EL JICOTE “TOMENTOSO REGRESO”

02 Jul 20 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Cultura, Internacional, Nacional | Sin comentario »

La pandemia permitió que el tiempo libre prolongado, privilegio de la clase económicamente poderosa, fuera ahora compartido por la masa trabajadora. A todos, ricos, clase medieros y pobres, nos abrió los ojos de que la existencia, hasta ahora organizada con el señuelo de elevar el nivel de vida, el más haber, debe organizarse para cuidar el género de vida, el mejor ser, es más, simplemente la prioridad es conservar el ser.
Si bien en cada clase social el encierro fue aprovechado de diversas maneras, en general los primeros días se dedicaron al descanso, pero posteriormente, nos encontramos ante un tiempo en el que podíamos hacer lo que se nos diera la gana. El cotejo de esa nueva circunstancia de libertad y tranquilidad con nuestra rutina diaria del pasado fue una reflexión insoslayable. El primer choque con la realidad fue el tiempo prolongado de convivencia con el círculo familiar y el descubrimiento de un mundo, para algunos prácticamente desconocido, de las jornadas domésticas. Mi sondeo no es muy científico y sistemático que digamos, es por los correos y memes de las redes sociales, y mi conclusión es que hubo un buen número de crisis familiares. Creo que todos descubrimos por qué se llamaba a la familia la “célula de la sociedad”, pues era el centro de las relaciones sociales de todo tipo, para mí la más impresionante es la educación. El trajín de la vida diaria actual impide que sea la familia el principal centro educador, antes, a lo más, se compartía con los amigos de los hijos la educación, que se resumía: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Ahora ya no educan solamente los padres, los amigos, la televisión, el internet, también los celulares, las aplicaciones, las series, los videojuegos.
Un buen número de familias se separaron, pero hubo también algunas que revaloraron la convivencia familiar como un lugar para el desarrollo personal y el equilibrio emotivo. De una cosa estoy seguro, ya no es posible mantener la división tajante en las tareas domésticas; no es posible que los padres abdiquen su responsabilidad principal de educadores; no es posible dejar la familia como un asunto de fin de semana. Este cambio, que digo cambio, esta revolución, hará surgir otra crisis, la familia mexicana es esencialmente autocrática, el reclamo y la responsabilidad de estar más tiempo en casa, la puede convertir en una pequeña prisión, es necesario una nueva adaptación. Corresponderá a los padres hacer del hogar un lugar de un nuevo reencuentro y también de autonomía. Lo que exigirá reeducar a los padres, para que sean capaces de forjar de la familia un centro de interés para todos, donde por medio del diálogo se concilien los gustos, los géneros, las edades, las vocaciones.
El nuevo equilibrio al interior de los hogares, que ha propiciado la cuarentena, puede ser una oportunidad para convertir a la familia en una pequeña escuela de la democracia, que puede ser la base de la democratización del país. No seamos tampoco muy optimistas, simplemente estemos conscientes, que la extensión de la permanencia en la casa, auspiciará la posibilidad de platicar consigo mismo y con los otros, de conciliar y chocar, de replantear las nuevas tareas y responsabilidades, puede llevar al fortalecimiento de la unidad o a la desintegración familiar.


TRAS LA VERDAD AMLO FELIZ, ACORRALADO POR DONALD TRUMP

28 Jun 20 | Héctor Parra Rodríguez | Clasificado en Internacional, Nacional, Política | Sin comentario »

Donald Trump, vergonzosamente ejerce control sobre Andrés Manuel López Obrador. Cada vez que aquel levanta la voz, López se agacha y obedece sin “chistar”. Todo lo contrario, a su conducta belicosa y divisionista que practica con el pueblo de México, a este lo insulta, lo agrede y lo declara su enemigo si no lo apoyan en sus idioteces de programas destructivos, así lo ha probado dese el año 2019. En cambio, el Presidente de un país de ideología de extrema derecha, su natural opositor ideológicamente, a este no solo le cumple caprichos y hace caravanas, se humilla ante el fuerte contrincante al que considera su amigo ¿Por qué no hace lo mismo Manuel López, con su pueblo? ¿Por qué el Presidente no es amigo del pueblo mexicano?

La lluvia de análisis sobre los pros y los contras de la próxima visita obligada de López Obrador a los EUA, si bien está dividida, en su gran mayoría opinan que Donald Trump, tiene controlado al Presidente de México. Trump lo necesita para su campaña reeleccionista dicen unos; otros comentan que es para fortalecer los lazos económicos y consolidar el T-MEC. Mi opinión. Ante la desesperación de Trump, por su baja en las preferencias electorales frente el demócrata Joe Biden, encontró la manera de atraer votos de mexicanos que radican en ese país, razón fundamental para llevar –arrastrar- de vista a López. Saben los asesores de Donald, que López es querido por una gran cantidad de ignorantes que viven en aquel país y siguen creyendo en las mentiras de Amlo. Recordemos que Andrés fue varias veces a aquel país a realizar campaña, no solo son los votos de los de mexicanos que viven en ese país, también son votos de las familias que reciben miles de millones de dólares estadounidenses y de izquierdistas que viven en un país capitalisa. Hay un clarísimo interés en Trump, para utilizar como “borrego” a López Obrador y este obedece cual manso cordero en cuanto fue “llamado” –no invitado- por el Presidente de los EUA.

Andrés López, sin embargo, se ve en la necesidad de justificar su “valioso” viaje al país en el cual se habla otro idioma que no entiende ni de chiste. Ya le traducirán todo. No me imagino a López en su primera visita de Estado, será una vergüenza para los mexicanos. Allá no podrá ofender a nadie, se deberá portar bien. En cambio, espero que la prensa estadounidense, mucho más crítica en las conferencias, tunda a López, este los “bateará” como es su costumbre y como no entenderá las preguntas, podrá responder lo que se le antoje. Trump, lo exhibe vergonzosamente como un feo pero útil trofeo. Andrés Manuel, cual torvo que es, advierte que podrá conseguir inversiones estadounidenses; cuando que el embajador de aquel país, advirtió que no es buen momento para invertir en México, por el cambio de reglas del juego. Los especialistas en la materia aseguran que se han ido de México 5 mil, 525 millones de dólares en el primer trimestre de este año. Los expertos afirmas que esa huida es superior a la de 1999; sumado a los dineros en valores gubernamentales que ascendió a 1.89 billones de pesos; 8 mil millones de pesos diarios en el pasado mes de abril ¡Terrible panorama! Las inversiones que llegan a nuestro país, son compromisos adquiridos en gobiernos neoliberales, no gracias a las políticas izquierdistas que todo destruyen a su camino ¿Podrá atraer inversiones Amlo? Seguramente llegará con la bolsa llena de mentiras, aquellas que algunos llaman verdades no comprobables, serán a futuro, así que seguirá durmiendo a sus peligrosos adoradores.

Los estadounidenses han perdido 20,5 millones de empleos en abril pasado. La peor cifra desde la gran depresión. Entonces ¿Quién necesita a quién? La necia política económica de Trump, desde su pasada campaña, la cifró en el cambio del Tratado de Libre Comercio, en razón a que México ganaba más que los EUA; también su muro por supuesto, para evitar el paso de delincuentes mexicanos migrantes; por eso impulsó la creación del nuevo T-MEC, para mejorar las condiciones de inversión en favor de los estadounidenses. López, mientras tanto, miente que su intención es conseguir inversiones. Donald necesita, en plena campaña política, más que nuestro país y los mexicanos, por eso invitó a López, para usarlo de “señuelo”, así de simple; Andrés Manuel, será la “lombriz” del señuelo para que aquel logre una mejor pesca. Por eso el norteamericano “invitó” a López en plena campaña política, será manipulado, usado políticamente, Trump necesita el “levantón”. López Obrador solo irá a mendigar. Lo mentiroso y manipulador no se le quita a Amlo. Su vergonzosa visita a los EUA, es para apoyar a Donald Trump, en su reelección. Está tan sumiso que no le importa que Joe Biden, vaya arriba en las preferencias electorales, con el 49, 8% en las preferencias, mientras que Trump va abajo con el 41,7%. Por eso los asesores de Donald, sugirieron que “invitara” a López, para fortalecer su campaña, atraer el voto mexicano y subir en las encuestas. Trump está a un “tris” de perder las elecciones de noviembre próximo. López Obrador, puede irse al sótano en las elecciones del 2021. Pero, quien gobierna y tiene el poder actualmente en los EUA, es Trump; López irá de rodillas a agradecer –así lo dijo- a suplicar ayuda que no obtendrá ¡No entiende que son barriles de petróleo los que están en juego y Donald lo ayudará! Trump solo ofrecerá si gana, pero si pierde, Andrés Manuel López correrá la misma suerte.


