El JICOTE. PANDEMIA, EL DILEMA, CASO QUERÉTARO

19 Nov 20 | dialogoqro | Clasificado en Internacional, Política | Sin comentario »

Edmundo González Llaca
​De no tomar medidas radicales en el avance de la utilización de fuentes de energía biodegrable, México no solamente va a desafiar a Biden en su defensa de su política del medio ambiente, sino que tampoco podrá cumplir con el Acuerdo de París para reducir las emisiones de gases contaminantes. Nuestro país se comprometió a tener un 35 por ciento de energía limpia para 2024 y 43 por ciento en 2030. Con la actual política de manga ancha, según los especialistas, no podrá cumplirse el compromiso internacional en defensa del cambio climático..
​Se acusa a López Obrador de que en el aspecto económico es esencialmente un político neoliberal, se lo pueden preguntar a los indígenas inundados de Tabasco. En fin, en el tema de la ecología ser un el Presidente tiene las posibilidades de demostrar su vocación de líder de izquierda, pero antes una breve precisión de conceptos. El neoliberalismo es una ideología que antepone la utilidad económica de un grupo social a costa del bien de la mayoría. En la época actual la violación de un derecho humano, como es el de contar con un medio ambiente sano, en aras del negocio, es el ejemplo de lo neoliberal.
​En otras palabras, una política social para el medio ambiente debe fincarse en el reconocimiento de que no se pueden subordinar los procesos naturales a los procesos productivos. No puede haber ningún interés de un país, menos empresarial, que justifique poner en riesgo la vida humana y la biodiversidad de las especies de la tierra. Aterrizando la cuestión a México. El dilema presidencial es: seguir utilizando el carbón, beneficiando a PEMEX a la CFE y a un grupo importante de mineros o, en su caso, acatar la política ecológica de Estados Unidos, respetar los acuerdos firmados con otros países, defender la salud de la mayoría, blindarse contra la crítica mundial de los ecologistas y hasta evitar inminentes conflictos internacionales. Pero ¡Claro! Provocando la crisis económica de un sector. Lejos de lo que pueda parecer la decisión del Presidente no es fácil.
Independientemente de esta decisión, las autoridades de los tres niveles de gobierno deben organizarse para lo que parece inminente: reconvertir el aparato de producción para enfocarlo a un desarrollo económico sustentable. Es una tarea titánica que requiere el apoyo del Estado, concretamente necesita encabezar el esfuerzo con recursos financieros y técnicos. Si el sector empresarial encuentra este apoyo y los estímulos fiscales correspondientes, lo que les produciría ganancias económicas, se integrarían firme y dinámicamente a esta cruzada, La globalización y la pandemia son dos grandes presiones vigilantes.
​Aterrizando el problema en Querétaro. Peña Colorada. El Batán y el área del Tángano, están en controversia, al parecer las autoridades municipales se inclinan y favorecen a los desarrolladores inmobiliarios. Lo más probable es que fundamentados en aprobaciones oficiales. Es necesaria la intervención del gobierno del Estado y las autoridades federales para dialogar y revisar cada caso. Después de la pandemia somos otros, la urbanización está en el banquillo de los acusados. El aire, el agua, la comida y la salud, están antes que el cemento.


EL JICOTE EL BESO. RAZONES DE SU TRASCENDENCIA

13 Nov 20 | dialogoqro | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

Edmundo González Llaca
​ Me permito recordarles las razones que tenían los griegos para considerar al beso como un acto trascendental del afecto. Pensaban que el aliento era el alma, cuando moríamos dábamos la última boqueada de vida y nuestro aliento se despedía de nuestro envase físico. El beso en la boca era trascendente por ese intercambio de almas, donde cada alma quedaba apresada en el cuerpo del otro.
​Creo que la teoría griega es hermosa poéticamente, pero otra es la razón del peso jerárquico sobre las musas que inspiran el beso. Mi hipótesis es la siguiente: Estamos hechos de barro pero en algunas partes del cuerpo ese barro es muy sensible. La boca, la apertura de arriba de la mujer, tiene grandes semejanzas con la apertura del bajo vientre: rugosidades; espacios resbaladizos; calor interno superior a la temperatura exterior de la piel; humedades. Dos aperturas con la carne casi viva; la carne del cuerpo con la epidermis más delgada. Dos aperturas aptas para penetraciones y succiones; roces y frotamientos; efluvios, suavidades, sensibilidad; superficies brillosas; proclives a las hinchazones y a los movimientos fuera de control.
El beso en la boca es la reciprocidad clara, patente del dar y recibir en un juego alterno. Son estos elementos concretos, la mayoría fáciles de distinguir visualmente, los que otorgan amplias fuentes de creatividad y expresión a los artistas.
Pero hay otra causa muy poderosa para la amplia difusión. El beso en la boca representa la bisagra del contacto erótico y el sexual; el beso en la boca es el gesto erótico más íntimo y paradójicamente más público, porque es el más común, el más moralmente correcto. Prueba de ello es que en las bodas los sangrones invitados se suman al coro de: “beso”, “beso”. Es una pícara, morbosa y abierta provocación. El público quiere ver la pasión que pronto tendrá todo el camino abierto para desatarse. Al ver cómo se besan los novios la gente pretende adivinar lo que pasará en privado.
Los novios siempre quedan mal, si se besan en la boca tímidamente, se piensa que son hipócritas; si lo hacen con toda lascivia y descaro, la opinión es: ¡Contrólense! ¡Hay niños! ¡Si esto lo hacen en público, ya nos imaginamos lo que hacían de novios!
​Concluyo. La boca, con su capacidad de abrirse y cerrarse, de contraerse y distenderse, de ser un lugar y un no-lugar, como la define Jean-Luc Nancy. La boca es cavidad, cerrazón, abertura, abismo, precipicio; cualidades que le otorgan una inmensa capacidad creativa y hacen del beso en la boca una de las más grandes y profundas experiencias eróticas. La agenda de todo buen amante debe incluir los besos, esos besos que no disimulan el anhelo de comerse al otro o, al menos de prenderle miles de luces de bengala interiores que enciendan sus sentidos, le alumbren el oscuro camino de la tentación. Pero el buen amante tampoco debe olvidar los besos tiernos que son aquéllos, como dice Andrés de Luna: “Tienen la etiqueta del fin de las acciones”. De la misma forma con este artículo finalizamos con el tema del beso. Espero haberles hecho esta temporada menos fría.


