su proyecto de iniciativa, lo cual significa un acuerdo previo, aparentando independencia de la bancada de Morena en del Poder Legislativo, por aquello de la aprobación del presupuesto. De ahí que el Presidente haya quedado satisfecho (coincidentemente) al salir beneficiadas las Secretarías consentidas de su gobierno: la de Bienestar, de Educación Pública, de Hacienda y Crédito Público, la de Seguridad y Protección Ciudadana y la SeDeNa. Las primeras 4 Secretarías dedicadas a la política; excepción hecha, por supuesto, de la Secretaría de la Defensa Nacional, soporte institucional, fundamental para el combate a la delincuencia organizada. Solo les faltó incrementar el presupuesto a Luisa María Alcalde, al frente de la Secretaría del Trabajo, la despreciaron por haber fallado con el programa de los “activistas electorales”, jóvenes construyendo el futuro, quienes después de 10 meses apenas si lograron contratar al 1.5% de los jóvenes que ni estudian ni trabajan. Sin pasar por alto las anomalías detectadas por la organización “Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad”; quienes afirmaron en agosto pasado que, de un presupuesto autorizado de 40 mil millones de pesos, apenas erogarían 24, 358 millones de pesos; un sub ejercicio del presupuesto de 15,641 millones de pesos (según la organización); también afirmaron que solo se registraron 900 mil becarios y no la cifra dada a conocer por Luisa María Alcalde ¿Y el sobrante? A la “caja chica” del Presidente. Todo un fracaso operativo de la Secretaria Alcalde. De 1 millón 3 mil becarios, apenas incorporó a 15 mil al trabajo formal, según lo manifestado en la reunión que sostuvo con empresarios; la meta del gobierno es llegar a 2 millones 300 mil becarios, cantidad que representará, además de miles de millones de pesos para sostenerlos, una enorme fuerza y fortaleza electoral operativa ¡Laboralmente frustrante! Por eso no le trasladaron más dinero. Bastará con los 28 mil, 756, 371.575 millones de pesos, más que suficientes para hacer lo que le venga en gana a Luisa María.

¿Quiénes perdieron en la repartición de la danza de los billones de pesos? Curiosamente las disminuciones recayeron en instituciones ajenas al Poder Ejecutivo. Graves los recortes en todos los casos, dado que los legisladores de manera arbitraria y discrecional, simplemente quitan y trasladan recursos para otras instancias del gobierno central, sin informar qué programas eliminan de las dependencias que sufren la disminución del presupuesto y, por consecuencia, qué programas fortalecen de las áreas que resultaron beneficiadas; así de simple, los miles de millones como en una “danza desenfrenada”. Por ejemplo está la Fiscalía General de la República (supuestamente autónoma), a quien le trozaron un presupuesto de 1500 millones de pesos, reducción del 8.24% de su presupuesto total ¿Qué eliminaron los legisladores? ¿Qué les pareció tan superfluo a los diputados de Morena en una instancia tan importante como la dedicada a perseguir delitos y delincuentes? Nada informan los legisladores, a “raja tabla” quitaron esa enorme cantidad de recursos públicos Ahora bien ¿Qué deberá eliminar de sus programas Alejandro Gertz Manero, Fiscal General, para que sus funciones de procuración de justicia no se vean afectadas? ¡Perversos! Hoy más que nunca la comisión de delitos se ha disparado, casi 30 mil homicidios en lo que va del sexenio (supera a todos sus antecesores), muchos de ellos quedan impunes; los ministerios públicos ineficientes ante la nueva práctica del derecho procesal penal, los delincuentes cada vez gozan de más derechos y buenos abogados litigantes; y aún así, los diputados osaron quitarles recursos públicos ¡Inconcebible!