EL JICOTE “CORONA VIRUS. REFLEXIONES” IX

28 May 20 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Internacional, Política | Sin comentario »


La recesión económica mundial que ha provocado el aumento del desempleo y la pobreza han hecho considerar a algunos estudiosos que estamos en el umbral del fin del capitalismo, mientras otros afirman que es al contrario, el Corona Virus catapultará la acumulación del capital; que cuando regresemos a la nueva normalidad, la ambición, el consumo y el ahorro se verán beneficiados. El becerro de oro será una vaca en el que toda la gente, sin discriminación alguna, peleará para colgarse de su ubre.
El problema es que los profetas estén en hundidos en una profunda crisis y ya es más seguro creer en el servicio meteorológico, que en los especialistas en el futuro de la sociedad. Mejor incursionemos en las experiencias que ya estamos viviendo y que se avizora se ampliarán y profundizarán. De aquí en adelante el prójimo es sospechoso y, eventualmente, hasta un enemigo. Las empresas que implican en sus servicios contacto humano entrarán en crisis o desaparecerán. Abrimos la época de la automatización, la robotización y la inteligencia artificial. Con el consiguiente aumento del desempleo, pues las empresas optarán por robots que no se sindicalizan ni se quejan por el pago de horas extras. El auge será para el comercio electrónico y la mensajería.
El contacto humano será un privilegio de los círculos más cercanos, la amistad, las relaciones familiares y, por supuesto el amor, crujirán desde sus bases. ¡Qué tiempos aquéllos! Cuando el amor, como escribía Lizalde, era el camino más corto entre dos cuerpos. Fatal consecuencia: el concepto de que un hombre sólo se hace hombre hasta que se ve en los ojos de una mujer, será obsoleto. Los sexólogos ya recomiendan diversas posturas en las que el contacto cara a cara es algo prohibitivo. Beber el aliento de la pareja puede ser mortal. Si Usted practica los nuevos nudos de carne, tendría la posibilidad de reciclarse profesionalmente y trabajar en un circo como contorsionista. Si tiene problemas de columna o no puede parado tocarse la punta de los pies con las palmas de las manos, mejor no aplique. Tendrá que recurrir a los avances tecnológicos para establecer relaciones físicas y emotivas. Los robots sexuales serán una opción.
Los programadores futuristas sostienen que la línea entre el sexo digital y el real es cada día más tenue, y que desde antes del Corona Virus ya representaba una alternativa erótica. Es casi seguro que las nuevas generaciones ya no buscarán a su media naranja sino un software que les acomode.
Un amigo decía que una mujer que no se queje, no reclame o no amenace es como una Coca Cola sin gas. Muy su opinión, pero el machismo con los robots deberá buscarse otros lamentos. Yo prefiero a la antigüita, aún pensando en ese duro momento: Hombre: “Amor, ¿Qué tienes? Has estado muy callada en la reunión. ¿Te pasa algo?” Respuesta: “No, nada”. Hombre: “Casi no has platicado con mis amigas. ¿Qué tienes?” Respuesta. “Nada, tú sigue gozando tu reunión. Ya cuando lleguemos a la casa platicamos”. ¡Ay Nanita! Pues aún así, prefiero todos los riesgos del contacto humano, como era desde endenantes.


EL JICOTE “CORONA VIRUS. REFLEXIONES” I

24 Abr 20 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »


El corona virus y sus consecuencias nos dejan inquietantes reflexiones, no solamente sobre la estructura política, social, sino también en la convivencia personal y familiar. Me llama especialmente la atención la crisis de las parejas. Abrumadoramente circulan en las redes sociales chistes, pasajes inventados o actuados donde los hombres se quejan del encierro; lo sofocante que les resulta y lo incomprendido que se sienten ante las mujeres. Ejemplo la siguiente caricatura. Está un hombre en una cornisa de un edificio, dice: “Me voy a tirar. No te soporto más”. Aparece una mujer a su lado saliendo de una ventana con un brazo extendido y una bolsa. Dice: “Aprovecha y bájame esta bolsa de basura” Por cierto, las mujeres no elaboran mensajes de la tortura que transmiten los hombres.
Lo difícil de la cuarentena en las parejas se revela también en la violencia, han aumentado los feminicidios, las agresiones familiares en un 25 por ciento. El encierro ha sido una dura prueba para el reencuentro obligado. Vale la pena recordar la siguiente narración. Están reunidos todos los espíritus malignos del universo, les preocupa que ha aparecido en la tierra un sentimiento que los combate y que es muy contagioso entre los seres humanos, se llama: Amor. Deciden enviar a la tierra a un espíritu maligno que lo destruya. Se apunta de inmediato: “La Necesidad”. Tiempo después regresa a dar cuentas, dice: “He fracasado, ocasioné graves pleitos en las parejas pero al final resolvían el problema y los malditos se seguían amando”. Los Celos reclama esa comisión y tiempo después regresa: “Provoqué dudas, pleitos y sospechas, pero los aclaraban o se perdonaban y los malditos se seguían amando”. Después de reiterados fracasos en una última reunión se apuntan dos espíritus malignos, no se identifican. A nadie les llama la atención, sus figuras eran anodinas y aparentemente inofensivas. Pero no había más candidatos. Cuál va siendo la sorpresa de los espíritus malignos cuando tiempo después aparecen en el cónclave de los espíritus malignos, llevando cada uno en sus brazos a un miembro de la pareja totalmente inerte. La reunión explota en vítores a los por fin vencedores del Amor. En la euforia se les olvida hasta pedirles sus nombres, al salir los espíritus malignos vencedores se dan cuenta de tan ingrata omisión, les ofrecen perdón y les preguntan. “¿Pero Ustedes quiénes son?”. Responden: yo “La rutina”; yo “El aburrimiento”.
La relación de pareja es una pompa de jabón, llena de ilusiones, momentos felices y esperanzas, pero en cualquier momento explota y se acaba. En el encierro esa pompa flota en medio de zarzales terriblemente espinosos, con dos grandes espinas: “La Rutina” y “El aburrimiento”. Decía Leonardo Da Vinci: “El amor es privilegio de gente inteligente”, agregaría yo, con perdón de Leonardo, pero también con imaginación. La cuarentena es un espacio para que las parejas practiquen las dos cosas, inteligencia e imaginación, agréguese una pizca de paciencia y dos pastillas de tolerancia. Con esta receta saldrán adelante.


EN DO MAYOR.