EL JICOTE. LÓPEZ OBRADOR Y TRUMP, EL RIESGO

12 Nov 20 | dialogoqro | Clasificado en Internacional, Política | Sin comentario »

Edmundo González Llaca
Las elecciones de Estados Unidos tienen un especial mensaje para México por las semejanzas de Trump y López Obrador. Veamos. Los dos andan por la vida en postura de boxeador; los dos detestan a la prensa; los dos no tienen respeto por el marco jurídico; los dos desprecian a los científicos y desdeñan los peligros del corona virus, coinciden hasta en la no utilización del cubre bocas; los dos no reconocen sus derrotas en cualquier área de la política; los dos carecen de auto crítica. Los dos, la semejanza más riesgosa: polarizan y dividen a la sociedad.
​No se necesita ser Nostradamus para ser consciente de que un escenario electoral reñido en nuestro país, podría provocar un rifirrafe, peor que el de Estados Unidos, pues tenemos la agravante de que somos un país más violento y sangriento. Es necesario que el gobierno, todos los factores de poder, la sociedad civil y los medios de comunicación nos sumemos para vacunarnos contra este inminente y grave peligro. Sin duda el principal responsable de que México se haya convertido en un palenque de buenos contra malos, de héroes y villanos, es López Obrador. Al asumirse como único salvador y tener como consigna, lo que avala el apodo de Mesías Tropical, la frase del nazareno: “Quien no está conmigo, está contra mí”. Fomenta la confrontación, debilita las instituciones y convierte hasta peligrosas las prácticas cívicas.
​No avanzará la concordia en la sociedad si toda crítica, según el Presidente, es una herejía, que proviene de intereses oscuros de quienes añoran los privilegios que antes gozaban, por si fuera poco, que desean que regresen los malandros de los sexenios anteriores. La primera solicitud es entonces para el Presidente: que aprenda a negociar. Una negociación es un intercambio de ideas entre dos o más actores para resolver diferencias. En toda negociación se gana y se cede; subordinarse al otro u obtener todo, son síntomas del fracaso de una negociación. En toda buena negociación se llegan a acuerdos que dejan a las dos partes satisfechas. No hay ganador ni perdedor.
Una de las razones del triunfo arrollador del Presidente es que como opositor marcó una línea tajante entre su postura y la de todos los otros partidos y la clase política. Un electorado hemisféricamente harto encontró una voz que lo comprendía. El problema es que López Obrador ya no es opositor sino Presidente, ahora debe ser el símbolo de la unidad nacional, lo quiera o no, tiene que negociar y procurar consensos. Mientras sostenga su infalibilidad la posibilidad de acuerdos es imposible. El ejemplo más reciente es el diferendo con los gobernadores. Ni siquiera habla con ellos, no solamente no tiene flexibilidad, el lenguaje que utiliza es hirsuto de improperios y desprecios. Aquí llegamos a otra exigencia si no queremos acabar peor que los gringos.
Todo diálogo exige como condición respeto al interlocutor. Curiosamente el Presidente demanda respeto a los gobernadores, cuando como opositor llamó “Chachalaca” a Fox, a Calderón “Comandante Borolas” y a Ricardo Anaya “Canalla canallín”. Si el Presidente no apuesta en favor del respeto y la tolerancia, debemos estar preparados para vivir en las próximas elecciones una especie de guerra civil. La paz del país estará en semáforo rojo.


EL JICOTE. TRUMP, LA SORPRESA Y LAS ELECCIONES

10 Nov 20 | dialogoqro | Clasificado en Internacional, Política | 2 Comentarios »

Edmundo González Llaca
Lo sorpresivo no es que haya ganado Biden, lo que me deja con los ojos cuadrados es que haya sido por una nariz, La pregunta me cae de peso como si se me viniera encima la Peña de Bernal. ¿Cómo es posible que un tipo tan detestable como Trump, el amigo de nuestro Presidente, haya tenido tal cantidad de votos? Se supone que cuando uno elige a un Presidente, el máximo representante del electorado, éste debe encarnar la mejor versión de lo que es un político, un ciudadano y un ser humano. Trump es un político que no paga sus impuestos y aborrece la libertad de expresión; un ciudadano racista y discriminador, un ser humano mentiroso, cínico, misógino y payaso,
Si hubo un derrotado, además de Trump y nuestro Presidente, que la hizo de su maraquero electoral, fueron las empresas encuestadoras. Y no es que hayan mentido en su pronóstico de dar una ventaja holgada de Biden, sino que las respuestas de los encuestados fueron falsas. Cuando respondían, estaban conscientes que no era moral ni políticamente admisible manifestar sus simpatías por un tipo tan aborrecible como Trump, pero cuando estaban solos y sin testigos, sólo ante su pérfido y monstruoso Pepe Grillo, sacaban su esencia “Wasp´s: “White, Anglosaxon-Protestants”. Todavía en su disco duro y en el closet muchos de nuestros vecinos encierran el retrato de Hitler y el disfraz de ku klux klan, con todo y su sombrero de cucurucho .
Una secreta fascinación les despertaba un tipejo que sin el menor empacho de encarnar la definición de un “bad hombre” , era más creíble que toda esa clase política prudente, en la línea de pensamiento que parece imponerse idealmente en el mundo: plural, tolerante, pacífica, solidaria con los desvalidos; feminista; defensora de la ecología. Marx decía que una sociedad estaba en crisis cuando había; “Políticas sin convicciones y convicciones sin pasión”. No hay duda que amplios sectores del electorado gringo optaron por darle gusto a quien consideraban auténtico, pues representaba sus oscuras e impresentables pasiones.
¿Cuál es la pasión capaz de hacer enmudecer a la razón? Despertar, lo que llamaba Ortega y Gasset; “Su Majestad: el odio”: No es nada nuevo, no hay demagogo que no se suba sobre los hombros de un enemigo, real o ficticio. Espero que la derrota de Trump haga recapacitar al Presidente y deje su discurso polarizador. Pero mucho tienen también que aprender los opositores. Algunos de los adversarios de López Obrador se inclinan porque el fuego se combate con fuego, que la forma de ganarle en las urnas es copiar su discurso áspero, ofensivo y burlón. Biden rechazó la estridencia, describió puntualmente la política de Trump, hizo un diagnóstico, realizó una crítica y presentó una propuesta. Donde mejor se vio fue en la elección, fue optimista pero no adelantó su triunfo, ni cayó en el discurso mordaz ante el derrotado. Los medios de comunicación también deben sacar lecciones en su política de cortar el mensaje de Trump por decir mentiras. Los que opinamos estamos inclinados a presentar posiciones, en este caso no la tengo. La censura me parece abominable. Si aplicáramos esta política, de ninguna mentira, se nos olvidaría hasta el tono de voz del Presidente.


