LA RUTA DE LA SEDA.

30 Jun 19 | Gregorio Morales Avilés | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

Me llamó la atención una de las actividades que reportó Marcelo Ebrard sobre su reciente participación en el Grupo de los 20 y fue que México debería tener más presencia en China, se reunió con la comitiva que acompañó al presidente Xi Jinping. Esta declaración es congruente con otras que ya había formulado con anterioridad sobre la necesidad de ampliar los intercambios de México con este país asiático.

En mis años de agustino recoleto, tuve plena conciencia de la participación de los agustinos en los viajes a China, en la Nao de China, ya que, en el convento de Monteagudo, cerca de Zaragoza, España, había un pequeño museo con numerosos objetos llevados por los antiguos misioneros de la Orden de Agustinos Recoletos españoles desde Filipinas y China. En el convento convivía con nosotros Monseñor Ochoa, un compañero que había sido obispo en este país y fue expulsado por los comunistas de Mao. Lo importante del recuerdo es que México formaba parte de la ruta de la seda desde tiempos de la Colonia.

La ruta de la Nao de China fue la más constante de la era moderna, además, es de recalcar que la plata mexicana adquirió en esta ruta un gran reconocimiento como moneda de intercambio. Los barcos llegaban a Acapulco, puerto ahora abandonado por falta de ferrocarril y se trasladaban las mercancías hasta Puebla, la Ciudad de México y hasta Veracruz y de ahí a Europa. Esta ruta pretende revitalizarse con el proyecto del Istmo de Tehuantepec, de Salina Cruz a Veracruz que no sustituirá al Canal de Panamá, pero será su equivalente en tierra.

Durante los siglos XVI y XVII, época en que floreció también el comercio de la famosa Nao, China e India producían la mitad de la economía mundial y no porque después la revolución industrial llevó a las potencias occidentales a invadir los mercados mundiales ya desaparecieron del mapa estas dos potencias asiáticas. La inaccesibilidad de la India y el aislamiento de China son mitos románticos interesados de algunos historiadores eurocentristas. Desde 200 años antes de Cristo, Zhan Qian ya había explorado los mercados de Asia Central y abierto vías comerciales hacia Europa y el Medio Oriente.

Desde siempre los pueblos de Europa y Asia Pacífico han mantenido intenso contacto. Los banqueros y comerciantes de Lisboa, Venecia, Sevilla, Ámsterdam y Veracruz se movían con la misma confianza en transacciones con que lo hacían sus contrapartes en Arabia, India, China o Malaya. Se han encontrado monedas chinas de hace dos mil años en Alepo, esa ciudad siria ahora destruida por los bombardeos que ha llevado a cabo Estados Unidos en su afán de dominación de la región. Igualmente, en China se han encontrado monedas romanas de los primeros siglos de nuestra era. En México un amigo mío ferrocarrilero tiene una colección de monedas chinas que trajeron los constructores de las vías férreas durante los siglos XIX y XX.

Esos lazos se están revitalizando ahora con los intensos intercambios de oleoductos de las antiguas repúblicas soviéticas de Kazajistán, Turkmenistán, Uzbekistán y de Rusia hacia China y las nuevas rutas de este país hacia Irán, África y América Latina. La expansión y dominio comercial y tecnológico de China en un futuro próximo parece inevitable.

Estos dos últimos países, Rusia y China, acaban de formalizar, en esta reunión el Grupo de los 20, un convenio para sustituir al dólar de sus intercambios comerciales, al que seguramente se unirán posteriormente todos los países a los que Estados Unidos imponga castigos o restricciones, con lo que el dólar poco a poco irá dejando de desempeñar el papel de moneda de referencia internacional. Ya están apuntados Irán, Venezuela, Turquía, Corea del Norte y otros que se sienten amenazados por Trump. Estados Unidos se está retrayendo, se está protegiendo con aranceles y mediante amenazas. Está claramente a la defensiva.

La importancia del acercamiento de Marcelo Ebrard con China, radica precisamente en que, ante la amenaza real de posibles futuras sanciones comerciales a México, con motivo de la migración, las drogas, los déficits comerciales de Estados Unidos y otras cuestiones menos claras como la “seguridad nacional”, nuestro país se encuentra con una dependencia difícil de solucionar en el corto plazo.

El TLCAN y ahora el T-MEC nos han llevado a una integración con América del Norte y a una dependencia comercial con respecto a Estados Unidos difícil de evadir en el corto plazo, por eso es necesario buscar el mercado de China, que es el único que podría sustituir el inmenso mercado automotriz de Estados Unidos. ¿Por qué automotriz? Sencillamente porque más del 80% de nuestras exportaciones son manufacturas y otro 90% de estas son coches y partes para automóviles hacia Estados Unidos. Este es el objetivo central para buscar a China. Podemos diversificar productos agrícolas, la exportación de minerales y petróleo a otras latitudes, pero la exportación de vehículos en las magnitudes que se hacen a Estados Unidos, sólo China e India podrían sustituirlas. Ningún otro país o región podrían absorber nuestras exportaciones automotrices en tales magnitudes.

Pretender sustituir de la noche a la mañana el mercado estadounidense es sólo un deseo romántico, el cierre o la protección arancelaria de parte de Estados Unidos afectarían la balanza comercial y la balanza de pagos, el precio del peso, la inflación, el empleo, y prácticamente todos los indicadores macroeconómicos. México lleva integrándose a la economía norteamericana desde tiempos de Porfirio Díaz, los ferrocarriles construidos por el capital estadounidense en esa época tuvieron como prioridad las líneas que van hacia el Norte. No es posible cambiar de un día para otro una realidad que lleva más de un siglo y medio en construirse.

Pero hay que empezar a hacerlo y China es un buen prospecto, será la primera potencia económica mundial en 2050 o antes, como lo había sido por muchos siglos antes de la revolución industrial europea, ahora será la revolución de la 5G, la tecnología, la que reordene los mercados y el poder, y China es la clave. A esto se le llama visión de largo plazo.

Il Milione , El Millón, era el título del libro de Marco Polo, mejor conocido como “Los viajes de Marco Polo”, en donde describe las maravillas de la cultura y riquezas de Asia, principalmente de China, en una ruta que se constituyó como la arteria principal del comercio entre Oriente y Occidente. Fue un viajero occidental entonces y es ahora un interés fundamental de parte de China rehacer esas rutas, llamadas simbólicamente de la seda.

El Barón von Richthofen, en 1870, llamó a esta red comercial importantísima como Seidenstrasse , o Ruta de la Seda, el comercio entre estas regiones data no de décadas, sino de siglos o más de milenios. Es pues muy antigua.


