EL JICOTE “TOMENTOSO REGRESO”

02 Jul 20 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Cultura, Internacional, Nacional | Sin comentario »

La pandemia permitió que el tiempo libre prolongado, privilegio de la clase económicamente poderosa, fuera ahora compartido por la masa trabajadora. A todos, ricos, clase medieros y pobres, nos abrió los ojos de que la existencia, hasta ahora organizada con el señuelo de elevar el nivel de vida, el más haber, debe organizarse para cuidar el género de vida, el mejor ser, es más, simplemente la prioridad es conservar el ser.
Si bien en cada clase social el encierro fue aprovechado de diversas maneras, en general los primeros días se dedicaron al descanso, pero posteriormente, nos encontramos ante un tiempo en el que podíamos hacer lo que se nos diera la gana. El cotejo de esa nueva circunstancia de libertad y tranquilidad con nuestra rutina diaria del pasado fue una reflexión insoslayable. El primer choque con la realidad fue el tiempo prolongado de convivencia con el círculo familiar y el descubrimiento de un mundo, para algunos prácticamente desconocido, de las jornadas domésticas. Mi sondeo no es muy científico y sistemático que digamos, es por los correos y memes de las redes sociales, y mi conclusión es que hubo un buen número de crisis familiares. Creo que todos descubrimos por qué se llamaba a la familia la “célula de la sociedad”, pues era el centro de las relaciones sociales de todo tipo, para mí la más impresionante es la educación. El trajín de la vida diaria actual impide que sea la familia el principal centro educador, antes, a lo más, se compartía con los amigos de los hijos la educación, que se resumía: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Ahora ya no educan solamente los padres, los amigos, la televisión, el internet, también los celulares, las aplicaciones, las series, los videojuegos.
Un buen número de familias se separaron, pero hubo también algunas que revaloraron la convivencia familiar como un lugar para el desarrollo personal y el equilibrio emotivo. De una cosa estoy seguro, ya no es posible mantener la división tajante en las tareas domésticas; no es posible que los padres abdiquen su responsabilidad principal de educadores; no es posible dejar la familia como un asunto de fin de semana. Este cambio, que digo cambio, esta revolución, hará surgir otra crisis, la familia mexicana es esencialmente autocrática, el reclamo y la responsabilidad de estar más tiempo en casa, la puede convertir en una pequeña prisión, es necesario una nueva adaptación. Corresponderá a los padres hacer del hogar un lugar de un nuevo reencuentro y también de autonomía. Lo que exigirá reeducar a los padres, para que sean capaces de forjar de la familia un centro de interés para todos, donde por medio del diálogo se concilien los gustos, los géneros, las edades, las vocaciones.
El nuevo equilibrio al interior de los hogares, que ha propiciado la cuarentena, puede ser una oportunidad para convertir a la familia en una pequeña escuela de la democracia, que puede ser la base de la democratización del país. No seamos tampoco muy optimistas, simplemente estemos conscientes, que la extensión de la permanencia en la casa, auspiciará la posibilidad de platicar consigo mismo y con los otros, de conciliar y chocar, de replantear las nuevas tareas y responsabilidades, puede llevar al fortalecimiento de la unidad o a la desintegración familiar.


¿Puedes respirar?

26 Jun 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura | Sin comentario »

1
Segundos minutos días años siglos milenios de desprecio y racismo hacia los otros. Pero allí están los otros. ¿Quiénes son los otros? Los otros nosotros: túyoélnosotros.
Judíos y palestinos, cristianos y musulmanes, occidentales y orientales, americanos y europeos, católicos y protestantes, indios y blancos, negros y blancos, del sur y del norte, ricos y pobres, obradoristas y antiobradoristas, comunistas y capitalistas, otra vez…
¿Puedes respirar?
+ George Floyd +
¿Cómo protestar?
No haciendo más mal.
¿Cómo recordar?
Haciendo algo de bien.
¿Puedes respirar?
+ George Floyd +
Allí están los otros. Los otros nosotros.
¿Puedes respirar?
No reproducir lo peor de los otros.
¿Puedes respirar?
Dar lo mejor de nosotros.
Segundos minutos horas vidas…
—No puedo respirar…
+ George Floyd +
Milenios siglos años días historias y vidas de odio y desprecio hacia los otros nosotros.
—No puedo respirar… mamá.
+ George Floyd + 25 de mayo 2020 +
Aquí estamos los otros nosotros.
+ + + + + + + + + + + + + + + + + + + + +
Entre una hilera de cruces blancas y negras.