EN DO MAYOR LOS VECINOS DE ENFRENTE

09 Nov 20 | Jovita Zaragoza Cisneros | Clasificado en Internacional, Política | Sin comentario »

La atención en las elecciones de Estados Unidos nos mantuvo absortos. El país de la democracia “casi perfecta”, el polémico vecino incómodo, el que nos impone las reglas de su juego, estuvo y está en la mira del mundo entero.

El país fabricante de sueños y cuna de grandes escritores, el de producciones cinematográficas y teatrales espectaculares y presupuestos millonarios, el de actores y actrices que nos han inspirado y hecho cantar, bailar y soñar, el de museos maravillosos, el que ha hecho del pragmatismo su monumento, el de la comida “light” , el gran estratega , el de la tecnología de vanguardia, el de prestigiadas universidades, el autor de hazañas que asombran, el consumidor de drogas y negociador de armas, el de medianos y grandes estadistas ( pero nunca mediocres), el que inventa guerras y amenazas de países para invadirlos luego, el creador de narrativas y realidades múltiples, el criticado al tiempo que admirado porque, con todo, ha construido instituciones con cierto y razonable equilibrios, vivió ( y vive aún) un suspenso electoral que nos mantuvo atentos haciéndonos olvidar por momentos la realidad que vivimos en este país, en el que el horror de la violencia ya es parte de nuestra enfermiza cotidianidad.

Y, con todo, todavía distinguimos niveles en este horror que tuvo su máximo punto de expresión esta semana, con lo ocurrido con dos niños de 12 y 14 años, Yahir (Alán) y Héctor, originarios de Edomex y pertenecientes a la etnia Mazahua. Los niños desaparecidos desde el 27 de octubre, cuyo asesinato fue descubierto el domingo primero de noviembre de manera casual por la misma policía capitalina, cuando un hombre transportaba los restos de ellos en una carretilla de carga, conocidos como “diablitos”.

Una historia estremecedora, espejo de una gran parte de nuestra sociedad petrificada y envilecida e incapaz de unirse para exigir a las autoridades, más envilecidas aún que esa sociedad a la que representa, que detengan este horror. Hoy, dos criaturas, de las tantas que utiliza el hampa como carne de cañón fueron brutalmente sacrificados en pleno corazón de la CDMX, donde viven hacinadas decenas de personas y se tejen historias de terror que permanecen ocultas, pero no ignoradas por algunos habitantes y las mismas autoridades que saben de ellas, pero son indolentes, o incapaces, para poner un alto a esta brutalidad que continúa escalando.

El asesinato de estos niños, se sabe bien, no responde a un hecho aislado. Forma parte de una serie de disputas por plazas y espacios entre bandas del crimen organizado que aumenta su violencia y recluta entre sus filas a pequeños y adolescentes que a la edad de 18 años ya son jefes de sus propias células y que han aprendido que una de las cosas a las que se renuncia en el momento en que se pertenece a ellas es a la debilidad o cualquier vislumbre de conmiseración hacia el enemigo. Esta, lectores, es apenas una parte de las tantas realidades que estamos viviendo y que se ha pretendido ocultar debajo del tapete por las autoridades de cada administración para no verse precisados a enfrentarla. Porque a nadie le interesa hacerlo. No es redituable para las ambiciones políticas de los espíritus pequeños que ascienden al poder. Lo suyo son las barnizadas de las fachadas que les permitirá ascender en la escala de la ambición y favorecerse de los privilegios del poder.

De no haber sido por la manera fortuita en que los policías descubrieron el macabro traslado de los restos de estos dos niños, el hecho hubiera pasado absolutamente inadvertido. Si acaso una nota por allá dando cuenta del hallazgo de dos cuerpos sacrificados y de identidad desconocida. Y hasta allí hubiera quedado todo. Hoy sabemos sus edades, nombres, origen y que pertenecían a una familia de indígenas de una comunidad del Estado de México, con habitantes víctimas de la indiferencia de los gobiernos en turno. Los olvidados y usados solamente para las fotografías de pose y promoción de discursos demagógicos de las autoridades y gobernantes en turno de ayer y de hoy.

TRUHAN, NUNCA SEÑOR.

El truhan y bravucón. El que tiene comportamiento de mandril y olfato capaz de oler a sus víctimas. El golpeador sistemático. El que saca lumbre por su boca y transforma las palabras en látigos contra los más débiles. El que fue capaz de tentar la ambición de tantos vendiéndoles sueños de riqueza para hacerles sentir triunfadores. El que lucra y agita resentimientos y hartazgos. El transgresor de las reglas elementales de convivencia y atropellador de instituciones. El intolerante y despótico que impone sus mentiras como verdades y lanza el hediondo vaho de la infamia contra el que no se ajuste a sus caprichos.

El hombre que desarrolló astucia para los negocios, pero nunca sensibilidad hacia valores trascendentales y profundos que sostienen al ser humano en tiempos adversos. El demagogo vulgar. El que sostiene que el mal está en aquellos que no piensan como él. El paranoico incapaz de contener sus pulsiones. El narciso. El controlador. Ese que vimos cómo supervisaba el voto de Melania su mujer (siempre hierática, ausente de emociones). EL del YO, MI, YO y siempre YO. El delirante chovinista de corta mirada. El que ascendió y mantuvo su poder gracias a que supo crear un cerco de fanáticos a su alrededor. El rencoroso y vengativo. El sin esencia ni sustancia. El vacío. El depredador que se alimenta de cadáveres que otros cazan. La fiera que gusta someter a su víctima mostrando garras y colmillos afilados al tiempo que emite aullidos destemplados para aturdir mientras ostenta habilidades que no tiene, pero, consigue hacerlas pasar como tales logrando con ello intimidar a sus oponentes que terminan por echarse al suelo con las orejas gachas y mirada condescendiente.

El procaz y acosador de mujeres tuvo un revés este martes y un golpe demoledor el sábado. Sus ambiciones para continuar en el poder se estrellaron en millones de ciudadanos que dijeron NO a otros cuatro años más al hombre de ínfimo nivel intelectual, y portador de un discurso huérfano de ideas.