LÍMITES Krauze

28 Jun 19 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Nacional | Sin comentario »

–Tal vez el historiador liberal Enrique Krauze pone demasiado en los individuos y deja de ver los procesos sociales e históricos.
–Elimina o pasa por alto o es demasiado bondadoso con las contradicciones personales y los procesos materiales.
–El historiador de la libertad mira poco la historia de la injusticia, la desigualdad y las ignominias que la misma libertad puede producir en el choque de valores personales y universales de la vida y la historia.
–Marx no es un absoluto, pero tampoco lo es Freud. ¿Cómo combinarlos junto a los escritores, poetas y artistas?
–Con todo, para mí, el saldo de la mirada crítica, amorosa y dubitativa del humanista Enrique Krauze es muy positivo. Es un benefactor de la cultura mexicana en el mundo. Por supuesto, no es el único.
–Y su crítica al presidente historiador Andrés Manuel López Obrador es muy pertinente y necesaria. ¿Cómo viviremos el 2021 y el 2024?
–Krauze no es un enemigo del pueblo. Es un liberal disidente que no quiere perseguir hasta el fin del mundo a la ballena blanca Moby Dick, al lado del capitán enloquecido Ahab.
–El amor como la crítica son un vínculo.


Q, Presidentes, viernes 28-VI-2019.


Diálogo Queretano / Lupa Q HUELLA DE HERNÁN CORTÉS (1485-1547) LA IMAGEN DEL CONQUISTADOR A TRAVÉS DE LOS SIGLOS EN MÉXICO Y EN ESPAÑA

27 Jun 19 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Nacional | Sin comentario »

–En la mirada del historiador y pensador mexicano, ensayista y crítico liberal, Enrique Krauze.

–El Hospital de Jesús (fundado por Cortés en 1529) y la huella de Cortés a lo largo de la historia de México como la metáfora de permanencia, de continuidad, de abandono y de ocultamiento.

–¿Cómo vivimos la historia y la posteridad de Hernán Cortés?

-“Cortés divide a los mexicanos, envenena las almas, y alimenta rencores anacrónicos y absurdos. El odio a Cortés no es odio a España, es odio a nosotros mismos. El mito nos impide vernos en nuestro pasado, y sobre todo impide la reconciliación de México con su otra mitad, la mitad española”, Octavio Paz.

–¿Cuál es el mito de Cortés? ¿Por qué el país no lo quiere? ¿Por ser el conquistador de esta tierra?… “la pieza que hilé y tejí”, dijo Cortés.

–¿Por qué la posteridad de Cortés no fue plutarquiana, como la de Alejandro o Julio César?

–Krauze sigue la travesía historiográfica de Cortés por 500 años de historia en México, que incluye escritores y pintores.

–¡El encuentro y lectura y combate entre mundos distintos, ajenos y distantes! ¿Quiénes son los otros?

–El papel de la monarquía española… El Juicio de Residencia a Cortés.

–¿Qué encontró Cortés en estas tierras y qué hizo?

–¿Qué fue destruido y qué permanece de entonces? ¿Qué cambió y qué sobrevive? ¿Cómo es entre nosotros la presencia viva del pasado?

–El mito negro de Cortés y el mito blanco de Cuauhtémoc.

–El choque de dos civilizaciones y la memoria viva e historiográfica de la visión de los vencidos, gracias a los franciscanos y a León-Portilla.

–La historia de los franciscanos, los fundadores del espíritu mexicano, el vínculo entre Cortés y los indios. “Los indios mexicanos son religiosísimos”, Sahagún y Motolinía, el pobrecito.

–La lectura de México en clave bíblica y Cortés como el nuevo Moisés.

–Fray Bartolomé de las Casas, gran adversario de los franciscanos, hace otra lectura bíblica, contraria de los franciscanos y a Cortés.

–El siglo barroco de los criollos mexicanos y de Cortés; el conflicto del virreinato entre los criollos y los peninsulares.

–Carlos de Sigüenza y Góngora, la idealización de los indios, y la historia del Hospital de Jesús, “Piedad heroica”. “El Paseo del Pendón”.

–Francisco Javier Clavijero, jesuita, y su Historia de México escrita en Bolonia, destacando la herencia indígena.

–El turbulento siglo XIX, la guerra de Independencia, la Reforma y los liberales, la nueva lectura de los indios y la leyenda negra de Cortés.

–El momento mágico de 1821, con Iturbide, “año de la unión”, Krauze.

–¿”México nunca se consolará de no haber sido una monarquía”?

–Lucas Alamán… y sus Disertaciones sobre Hernán Cortés y sus relaciones con el historiador norteamericano William Prescott y Ángel Calderón de la Barca y la Marquesa Calderón de la Barca.

–Cortés como el constructor y edificador de la ciudad de México, de caminos, de puertos… el fundador de México.

–José María Luis Mora, liberal, está en desacuerdo en todo con Lucas Alamán, conservador, pero coincide con Alamán en la estatura de Cortés.

–Termina la buena historia criolla de Cortés y empieza la historia intrincada, difícil, dolorosa mestiza, acaudillada por el indígena Benito Juárez. Vuelve la narrativa negra contra Cortés de Las Casas.

–Ignacio Manuel Altamirano, indígena puro, fundador de la cultura nacional mexicana, editor, poeta, novelista, franciscano y guadalupano, vuelve al mito conflictivo de Cortés el bandido, no un héroe, sino un capitán de bandoleros.

–Manuel Orozco y Berra y Joaquín García Icazbalceta, grandes historiadores del porfiriato. Son nuestros clásicos. Orozco y Berra escribe con equilibrio y ponderación. “Suave y respetuosamente ladeada del lado indígena”. “Vencidos y vencedores fueron grandes, pero la admiración no debe ofuscar la verdad. Y la compleja verdad estaba igualmente distante de ambas baterías”. Reprueba “el horrendo culto religioso de los mexicas” y escribe con “toda nuestra admiración para Hernán Cortés, pero no nuestro amor”. Icazbalceta, hacendado español criollo, recupera toda la historiografía del siglo XVI de Nueva España. Antípoda de Orozco y Berra, defiende la Conquista con argumentos sólidos.

–Justo Sierra, buscando “la concordia histórica”, en las fiestas del Centenario con Porfirio Díaz. Cortés, Moctezuma, La Malinche juntos.

–1921, otro momento mágico mexicano, con Vasconcelos en la Secretaría de Educación, dice Krauze, buscando la conciliación a través de la cultura, reconociendo todas las culturas.

–Pero antes la rebelión de Zapata y luego la venganza indígena zapatista en los murales de Diego Rivera (que Vasconcelos considera vergonzosos), que alimenta los mitos negros españoles y blancos indígenas.

–¿El mexicano es un ser solitario y aislado, que rechaza al padre y a la madre, y se queda solo? ¿Y el mestizaje? ¡La destrucción y la construcción! Es necesario volver a la historia y abandonar el mito. La complejidad de la historia frente al mito en blanco y negro.

–¿Son años mágicos 1521, 1621, 1721, 1821, 1921… 2021?

–“El mito nació de la ideología y sólo la crítica de la ideología podrá disiparlo. Cortés debe ser restituido al sitio al que pertenece (la historia) con toda su grandeza y todos sus defectos”.

–José Luis Martínez (biógrafo e historiador moderno mexicano de Cortés), compulsa las diferentes versiones y documentos, sin hacerla de juez; a veces, apenas, desliza un discreto juicio.