2
—¿Qué puedo hacer?
—Hacer lo correcto.
—¿Y qué carajos es lo correcto?
—Puedes dudar, pero si no sabes lo que debes hacer, estás jodido.
—Haz lo debido.
—¿Qué es lo impecable?
—No reproducir el mal en nombre del bien.
—Combatir el mal en nosotros, antes que en los otros.
—¿Qué puedo hacer?
—Respirar y dejar respirar.

3
¿Puedes respirar?
Puedo respirar, gracias.
¿Por cuánto tiempo?
No quiero saberlo.
Respiro, eso es todo.
El viento fresco en el día ardiente.
Huele a lluvia y a tierra mojada.
Gracias.

4
¿Puedes respirar?
+ George Floyd + Giovanni López +

El motivo poco importa.
Un supuesto billete falso, y unos cigarros.
No llevaba tapabocas y habló airado.
Edad luz, todos lo vimos, todo está grabado.
Perdió el empleo y perdió la respiración.
Ganó su foto y su nombre en todos los medios.

La rodilla de un negro aplastando el cuello de un blanco.
Un chavo incendiando a un policía por la espalda.

¿Qué es el mal?
No dejar respirar.
¿Qué es el bien?
Respirar y dejar respirar.

5
El hombre es el mal en la tierra creado por los dioses.

6
+ George Floyd + Estados Unidos + Giovanni López + México +

¿Dónde está el mal y quiénes son los malvados?
—Todos somos el mal en el mundo creado-provocado-engendrado por los dioses.
—Tal vez somos el pecado de los dioses y/o su medio de guerra.

7
—Toda VIOLENCIA genera más VIOLENCIA.
—El ODIO de unos va sobre el ODIO de los otros.
—Y la vida arde en nombre de la muerte llamada revolución y justicia, orden y progreso. ¡¿Matar por una idea y/o morir por esa idea?!
—Por supuesto, a mayor poder, mayor responsabilidad.

—No preguntes quiénes son los malos.
—Todos somos el mal con apenas algo de bien.
—¿Sabrá esto el presidente democrático poco democrático, AMLO?

—Ah, las ideas, los principios y los dioses.
—Entre las ideas, los principios y los dioses, me quedo con la vida, la perra puta hermosa vida.
—Los principios y los prejuicios, los valores y las razones, también se mueven, muy lentamente, chocan y cambian.

—Somos el mal provocado por los dioses.