Al Instituto Nacional Electoral, le recortaron el 6.4% de su presupuesto, que significan 1 mil, 072 millones de pesos. Surge la misma interrogante ¿Qué les pareció tan superfluo a los legisladores que de un plumazo eliminan tremenda cantidad de recursos? ¿Cuántos programas no se pondrán en práctica para el año siguiente que inician los preparativos de las elecciones del 2021? Para el año siguiente habrán de organizar elecciones en 2 Estados. Dinero que los legisladores arbitrariamente mandan a cualquiera de las Secretarías mencionadas con antelación. Lorenzo Córdova, Presidente del Consejo General del INE, por supuesto que resintió el “golpe”; López Obrador y los legisladores de Morena, quieren debilitar el trabajo electoral y la credibilidad del INE, socavar la autoridad que han ganado con años de buenos resultados en los procesos electorales que conducen, más ahora que les endosaron elecciones estatales y municipales. El recorte recayó en el presupuesto operativo, no en los dineros que reciben los partidos políticos, por lo cual Córdova Vianello considera que se trata de un “golpe político” en contra del INE, conlleva la pretensión del control político del INE. Sumado al recorte vienen reformas a la legislación electoral, bajo la pretensión de controlar y doblegar a la institución para someterla al control político (de Morena por supuesto). No resultó casualidad el recorte al presupuesto del órgano responsable de organizar y conducir los procesos electorales, mucho de fondo hay en la arbitraria reducción; sobre todo, porque no explican qué programas operativos resultaros ociosos para los legisladores y tienen que ser eliminados; no, no lo hacen, simplemente les parece que hay que quitarles dinero y mandarlo a la SEP, para que les de dinero a los normalistas y a la CNTE, vamos, este podría ser el ejemplo. Y es que, Moctezuma Barragán, tampoco justificó la necesidad de más dinero para la Secretaría de Educación Pública ¿A qué programas aplicará el Secretario los 1570 millones que le obsequiaron los diputados de Morena y sus aliados? No se sabe nada, todo es discrecional, por eso la repartición de los recursos públicos debe ser responsable y meticulosamente diseñada la distribución en programas de beneficio social, de gobernabilidad, de seguridad, etcétera, que puedan ser evaluados y medibles el cumplimiento de sus objetivos ¿Y la Entidad Superior de Fiscalización? Actúan por simple capricho los políticos resentidos y los dineros son para beneficio de distinta naturaleza, ni siquiera fue para el fortalecimiento de la infraestructura de los servicios públicos que hace más eficiente a cualquier país, no, son solo caprichos. Distribución perversa de recursos.

Lo mismo hicieron los legisladores federales de Morena, con el Poder Judicial, a quien le “rasuraron” 3 mil, 327 millones de pesos. Simplemente podemos aplicar las mismas preguntas ¿A quién perjudican y a quién benefician de manera directa? Vamos ¿Qué programas deben ser rescindidos en unas áreas y los beneficiados en qué aplicarán los obsequios económicos extras? Nada informan. Está el caso de la Secretaria del Bienestar, a cargo de la señora María Luisa Albores González, a quien le obsequian, sin pedir nada la Secretaria, ni López Obrador, otros 8 mil 365 millones de pesos más de lo presupuestado ¿Para qué los 8 mil millones de pesos que no fueron programados? Simplemente son jugadas políticas. Para el año siguientes habrá (se supone) más beneficiarios de los programas de López Obrador, recibirán en la mano dinero; la Secretaria discrecionalmente podrán destinar ese recurso a más adultos mayores, discapacitados, padres y madres solteras con hijos, sembrando vida; no hay reglas para esos 8 mil, 365 millones de pesos extras. Así de “disparados” los legisladores de Morena. Y si alguien es mal pensado, seguramente estará imaginando que son recursos económicos que bien pueden ser empleados para coptar más simpatizantes a las políticas sociales de López Obrador, quien tanto él como su partido van en picada en las preferencias sociales y políticas; por eso necesitan evitar que el desliz en las preferencias se detenga ¿Cómo? ¡Con más dinero! Beneficiar a todos los que serán posibles electores que apoyen en las elecciones del 2021 y al mismo López Obrador, en su consulta de la revocación de mandato. Todo está perfectamente calculado, nada es casual, para eso es el dinero, lo utilizan para manipular voluntades y eso es lo que están haciendo los legisladores de Morena, por ese el beneplácito del Presidente.

Héctor Parra Rodríguez


TRAS LA VERDAD “AMLO LOGRA EL CONTROL DEL PODER JUDICIAL”

23 Nov 19 | Héctor Parra Rodríguez | Clasificado en Nacional, Política | Sin comentario »

Mientras todos fijan la mirada en los desmanes generados por los diputados federales por aquello de la aprobación del presupuesto de egresos para el año 2020, López Obrador, envió la terna a la Cámara de Senadores para que estos elijan a quien próximamente ocupará el cargo de Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con lo cual, el Presidente de la República, logrará el absoluto control del Poder Judicial de la Federación; tendrá la voluntad de 4 Ministros, emanados de sus propuestas, más la “veleta” del Presidente, llega a la suma de 5 impartidores de justicia en el más alto Tribunal de la Nación, en donde se aprueba o no, los procedimientos de mayor envergadura jurisdiccional, los juicios de inconstitucionalidad o las controversias constitucionales. Juicios en los que se decide invalidar leyes o darles total vigencia.