–Hay historiadores del verbo e historiadores del sustantivo, según Luis González. La historia de la acción y la historia de los nombres.

–¿Cómo vislumbra Enrique Krauze el año 2021?

–¿Es la hora de los historiadores o los activistas se tragarán a los pensadores de mirada larga, profunda y bien ponderada?

–¿La historia para el saber o para el poder?

–Menos estatuas, más estudios.

–Contra los hispanistas y los indigenistas, ambos representantes del fanatismo de la identidad.

–Conocimiento histórico y búsqueda honesta de la verdad histórica.

–Propiciar debates de altura en los centros académicos.

–Alentar nuevos estudios cortesianos.

–Llevar la historia de la Conquista al gran público de una manera… equilibrada, veras, fiel.

–Recobrar a España y México como dos ejes de la globalidad, de la que hoy se habla tanto…

–¿El gran conquistador también fue conquistado?

(Al paso: Octavio Paz descubrió y colonizó varias literaturas que lo enriquecieron y nos enriqueció, nos colonizó).

–Un historiador que empeñe los años necesarios para darnos… no un mito ni una ideología… sino un hombre de carne y hueso, un hombre de su tiempo y, en cierta medida, un hombre de todos los tiempos, Hernán Cortés. Muchas gracias.

Liga del video de Enrique Krauze en España, “La imagen de Hernán Cortés, a través de los siglos”: https://youtu.be/KPOW4LYun2I

ADMIRABLE y rica disertación cortesiana del “premio nobel mexicano de historia” Enrique Krauze. ¿Suaviza demasiado las cosas? ¿Pasa por alto las contradicciones y las hace paradojas? Veo y quiero un Enrique contento y relajado, feliz y humano, incluso en sus leves errores de nombre, Cortés por Vasconcelos, por ejemplo.

Krauze bucea en la complejidad de los tiempos, sintetizándolos y buscando el saber y la comprensión del otro, no el combate ideológico, a través de la mirada crítica no exenta de la pasión amorosa por el saber.

Empeñado en la concordia y la conciliación de las diferencias por el vínculo de los contrarios, ante la perplejidad de los hechos históricos.

La difícil unidad humana que no anula ni ignora los conflictos de las benditas y terribles diferencias biográficas, nacionales e históricas.

Quedo muy enriquecido. Gracias.

Julio.

QQQ, Presidentes, México, miércoles 26 de junio 2019.

–En el cumpleaños de GHR, un abrazo de luz.


EL JICOTE “LA OCLOCRACIA O ASESINANDO A LA DEMOCRACIA”

25 Jun 19 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Cultura, Política | 3 Comentarios »

Los griegos le llamaban oclocracia o el gobierno de las muchedumbres, es un método de toma de decisiones públicas que se disfraza de democracia directa, pero no es más que una perversión más de la demagogia populista. Un reciente ejemplo sucedió con el Metrobús de La Laguna. Con ánimo chacoteador y cascabelero, López Obrador se erigió como una especie de conductor de un programa de concurso y sometió al aplausómetro, aquí es de mano alzada, que es más divertido, y pidió a los asistentes, que se manifestaran en forma simplista por el “sí” o por el “no”, sobre un proyecto complejo que repercutía en Durango, Coahuila y Matamoros.

¿Quiénes lo aceptaron? ¿Quiénes los rechazaron? ¿Cuáles fueron los pros y los contras? Adivina adivinador. El Presidente y los asistentes se ahorraron la información de las investigaciones que al respecto se habían hecho y por supuesto también se ahorraron el debate. Se empobrece la cuestión y se cabalga en el mundo binario, de los buenos y los malos, los que quieren el bien del pueblo y los representantes de los intereses oscuros. Me imaginaba a los profesionistas participantes, los estudios que habían hecho desde los centros académicos especializados en ingeniería, movilidad, estadísticas y demás. Estaban totalmente equivocados, les hubiera bastado leer y practicar los libros de: “La Psicología de las Muchedumbres” de Le Bon, o “Mi lucha” de Hitler, para organizar, manipular y ganar en un mitin. Pues en esta ocasión la asamblea estaba integrada mayoritariamente por los transportistas. Que sí saben lo que le conviene al pueblo.

Cimentar una decisión de semejante envergadura y complejidad en una asamblea amañada es dar al traste, de principio, con la inversión. ¿Qué miembro de la iniciativa privada arriesga su capital, sabiendo que está encadenado a una ocurrencia presidencial? Lo peor de todo, se socaban a las instituciones representativas, que incluyen ciudadanos de diversas condiciones geográficas, profesionales, demográficas; de ámbitos públicos, privados y sociales. El equilibrio de poderes de las asambleas institucionales desaparece; se embiste con ferocidad y se deja en calidad de caricatura las bases del diálogo, la pluralidad y los derechos de las minorías.

En pocas palabras, con estas consultas populares, con este método de toma de decisiones públicas, López Obrador está asesinando la democracia que tantos sacrificios han costado al país.


Los desvaríos

24 Jun 19 | Augusto Isla | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

En una de esas mañanas en que reviso mis mensajes, tropiezo con uno que me deja atónito. Lo veo una y otra vez. Sacudo la cabeza para estar seguro que estoy bien despierto. Ahí está el presidente López Obrador “discurriendo” de los orígenes de México, de su hallazgo antropológico que cimbra mis datos que creía incontrovertibles. El líder tabasqueño anuncia que desde hace 10,000 años en México ya había universidades e imprenta. Mis certezas se derrumban. Aquello de que la imprenta fue obra de los chinos en el año 868 y después, en Occidente, fruto del genio de Gutenberg en 1438, son engaños de la historia oficial, lo mismo eso de que la primera universidad, la Real Pontificia data de mediados del siglo XVI. Algo va mal con mi educación, ya que si el presidente afirma otra cosa, debe estar en lo cierto, pues después de todo, él es el promotor de una nueva reforma educativa que, a niños y adultos, crecidos bajo ‘el antiguo régimen’, nos han defraudado. Más aún, días después, a la pregunta de un reportero que le pide aclarar su dicho el tabasqueño sabelotodo, responde, dueño de una seguridad asombrosa, que la vida del hombre en América se remonta a cinco o diez millones de años, lo que ahonda mi perplejidad.

Tomo una ducha. Y despejo mi mente. Me aferro a mis certezas. Y llego a la conclusión de que el señor está desvariando, al igual que, inspirado en los evangelios asegura que “donde come uno comen cien mil o un millón de personas”. ¿O estamos en la 4T que significa también la multiplicación de panes? Jamás pensé que mi pobre vida, tan ceñida a la lucha por la supervivencia, me ofrecería tales milagros ¿O son sólo espejismos que me obsequia una mente desquiciada? Sólo Dios sabe lo que nos depara el exterminio de las instituciones y también de las verdades. ¿Estará pensando el Mesías crear un ministerio de la verdad como en “1984” de George Orwell? ¿O Habría que agregar a las causas de remoción del cargo presidencial, además de la corrupción, la traición a la patria… la interdicción? Que los lectores investiguen lo que esto significa.