EL JICOTE “LA RISA UNA VACUNA” III

26 Jun 20 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Cultura, Nacional | Sin comentario »

Los efectos del Corona Virus nos han lanzado a un abismo insondable de cambios y es necesario, en nuestras respectivas áreas de interés, analizarlos para -de ser posible-, anular sus efectos o al menos atenuarlos. Será porque personalmente soy sombrío; un desencanto melancólico que me persigue, en fin, soy medio sangrón, una de mis preocupaciones ha sido el estudio de la risa, investigación que plasmé en mi libro: “La letra con sangre humor entra”. Comercial aparte, una de las nuevas prótesis a la que nos tenemos que habituar es el uso del tapabocas. Una auténtica tragedia soterrada individual y socialmente ¿Estaré muy apocalíptico? No, por las siguientes razones.
Dos son los órganos de expresión de nuestro interior, nuestras tarjetas de presentación ante quien nos rodea: los ojos, llamadas “ventanas del alma” –que por ser un lugar común no deja de ser cierto– y la boca. El lenguaje de los ojos es silencioso y el de la boca con sonidos. Al reír nuestro rostro se abre para mostrar los dientes, la parte más agresiva del cuerpo, la que muestran los animales cuando se sienten amenazados o se disponen a atacar. Los dientes, que pueden utilizarse para la manducación o para morder, en la risa los enmarcamos con un gesto amistoso. Bien resume Aristóteles: “Sonreír significa aprobar, aceptar, facilitar. Entonces habrá una sonrisa para aprobar el mundo que quiere ofrecerte lo mejor. Con una sonrisa en el rostro las personas tendrán las mejores impresiones de ti, y tú estarás afirmando para ti mismo, que estás próximo para ser feliz”.
Por la boca tenemos el primer contacto fundamental con el mundo en el seno de la madre, órgano principalísimo para la sobrevivencia, se convierte en medio de comunicación y en expresión de paz y simpatía. Al abrir nuestro cuerpo cubierto por la piel nos entregamos hacia fuera y también nos disponemos a recibir; cóncavos y convexos; nos desbordamos y engullimos; somos fruto y matriz.
La risa tiene alcances emocionales, variados e intensos, en los que requerimos de cambiar la mirada, de exhibir cordialidad, de salirnos de nosotros mismos y al mismo tiempo abrirnos a la posibilidad de ingerir el mundo. Si queremos vivirlos necesitamos hacer ruidos, sacudirnos, alterar todo nuestro cuerpo en un testimonio de exuberante vitalidad y entrega gratuita. Ahora con el Corona Virus el tapabocas impide reírnos, si lo hacemos nos podemos ahogar y al final el sabor en la lengua será al trapo del tapa bocas. En fin, ya no podemos exponer los dientes, no podemos expresar nuestra concordia, no podemos dar ejemplo de nuestro amor a la vida, de apertura a lo que nos rodea, de ímpetu personal y caridad con el prójimo. Imposible reírnos para reconocer humildemente que necesitamos de los demás para ser plenamente felices.
Vamos a la práctica, quítese en privado el tapabocas y ríase. “Nunca hables mal de ti, basta con lo que digan tus amigos”. Talleyrand. “¿Y quién castiga al diablo cuando se porta mal?”: “Hay que reír mientras estamos vivos, después ya no”. Rius.


EL JICOTE “AMLO Y GARCÍA MÁRQUEZ”

23 Jun 20 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

“Un patriarca puede mandar lo que sea, pero no debe ser tan bruto como para mandar algo que no se puede hacer”. Escribe García Márquez en su libro “El otoño del Patriarca”. En otro libro que escribí hace años, texto obligatorio en todas las facultades de ciencias políticas del país, “Teoría y Práctica de la Propaganda Política” -perdón por el autocebollazo- ejemplificaba las graves consecuencias de solicitar determinadas conductas sin averiguar las condiciones en las que se realizarían y las exigencias que implicaban.
En la India, durante la campaña de control demográfico, fueron repartidos pequeños rosarios de cuentas verdes y rojas, para indicar los días sin y con peligro de gestación. Al observar que los índices demográficos no se abatían, se hicieron estudios, los cuales revelaron que la mayor parte de las relaciones sexuales se llevaban a cabo por la noche, y que el 90% de las casas en la India carecían de luz eléctrica, por lo que la falta de visibilidad, aunada a la emoción propia del momento, hacía que todas las cuentas se vieran verdes. Se decidió cambiar de método por el de preservativos. Se comisionó a un grupo de médicos y enfermeras, para que mostraran su uso. Los especialistas utilizaban el dedo índice para colocarse el preservativo, a guisa de ejemplo. Después de varias quejas en contra de la eficiencia del recurso, se decidió llamar a los quejosos y preguntarles cómo habían cumplido las indicaciones. Todos, invariablemente, se colocaron el preservativo en el índice. Un compañero dentista me refirió su experiencia al respecto. Fue enviado para cumplir su servicio social a una ranchería, cerca de San Luis Potosí, para mostrar una película cívica que explicaba los peligros de las caries dentales y la necesidad de lavarse los dientes.
Terminada la exhibición interrogó a la audiencia, que en coro respondió que no. El pasante consideró que la película estaba tal vez mal planeada, y explicó nuevamente su contenido. Cuando estaba a punto del suicidio, un niño se levantó y le dijo: “Bueno, sí nos lavamos los dientes, pero usted nos da los cepillos y el agua”. Era un poblado que, además de pobre, no tenía agua, prácticamente ni para beber; desperdiciarla para prevenir las caries, resultaba de una sensualidad que no comprendían los niños.
López Obrador aconseja comer arroz, frijoles y maíz. En el país la cosecha de ninguno de estos tres productos cubre la demanda alimentaria, se tiene que importar una buena cantidad de estos tres productos. Mientras el presidente invita a consumir arroz, frijoles y maíz el presupuesto para el campo tuvo un recorte del 34% respecto al año 2018.
Hace tiempo que el Presidente deambula fuera del mundo de los mexicanos. Ignorante y voluntarioso no evalúa las contingencias que inciden en el cumplimiento de lo que recomienda. No le interesa la realidad y queda satisfecho con lo inobjetable de su buena intención. Otra curva aplanada.