Ese hombre, cuya derrota fue aplaudida por millones, está herido. Y cómo la fiera qué es no podemos saber cómo reaccionará. Pero pasada esta pesadilla que trajo consigo su presencia, habremos de aceptar que él es el síntoma de una enfermedad que recorre el mundo que hoy tuvo un respiro y celebra que el golpeador emocional y compulsivo, el que degrada todo lo que toca, haya obtenido este rechazo, este NO a quien se coló por las rendijas de un sistema democrático y se ofertó como el superhéroe que vendría a defender a los norteamericanos de los invasores “ los bad hombres ” que no merecen formar parte de ese espacio del mundo del que se apropió.

Donald Trump, el espejo de imágenes retorcidas de miles que ven a través suyo la representación de sus anhelos y en su sombra el cobijo seguro a sus afanes de poderío e invulnerabilidad. El representante del éxito norteamericano capaz de embrujarles con un discurso enaltecedor de los antivalores que el manipula y transforma en promesa de gloria. Ese Donald Trump ha recibido un revés de los otros millones que todavía creen que hay cabida al respeto por la convivencia humana. Esos millones que no sabiendo todavía que cariz vayan a tomar las cosas con Joe Biden y Kamala Harris miran – sin embargo- con simpatía y agradecidos a quien en medio de las turbulencias electoreras fue capaz de dirigir mensajes prudentes y con la decencia que millones piden de vuelta porque, a decir de la internacionalista por el Tecnológico de Monterrey, Itzel N. Ortiz : “ si bien el término “decencia” no pareciera adecuado para aplicarlo a la política o a los políticos , porque remiten más a un comportamiento social o a una forma de etiquetar lo moralmente correcto en la convivencia; sin embargo, a la luz de la era Trumpiana, o la llegada de la ola de líderes populistas al mundo, tener líderes decentes adquiere otra dimensión en tanto la decencia se refiera a un parámetro de conducta que permita el respeto y una convivencia digna para todas y todos”

JZC


EL ESPEJO DEL NORTE

08 Nov 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Internacional, Política | Sin comentario »

¿Quién diablos es Donald Trump y qué es la sociedad norteamericana hoy? Personalmente no lo sé. Tengo más dudas y preguntas que datos reales en la mano. Mi ignorancia crece año con año, mes con mes, día a día.

¿Por qué ganó hace cuatro años cuando todo el mundo decía que iba a perder? ¿Por qué hoy sigue representando por lo menos a una amplia población de votantes? ¿Qué promete este magnate político peleonero, elitista de masas populares? ¿Qué realidad inventa? ¿Qué demonios y qué odios crea y explota?

¿Qué malestar político-económico-social recorre a la sociedad norteamericana, como otros iguales o semejantes anidan en nuestra sociedad mexicana y latinoamericana? ¿La injusticia, la desigualdad, la exclusión de las maravillas del progreso, la concentración de la riqueza, el hartazgo de los políticos y los partidos tradicionales, el odio al neoliberalismo, la nostalgia del pasado que endulza el ayer y elimina los males, los enemigos identificados que son siempre los otros perversos ante nosotros los puros, el coraje, el odio, el resentimiento, la venganza contra esos otros que nos roban el nosotros? No lo sé.

Sólo veo que parece imposible la reconciliación, allá y acá. La polarización enconada, la división social, la lucha ideológica, la lucha de absolutos, la lucha de clases en las clases revueltas, la lucha que no es democrática ni revolucionaria, la lucha de todo o nada contra todos. En la propia familia, en la misma clase social, entre los trabajadores y los empleados, entre los patrones y los empresarios, entre los periodistas y los artistas, los intelectuales y los académicos, los amigos, los parientes y los conocidos. Un mundo de locos. Y todos con la verdad y el error en las manos. Balas calientes las palabras.

¿Qué sigue allá y acá? Porque algo tiene que seguir. ¿Qué? ¿A dónde vamos? Estamos sobre el volcán. ¿Hay salida? ¿Dónde está el agua otra, no el aguaquemada? Tiempos rápidos y duros. ¿No hay manantiales?

–¿Qué fue el trumpismo y que sociedad deja?
–¿Qué es el obradorismo y qué sociedad está creando?
–Por supuesto Obrador no es Trump. Trump es un magnate de élite vuelto político y Obrador es un activista político de toda la vida, incluso ahora como presidente.

Y sin embargo, dicen los que saben… el populismo, el protagonismo, el espectáculo, el reality show, la simplificación de los problemas, la realidad compleja, la reducción del mundo, la descalificación de los contrarios, los enemigos identificados, el desprecio de la teoría, de la ciencia, la habladuría, la idealización de la realidad picuda, la verdad absoluta y única del poder. La lealtad de los fieles y el odio encarnizado de los otros.

Imposible el diálogo, la discusión, el debate de altura, la reconciliación con las diferencias, la unidad en las diferencias. ¿Hay salida? No sé. ¿Vamos al choque de realidades, la explosión de los problemas y el estallido social? No sé. ¿Se están construyendo las bases de un país mejor, más justo y menos desigual, sin perder las libertades ni lo mucho o poco que se ha ganado en la larga, flaca y pulgosa transición democrática? No sé.

Ya escribí al principio y no me da pena repetirlo: cada vez sé menos y tengo más dudas que certezas. El mundo me desborda y reconozco que lo conozco menos; y, sin embargo, creo comprenderlo un poco mejor. La convivencia del bien y del mal es inevitable, el mundo sigue siendo un misterio y la vida da sorpresas, algunas buenas y la mayoría pésimas. Nosotros no somos muy distintos a los otros, salvo en el grado de poder.

Termino. Escribí estos renglones reflexivos y dubitativos viéndome en dos espejos norteamericanos escritos por dos mexicanos:
–“¿Qué fue el trumpismo?”, de Jesús Silva-Herzog Márquez y “Trumpismo sin Trump”, de René Delgado, ambos en Reforma (2 y 7 de noviembre 2020), articulistas que siempre leo y aprecio, entre otros.

Escribe René Delgado:
–En más de una latitud es menester examinar el sentido del poder y del progreso.
–Se irá Donald Trump, pero no las causas que lo encumbraron. El fantasma de Trump puede cobrar vida nuevamente.
–Más de un país se puede ver en el laberinto donde se puede meter si, en el afán de avanzar, recorre caminos sin saber adónde va.
–Donald Trump deja un baúl abierto… (lleno de problemas). Abrió el baúl, no lo supo vaciar ni cerrar.