14 Abr 20 | Jovita Zaragoza Cisneros | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

ACAPULCO AHORA

Si como dice la leyenda que acompaña a la comunidad Judía, en cada generación nacen con ella 36 hombres Justos destinados a sembrar en el mundo buenas acciones, me pregunto si los médicos, enfermeras y todo el personal de salud que están ahora asistiendo a los afectados por el Coronavirus, son la muestra de la presencia de esos justos. Y me pregunto, también, si acaso el débil equilibrio sobre el que aún se sostiene el mundo es gracias a las oraciones de Las Monjas de Clausura, entregadas a su encomienda de orar día y noche de manera alterna y sin interrupción, con el fin de interceder por él.
La escueta cita que hago de ambas creencias es un mínimo asomo al mundo místico. Y lo hago con gran respeto a sus actos inspirados en creencias filosóficas y teológicas de profundo significado espiritual. En estos momentos de crisis, comprobamos que la verdad que creíamos tener apresada en nuestros manos se ha evaporado entre la bruma de una incertidumbre sin igual. Y pregunto si acaso serán suficientes los Justos y las oraciones de las Monjas para equilibrar el avance del comportamiento salvaje y transgresor de la vida, presentes en el mundo.
Las expresiones de violencia y sus inconcebibles niveles de crueldad que se están manifestando, reflejan la contradicción que vivimos en este siglo de enormes avances científicos y tecnológicos, pero de gran desconexión con nuestra esencia humana. Estamos rebasados por una pelea sin tregua del hombre contra el hombre. Ciegos y vanos en nuestros afanes inciertos, no ubicamos ni dimensionamos los alcances de esa ira, cuya fuerza regresa hacia el origen de donde surge. Hace mucho que estamos escupiendo hacia arriba con desprecio y desdén el orden del universo. Ensoberbecidos, no reconocemos esta desconexión con los misterios del universo. No hay tiempo para reflexionar sobre el sentido y finitud de la vida . Enajenados y embelesados con nuestra imagen externa, privilegiamos lo material y otorgamos a la tecnología un lugar de omnipresencia. Los de nuestra generación hacemos esfuerzos por adaptarnos con ritmo pausado a la velocidad de sus avances e intentamos encontrar en ella los beneficios que como herramienta ofrece.
Las nuevas generaciones no tienen conflictos con ella. Nacieron con todo digerido. En las nuevas tecnologías han creído encontrar las certezas y explicación a la creación del universo. Han desarrollado habilidades para proteger lo que hasta hoy parece ser su pertenencia más preciada. Uno de sus símbolos de estatus y poder, cuyo precio lo determina el logo de marca y les representa el pase al confort y seguridad del control de sus vidas. Y, sin embargo, hoy también están confundidos: Sus certezas se han derrumbado. Hoy saben que, si en la tecnología hay amenazas de virus capaz de colapsar la información de su aparato, hay otro virus que ni ellos, nadie aún, puede controlar. Uno letal que, en poco tiempo está cimbrando el equilibrio del mundo y de la vida misma. Saben ya que tiene otra característica: no hace diferencia entre condición socioeconómica o edad.
Personas de todas la edades nos enteramos de las victimas que han sucumbido al coronavirus. En lo personal, apenas la semana pasada supe, de fuente cercana y confiable, la muerte de una chica de 28 años. Sin que padeciera previa enfermedad contrajo el virus y, bastaron dos horas para que colapsara su cerebro. Otro caso cercano, el de una mujer de menos de 60 años que estuvo internada en el INER, me entero hace un rato que falleció este sábado. Este domingo de Pascua una noticia irrumpió en el ambiente: Jaime Ruiz Sacristán, Presidente de la Bolsa Mexicana de Valores, 70 años, fallece por el coronavirus. Ayer lunes me enteré de buena fuente que en Querétaro falleció un hombre y una de sus hijas, también.
¿Qué reflexiones que conduzcan a un cambio, haremos todos? ¿Qué cambios habrá de generar esta vivencia en los hombres de grandes fortunas? ¿Cuál reflexión en los gobernantes de cada país del mundo? Sin palabras. Callo y cada quién haga su meditación.
Hago la mía. Y pido disculpas por no pertenecer al sector o grupos de optimistas que creen que una vez que pase todo esto que estamos viviendo , surgirá una humanidad renovada, un México esplendoroso y con una sociedad sensible a los otros que no sean nosotros. Pido disculpas por no creer que todos, o por lo menos una mayoría, leeremos el mensaje que la naturaleza nos está enviando. Por no creer que esas imágenes que estamos viendo de las playas de nuestro país que, en tan solo unos días han recuperado el color de sus aguas del mar y los cielos sus inefables matices, nos provocarán una crisis de conciencia que nos lleve a asumir nuestra responsabilidad en la depredación ecológica. Pido disculpas por no creer que de hoy en adelante todos vibraremos ante el canto de la golondrinas y sus imágenes de gozo, brincando y correteando entre los árboles, festejando la pureza de un aire antes mancillado con toda clase de toxicidades. Pido disculpas.

Mi NO optimismo tiene como base lo que leo y observo en las conductas individuales, familiares y colectivas en la vida cotidiana. Continúa la violencia en México y en el mundo entero. En lo macro. no veo a los líderes de cada país apoyando a los organismos mundiales que sugieren soluciones para todos . Unos, más que otros, permanecen indiferentes al sentir de la población y continúan pugnando por posicionarse en su papel dominador.

En lo cercano y lo que concierne a nuestro país y nuestra cultura, el comportamiento de un gran número de ciudadanos agrediendo a quienes están plantando cara a esta enfermedad, exhaustos , guardándose sus miedos y trabajando en condiciones tan desfavorables, no me permiten caer en la ingenuidad o el optimismo. La ignorancia y mucho de inconsciencia y egoísmo de gente saliendo a pasear, a compras en familia, o grupos celebrando, son respuestas que reflejan la pobreza y la falta de consciencia ciudadana para con los demás. Y de esto no podemos responsabilizar al gobierno en turno. Ya esto no se trata de escenario político o partidista. Se trata de las limitaciones que venimos arrastrando en nuestra cultura narcisista.
La consabida frase de que “ en las crisis sale lo mejor o peor de cada individuo o sociedad”, tiene sentido. Y lo que estamos viendo en gran parte de la nuestra, es mucho de lo peor que nos habita. El comportamiento salvaje de hoy, es la cosecha de lo que se ha venido sembrando. Los violentos de ayer siembran hoy en los niños esa semilla. Su comportamiento, normalizado ante los ojos de los niños, se repetirá por estos últimos más adelante. Lo siento. No es determinismo. Son patrones de comportamientos arraigados en nuestra cultura mexicana.
DE LOS JUSTOS.
Por hoy, extraigo algunos ejemplos de lo mejor que esta crisis está sacando en algunos individuos y grupos. Sus actos son para muchos de nosotros luces que brillan en la oscuridad de la incertidumbre y nos reconcilian con ese lado profundo de lo humano:
En algún lugar de Bélgica, una anciana de 90 años empezó a sentir problemas de respiración. Su hija la llevó de inmediato al hospital para revisión. Luego de dar positivo al coronavirus, los médicos la internaron y se dispusieron a aislarla. Poco antes la mujer habló con su hija para asegurarse que esta no cargara con sentimiento de culpa alguno: “ Hiciste lo que estuvo en tus manos. No llores”. Luego, cuando los médicos iban a colocarle el respirador artificial, la anciana se negó: “ Reserven la mascarilla para los pacientes más jóvenes. Yo he vivido y mi vida ha sido buena”. Dos días después, falleció. Nadie hubiera dicho nada si aquella anciana utiliza el respirador y se salva o, al fin y al cabo fallece, vencida por la afectación. Han estado pasando imágenes de ancianos de esa edad y hasta una de 102 años que logró recuperarse del coronavirus. La anciana, pues, estaba en su derecho de querer continuar en la lucha por su vida. Lo que lo hace extraordinario y conmovedor es la lucidez y fortaleza de quien está informada de lo que sucede a su alrededor y en ese acto generoso decide ceder a alguien más joven la posibilidad de vivir.

En España, una anciana de 88 años, al ver el panorama de su país y saber la escasez de cubrebocas que estaban padeciendo en los hospitales, decidió retar al mal del Parkinson avanzado que la aqueja y, entre los incontrolables movimientos de sus manos, decide dar utilidad a cuatro metros de tela blanca de algodón que tenía guardados y confecciona en su maquina de coser 50 cubrebocas para donarlos a hospitales de España. Entre los espasmos incontrolables de sus movimientos, conmina: “ Es justo que ayudemos porque todo el personal médico y de enfermería hace lo que puede y más. Poco a poco, pero saldremos de ésta”, fue la conmovedora acción y mensaje de esta mujer.
En Italia, un grupo decide grabar un video , acompañado de los lugares y construcciones emblemáticos de su país, bellezas arquitectónicas, sitios paradisiacos , acompañados por un fondo musical y el dulce canto femenino. Al final, la voz que explica la razón de este video: un homenaje agradecido para todo el personal de salud de Italia. En Nueva York, un local de comida regala a personas en situación de calle, alimentos. En Argentina, una mujer al enterarse que su inquilina era enfermera, a sabiendas de la tarea que está enfrentando, decide condonarle la renta de estos meses. En algunas calles de la Ciudad de México, un joven, cubierto con cubrebocas y de manera silenciosa, sin publicitarlo en redes, reparte despensas en una zona marginada de esta orbe. Otra mujer que colabora o preside una Fundación en Cancún, se sirve de Twitter para enviar un mensaje a personal de salud en Cancún: “Si atiendes pacientes de COVID y necesitas dónde pasar la noche, te ofrezco cama y baño privado en mi casa gratis . Vivo cerca del IMSS de la 510. Te puedo llevar/ traer al /del hospital diario…” Y como estas, otras muestras de solidaridad. Y, desde luego, hay más casos por mencionar y celebrar; pero, con todo, no representan un comportamiento generalizado.
Pido, pues, disculpas por mi falta de optimismo. Y me quedo con la incertidumbre de que , con todos los actos de los Justos y con todos los rezos de las Monjas de Clausura, no sean suficientes para detener el avance de los violentos y su poder depredador. Pido disculpas por mi no optimismo.
zaragozacisneros.jovita@gmail.com


El círculo de las nuevas masculinidades. Una autocrítica necesaria.