* * *

Sufragio efectivo, no reelección. Respeto a la división de poderes. Sí a la vida y a la libertad de expresión.


El valor del socialismo en el siglo XXI.

21 Jun 19 | Edgar Herrera | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

A la memoria de Adolfo Sánchez Vázquez

(1915-2011)

30 años después de la caída del Muro de Berlín, siguen fructificando las voces de ignorancia y odio que, sin haber vivido y pensado en el fuego histórico de la Guerra Fría, se empeñan fanáticamente en calificar de “socialismo” como lo más retrógrado de nuestros días… casi les falta asegurar que la existencia del capitalismo es superior, económica e ideológicamente hablando. Poco estudio o ninguno que, y por tanto, fomenta la criminalización de cualquier acto de inteligencia.

Aquellas personas equiparan al socialismo a las bocas de dirigentes “progresistas” que, en su vocabulario, ni siquiera se incluyen los conceptos de lucha de clases, antiimperialismo ni mucho menos la dictadura del proletariado. Según ellos, el socialismo es barbarie creada por una nacionalidad -Venezuela, por ejemplo-, por un dirigente –AMLO- o un profeta ya muerto que no corresponde a nuestra época –Marx, en el supuesto de ser conocida su vida y obra-.

Marx ni era un profeta en el desierto ni mucho menos está muerto. El año pasado se cumplieron dos siglos de su natalicio, conmemorando no solo su memoria sino también reivindicando su militancia y su obra teórica para la humanidad que transita, cada vez con mayor fuerza, en una profunda y trágica división planetaria entre opresores y oprimidos.

Para Marx y Engels, desde la ideología alemana, “el comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que haya que sujetársela realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera el estado de cosas actual”.

Desde la Comuna de París en 1871, ese “movimiento real” se confirmó como posible, necesario y realizable, traducido –y esto lo olvidan las y los marxistas más conformistas- en la organización masiva de las y los trabajadores, dueños de una conciencia revolucionaria en que el régimen moderno de explotación y poder los condena a convertirse en mercancías humanas, intercambiando desigualmente su fuerza de trabajo obrera a un burgués como dueño de los medios de producción –industria, tierra, herramientas-. Cabe preguntarse en estos momentos: el desarrollo logrado de la inteligencia humana hasta nuestros días, que se ha reflejado históricamente en el progreso de la técnica y saberes de miles de hombres y mujeres, todo ese progreso de las ciencias ¿se tiene que coronar y perpetuar eternamente en una trágica división de la especie humana en explotadores y explotados? Es evidente que se ha cometido la mayor injusticia sobre la tierra; Marx y Engels lograron captar, científicamente, y nombraron a esa dinámica de injusticia y violencia de clases: el capitalismo.

Sin quedarse en el reino de la utopía, y apoyados firmemente en el desarrollo histórico humano que sigue demostrando que ningún sistema social o pensamiento es permanente, Marx y Engels formularon la antítesis social del capitalismo: el socialismo científico.

Para nuestros autores alemanes, ese socialismo científico constituiría ese “movimiento real” que destruiría al capitalismo que, no obstante, no había logrado consolidarse como régimen económico en aquella Europa donde aún existían imperios y pequeños reinos feudales y la clase obrera se encontraba en minoría, remitiéndonos a 1848, año de publicación del Manifiesto del Partido Comunista.

La genialidad de Marx y Engels consistió en prever la fuerza con la que el capitalismo empezaría a ganar terreno en el Viejo Mundo, fenómeno histórico confirmado desde la Revolución Francesa en 1789 así como el prólogo de un salto adelante de una era industrial consumado en Inglaterra 30 años antes.

Ya en 1871, había crecido el número de trabajadores obreros en correlación directa al afianzamiento de la sociedad capitalista en continente europeo. A finales del siglo XIX, la producción masiva de mercancías hacia un mercado mundial y una dinámica de trabajo de explotación se transformaría hacia un sistema social en que los nuevos dueños serían los monopolios -un mercado exclusivista sobre un producto o servicio- y la dinámica económica de explotación tomaría las riendas del Estado sobre el destino de la humanidad. En otras palabras, los monopolios tomarían el verdadero poder sobre el destino de los pueblos del Tercer Mundo, anunciando el devenir de nuevas conflagraciones mundiales.

Regresando al socialismo científico, dicho sistema es objetivamente posible y necesario, debido a la lógica de destrucción y a las perspectivas de miseria económica que se universalizan a toda la especie humana.

Con las limitaciones de su propio tiempo histórico, Marx y Engels formularon algunas indicaciones sobre el carácter que debía tomar ese socialismo científico, surgiendo como “movimiento real” del capitalismo existente: la formación de un partido obrero, con una estructura de mando democrática, para la conquista del poder a través de un movimiento de masas –Marx no creía en la llegada al poder de un grupo minoritario para luego dirigir a la sociedad-; una vez en el poder, conquistado de forma violenta de una clase sobre otra, se procede a la eliminación de ese Estado obrero con el fin de acabar con cualquier régimen de dominación autoritario conocido, es decir, que la existencia de obreros en el gobierno se convierta en instrumento de mayor alcance nacional para democratizar a la sociedad civil, otorgando a ésta última las facultades de administración, poseedor de los dueños de producción, etc. En pocas palabras, que ese movimiento de masas que llegó al poder inicie la transición al socialismo en masas, no dirigidas ya por un partido, ministerio u otro gobierno de corte minoritario.

Marx y Engels apenas conocieron un fugaz intento histórico de construir un Estado obrero encaminado al socialismo científico: la Comuna de París en 1871. Entre sus lecciones, destaca la importancia de tomar el control de la banca y la industria existente; la expropiación y socialización de los centros de trabajo para iniciar una producción económica planificada, con el fin de aumentar los bienes necesarios –vestido, alimento- para la población; la necesidad de crear una milicia popular ante el peligro que representa la existencia de una burguesía derrotada que, no obstante, se niega a morir de forma violenta, de ahí la formulación de uno de los conceptos más polémicos de la terminología marxista: la dictadura del proletariado. A grandes rasgos, esta idea representa el dominio de una clase sobre otra, basada en la fuerza, sin importa el tipo de Estado que exista, sea democrático -recuérdese el régimen actual de AMLO- o dictatorial –remitiéndonos a las dictaduras del Cono Sur en el siglo XX-. Por supuesto, para Marx, esa dictadura del proletariado consistiría en una dominación de la inmensa mayoría de hombres y mujeres antes explotados sobre una minoría burguesa que se empeña en violentar en nuevo régimen. Ninguna clase en el poder se suicida, a menos que a ésta se le presione masivamente ante el advenimiento de una nueva era social, como sucedió con los partidarios nazis que veían su derrota inminente con cada avance triunfal de los aliados.

Por supuesto que también sucederían transformaciones radicales en el campo de la cultura, con un aumento de la enseñanza a todos aquellos que eran discriminados por su clase, raza y sexo, revelando otras formas de opresión necesarias para la manutención racista, clasista y patriarcal del capitalismo.