La terna conformada por 3 mujeres, son funcionarias del gobierno federal, de tal suerte que no queda duda de su origen, pertenencia y lealtad; una de ellas es subordinada de Olga Sánchez Cordero, sub Secretaria de Gobernación; otra, empleada del SAT; la tercera labora en el gobierno de la CDMX. Por lo tanto, cualquiera de ellas (no importan sus nombres) es aliada del gobierno de la Cuarta Transformación. Ninguna tiene carrera judicial, aunque una de ella llegó a trabajar en el Poder Judicial. Incluso una de las propuestas destaca más como poeta que como jurista. En fin, así es el poder, hacen con él lo que les viene en gana, lo mismo los actuales que los anteriores, no hay mayor distinción; recordemos el acto por demás inconstitucional de Ernesto Zedillo Ponce de León, entonces Presidente de la República, llegó al extremo de desaparecer la Suprema Corte de Justicia de la Nación, liquidó a todos los Ministros, para imponer los suyos a modo. Así que, no hay de qué espantarse; salvo que López Obrador, prometió ser distinto a los demás y no es más que una copia fotostática mal hecha, continúa con las mismas prácticas antidemocráticas y corruptas; cuando le conviene se subordina a la ley, cuando no es así, “manda al diablo a las instituciones”. Político con todas las “mañas acumuladas durante su paso por varios partidos políticos.

Otro tema al cual han pretendido “echarle tierra” mientras la mayoría no deja de observar el acto circense en la Cámara de Diputados, es el ilegal asunto de la nula elección de Rosario Piedra Ibarra, al mando de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. El Presidente de la República, continúa apoyando su descarada propuesta a pesar de las ilegalidades cometidas por los senadores para designarla, a como diera lugar, presidenta de esa noble institución dedicada a la defensa de los derechos humanos cuando son vulnerados por las autoridades. Honorable mujer, pero ignorante en la materia, lo cual no parece importarle al voluntarioso Presidente, primero su capricho, después lo demás, sin importarle en lo más mínimo, todas las violaciones cometidas a las normas con tal de satisfacer su ego personal. Vamos en retroceso en todo el camino andado para perfeccionar instituciones y normas que impidieran abusos como en antaño; de nada ha servido, López Obrador, ha probado con creces que, primero y ante todo, vale más su voluntad que cualquier Estado de Derecho.

Sumado a la anterior “cortina de humo”, los datos sobre los índices delictivos y las afrentas que continúan recibiendo los cuerpos de seguridad por la delincuencia, también han pretendido minimizarlos con los desmanes para llegar a la aprobación del presupuesto público para el año venidero. El delito de secuestro, uno de los ilícitos más terribles y sentidos, han aumentado; pero, para el gobierno de la transformación eso no cuenta, son datos intrascendentes; tan equivocado está el Presidente que su amigo Sicilia lo ha criticado severamente con su política de pacificación denominada “abrazos y no balazos”. Sicilia le ha conminada a que desista del terrible error de su política de pacificación, dado el resultado que arroja en 11 meses del gobierno lopistas, casi 30 mil muertos de forma violenta, muchos más que en los gobiernos en los que afirma López Obrador, dejaron a México convertido en un “camposanto” ¡Ahora estamos peor! Y no hay manera de cambiar el rumbo de la violencia si el gobierno consciente a los delincuentes, en lugar de perseguirlos y castigarlos, como mandata la ley. Por eso tanta distracción circense de los morenistas que tuvieron que violar sus propias normas para llegar a lo que, al final debían arribar, la aprobación del presupuesto para el año 2020, el cual supera los 6 billones de pesos. Presupuesto que por supuesto obedece a los intereses de quien gobierna, a pesar de estar tremendamente equivocado, ya que enfila enormes cantidades de dinero a sus programas “sociales” de contenido eminentemente político electoral. Quien gobierna manda, sí, pero ese gobierno no tiene ningún derecho a disponer de los recursos públicos arbitrariamente de manera arbitraria, de forma absolutista, sin importar que perjudique a millones de mexicanos y lleve al fracaso económico al país, eso no le está permitido a ningún gobierno, mucho menos a ningún Presidente de la República.

Por si lo anterior no fuese suficiente, López Obrador, crea otro frente de distracción, trae al reeleccionista de Evo Morales, quien después de haber dejado su país en llamas, le da trato de “jeque”, con todos los lujos a cargo del erario libremente da conferencias de prensa para avivar la división y violencia (desde México, como esquirol) del pueblo boliviano, al igual que lo hace en nuestro País, el Presidente de la República, característica de los gobiernos de izquierda: dividen al pueblo entre buenos y malos. Estos últimos serán tema para otras columnas. Por lo pronto, los “payasos” de la Cámara de Diputados, se llevaron los reflectores con todo y sus múltiples violaciones a sus normas y a la propia Constitución. Los legisladores están próximos a irse de vacaciones ¡Enhorabuena! Dejarán de cometer barbaridades por algunos días. En tanto los senadores seguramente darán el último obsequio al Presidente López Obrador, antes de irse de vacaciones, nombrando a la onceava Ministra; cualquiera que resulte de la terna, será lo mismo, a las 3 propuestas por el facultado para ello, les identifica la lealtad a López Obrador, no a las Instituciones; eso es lo que importa a López, no el conocimiento ni la experiencia en la materia, ahí está el claro ejemplo de doña Rosario Piedra.

Héctor Parra Rodríguez