03 Abr 20 | Edgar Herrera | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

A la memoria de Octavio Acuña,
activista queretano asesinado.
(1977-2005)

En Diálogo Queretano poco o nada se ha hecho al respecto para definir el papel que tenemos como hombres en el siglo XXI feminista. Para asumir una nueva identidad y una nueva actitud con nosotros mismos y el mundo que nos rodea, hay que reconocer este doble hecho histórico vital: la lucha de las mujeres para derribar el patriarcado (desde la existencia de las nuevas sociedades democráticas) y la reconciliación de la humanidad con las culturas que se han creado en su seno y el equilibrio de aquéllas con la naturaleza.
El discurso monocorde y apologista que domina en nuestro blog no solo ha enmohecido nuestra seriedad editorial sino también nuestras conciencias. La lucha por una nueva conciencia resulta crucial, especialmente durante esta fase de la contingencia en que aumenta el número de casos de violencia doméstica. En otras palabras, el feminismo es el proyecto político-cultural que identifica, denuncia e incomoda esos espacios que reproducen discursos dogmáticos y se vanagloria de sus contenidos. Éste es nuestro primer cañonazo: todos nosotros, colaboradores y lectores, somos culpables de fomentar un diálogo entre supremacistas que excluye a las mujeres y a las niñas como verdaderos capitales del desarrollo humano.
Sacudiéndonos el polvo de la primera conmoción, resulta necesario abandonar muchos vicios de nuestro pasado machista antes de vislumbrar esa cultura de género entre hombres y mujeres; en la actitud de nuestros colaboradores y lectores, se vislumbra el ascenso o el ocaso de las nuevas masculinidades.
¿Cuántos de nosotros nos hemos referido a la vasectomía, la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, en fin, el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos para contribuir en el acceso a los derechos sexuales como derechos humanos? ¿Será que las múltiples violencias sufridas a lo largo de nuestras vidas se han afianzado y normalizado a tal grado que todo eso nos resulta ahora repugnante y prohibido? ¿Castigamos a otros hombres cuando intentan manifestar sus vulnerabilidades, sus capacidades de expresar sus dolores más profundos, el gestionar nuestras emociones ahora enjauladas a nivel mundial?
¿En dónde están ahora los señores Julio Figueroa y Pablo Mere, únicos comentaristas de nuestras publicaciones? No somos aquellos guevaristas ni feministas que conocieron en unas cuantas líneas, pero conscientes de que ningún guevarista ni feminista verdadero podría resumirse en tan pocas palabras sino, sobre todo, en sus acciones. Ahora somos machistas en rehabilitación que esperamos con entusiasmo sus respuestas para reflexionar nuestras masculinidades fracturadas por miles de años de patriarcado.
¿Cuál es nuestro papel desde el feminismo? Asumirnos como machistas en rehabilitación y no como feministas. Aceptar que la revolución feminista será protagonizada por las mujeres, aun cuando existan dirigentes hombres en el proceso (el caso de Thomas Sankara en Burkina Faso en 1983). Sin embargo, aceptar el principio de que los hombres necesitan atravesar un largo, complejo y difícil proceso permanente de (auto) educación para crear, efectivamente, un nuevo orden social democrático, una modernidad feminista en el más ambicioso y revolucionario sentido de la expresión.
Esperando un sincero balance compartido, podemos afirmar desde ahora que siempre hemos capitalizado la crueldad, la dominación y la falta de empatía hacia nuestros semejantes y hacia nosotros mismos, sepámoslo o no. Interiorizar una cultura del cuidado, en la que seamos más afectivos y nos ayudemos mutuamente, es el acto social cotidiano para crear la solidaridad, uno de los principios esenciales de la nueva cultura de género.
Nuestras colaboraciones y nuestros silencios sobre estas cuestiones no nos hacen menos cómplices de esta terrible situación. ¿Alguna vez nuestros contenidos se han convertido en instrumentos de discriminación y criminalización de mujeres y otros hombres? Si la respuesta es afirmativa, ¿cómo operar nuevas formas de relaciones entre colaboradores y nosotros con los lectores? Así escalará el proceso colectivo del ascenso de las nuevas masculinidades y se contribuirá a la democratización feminista de Diálogo Queretano.
Si colaboradores y lectores aceptan el reto de la esfinge patriarcal que somos para resolver su interrogante, bienvenidos sean ustedes y sus invitados; a nosotros, hombres, también nos matan otros hombres, pero entre hombres también nos podemos cuidar.
Edgar Herrera


ECONOMÍA SIN CERA N240 ¿PANDEMIA O MANIPULACIÓN?

02 Abr 20 | Guillermo Castellanos Guzman | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »


Yo me siento sorprendido,
Por tal manipulación,
El virus siempre ha existido,
Pero tiene mutación,
Al mundo lo han convertido,
En una férrea prisión.