Para clarificar y actualizar los principios de Marx y Engels sobre ese socialismo científico, retomaremos la experiencia histórica del dirigente argentino-cubano Ernesto Che Guevara.

Para Guevara, en pocas palabras, el socialismo consistía en la realización consciente, organizada y de masas, del aumento de las riquezas materiales para satisfacer las carencias de hombres y mujeres que justamente van saliendo de la sociedad famélica y asalariada que caracteriza al capitalismo.

Pero también, simultáneo a este aumento de los bienes elementales -viviendas, alimentos, cultura de un pueblo analfabeto- se sigue un proceso en que se forma una generación de hombres y mujeres nuevos, o la formación de una conciencia socialista, opuestas al egoísmo y al espíritu de lucro en el capitalismo, con el fin de crear a hombres y mujeres más dispuestos a la mejora de las relaciones sociales -convivencia, relaciones entre dirigentes y las masas, entre las masas y los individuos- con el fin de que la sociedad se convierta en una gigantesca escuela en que se destaque el ejemplo vivo y creador del trabajo voluntario para levantar viviendas para las y los obreros y escuelas para enseñar las letras a las y los analfabetos; el ejemplo vivo y creador de hombres y mujeres, aumentando en número de participantes y cada vez más preparados en el campo científico y moral, para iniciar las “transformaciones” típicas desde arriba -partidos, dictaduras, ministerios, etc.- con el fin de que esa meta consciente y de masas, y que es el socialismo, se asuma efectivamente en la inmensa mayoría de los seres humanos no sólo para liberarlos del peligro de las enfermedades y el hambre, sino también para combatir, es decir convertirse el pueblo entero en dirigente y dueño de su destino como sujeto histórico, la injusticia social, el racismo, el machismo, el imperialismo, contra todo sistema cultural y económico que pretenda universalizar la división del planeta entre opresores y oprimidos, entre explotados y explotadores.

En el socialismo, una vez superadas las barreras culturales de las que sale justamente la sociedad bajo el capitalismo, se habrán conquistado todas las fábricas y empresas disponibles, bajo control democrático y revocable de las clases trabajadores, pero también se habrán realizado saltos adelante en el campo de la ciencia y la cultura, convirtiendo la electrónica y la cibernética en problemas políticos de mayor envergadura, al servicio popular y como parte integrante de un trabajo conjunto de pueblos cada vez entrelazados internacionalmente, apuntando mejor el control del conocimiento informático de las sociedades presentes para detectar y atacar los viejos restos del pasado, como son el patriarcado y el racismo.

Ahora aclararemos algunos puntos sobre el papel del socialismo en nuestros días.

La lucha por el socialismo no es inevitable, sin embargo las condiciones materiales -la miseria, la explotación en rincones olvidados de la comunidad internacional- son cada vez más universales, justamente por la lógica genocida de un orden mundial económico que convierte las deudas nacionales en armas de guerra modernas, patrocinadas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y normaliza la existencia de organismos globales que hacen de la vista gorda ante el aumento de la barbarie que representa las guerras y los genocidios, la ONU y la Unión Europea, por destacar lo más indignos casos de comunidad internacional.

Sin embargo, la globalización de esta economía de guerra no tendría soporte sin su factor cultural, sostenido gracias a una elevación de las ideas fascistas y “progresistas” con el fin de verticalizar los destinos de los pueblos del mundo. En América, desde AMLO hasta Bolsonaro, desde Río Bravo hasta la Patagonia, se esconde la lógica de una cultura política de derechas que se expresa más o menos con mayor fuerza para someter, desde la conciliación de clases –México- hasta su más directa confrontación militar -Chile, Brasil- a los pueblos americanos y convertir a América en continente satélite de los intereses norteamericanos, justamente hablando de gobiernos derechistas y “progresistas” al servicio de las agendas económicas de los capitales globales –Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial-.

Guevara promovió el internacionalismo proletario con el fin de enfrentar al imperialismo a escala mundial -crear dos, tres… muchos Vietnam-, es decir, a nuestros ojos modernos, crear dos, tres…muchas Sirias con el fin de iniciar las liberaciones pendientes desde el siglo pasado -palestina y el pueblo Kurdo en Asia, el pueblo Sarahui en África-, liberar a la humanidad de la nefasta carga atómica que resguardan peligrosamente las potencias modernas, Estados Unidos, China, India, Pakistán, Rusia.

Por tanto, para concluir, es necesario abrir el debate y la discusión mundial para definir un socialismo que ponga el acento en la lucha por una nueva cultura de las nueve partes de la humanidad contra la élite dominante de aquella proporción, que adquiere necesidades urgentes más que nunca en la era atómica que el siglo XXI está conociendo -Corea 2017, Pakistán-India 2019, Irán recientemente ante las falsas acusaciones, maquinadas por Estados Unidos, de destruir embarcaciones japonesas y noruegas cerca de Oriente Medio-.

La disputa por definir un socialismo que sea antiimperialista, pero también un socialismo cultural que sea el contrario de la propaganda del lucro y muerte del capitalismo, es la tarea que forma parte del acervo marxista y guevariano por transformar las circunstancias actuales y a los hombres y mujeres, para enfrentarse a nuevas circunstancias no pensadas en el pasado por los revolucionarios de hace décadas, para formar una estrategia y tácticas con espíritu y vocación internacionalistas, y no caer en el error, sin duda heroica, trágica pero equivocada de la supremacía de la lucha guerrillera que Guevara intentó consumar en Bolivia entre 1966-1967.

Hoy se cuentan con mayores recursos informáticos y culturales. Sin duda hoy representa la época con mayores condiciones materiales para hablar de un homo sapiens que esté a las puertas de un salto adelante, pero que sigue arrastrando en el seno de toda su historia una negación que le impide avanzar a grandes saltos, de forma masiva: la propiedad privada de los recursos y medios de producción y la enajenación, es decir, la pérdida del sentido verdadero de toda condición humana que reduce a las personas a mercancías sexuales y apéndices de máquinas.

Hay que quebrar ambos obstáculos con la socialización, organizada y masiva, de una conciencia revolucionaria que apunte su liberación definitiva en la realización del socialismo, como preludio al comunismo de Marx en que se transite del “reino de la necesidad al reino de la libertad” contrario a las experiencias históricas de “construcción socialista” en Rusia y Europa del Este que el propio Marx habría despreciado y valorado desde nuevos hechos y nuevos problemas de método, sin dejar de lado los principios que sustentó en el Manifiesto Comunista de 1848, entre ellos, la lucha de la clase obrera para llegar al poder, como el prólogo de la construcción de la democracia y la libertad humanas, hoy en día malentendidas, dichas democracia y libertad, según los intereses estadounidenses que pretenden garantizar una humanidad de libre mercado con la amenaza del creciente poder atómico y el holocausto ecológico tras bambalinas.