Y Jesús Silva-Herzog Márquez:
–El trumpismo siguió puntualmente el libreto populista: cultivar las enemistades, deslegitimar al adversario, corroer las instituciones. Pero su retórica y su práctica no pretenden la incorporación sino la repulsa. El molde populista es el mismo: compactar cualquier asunto complejo a las dicotomías elementales del patriotismo contra la traición. Despreciar la ciencia, el dato, los hechos. Pasar por encima de las reglas, colonizar las instancias de la neutralidad. Pervertir el lenguaje, hacer imposible la conversación. Y poner todo ese arsenal al servicio de los ganadores.
–La política convertida en morboso entretenimiento. Imposible apartar la mirada o cambiar la conversación. El despliegue diario del insulto, la incompetencia, la ignorancia, la mentira se convierte en adicción pública…
–Mentira cuyo propósito, más que engañar, es demostrar quién tiene el poder y quién puede, en consecuencia, crear otra realidad.

Haga cada quien sus reflexiones.
Los espejos bonitos mienten.
Hay que romperlos y vivir a la intemperie, pienso.

¿Qué sociedad norteamericana deja Donald Trump y qué sociedad mexicana tendremos con López Obrador en 2024?


COMO VEO DOY NO ME “OLBIDEN”: TRUMP

08 Nov 20 | Carlos Ricalde | Clasificado en Internacional, Política | Sin comentario »

Síntesis: El cambio efectivo de gobernante en los Estados Unidos, en el primer mandato del Presidente, es un ejercicio político que pone en práctica la máxima de que en una democracia el Pueblo manda.

No me “olbiden’: Trump

Como si fuéramos el Estado número 51 (¿o sí lo somos?) de los Estados Unidos, un gran número de mexicanos de aquí y sobre todo de allá, nos mantuvimos atentos y desvelados por conocer el desenlace de las elecciones en ese país, los tumbos y volteretas entre Biden y Trump, al grado de que hasta emocionante se puso porque la carrera se volvió parejera y los más pícaros cruzaron apuestas. Perdió el colorado, que era favorito por tener un bat en la mano. ¿Ganó el bueno?

Como siempre, no lo sabemos. Más allá del mito de que nos va mejor con los republicanos que con los demócratas, la evidencia histórica muestra que nuestra suerte depende más de las circunstancias e intereses de los Estados Unidos que de una política preconcebida de apoyo y crecimiento para nuestro país. Como siempre también, estaremos con el Jesús en la boca esperando que los “primos” nos tomen en cuenta. Dicen que Don Porfirio Díaz acuñó la frase lapidaria que reza: “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”. Como sea, se pueden sacar algunas reflexiones acerca del cambio de gobernante, en el vecino país del Norte:

1, Al asumir Biden la Presidencia, se puede inferir que Obama regresa al poder y con él muchas de las políticas públicas que impulsó y que Biden apoyó durante todo el mandato de aquel. Sería algo así como el poder tras el trono. Y si es así, pues al menos los ilegales y los migrantes en y hacia los Estados Unidos, tendrán que reorganizarse para enfrentar un recrudecimiento de las deportaciones de miles de ellos, mexicanos y centroamericanos en particular. Por el lado amable, es posible que se detenga la construcción del muro como una señal de cooperación, trato legal y buena vecindad.

2. Los que meten cizaña contra el gobierno de México, ya se burlan a través de las redes sociales, de que el Presidente no ha tenido la deferencia de felicitar a Biden por estar “incomunicado” debido a que viajó a Tabasco para atender a la población afectada por las graves inundaciones recién ocurridas. O como los señalamientos expuestos en el artículo de la Revista Siempre!, “Joe Biden: la advertencia”, donde se dice que la elección de Estados Unidos debe ser tomada por la oposición y la sociedad mexicana como una advertencia y, más adelante, afirmar que el reto es quitar poder a un autócrata populista que se ha dedicado a destruir al país. Para ello, con una desfachatez que muestra la ausencia de credos y convicciones convoca a una revoltura de piratas, digo de partidos, que sin importar su signo y creencia ideológica (PRI, PAN, PRD Y MC), vayan juntos en el 2021 para que sigamos (?) formando parte de un botín, perdón, corrijo, de un país libre.

3. Mensajes como el anterior, con una carga de resentimiento y amenazas veladas, que obvia mezclar plataformas ideológicas como si no fueran opuestas y carentes de significado social, al suscrito le suena como si le pidieran al Pueblo que sea su novia pero si contesta que no, que se atenga a las consecuencias. ¿Porque pedir el voto popular a base de infundir miedo y desesperanza, en lugar de propuestas y programas alternativos que enriquezcan las opciones del electorado y contribuyan a una mejora del sistema democrático? Que está en pañales aún, sí. Y no debe compararse con la democracia norteamericana que tiene más de 200 años de aplicarse, sin considerar que ellos la inventaron.

4. El punto fino en la cuestión de las preferencias electorales, está a la vuelta de la esquina, en 2021. Y parece que el equilibrio democrático para gobernar, no radica en la ratificación o revocación del Presidente, si no en la conformación del Congreso de la Unión, más específicamente de la Cámara de Diputados. Si esta Cámara se carga a un partido, automáticamente se convierte en un apoyo o en un obstáculo para el Presidente en turno, es decir, se rompe el equilibrio político. De aquí la importancia de que cada partido, sin alianzas ni amarres en lo “oscurito”, obtengan el voto del ciudadano conforme a las coincidencias de éste con los programas propuestos por cada partido. Una Cámara poli diferenciada, abonará a un gobierno más justo y equilibrado, con autonomía de poderes y representatividad real de la ciudadanía a la que probablemente no le agrade las alianzas que se tejen a sus espaldas. Las alianzas buscan el poder por el poder. A poco no.

Rendijas

Trump no fue político de carrera. Es un empresario que se metió a la política sin tener la experiencia y el toque justo de los tiempos, para tomar decisiones importantes que afectan a terceros. Así le fue y así nos fue a sus paisanos y al resto del mundo.

Las redes sociales están desatadas con bromas y ocurrencias a favor de Biden y en contra de Trump. La que más me gustó es la que tomé para título de este artículo.

¿Seguirá Biden la construcción del muro? ¡Creo que no! ¿Apostamos?