Yo no sé de medicina ni de enfermedades pero de lo que sí sé, un poco, es de matemáticas y de probabilidad y estadística, materia que impartí en la Facultad de Ingeniería de la UNAM durante varios años y con base en esos conocimientos me atrevo a presentar algunos argumentos que muestran mi preocupación por las medidas adoptadas y casi impuestas al mundo por la Organización Mundial de la Salud, para atacar un nuevo virus, ya que estoy convencido de que los efectos de tales medidas van a ser muchísimo más graves que los que puede provocar ese virus, tanto en lo emocional como en lo económico. La intención de este escrito es informar a la población que la posibilidad de contraer esa enfermedad es sumamente baja y mucho más baja la probabilidad de morir y de que corre más riesgos con muchas otras enfermedades con el fin despertar su inquietud para que no se dejen llevar por la campaña que cada vez le restringe más libertades y para pedirle a los supuestos analistas que opinan de todo que se pongan a investigar sobre el fenómeno, ¿qué hay en el fondo?, ¿por qué la OMS la declaró Pandemia sin fundamentos sólidos?, ¿dónde y cómo surgió este virus?, ¿es un hecho fortuito o planeado?, ¿por quién y para qué?, ¿es cierto que la tecnología digital 5G causa efectos en los humanos y en las zonas en las que ya existe esta tecnología ha pegado más fuerte el virus?, ¿cuantificación del desastre económico y social mundial por las medidas?, ¿a quién beneficia todo este supuesto caos? Aclaro, no es mi intención minimizar este virus, pero es importante ponerlo en perspectiva para valorarlo como es, una enfermedad de contagio, como hay muchas otras aún más graves, que se debe enfrentar y con medidas higiénicas tratar de evitar contagiarnos, pero otra cosa es permitir que nos manipulen tan impunemente.
El COVID-19 (acrónimo del inglés coronavirus disease 2019), es una enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-CoV-2, el cual se detectó por primera vez en la ciudad china de Wuhan (provincia de Hubei) en diciembre de 2019 de donde se propagó a más de 100 territorios y el 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud la declaró pandemia, es un virus que provoca síntomas similares a los de la gripe, entre los que se incluyen fiebre, tos, disnea, mialgia y fatiga y en unos cuantos casos graves puede producir neumonía y síndrome de dificultad respiratoria aguda que puede llevar a la muerte, a la fecha no hay tratamiento específico para su cura, por lo que se atiende con medidas terapéuticas para mitigar síntomas y mantener las funciones vitales.
En el mundo mueren al año como 60 millones de personas y un poco más de la cuarta parte es por cardiopatía isquémica y el accidente cardiovascular; la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) provoca más de 3 millones de muertes mientras que el cáncer de pulmón, de tráquea y de bronquios se lleva a 1.7 millones, las diarreicas a 1.5 millones y los accidentes de tránsito se llevan a otro millón y medio de personas al año. ¿Por qué si las infecciones de las vías respiratorias inferiores continúan siendo la enfermedad transmisible más letal en el mundo con más de un millón y medio de muertes al año, la Organización Mundial de la Salud nunca la ha considerado pandemia ni ha recomendado el encierro y la paralización de las actividades económicas?
A la fecha el Covid-19 se ha llevado a 40,500 personas (3,321 en China, 12,430 en Italia, 8,189 en España, 3,514 en Francia, 2,898 en Irán, 2,850 en USA, 28 en México), pero me llama mucho la atención que desde que en Wuhan brotó la alarma por el primer caso, se empezó una campaña con claros tintes amarillistas y sensacionalistas y los noticieros de todo el mundo, como si obedecieran a un script, iniciaron la trasmisión de lo que sucedía con este virus, su evolución, como si fuera un fenómeno aislado y único, presentan mapas a color para mostrar en color de la muerte, las zonas más infectadas, pero sin contrastar los datos con otras epidemias y enfermedades mucho más graves y letales y sin señalar la proporción respecto a los tamaños de población, como si hubiera la intención de querer hipnotizar a la población, sometiéndola a un estrés y a una psicosis irresponsable. Resulta curioso y contradictorio que un poco después de que el Director General de la OMS declarara el estado de alarma, señalando: «Nuestro mayor enemigo en este momento no es el virus en sí mismo sino el miedo, los rumores y el estigma» declarara la pandemia global y propicia la campaña de desinformación y de miedo. ¿Con qué criterio y con qué propósito?
En los casos más críticos a nivel mundial como Italia, España, Nueva York, el número de infectados va de 1,500 a 5,500 por cada millón de habitantes y en otras partes el número es mucho menor, o sea, la probabilidad de que alguien se infecte es del 0.15 al 0.55%, o sea, muy baja, muy inferior al uno por ciento. ¿Con qué base muchos medios de información nacional e internacional hablan de que entre el 70 y 80% de la población se verá infectada? El contagio depende de tres factores: causa externa (virus), el medio ambiente y componente genético y la probabilidad de que coincidan los tres factores es muy baja.
Me agrada que cada día oigo más voces críticas y reviso estudios realizados por personas preparadas y bien intencionadas, en Europa y aquí en mi país, muchas de ellas expresadas por especialistas en el tema, que están exigiendo aclaraciones al Organismo mundial de la salud, asegurando que las medidas adoptadas son a todas luces desproporcionadas, pero mientras tanto, ¿Quién puede medir los daños psicológicos, emocionales y físicos de mantener a una población aislada y lejos de sus seres queridos?, ¿Cuánto tiempo tomara recuperar las actividades económicas y a qué costo?, ¿Quiénes resultaran beneficiados y quienes perjudicados una vez que se restablezca la calma?, ¿qué enseñanzas debiéramos aprender de esta crisis?
Yo trato de hacer vida normal pero las circunstancias no me dejan, me han ido cerrando todos los lugares a los que acostumbraba ir, aprovecho el tiempo estudiando, practicando música y compartiendo con mi esposa la comida, las canciones, los juegos de mesa y los paseos, me resisto a quedarme en mi casa, si mi contagio y muero, de algo tengo que morir, de lo que sea, antes de paralizarme y morir de miedo. ¿Usted qué opina?
memo_cas@yahoo.com


Los antecedentes (I)

24 Mar 20 | Augusto Isla | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

Leonardo Da Vinci decía que “quien piensa poco se equivoca mucho”. ¿Los millones de mexicanos que votaron por el tabasqueño razonaron su decisión? ¿Cayeron en la cuenta de a quién le entregaban su voluntad? ¿Fue la razón o la víscera lo que trazó el destino de un país? Si como afirmaba Shakespeare, “la memoria es el centinela del espíritu”, ¿por qué no considerar que el espíritu se ausentó en aquel instante en que las urnas se pusieron a nuestra disposición? Los antecedentes de López Obrador son más bien sombríos. En 1996, el entonces joven nacido en Macuspana tomó por asalto y bloqueó más de cincuenta pozos petroleros e incitó a la violencia, so pretexto de defender a las comunidades afectadas por la empresa paraestatal. Aquellos doce días que duró su ‘lucha social’ significaron pérdidas por 54 millones de pesos. Pero, a pesar de esa acción delictiva, nunca fue juzgado. Lo que sucedió después parece indicar que su interés era otro: el poder. Así que contendió por la gubernatura de Tabasco y sufrió su primer revés. Su segunda gran derrota, años después, ocurrió cuando, después de haber gobernado la ciudad de México, fue vencido nuevamente. Entonces se apoderó de la avenida Reforma. Esta vez las pérdidas fueron para la iniciativa privada. Mas el hombre no abandonó su empeño de ser el mandamás. Y lo logró en 2018 arropado por un movimiento, Morena, mitad echeverriano por aquello del “cuarto movimiento”, mitad delamadridista con su “regeneración moral de la sociedad”.
Ebrio de triunfo, ha dedicado su tiempo, no tanto a gobernar como un buen estadista, como a blandir su espada contra el pasado inmediato, contra esa plaga de ‘conservadores’ y ‘neoliberales’ corruptos. Convertido en un verdadero Homo loquens, madrugador trivial que, entre sermones y devastaciones institucionales, consume su tiempo dadivoso. Pues que para repartir dones es un genio, lo mismo que para nutrirse de la sangre de las masas a la voz de “Primero los pobres”. El tabasqueño, en sus desenfrenadas correrías, da y vampiriza. Sin importarle si la economía camina o duerme, si los recursos se agotan. Es el rostro del populismo.
* * *
Sufragio efectivo, no reelección. Respeto a la división de poderes y a los ciudadanos. Sí a la vida y a la libertad de expresión. Sí a la solidaridad con la marcha de Javier Sicilia y los Le Barón, sí a las protestas de las víctimas del desabasto de medicamentos.


El ascenso de las nuevas masculinidades. La revolución secreta del feminismo.

12 Mar 20 | Edgar Herrera | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

A Thomas Sankara (1949-1987) y al pueblo de Burkina Faso,
la patria de los hombres íntegros.