Después de todo esto, parece ser que nombrar “socialismo” a la acción solitaria de dirigentes mediocres, alejados de cualquier análisis materialista, social, resulta no sólo una gran pérdida de tiempo sino también en parte importante de ese engranaje cultural que se le da movimiento continuo a la ignorancia y violencia que crecen en estos días, a favor de las élites del poder y, a costa de nosotros, dentro de un gigantesco Coliseo Romano mundial en que la lucha de clases se convierta en el motor de las grandes revoluciones del siglo XXI.

Edgar Herrera


EL JICOTE “SILENCIO ¡POR FAVOR!”

21 Jun 19 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

Son tiempos de ruido y de estridencia. La música se escucha a todo volumen, la gente grita con más facilidad que antes y a la menor provocación se toca el claxon. El sonido es sinónimo de existencia y hasta de fuerza: dime qué tantos decibeles produces y te diré quién eres. Como siempre es en la política, donde se decide el destino de la sociedad, el lugar en el que se proyectan hasta el nivel de lo patético los vicios de la convivencia cotidiana.

López Obrador con las mañaneras le ha declarado la guerra al silencio. El problema, como afirmaba De Gaulle, es que: “Los políticos que hablan mucho corren dos peligros: repetirse y contradecirse”. No ha habido últimamente un tema, de los trascendentales de la agenda nacional, en la que el Presidente resbale en los mencionados padecimientos. Es tanto lo que habla que me da la impresión de que todo es engaño, que cuando habla, ya no es para decir la verdad, sino para ocultarla en medio de la maleza de las palabras.

Regresar al silencio no es tarea fácil. El silencio nos llena de dudas, es ambivalente; es un abismo que puede esconder el perdón o la venganza; es un espacio colmado de interrogantes, de presagios, donde puede haber magníficas promesas o la maduración de traiciones. El silencio asusta al poder, pareciera que no tiene argumentos, que ha abandonado su responsabilidad. “El que calla otorga” es un dicho que se aplica entre las personas, pero también al poder cuando se queda callado. El silencio, por ende, llena de angustia a todos los políticos, es necesario buscar que la voz certera salga de la boca, que no sea otro quien se adueñe de la inteligencia y el corazón del pueblo. O simplemente es necesario romper ese silencio para no dar tiempo al rumor, que carcome todo sin dar la cara.

Hacemos un respetuoso llamado al Presidente para que deje de utilizar la palabra en forma compulsiva, tan desenfadada como desordenada. El colmo de su discurso fue cuando hizo equivalentes a los pobres con las mascotas. Ha vaciado los conceptos, se ha perdido la fuerza y el matiz de las palabras. Olvida lo que escribía Octavio Paz: “Desde el principio, el poeta sabe, oscuramente, que el silencio es inseparable de la palabra; es su tumba y su matriz, la tierra que la entierra y la tierra donde germina. Los hombres somos hijos de la palabra y la palabra es hija del silencio, nace de sus profundidades, aparece por un instante y regresa a su abismo”.

En fin, que el Presidente de la República piense en silencio antes de hablar, para recuperar la fuerza, la profundidad, el matiz y lo trascendente de la palabra.


Carlos y Tomás

20 Jun 19 | Efraín Mendoza Zaragoza | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

Gracias a don Hermenegildo Longoria, hubo que volver a Tomás Moro con motivo de una nueva presentación del libro Gobernar, de Gerard B. Wegemer, el miércoles 19 en el Centro Cívico, ante servidores públicos.

El estadista Moro era un jovencito cuando con Colón el mundo expandió su geografía y su economía. Y su pensamiento no se quedó en el Renacimiento. Gracias a que supo implicarse en las batallas políticas de su tiempo, sus reflexiones son profundas y guardan hoy extraordinaria vigencia.

Piensa Moro que la interpretación sensata del entorno está vinculada a otra fuente ineludible de comprensión del mundo, que es la historia. Esto me parece útil recordarlo a propósito de un dogma que se ha implantado en nuestro tiempo como una asombrosa patología, esto es, construir relatos como si el presente fuese autónomo. Como si este día no hubiera sido engendrado por el ayer inmenso y fuera, en cambio, una aparición mágica o producto de la generación espontánea.

Atormentados por el exceso de presente, algunos hablan del pasado con desprecio, incluso se regodean diciendo que todas las mañanas se resetean. Lo pasado ya pasó y a otra cosa mariposa, alegan. Por eso, valga la pena recordar una reflexión de Carlos Marx en El 18 brumario de Luis Bonaparte :

“Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre albedrío, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentra directamente, que existen y han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos”. Pensamiento de Tomás y Palabra de Carlos.

Ciudad de Querétaro, junio 20, 2019.


Apuntes al paso Q 23 Q, junio 2019. Oración fúnebre por México.

19 Jun 19 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

Los muertos de nuestros criminales se ahogan en el mar de nuestra indiferencia ciudadana; nosotros, los buenos, los puros, los santos.

Los nombres de los muertos asesinados se pierden en el desierto de la indolencia y sólo son estadísticas, protestas, sociología.

Si el tejido social está roto y envenenado por el cáncer social, somos parte del cáncer.

Secuestrados, desaparecidos, asaltados, asesinados, masacrados, cobro de cuentas, mafiosos, ciudadanos, periodistas, empresarios, políticos, jóvenes, violadas, mujeres, niñas, desaparecidas, colgados, amortajados, descuartizados y tirados en bolsas de plástico, enterrados en fosas clandestinas, sin nombre, sin historia, sin oraciones.

Todos son nuestros muertos en el cementerio oficial y clandestino llamado México, de frontera a frontera y de costa a costa, sin excluir las islas azules, morenas y rojas del centro.

Hablamos y discutimos de todo, del nuevo gobierno en turno, del populismo y del neoliberalismo, menos de nuestros muertos cotidianos por la violencia extrema. El plato de sangre de todos los días.

Ni una palabra, ni una lágrima, ni un gesto, ni un minuto de nuestra atención, ni un suspiro, ninguna solidaridad, ningún dolor, nada, son parte del paisaje, nuestros muertos mexicanos asesinados por mexicanos.

Hasta que nos toca. ¿Por qué yo? ¿Por qué ella? ¿Esto somos? ¿Esto es México? La peor violencia desatada contra nosotros mismos.

¿Matar es tan natural como vivir y morir, comer y coger?

Luego seguimos con nuestras cuentas, las sumas y las restas, cambiamos de canal.

–Si dios está con nosotros, ¿quién está con los otros?

–Si dios está a favor nuestro, ¿quién está contra nosotros?

–Si dios está con los otros, ¿quién está con nosotros?

–Si dios está con ellos y con nosotros, ¿quién es dios?

–Si dios no está con nadie, ¿no hay dios?

–Si no hay dioses en la tierra ni en el cielo mexicano, ¿a quién tocan las responsabilidades y las culpas en México?

–Los dioses de estas tierras fueron masacrados por otros dioses; así empezó nuestra historia 500 años atrás.

Las muertes violentas como fichas en la basura, nombres sin cuerpo ni espíritu, datos, números, estadísticas, nota roja en un país rojo de sangre, azul, morena, tricolor, humana.