NUEVO ALIENTO LATINOAMERICANO, NOTICIAS DEL SUR

07 Nov 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Internacional, Política | Sin comentario »

Sintetizo a E. M. Zaragoza, “Noticias del sur”:

–La irrupción de los ciudadanos en Chile y Bolivia ha marcado una dirección indudable: los pueblos están resueltos a intervenir activamente en los asuntos relevantes.
–Tendrán los poderes corporativos –los públicos, los privados y los ocultos– que aprender a lidiar con las fuerzas emergentes y sus legítimos proyectos.
–El plebiscito que pone fin a la Constitución promulgada por el dictador Augusto Pinochet y demanda un nuevo arreglo constitucional en Chile.
–El Movimiento socialista que vuelve a la presidencia de Bolivia derrotando al golpe perpetrado por la minoría blanca, la cúpula militar y la ultra derecha.
–Y Argentina, que desde el año pasado castigó a la derecha.
–Estamos ante una nueva primavera latinoamericana, prologada por México en 2018: la ciudadanía se ha definido contra el abuso de sus élites y ha optado por caminos democráticos.
–Son claras las señales que vienen del sur: pueblos originarios, mujeres y jóvenes han alcanzado, por propio derecho, un sitio determinante en la escena pública.
–Le ha vuelto el aliento a la América Latina.
–Es necesario que la atención se fije no en los individuos que encarnan los cambios, como obsesiva y patológicamente hace la derecha, sino en el proceso estructural.
–Que los desplazados sollocen por los privilegios perdidos, pero que ellos y sus coros de locutores, así como los propagandistas que reclaman para sí mismos el título de intelectuales, no distorsionen la dimensión profunda de estos hechos, pues con ello buscan negarle a la mayoría su derecho a llevar adelante y defender su proyecto político y económico.
Tribuna de Q, Núm. 971, 2-Nov-2020, p. 3.

Palabrero:
–El sociólogo pesimista se torna optimista.
–¿Con quién dialoga, con quién pelea EMZ?
–Ciertamente los ciudadanos y los pueblos, la sociedad en su conjunto y en su complejidad y sus contradicciones, se mueve y se sigue moviendo, desde años atrás.
–Desde hace dos o tres décadas parece que todo sigue igual y sin embargo ya nada es como antes.
–Las cosas cambian con nosotros y sin nosotros, en el sentido deseado y en el no deseado, para bien y para mal, todo junto y revuelto.
–¿Quién dirige y encarna los cambios sociales, los movimientos estructurales? ¿Los individuos o los procesos históricos invisibles?
–Es la pregunta de la historia y de la vida de todos los tiempos.
–Marx y Freud y los poetas…
–Las fuerzas sociales, el carácter personal y el azar de las circunstancias. En la licuadora de la historia, la vida chiquita y colectiva, y la sociedad en movimiento.
–Azar, Necesidad y Libertad, decía un filósofo catalán mexicano.

–Buenas reflexiones, como siempre, del amigo sociólogo EMZ. Enriquecen el debate de nuestro tiempo. Cosa que hacen muy poco otros guerreros ideológicos de la UAQ. Es una lástima que sea mala la distribución y la presencia de Tribuna de Querétaro en la sociedad abierta. Cuando el sociólogo podría publicar en un medio comercial local y nacional con mayor circulación. Pienso, cordialmente. Salir a la intemperie fuera de la casa blindada universitaria.
Finalmente. ¿Ni una mirada crítica de izquierda merece el gobierno democrático de AMLO? ¿Cuál es el deslinde entre democracia y revolución? ¿Los grandes fines justifican todos los medios? ¿La mirada del conocimiento o la del simpatizante-militante?
Q, Presidentes, 7-XI-2020.


EL JICOTE EL BESO, ENAMORADOS AL RESCATE

06 Nov 20 | dialogoqro | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

Edmundo González Llaca

Todos los besos son dignos de rescate, pero los que se dan los enamorados son uno de los símbolos de entrega en los que más ha incursionado la literatura y le ha dedicado las páginas más excelsas del erotismo. Siempre he creído que las mujeres, más que los hombres, practican un erotismo duro, leamos a la poetisa francesa del siglo XVI, Louise Labé:

“Déjame que engulla tus besos, y tú engulle los míos,

y con nuestras bocas sorbamos nuestra mutua dicha”.

Ya que estamos en la Francia, pero del siglo XVII, del poeta y gran libertino, Cyrano de Bergerac:

“Un beso después de todo, ¿qué puede ser?

un juramento que nos acerca más que antes;

una promesa más precisa;

el sellar unas confesiones que antes casi ni se susurraban;

una letra color de rosa en el alfabeto del amor”.

John Cleland en Fanny Hill describe al beso como última alternativa para romper las fronteras de la piel, dice:

“Comenzaron entonces el ataque furioso por su parte y los empellones con que yo le correspondía y lo seguía, a la vez que, quedando nuestro goce más allá de la posibilidad de expresarlo, entrelazamos nuestras lenguas, labios y dientes tan estrechamente que de órganos de la voz los convertimos en órganos del tacto”.

El poeta y novelista del siglo XVIII, Pierre Louis, en su novela “La mujer y el pelele” ,revive la experiencia: “Nunca comprendí tan bien, en medio del vértigo, el extravío, la inconsciencia en que me encontraba, todo lo que hay de verdad cuando se habla de la embriaguez del beso”.

Pero es Anaïs para mi gusto, quien escribe los mejores párrafos: “Elena dejó que su boca y sus manos hallaran toda clase de secretos, repliegues y rincones permanecieran en ellos,

cayendo en un sueño de caricias envolventes, inclinando su cabeza sobre la de su amante cuando él colocaba su boca en la garganta de ella, besando las palabras que no podía emitir. Parecía que él adivinaba dónde deseaba ella el próximo beso, qué parte de su cuerpo reclamaba calor. Los ojos de Elena se fijaban en sus propios pies, y entonces los besos iban allá o debajo del brazo, o en la curva de su espalda, o donde el vientre se transformaba en valle, donde comenzaba el vello púbico, escaso ligero y ralo”.

Continúa Anaïs: “Pierre extendió el brazo como lo hubiera hecho un gato, como para recibir un golpe. De vez en cuando sacudía la cabeza, cerraba los ojos y permitía a Elena que le cubriera de besos ligeros como mariposas, que no eran más que la promesa de otros más violentos. Cuando él ya no podía aguantar más los contactos ligeros y sedosos, abría los ojos y ofrecía su boca como una fruta madura, y Elena caía hambrienta sobre ella, como si de esa boca manara la verdadera fuente de vida”.