El pasado 11 de marzo de 2020, Harvey Weinstein, el más poderoso productor de Hollywood, fue sentenciado a 23 años de prisión por los cargos de acoso, abuso y violación de hasta cien mujeres afectadas a lo largo de tres décadas.
La lucha que comenzó el movimiento MeToo en octubre de 2017 no ha concluido, pues aún existe esa cultura machista que fomenta y reinventa las masculinidades caracterizadas por el dominio, el poder y la violencia. En el contexto de una álgida movilización feminista en México y Querétaro, resulta crucial remitirnos a las masculinidades como objeto de reflexión y como experiencia vital propia, a nosotros que hemos sido leídos y tratados con cuerpos de hombres a lo largo de nuestras vidas y épocas.
El estudio de las masculinidades se consolida en la década de los setenta, como elemento integrante y consecuencia directa de la revolución sexual de los años sesenta. Este hito cultural sigue vigente y somos testigos directos de la creciente necesidad de establecer un orden social democrático entre los géneros existentes en la humanidad, no sólo hombres y mujeres sino también visibilizar a los homosexuales, las lesbianas, las y los bisexuales, las y los transgéneros, etcétera. Al mismo tiempo, se intenta demostrar las múltiples formas en que estas expresiones de género se traducen en períodos de la vida humana que no siempre son reconocidos dignamente, como son la tercera edad, la infancia y la juventud.
Si Simone de Beauvoir en El Segundo Sexo nos advertía que lo personal es político, lo que implicaba que cualquier cuestión social era digna de ser reflexionada y discutida públicamente, esto significaba la apertura y la visibilización de las mujeres en la esfera privada, pero también el cuestionamiento del papel de los hombres en la esfera pública y, por ende, el modelo de masculinidad que se reproducía a través de las generaciones en diferentes contextos culturales y temporales.
Desde entonces, fue posible cuestionar esa falsa dicotomía entre la esfera pública y la privada, entre las relaciones desiguales o equitativas entre los sexos que se traducía en un orden social específico. En México, la situación de la UNAM como institución académica de primer orden no sólo en el país sino también para América Latina, y la forma en que dicha institución atraviesa una crisis orgánica desde la perspectiva de género, resulta en un fenómeno sintomático que habla de la cultura machista y la crisis sistemática que atraviesa a la región y al continente.
Las relaciones tóxicas de las parejas se constituyen en los referentes simbólicos de un modelo violento de masculinidad que se reproduce en conductas machistas concretas, desde los celos, la prohibición de mantener sanas relaciones con amigos y familiares, hasta la posesión, vigilancia y dominación total de la vida de las mujeres, sin dejar de lado los episodios violentos que escalan hasta el feminicidio. Esta es la romantización del amor tóxico que se consume cada 14 de febrero y, tristemente, se institucionaliza esta cultura machista desde nuestras relaciones sociales como hombres violentos y mujeres sumisas.
¿Qué podemos hacer para estar a la altura de nuestra época? ¿Cómo convertirnos, cada uno de nosotros como hombres, en resúmenes vivientes de esa cultura de género que se vislumbra cada vez más cercana y cada vez más nuestra? Afortunadamente existen los colectivos (la otra bandita en Querétaro) que trabajan las nuevas masculinidades e instituciones históricamente machistas como el ejército (el caso del Centro de Intervención para Hombres en República Dominicana) que atraviesan el desconocido campo de los hombres nuevos construidos desde la perspectiva de género.
¿Podríamos intentar algo así desde el espacio disponible en Diálogo Queretano y cambiar el triste curso de las apologías sin sentido que nos conducen a los mismos callejones sin salida? Hasta ahora, hemos visto contenidos realmente reivindicativos de la situación de las mujeres queretanas y mexicanas, y ojalá persista este periodismo militante todos los días en que se lucha, pero aún domina un silencio absoluto de la responsabilidad de los hombres para fundar esa cultura de género como proponía Marcela Lagarde en su texto Identidad de género y derechos humanos.
En este texto, la autora se refiere a ese paradigma de la cultura de género entre hombres y mujeres, caracterizado por la sororidad (la alianza política entre mujeres), la solidaridad (entre hombres y mujeres) y la mismidad, entendida como la satisfacción de las necesidades y deseos vitales de cada ser humano, de cada hombre y cada mujer.
En México, aún estamos huérfanos de esta cultura de género. Miles de años de patriarcado han penetrado secretamente en nuestras identidades de seres humanos, atraviesan los espacios más recónditos de nuestra autonomía como especie y deforman nuestra percepción y nuestra relación con la naturaleza. Es hora de ajustar cuentas a nivel individual, pero también a nivel histórico.


DOSTOYEVSKI / Por Tatiana A. Kasatkina

22 Feb 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Internacional | 1 Comentario »

La multitud de los números primos
Las preguntas y las lecciones de
Dostoyevski

La razón por la que a los jóvenes de hoy les atrae la filosofía de Dostoyevski y sienten la necesidad de acercarse a ella tiene que ver con el objetivo mismo por el que el autor escribió esos textos literarios donde se inserta su filosofía. Dostoyevski quería ofrecer al lector modelos de comportamiento orientados a hacer que el hombre piense, exista y se relacione con el mundo de un modo nuevo, a otro nivel. El orden de los factores de cambio es absolutamente preciso. El primero se sitúa al nivel del comportamiento, es decir, de la experiencia personal. A partir de ahí el hombre puede abrirse de par en par a una manera nueva y diferente de pensar y sentir el mundo.

En la situación actual, en un momento histórico en que la imagen y percepción que el hombre tiene de cuál es su lugar en el mundo están sufriendo cambios impetuosos, estos modelos de comportamiento son extraordinariamente necesarios.

Las preguntas que Dostoyevski sitúa en el centro de su obra son, de hecho, las mismas que los jóvenes de hoy reconocen esenciales para vivir (…) En virtud de todo lo anterior, he podido constatar que la interacción entre la posición existencial de los jóvenes y adolescentes de hoy y la filosofía de Dostoyevski se realiza, sobre todo, según las líneas fuertes de ciertas preguntas.

¿Qué relación se da entre el hombre y el mundo, y cómo se construye esa relación? ¿Es el hombre quien depende del mundo, o el mundo depende del hombre? Es decir, ¿el hombre está definido por el mundo en que le toca existir? ¿Debe ocupar en el mundo un espacio ya prefijado? Para ocupar su espacio, ¿debe obligar a los demás a apretarse? ¿O, en cambio, la aparición de un nuevo hombre cambia al mundo, ofreciéndole posibilidades que no tenía y un espacio y tiempo nuevos a los que antes nadie tenía acceso?

En otras palabras, ¿qué produce en el mundo la aparición de un nuevo ser humano? ¿Agota o enriquece el mundo? (…) ¿Qué caracteriza la relación hombre-mundo? ¿Miseria e impotencia, o más bien la omnipotencia del hombre “pequeño” respecto al mundo? Y entonces, ¿por qué el hombre se siente “pequeño” frente al mundo? ¿Es una percepción de sí que depende de la naturaleza o en cambio es algo que le viene impuesto por la sociedad, que se fija el objetivo de alcanzar y garantizar la estabilidad, de conservar lo que hay, insertando rígidamente lo nuevo que aparece en el perímetro de lo que ya existe? (…) ¿Cómo alcanzar la omnipotencia humana? ¿Cómo cambiar el mundo? En otras palabras, ¿dónde puede encontrar el hombre las herramientas que le permitan influir en el mundo, dando lugar a cambios al mismo tiempo imponentes y no destructivos?

¿Qué significa “cambiar el mundo cambiando uno mismo? ¿Y por qué debo ser yo mismo el instrumento de apoyo para producir un cambio y obtener un resultado que vaya mucho más allá de mi mero cambio personal?

¿Por qué el sacrificio de sí, el donarse totalmente (es decir, salir de los confines de uno mismo), no lleva a una reducción sino al contrario, a un incremento de mí mismo que coincide con mi realización? ¿Cómo puede el don de sí crear vínculos con los demás e influir en el mundo?

Queda la última pregunta que, siendo muy práctica, requiere una aclaración más, pues lo que interesa a los jóvenes y adolescentes de hoy es precisamente la práctica. Todas sus preguntas, de hecho, tratan de entender no cómo pensar sino cómo hacer. Los jóvenes perciben de manera decididamente práctica hasta el pensamiento y se preguntan instantáneamente qué acciones y modalidades de existencia derivan de una determinada concepción del mundo.