No quiero ver ni oír más noticias, cámbiale de canal, el juego tampoco, está muy aburrido, mejor busca una buena película…

Todos somos dobles y triples. ¿Cuál de todos somos? Todos y otros.

Todos son nuestros muertos, todos, los buenos y los malos, los inocentes y los asesinos, todos. No hay tres listas: morena, roja, azul.

+ + + + + + + No hay cruces suficientes + + + + + + +

–Sobrellevad los unos las cargas de los otros… Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña… Porque cada uno lleva su propia carga… (Gálatas 6; 2-5).


EL ENEMIGO DEL PUEBLO Apuntes sueltos de junio 2019  

18 Jun 19 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

973- El enemigo del pueblo. ¿Quién es el enemigo del pueblo? Acabo de volver a ver la obra de Ibsen. Teatro y película. Y 4-5 películas del cine escandinavo…
974- ¿Quién es el enemigo del pueblo en México? No lo es Enrique Krauze, pese a hablar y valorar más la libertad política que la justicia social. ¿Quién es el amigo del pueblo? AMLO lo es sólo de una parte, que puede ser la mejor y también la peor.

“El escritor y el poder”, Octavio Paz, 1972: –La palabra del escritor tiene fuerza porque brota de una situación de no-fuerza. No habla desde el Palacio Nacional, la tribuna popular o la oficina del Comité Central: habla desde su cuarto. No habla en nombre de la nación, la clase obrera, la gleba, las minorías étnicas, los partidos. –Ni siquiera habla en nombre de sí mismo: lo primero que hace un escritor verdadero es dudar de su propia existencia. La literatura comienza cuando alguien se pregunta: ¿quién habla en mí cuando hablo? –El político representa a una clase, un partido o una nación; el escritor no representa a nadie. La voz del político surge de un acuerdo tácito o explícito entre sus representados; la voz del escritor nace de un desacuerdo con el mundo o consigo mismo… –El escritor dibuja con sus palabras una falla, una fisura. Y descubre en el rostro del Presidente, el César, el Dirigente Amado y el Padre del Pueblo la misma falla, la misma fisura. –La literatura desnuda a los jefes de su poder y así los humaniza. Los devuelve a su mortalidad, que es también la nuestra. (Plural 13, octubre de 1972; El ogro filantrópico, Joaquín Mortiz, 1979, p. 307; Obras completas, tomo 8, “El peregrino en su patria”, FCE, 1994, pp. 549-550).

El drama de Ibsen, “Un enemigo del pueblo”, muestra el choque y el conflicto entre la verdad política y los intereses económicos con la verdad intelectual de un científico y su amor a la vida y a la comunidad en que vive. Las aguas contaminadas de un balneario que ya está en marcha y es un buen negocio para el pueblo. ¿Qué hacer? El choque de las dos partes es inevitable. ¿La familia o la vida pública? ¿La verdad política o la verdad intelectual? ¿La realidad o la vida? ¿El progreso o la mentira, la corrupción y la podredumbre? ¿La libertad política-económica o la justicia social? ¿La razón o el poder? ¿La verdad del pueblo o la verdad del enemigo del pueblo? ¿La responsabilidad de la acción y la obra o las convicciones ideales y morales? ¿Los principios o los hechos? ¿La voz del pueblo o la voz de la conciencia?

Es el permanente conflicto de valores e intereses que se da a lo largo de la historia universal y la vida personal. Las decisiones vitales no son fáciles y el mal nos acecha a todos. ¿Cómo evitar el mal en nombre del bien? ¿Cómo no cruzarnos de brazos y quedar paralizados entre el bien y el mal, la acción, las ideas, los aciertos y los errores?

Henrik Ibsen (1828-1906), “Un enemigo del pueblo” (1982-83): –El hombre más poderoso del mundo es el que está más solo. ¿Andrés Manuel López Obrador o Enrique Krauze? ¿Exagero?  Q, Presidentes, lunes 17-VI-2019.

https://youtu.be/G6O7VZ8XXzw


El disimulo

17 Jun 19 | Augusto Isla | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

El célebre político y escritor inglés, Benjamín Disraeli, decía que “el disimulo es un componente importante del ejercicio político”. Como disimulo fue haber abierto las puertas del Palacio de Bellas Artes para un concierto en honor de Naason Joaquín García, líder religioso de la iglesia “La luz del mundo” al que asistieron, entre otros, Martí Batres y su pandilla morenista del Senado. ¿Sabría la secretaria de Cultura Alejandra Frausto de qué se trataba? Por supuesto que sí: en el programa de mano del festejo así se indicaba. ¿La decisión fue ‘motu propio’? No. Contó con la autorización presidencial, de otra suerte hubiera sido despedida por semejante arbitrariedad. Mi madre decía que “no se muere la hoja de un árbol sin la voluntad de Dios”. Aplicado este dicho al caso, nada se mueve sin la voluntad de AMLO. ¿Estaba enterado el tabasqueño de los sombríos antecedentes de esa secta o comunidad, o como quiera llamársele? Desde hace más de dos décadas, el periodista Enrique Muñoz había denunciado abusos sexuales cometidos por Samuel Joaquín González, padre de Naason. También Jorge Erdely lo había exhibido en su libro “Pastores que abusan”. Pero nada pasó, como suele suceder cuando hay de por medio influencias y dinero.

Esa iglesia es poderosa. Cuenta con más de doscientos mil feligreses en México. Su sede principal está en Guadalajara, pero se ha diseminado en 28 países. Surgió en 1926, en plena guerra cristera, guerra aquella provocada por la intolerancia del inefable Plutarco Elías Calles; el movimiento está inscrito en el pentecostalismo, del que, se sospecha, está muy cerca el líder tabasqueño que hoy ocupa Palacio Nacional. Para muestra, un botón: el tabasqueño pide a los mexicanos que nos comportemos como “buenos cristianos”. ¿Y su Juarismo? ¿Sólo una máscara? ¿O ya rebautizó al Señor de Guelatao?

El tema del concierto en Bellas Artes no pasaría de ser una anécdota, de no ser porque hace unos días Naason fue arrestado en California bajo la acusación de tráfico de personas, producción de pornografía infantil, abuso sexual de menores y una veintena de otros delitos. Caben entonces varias preguntas: si el tabasqueño ignoraba el atroz comportamiento de Naason, ¿pues en qué realidad vive?; si todo lo sabía, ¿no es cómplice de esa inmundicia? ¿Dónde queda entonces la presumida autoridad moral, si el señor es capaz de permitir honrar a tan despreciable delincuente a quien el Juez californiano ha fijado una fianza de 50 millones de dólares dada la magnitud de sus crímenes?

* * *

Sufragio efectivo, no reelección. Respeto a la división de poderes. Sí a la vida y a la libertad de expresión.


EN DO MAYOR.

17 Jun 19 | Jovita Zaragoza Cisneros | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

El viejo lobo está cansado. Viene de seis décadas de batallas de las que ha salido victorioso sin meter el rabo entre las patas. Ha sabido meterse a guaridas sin ser quebrantado. Su piel luce opaca por los años, sus caninos desgastados, sus pasos son vacilantes y los excesos y pasiones con que ha caminado por los torbellinos de ciertos territorios han encorvado su lomo. Hace lo que puede para mantenerse erguido y se crece al castigo de los años. Y aúlla entre lastimero y enojado.