¨¡ Qué calor! Regresemos mejor a escribir sobre la pandemia.


COMO VEO DOY UN DEBATE SIN DEUDA

25 Oct 20 | Carlos Ricalde | Clasificado en Internacional, Política | Sin comentario »

Estimado Lector, yo, como probablemente usted, estuve atento al debate entre Trump y Baiden, último antes de las próximas elecciones presidenciales en los Estados Unidos. Elecciones hay en todo el mundo, pero a los mexicanos nos vale, es decir, somos abúlicos a la manera en que resuelven sus diferencias, salvo para algunos compatriotas que se preocupan por todo. Sin embargo, cuando hay ruido con nuestro vecino gringo, pegamos la oreja en el muro. Nos tienen fritos.

Nada especial se vio en el debate, como no sea que ambos están muy cascados para tomar el timón de gigantesca nave en medio de una tormenta económica mundial, aquí entre nos, provocada por ellos, y por el ofrecimiento de Biden de legalizar a unos 11 millones de indocumentados. Es cierto que tocaron los temas de la pandemia, seguridad nacional, sus fricciones con China y Corea del Norte, el seguro médico nacional, la tensión racial, el desempleo y entre round y round se picaban las costillas delatando sus sucios negocios ante el desconcierto del pueblo. Temas por demás sabidos, posiciones conocidas y, salvo su mejor criterio amable Lector, un aburrido empate. Rounds de sombra.

De todo lo debatido, lo que más llamó mi atención fue lo que no dijeron, lo que ocultaron, lo que que callaron quizás por un “pacto de caballeros”: se guardaron un tema vital para la economía estadounidense y mundial. Algo que, gobierne quien gobierne, se verá obligado a enfrentar y hasta cierto punto imposibilitado de evitar. Hablo del desmesurado déficit de la deuda pública y externa de los Estados Unidos. Bomba de tiempo.

Nada más para recordar el tamaño de nuestro vecino, anotaremos que su riqueza total es 1.7 veces mayor a la de China pero con una cuarta parte de su población; que es un país 4 veces más rico que Japón y 7 veces más que Alemania. Y por si nos sorprende el dato, destacaremos el hecho de que Japón sea casi dos veces más rico que Alemania! ¿Increíble, no?

Pero como no podrá ser Estados Unidos el país más rico del mundo, si casi toda la riqueza física y material del resto de los países se le entrega a cambio de sus dólares que literalmente son de papel y muchas veces ni eso, pues se registran como transacciones electrónicas. Piénsese como ejemplo en una exportación de aguacate hass de Michoacán a Texas por un millón de dólares. Dicho monto equivale a unas 300 toneladas de aguacate cosechado sobre una superficie aproximada de 50 hectáreas, abonadas con sudor, lágrimas e incertidumbre. Y, claro, la bendición de Dios.

El caso es que uno o varios importadores texanos reciben ¡300 toneladas reales de aguacate!, y los exportadores michoacanos obtienen a cambio ¡una transferencia electrónica a una cuenta bancaria que, prácticamente y de inmediato, le aplican el tipo de cambio y le convierten al exportador sus dólares imaginarios en pesos igualmente imaginarios, o sea, ¡electrónicos! El banco receptor, a su vez, tiene autorización del Estado de otorgar crédito varias veces más por cada peso que recibe en depósito. No se cuantas, pero supongamos que 10 veces (suponer es un don de los economistas). Así, el banco puede prestar dinero en pesos por el equivalente a 10 millones de dólares. ¿Respaldados en qué?, en nada.

En este punto vale acotar, que el importador texano pudo haber pagado los aguacates con un crédito que le otorgó su banco, obviamente mediante un abono electrónico a su cuenta. Ojo, este movimiento es un punto clave, porque puede ser ¡un dinero que el propio banco imprimió! En USA la Reserva Federal autoriza a un grupo de bancos a imprimir o crear dinero. Es decir, un dinero sin respaldo real. Facilito.

Volviendo a Michoacán, pensemos en un empresario de la industria de la construcción al que el banco le otorga un crédito por un millón de dólares o su equivalente en pesos. El empresario se voltea y con ese dinero paga productos reales, cemento, varilla, madera, mano de obra, etc., (ahora hasta la raya la depositan a una tarjeta de débito), y los dólares siguen sin verse. Así, el empresario construye departamentos de lujo a la orilla del mar en la hermosa playa michoacana de La Llorona y los vende en dólares a los propios gringos y algunos otros compradores que pagan en dólares. ¿De dónde saldrá el dinero? De la Reserva Federal de los Estados Unidos; ¿quien se quedó con los bienes físicos? Los gringos; ¿quien se quedó con el papel? Los mexicanos y el resto del mundo; ¿cuánto vale un dólar? ¡Lo que su merced y su confianza aguante!

Descrito como antecede el carrousel de los dólares, parece obvio que ni Trump ni Biden tengan interés por tocar el tema. Imprimir billetes a lo loco los hace más ricos cada día. ¡Que digo día, cada minuto! Seguramente Ud., apreciado Lector, ya lo sabe, pero para alguno que no lo haya revisado, le transcribo cifras de la FED: ¡84 mil millones por día! Simple, 60 millones de dólares impresos por minuto, o si Ud. lo prefiere, ¡un millón de dólares por segundo! Chiflando y haciendo cuentas.

En cualquier país del mundo, una emisión diaria mucho menor de dinero, de inmediato se traduciría en una inflación galopante. ¿Por qué no ocurre lo mismo en Estados Unidos? Discúlpeme, ya parece ociosa la pregunta, porque los dólares se exportan, todo el mundo los quiere, hasta los chinos, ¡a pesar de que su valor intrínseco es igual a cero! ¿Qué pasará el día que nadie quiera tener dólares y, por ejemplo, llegado el caso, cambiarlos por oro? Ahí la dejo.

Rendijas
– Trump o Biden, da lo mismo, seguirán cambiando la riqueza del mundo por cuentas de vidrio.
– Si gana Biden, ¿meterá a Trump a la cárcel por evasor de impuestos y otros pecados?
– El Zócalo es de todos, ¿porque lo ocupa Frenaa?