A mi modo de ver, esa es precisamente la mejor manera de acercarse a cualquier pensamiento o concepción. Una pregunta que permite a un adolescente intentar poner en práctica inmediatamente un nuevo modo de existir (porque es justo así como, normalmente, percibe su condición existencial un chico de edad adolescente, incluso cuando se encuentra bien integrado socialmente). ¿Cómo poder darlo “todo” cuando no se tiene “nada”? (…) Dostoyevski responde a estas preguntas en todos sus textos, pero las afronta de un modo más concreto sobre todo en las páginas de su “Diario de un escritor”, que de hecho fue pensado por el propio autor como un espacio destinado a ofrecer respuestas a preguntas de este tipo. Pero para Dostoyevski la dimensión en que se pueden rastrear respuestas para tales preguntas no se puede reducir a los límites en los que normalmente circunscribimos la “realidad”. Se trata, en cambio, de un espacio distinto, más grande, inconmensurable, que el escritor señala a sus lectores definiendo los textos de su Diario, donde propone directamente sus respuestas como de género “fantástico”. (…)

Sencillamente, Dostoyevski no se habría podido permitir declarar abiertamente, es decir no interiormente, lo que quería que fuera la orientación, la convicción y el objetivo por el cual se disponía a publicar su Diario, exactamente igual que nunca se había podido permitir explicitar en la versión definitiva de los Demonios el programa social que había anotado en sus cuadernos de apuntes para la novela y que sustancialmente se reduce a las palabras “si todos fuéramos Cristos…”. Ese “todos Cristos” vuelve como un estribillo en los cuadernos de la novela y se repite de varias maneras, siempre y en todas partes, para indicar la única manera posible de realizar transformaciones sociales reales. “Sacrificar y sacrificar, entonces todos seríamos felices mutuamente, si supusiéramos ser todos Cristos”; “si imagináramos ser todos Cristos, ¿acaso podría existir el pauperismo? En el cristianismo, incluso la falta de alimento y combustible llevarían a la salvación (uno no puede dejar morir a un niño y morir él mismo por su hermano)”; “imaginad que todos fueran Cristos, ¿acaso serían posibles todos los problemas actuales, los trastornos, la pobreza? Quien no entiende esto, no entiende nada del cristianismo ni es cristiano. Aunque la gente no tuviera la más mínima noción de qué es el estado o cualquier ciencia, pero todos fueran Cristos, ¿acaso sería posible que no se realizara ya, instantáneamente, el paraíso?”.

Dostoyevski no se habría podido permitir exponer tan claramente este programa, precisamente por su grado de “fantasía”. Sin embargo, Dostoyevski estaba totalmente convencido del hecho de que para cambiar radicalmente el mundo bastaba solo con una personalidad desarrollada y su objetivo era informar a sus lectores de la existencia de esa posibilidad, comunicándoles también las modalidades “técnicas” para ponerla en práctica. Puede decirse que quería inculcarles este conocimiento.

El escritor declara su convencimiento y su programa de un modo casi totalmente explícito en un fragmento de su Diario. “Ustedes, señores novelistas, siempre están buscando héroes –me dijo el otro día un hombre que ha visto muchas cosas–, y cuando no los encuentran entre los rusos, se enfadan y la toman con el país entero. Permítame que le cuente una anécdota: en tiempos del difunto soberano, vivía un funcionario que primero había servido en San Petersburgo y después, creo, en Kiev, donde murió; a eso se reduce, por lo visto, toda su biografía. Y sin embargo, ¿puede creerlo? Durante toda su vida, ese hombre modesto y silencioso sufrió lo indecible por el régimen de servidumbre, por el hecho de que en nuestro país un hombre, que ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, pudiera ser esclavo de otro hombre como él; así que se puso a ahorrar una parte de su magro sueldo, privándose él mismo, y privando a su mujer y a sus hijos, casi de lo imprescindible; y cuando conseguía acumular algún dinero, compraba la libertad de algún siervo a su propietario; naturalmente, a razón de uno cada diez años. A lo largo de su vida logró redimir de ese modo a tres o cuatro personas y, cuando murió, no dejó nada a su familia. Todo eso sucedió sin publicidad, en silencio, sin que nadie se enterara. Un héroe un poco raro, por supuesto: un “idealista de los años cuarenta”, nada más; puede que incluso ridículo e inepto, ya que se imaginaba que su desdeñable esfuerzo individual bastaba para acabar con ese mal; (…) ¡cuánta falta nos hace gente así! Siento un tremendo cariño por esos hombrecillos ridículos que están plenamente convencidos de que su microscópica acción y su perseverancia pueden contribuir a una causa común y no esperan a que se produzca una iniciativa y una campaña a gran escala”.

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Sin decirlo nunca directamente e, incluso al contrario, subrayando de todas las maneras posibles que llegar a una conclusión así sería ridículamente imposible, Dostoyevski propone al lector un pensamiento absolutamente “fantástico” que luego reiterará regularmente en las páginas siguientes de su Diario y que llegará a expresar de forma definitiva en “El sueño de un hombre ridículo”, un hombre totalmente desconocido, del que nadie en el mundo ha sabido nunca nada, viviendo en profundo acuerdo con los movimientos más profundos de su ánimo, libera de la esclavitud, en un silencio sordo, a tres o cuatro personas, y el resultado es que veinte años después toda Rusia, de un solo golpe, abole completamente la servidumbre de la gleba. La humanidad, sugiere veladamente Dostoyevski dejando a sus lectores la posibilidad de captar o no su pensamiento, es un organismo unitario y, si una célula deja de vivir según las reglas que le habían sido impuestas, empezando en cambio a seguir los deseos más verdaderos y profundos de su corazón y sacrificándolo todo por esta razón, entonces, veinte o cien años después, es decir, en la noche de los siglos, cuando sea pero antes o después, se reconstruirá el organismo entero, porque ese movimiento ya se ha puesto en marcha y ya nada podrá pararlo. Un solo hombre que cambie simplemente él mismo encaminándose por el sendero de una vida verdadera, por el camino de su destino real como hombre, cambia, inevitablemente, todo el mundo y la humanidad entera.

Bastaría dejar de limitarse a rumiar la propia miseria e intentar darse cuenta de la necesidad que tienen los otros para descubrir al instante todo lo que podemos dar. (…) Hay otra razón por la que podemos afirmar que los jóvenes del inicio del tercer milenio perciben en las obras de Dostoyevski algo que para ellos es de vital importancia, y es cuando reconocen su filosofía interior, a la que el autor añade una invitación concreta para ponerla en práctica, como hace él mismo toda su vida. De hecho, esta filosofía responde por primera vez de un modo no enigmático sino lógico y transparente a la pregunta “qué significa ser realmente los primeros” y “qué quiere decir que realmente va primero quien es segundo”.

Dostoyevski muestra de un modo bastante directo (…) que todos somos los primeros por derecho de nacimiento. Todos somos reyes, “vosotros, en cambio, sois un linaje elegido, un sacerdocio real” (1 Pedro 2,9), y el primer puesto está garantizado para todos por el simple hecho de existir. Cada uno es protagonista de su propia vida. En definitiva, en el fondo se podría describir toda la historia del mundo como finalizada completamente para uno cualquiera de nosotros, o leerla partiendo de uno de nosotros, y verla cambiar en su desarrollo a causa de la propia aparición. Por ejemplo, se puede decir que la guerra de los cien años estalló para que la tatara-tatara-tatara-abuela de alguien pudiera conocer a su tatara-tatara-tatara-abuelo. Y eso es cierto para cada uno de nosotros.

Pero entonces, ¿en qué consisten nuestra excepcionalidad y nuestra grandeza? ¿De dónde proceden? ¿Cómo pueden manifestarse? La excepcionalidad y grandeza de un hombre se muestran cuando este acepta el rol de ser segundo en la vida de alguien. Cuando superamos los límites de nuestra vida, esa en la que somos los protagonistas principales, los primeros. Es decir, cuando nos superamos a nosotros mismos, vamos más allá de nuestra historia y nos convertimos en participantes indispensables de la historia de otros, aceptamos el papel de personajes secundarios que ayudan al protagonista a realizarse al máximo de sus posibilidades. Cuanto más lleguemos en nuestra vida a ser estos secundarios, mucho más podremos influir en todo el movimiento de la historia de la humanidad, podremos ejercer una acción decisiva en el movimiento de la humanidad entera, que tiende a encontrar su forma ideal. Esta tarea de ser segundos es exactamente aquello con lo que Cristo identificó el objetivo de su venida cuando dijo que el Hijo del hombre “no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos” (Mateo, 20,28).

Para Dostoyevski, este es precisamente el resultado natural y espléndido del desarrollo de una personalidad que alcanza el último peldaño en su camino de ascenso hacia la verdad de sí misma.

L`osservatore romano / 5-Feb-2020.