El viejo lobo, otrora líder de diversas manadas se ha indignado. Hace acopio de fuerza para apelar a la cordura y búsqueda de estrategias que logren atomizar al temible y voraz enemigo, el lobo de pelaje naranja, que gusta de invadir territorios ajenos.

El viejo lobo está preocupado. Conoce el tamaño del invasor y cómo opera. Sabe que no pocas veces el lobo naranja se alimenta de cadáveres que otros cazan. Sabe que gusta de fanfarronear ante el mundo y de mostrar sus garras afiladas, al tiempo que emite aullidos destemplados para aturdir a sus oponentes mientras ostenta habilidades que no tiene, pero que consigue hacer pasar como tales logrando con ello intimidar. Esa estrategia le ha funcionado con esta manada que habita el suelo mexicano cuyos líderes han terminado por echarse al suelo con las orejas gachas y mirada condescendiente.

El viejo lobo medita. Sabe que el lobo naranja es traicionero , un tramposo y rapaz cazador, con habilidades especiales para olfatear a gran distancia a sus víctimas a las que clava sus garras y colmillos, arteramente .

El viejo lobo está lastimado y se ha enojado con su manada. Pero no la abandonará. Intenta enseñar los movimientos a mantener ante ese depredador que no sabe de límites de ninguna índole.

El viejo lobo está inquieto. La sumisión al vulgar y marrullero lobo que habita al otro lado de nuestro territorio -que gusta de mirar como los cuervos y emitir sonidos como los mandriles- ha sido palpable. La falta de pericia y falta de gallardía de los lobos de nuestra manada, hicieron que el lobo naranja se creciera. Y de tal forma, que hasta marcó a nuestro territorio con su pestilente orina.

El viejo lobo sentencia con mirada clara aún: “Es inmoral e inaceptable el doble rasero entre la frontera norte y la sur. Por una parte, exigimos que nos abran las puertas, y por el otro lado, sellamos el paso de los centroamericanos para hacerle un favor a los Estados Unidos.”

El viejo lobo tiene la mente clara, el olfato aguzado, la memoria intacta y rememora el papel fundamental que ha jugado nuestro territorio a nivel internacional en el tema de migración de las manadas más débiles. “Es absurdo que nos echáramos para atrás (con la presión de Trump)”. Se yergue e inquiere: “¿Vamos a estar contra la pared siempre?” dice mientras orienta sobre estrategias a llevar a cabo.

El viejo lobo sabe. El viejo lobo tiene razón.

DUNNING – KRUGER.

“ ¡Dios nos libre de los tontos con iniciativa…” “ La ignorancia es atrevida u osada”, dos frases a menudo expresadas. Y hay en ellas algo, o mucho, de verdad. Pero no son tan ingenuas. Detrás de los tontos con iniciativa, o el atrevimiento de los ignorantes, hay una distorsión derivada de la errónea percepción que tienen de sí mismos y su entorno. En psicología, esto tiene el nombre DUNNING -KRUGER y hace referencia a una forma equivocada de percepción que se produce en nuestro cerebro al procesar la información que recibimos.

¿Había usted escuchado de este comportamiento? He de confesar que muy poco y vagamente. Lo ubicaba como una sobreestimación que algunos individuos tienen sobre sus habilidades. Una sobrevaloración de si mismos y que les lleva a creer que sus conocimientos están más arriba que los de un experto en un tema.

Esta característica cada vez está siendo más mencionada. Y confieso a usted, estimado lector, que mientras me adentraba un poco más en el tema y leía las descripciones, pasaban por mi mente rostros de personas de diversas áreas que me encontrado en el camino.

¿Qué es el término Dunning -Kruger. Aquí una de las definiciones: “sesgo cognitivo descubierto a partir de una serie de experimentos que realizaron Justin Kruger y David Dunning, de la Universidad de Cornell (Nueva York, Estados Unidos) y publicados en 1999 en una revista especializada en psicología: «Journal of Personality and Social Psychology».

Los estudiosos de este comportamiento sostienen que está presente en algunas personas que, teniendo poca habilidad para realizar una actividad, ellos piensan que tienen mucha, incluso más que los expertos. David Dunning y Justin Kruger, llegaron a esta conclusión luego de realizar una serie de experimentos en los que utilizaron un modelo, creado por ellos, de medición de habilidades intelectuales, sociales en diversos grupos a quienes pidieron se autoevaluaran en tres aspectos: razonamiento lógico, humor y gramática. Concluyeron que los portadores de esta actitud son, por lo regular, personas con conocimientos básicos, pero tienen sentimientos de superioridad imaginarios y llegan a sentirse sumamente inteligentes. Incluso más preparadas y hábiles que las personas con mayores aptitudes o preparación que ellos. Agregaron que el padecimiento en los individuos de probada incompetencia no es reconocida por ellos. Es decir, no saben qué la tienen.

Lo opuesto sucedió con los competentes quienes, por lo contrario, mostraban menos seguridad en sus habilidades o conocimientos, porque parten de la base que los demás saben también del tema que ellos dominan. «La mala medición del incompetente se debe a un error sobre sí mismo, mientras que la mala medición del competente se debe a un error acerca de los demás», concluyeron.

La afectación de este síndrome está presente en todos los sectores. Y sobre cómo funciona la mente de quienes lo detentan, abunda el médico internista y autor de varios libros de divulgación, Pedro Gargantilla, en un articulo publicado en ABC ciencia. “Su cerebro está inundado de intuiciones, corazonadas, sesgos e ideas preconcebidas que se anteponen al conocimiento, fabulando teorías que las hacen presuponer que tienen un conocimiento fiable”

Pero, mire usted, vamos a casos concretos. El médico cita en su articulo a personajes famosos del ámbito deportivo y actoral cuyas actitudes encajan en este marco. Pero agrega : “En el año 2012 se dio a conocer los resultados de otro estudio que señalaba que el veintitrés por ciento de los estadounidenses que se habían declarado en quiebra económica se había puesto previamente la máxima nota en conocimientos financieros”. Y concluye con una observación: “No deja de ser curioso que este efecto sea propio de las sociedades occidentales, ya que cuando los investigadores han tratado de replicarlo en países asiáticos los resultados han sido, curiosamente, diametralmente opuestos.”.

Aunque, le comento, lector, que en mi búsqueda de información sobre el tema encontré también opiniones sobre la cultura latinoamericana, en la que abundan personajes que caben en este esquema. Lo anterior me lleva a preguntar: ¿Será que en nuestra cultura latina se unen, además de nivel de estudios, nuestra baja autoestima que intentamos suplir con un desarrollo inconsciente de actitudes de sobrada soberbia?

(¡cof cof cof cof…! ¿pensó usted, lector, en algún o algunos personajes conocidos que encajan en este síndrome?)

zaragozacisneros.jovita@gmail.com

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