EL JICOTE EL BESO Y EL BIGOTE

23 Oct 20 | dialogoqro | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

Edmundo González Llaca
Fue todo un gozo humano ser amigo de Arturo García Peña, tan temido por sus adversarios en el litigio como querido por sus alumnos en la UAQ, El famoso “Burro”. Era un hombre elegante, lúdico, erótico y con un sentido del humor, que en cualquiera se pone a prueba cuando se trata de reírse de sí mismo. Arturo lo hacía. Desde joven fue calvo y tenía un hermano, de seguro copetón, que lo molestaba por su calvicie. Arturo, me platicó, que estuvo pensando una defensa ante esa burla y la encontró en el siguiente argumento: “Pues sí, soy calvo, pero debes saber que se es calvo porque se tiene una mayor virilidad que los greñudos”. El hermano le contestó: “Pues sí, a lo mejor eres calvo porque tienes más virilidad, lástima que calvo y feo, tienes menos oportunidad de encontrar con quien comprobarlo”. En alguna ocasión le sugerí que se dejara el bigote, desdeñoso me respondió: “Soy calvo, compensaciones de pelo en la boca, mejor no”.
Yo, como soy lampiño, soy un criticón feroz del bigote. No es un vello que, como otros en otra parte del cuerpo, se esponje y ni siquiera se pone eréctil al contacto con una caricia, si se pusiera eréctil el portador parecería morsa. Crece en ese espacio donde se recogen los residuos de las otras partes del cuerpo, nariz y boca, de la que es vecino. Actualmente son un invernadero del virus. Como prueba de mi liberalismo y tolerancia, les transmito una defensa del bigote El gran novelista francés Guy de Maupassant que, por supuesto, era bigotón, hace una apología al respecto:
“Nunca te dejes besar por un hombre sin bigote; sus besos no saben a nada, ¡a nada, a nada! Ya no tienen ese encanto, esa blandura y esa… pimienta, sí, esa pimienta del verdadero beso. El bigote es el condimento”. Sigue Maupassant.
“Imagínate que te aplican sobre el labio un pergamino seco… o húmedo. Así es la caricia del hombre afeitado. Con toda seguridad, ya no merece la pena”. Encarrerado, argumenta.
“¿De dónde viene pues la seducción del bigote?, me dirás. ¿Lo sé acaso? En primer lugar, hace unas cosquillas deliciosas. Lo sientes antes que la boca y hace pasar a todo tu cuerpo, hasta la punta de los pies, un estremecimiento delicioso. Es el bigote el que acaricia, el que hace temblar y estremecerse la piel, el que da a los nervios esa vibración exquisita que provoca ese pequeño “¡ah!”, como si una tuviera mucho frío”. Concluye, el novelista. “¡Y el cuello! Sí, ¿has sentido alguna vez un bigote en tu cuello? Te embriaga y te crispa, te baja por la espalda, te corre hasta la punta de los dedos. Hace que una se retuerza, que sacuda los hombros, que eche hacia atrás la cabeza; una querría huir y quedarse; ¡es adorable e irritante! ¡Pero qué bueno!”.
Del ícono del romanticismo, Gustavo Adolfo Bécquer:
“Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso… yo no sé
por un beso… yo no sé
qué te diera por un beso”.
Chance con un beso te daría el corona virus. Pero, ni modo.


EL JICOTE. LA PANDEMIA Y LA CORRUPCION VII

22 Oct 20 | dialogoqro | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

EL JICOTE
LA PANDEMIA Y LA CORRUPCIÓN
VII
Edmundo González Llaca
“Acepto hacerme de la vista gorda pero ¿Con cuánto se va a caer?”. “Nada de que ya me voy ¿Y el moche?”. “Si no se empareja, me lo llevo”. “Se lo advierto, si no hay donativo, no hay solución”. “Ya dígame ¿Está dispuesto a aceitar la maquinaria?”. “Como cuates, cambie de criterio”. “Si quiere platicamos acá, en lo oscurito”, “Antes de que me lleve a la delegación vamos a dar una vueltecita”, “Busquemos una forma para que me haga la valona”. “Si se porta cuate le puedo hacer el quite”, “Usted dígame ¿De a cuánto es la untadita?”.
Todas estas frases sintetizan el diálogo entre la autoridad y el ciudadano, víctima y cómplice de la corrupción. Ahora, en medio de las desgracias producto de la pandemia, hay aportaciones de este flagelo muy positivas. Los riesgos y el contagio del virus están obligando a que la comunicación con la autoridad se haga por medio de instrumentos tecnológicos, como el internet. Obviamente todo ese regateo de la corrupción entre quien ostenta el poder y el ciudadano ya no puede hacerse público y se cancela esta posibilidad.
Lo real y concreto es que hasta 2019 la cruzada contra la corrupción, la gran bandera del Presidente. no se ha visto reflejada en el aumento de honestidad de la administración pública. La Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) de 2019, publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), dice que la corrupción a pequeña escala, aquella que practican los ciudadanos en su trato cotidiano con autoridades de gobierno –municipal y estatal– creció en el 2019.
La mayor cantidad de actos de corrupción se concentra en el contacto con autoridades de seguridad pública, en los que un 59.2 por ciento de los usuarios reportaron haber experimentado algún acto de corrupción: cartas de no antecedentes penales y solicitudes de licencias. También en trámites en instituciones de salud y empleo, conexión o reconexión de energía eléctrica.
Según la encuesta del Inegi, en 2019 hubo 19.2 por ciento más de actos de corrupción en instituciones de gobierno –al pasar de 25 mil 541 actos de corrupción por cada 100 mil habitantes en 2017 a 30 mil 456 en 2019–; y hubo 7.5 por ciento más víctimas de actos de corrupción –al pasar de 14 mil 635 víctimas por cada 100 mil habitantes en 2017, a 15 mil 732 en 2019.
Lo que se desprende de la información del Inegi es que la corrupción no ha disminuido sino que ha crecido. La frustración y pérdida de esperanza en la 4T, tiene una causa muy clara, según el mismo Inegi, el costo el año pasado de aquellos que fueron víctimas de la corrupción fue de tres mil 822 pesos, promedio por persona. Lo peor de todo, que esta corrupción, la del diálogo personal, la de abajo, es la menos costosa, en comparación con la corrupción de las cúpulas, de las asignaciones directas y de las concesiones. El compromiso de la lucha contra la corrupción de este gobierno es un absoluto fraude. Una gran tomadura de pelo.