–¡Miel sobre hojuelas fantásticas!
–¡¿Ser los segundos en un mundo en que todos se sienten campeones?!
–La lección de Fiodor: Vivir tus fantasías con humildad.
–A diferencia del gran Tolstoi, Dostoievski siempre fue un creador, no un moralista, aunque lo fue. Turguenev en su lecho de muerte le pidió a Tolstoi que volviera a crear, y olvidara sus cartillas morales. No lo peló.
–Bien. Mas la vida humana es sacrificio, servicio, ganancia, pérdida.
–¿Por qué la doctrina cristiana tiene un gran conflicto con los placeres humanos terrenales y especialmente el de la carne? Pregunta F. Campbell.
–Y responde el poeta: Tu parte de placer no la descuides nuca:
“Los dos se desnudaron y se amaron / por defender nuestra porción eterna, / nuestra ración de tiempo y paraíso, / tocar nuestra raíz y recobrarnos, / recobrar nuestra herencia arrebatada / por ladrones de vida hace mil siglos, / los dos se desnudaron y besaron / porque las desnudeces enlazadas / saltan el tiempo y son invulnerables…”.
–Y sin embargo las preguntas y las propuestas del demonio fantástico de Dostoievski invitan a nuestras propias respuestas y propuestas en nuestra Edad Luz. Sin rollos. Pienso. Q, Presidentes, viernes 21-II-2020.
páginasDigital.es / 21-Feb-2020. / L`osservatore romano / 5-Feb-2020.
Ligas: http://www.paginasdigital.es/v_portal/informacion/informacionver.asp?cod=9202&te=15&idage=17488&vap=0&npag=1
http://www.osservatoreromano.va/it/news/la-moltitudine-dei-numeri-primi


FRASE DE LA SEMANA

21 Feb 20 | Ricardo Méndez-Silva | Clasificado en Cultura, Internacional | 3 Comentarios »


RICARDO MÉNDEZ-SILVA
JULIETA MARTIN DEL CAMPO

El insomnio tiene algunas ventajas, destaco una reciente: Las Obras Completas de Jorge Luis Borges (EMECÉ Editores, Buenos Aires, 1974) me guiñaron el ojo. Aclaro, su nombre de pila era Jorge Luis y no José Luis como lo llamó un ex-presidente mexicano cuyo apellido es de tres letras. La velada forzosa se iluminó entonces. Ese libro prodigioso me lo había obsequiado hace ya muchos años Andrés González Pages, amigo entrañable, a quien sin razón he dejado de buscar.
Hubo un tiempo en el que hice profesión de fe Borgiana, atrapado por su imaginación y su prosa exacta y motivante. Un día fui invitado a una comida del Centro de Lenguas Extranjeras de la UNAM y me instalé en una mesa en la que ninguno de los comensales nos conocíamos entre sí. Un psicólogo, sabio por las artes de su profesión, trataba de romper el hielo. Comentó que había asistido a un paciente que durante muchas noches no había podido dormir, le dedicó varias sesiones de psicoanálisis hasta que una noche pudo conciliar el sueño pero a cambio él fue quien se pasó en vela toda la noche. Intervine diciéndole “eso parece una historia de Borges” y el repuso entusiasmado yo utilizo la obra de Borges para psicoanalizar.
Las anécdotas de su vida, obviamente, no aparecen en sus obras completas pero un buen día hallé algunas en un reportaje periodístico: Una tarde se encontraba impartiendo su clase de literatura en una Universidad de Buenos Aires cuando ingresaron súbitamente unos alumnos conminándolo a que concluyera su exposición en reclamo de un movimiento estudiantil. El egregio escritor, sin más, se negó al tiempo que uno de los huelguistas lo amenazaba: si no accede vamos a apagar la luz del salón. Sin inmutarse, Borges respondió pueden hacerlo, soy ciego.
Una más: un jóven escritor en ciernes se acercó al Maestro y muy ufano le confió que había escrito un cuento y procedió a relatárselo. Palabras más, palabras menos, el ilusionado jóven relató su historia esperando una respuesta alentadora: Soñé que mi madre muerta me veía desde el fondo de un espejo y me saludaba. Borges respondió: ¿Su madre muerta lo saludaba desde el fondo de un espejo? ¡Qué atenta su señora madre!
Una noticia periodística narró su visita a México, acompañado por María Kodama, su tardía esposa. Lo llevaron a visitar las Pirámides de Teotihuacán, paseo por demás fascinante. El guía les explicaba la historia de los colosales monumentos prehispánicos y del conjunto arqueológico, sin embargo, no faltó uno de esos especialistas en la impertinencia, quien lo inquirió sobre lo que le significaban las explicaciones siendo como lo era una persona invidente. Repuso con tranquilidad: Yo veo las cosas de otra manera.
Un cuento que no aparece en sus obras completas porque es posterior a la edición de 1974 y que encontré en la sección cultural de algún periódico, rezaba: En un sueño fui a visitar por la noche a mi enemigo, nos hicimos de palabras y luchamos, yo resulté mas diestro en ese pleito y lo maté. Antes de huir me llevé un libro de su biblioteca que me llamó la atención. Desperté sobresaltado y desde esa noche nunca se ha vuelto a saber nada de mi enemigo y, en su biblioteca, falta un libro.
Pasaron los años, un día fatal vi por la televisión su entierro en Ginebra, había dejado atrás a Mi Buenos Aires Querido. Me estrujó el alma ver el feretro del pobre ciego descender a la oscuridad inapelable de la tumba.


EL JICOTE “HUMOR Y MUERTE” I

13 Feb 20 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

No solamente yo, también los lectores, se aburren de leer críticas a un Presidente que, de acuerdo con unas palabras de Kant: “Es confuso en su pensamiento e inconstante e incierto en sus acciones”. El último ejemplo es lo de la rifa avión, que ya no tiene ni alas ni turbina, por no decir ni pies ni cabeza. El agotamiento se deriva de que a pesar de toda una corriente nacional e internacional en contra, el Presidente sigue amachado en su capricho. Es más fácil tirar a topes y pellizcos la Peña de Bernal que hacer que cambie de opinión. Me invitan a escribir de otro tema, conscientes de que soy como cecina en el mercado y me engancho en cualquier lado, me presionan para que escriba sobre el suicidio. El problema es que yo soy de natural triste y, como consecuencia, me da por reírme y encontrar lo ridículo de la realidad. Tengo graves problemas internos para escribir sobre tema tan trascendental. Paso a explicarme. El suicida como el romántico viven en los extremos: en la entrega y la intensidad absoluta a una pasión. Todo es trascendente, como afirma la canción: “Júrame que aunque pase mucho tiempo no olvidarás el momento en que yo te conocí”. Su “majestad el odio”, es también fuente de inspiración de los destructivos apasionados: “Virgencita de Talpa, y si no me la traes, vale más que se muera, que si su alma no es mía que sea de Dios”. Las empalagosas fijaciones del romántico y el profundo nihilismo del suicida chocan contra lo ácido del humorista; el fuego envolvente del enamorado y el frío brutal del suicida, nada tienen que ver con el desafecto distante del humorista. El romántico y el suicida no se ríen y su arrobamiento nos impide reír. El romántico y el suicida nos provocan compasión, lástima, emoción, sentimientos incompatibles con la inteligencia y ligereza del humor. Si queremos reírnos del romántico y del suicida tenemos que crear un artificio adecuado para quitarnos toda sensibilidad. Por ejemplo, si el romántico contara la boda de una mujer de 60 años, la describiría así: “Después de un profundo amor y entrega, por fin, llega al altar. Su rostro virginal, su vestido blanco, coinciden con su pureza. Lleva flores de azahar en su hermoso pelo ya canoso”. Esto a nadie le causa risa, aunque sí es para carcajearse por cursi. En cambio el humorista diría: “La novia tiene 60 años, en su pelo blanco lleva flores de azahar, aunque por la edad, tiene derecho a llevar naranjas. En su rostro es difícil adivinar si sonríe o son las arrugas de la edad.” El humorista saca a flote con crudeza y hasta crueldad una realidad profunda y contradictoria de algo que se nos ocultaba, Nada hay más lejano de un romántico y un suicida que un humorista. Ante los sentimientos absolutos y totales del romántico y del suicida, ante su visión tan simplificada como vehemente y radical de lo que anhela, el humorista opone su escepticismo y su relativismo. Acepto el reto de escribir sobre el suicidio, pero de antemano pido su indulgencia tanto por mi falta de conocimientos sobre la cuestión como por esos deslices chocarreros que, por más que trato, no puedo gobernar. Comparto en todas sus letras lo que afirmaba Stephen Hawking: “La vida sería trágica si no fuera tan cómica”.