EN DO MAYOR

22 Jun 20 | Jovita Zaragoza Cisneros | Clasificado en Cultura | Sin comentario »

PADRE MÍO.
Cada generación corresponde a su época y conceptos de educación propios de su tiempo. Mi padre vino de uno en el que la rigidez y opresión eran las herramientas comunes para educar a los hijos. Y venía de un padre con esquemas más rígidos aún. Golpes reales o miradas de las que salían chispas o látigos formando murallas que mataban cualquier muestra de afecto, sinónimo de debilidad. En el escenario mexicano todavía quedaban los remanentes de los estragos de la Revolución Mexicana, cuando el nació.
He compartido anteriormente algunas de sus luces y sombras. Un hombre nacido poco antes de los entrar a los años veintes. Michoacano, venido del norte del país ( Torreón, Coahuila) fue el más pequeño de los hermanos. Huérfano de madre a temprana edad creció bajo el ojo multiplicado vigilante y represor, la voz autoritaria de un padre de esa época. Habrían de transcurrir años para yo entender los dolores que le aquejaron cuando niño y que reflejó en nosotros a través de un carácter siempre irascible, colérico que llenó de miedo e inseguridad mi infancia y la de mis hermanos, quienes padecieron el peso de sus excesivos castigos.
Fue en mi abuelo materno mi dulce cantor y contador de anécdotas la figura que yo elegí como fuente de amor. En el ocaso de las tardes tropicales de la costa, siendo niña, me sentaba en la banqueta, junto a su silla, a escucharle cantar con su guitarra o contar relatos ingeniosos para sus nietos. Hombre culto y gran conversador, el “muchachita” sonaba dulce en su voz ronquita y cascada. Yo evadía lo más que podía a mi padre, el gigante iracundo que lanzaba destellos fulminantes a través de sus ojos verdes de diversas tonalidades. Pero he de decir a su favor que, a pesar de su machismo, siempre nos alentó por igual al estudio a hombres y mujeres. No hacía diferencias y estuvo siempre pendiente de nuestro desempeño escolar. Su voz se suavizaba cuando entregábamos nuestra calificaciones y sonreía satisfecho si el resultado era bueno. Pero crecí enojada con él por esos excesivos castigos corporales y gritos hacía mis hermanos, a los que tanto amo.
Mi preocupación y debilidad fue mi madre. Me solidaricé de manera natural con ella, con esa figura a la que siempre vi sometida a esa otra, demandante, autoritaria y controladora de mi padre con ella. Celoso de mantener a raya a su mujer, quien había aprendido a tocar la guitarra desde chica y poseía una voz natural para el canto, tuvo prohibido mucho tiempo por mi padre, cualquier expresión por ese medio. Si lo hacía era cuando no estaba él y en un canto despacito, íntimo, para que nadie la escuchara. En las tardes que se juntaban mi madre, sus hermanas y sus respectivas hijos en la casa de mi abuelo materno, mi madre cantaba. Mi abuelo, sin saber que mi padre le tenía prohibido esa expresión, la instaba en las reuniones familiares, cuando llegaba de la ciudad mi tío el compositor , entonces ya famoso porque sus canciones eran interpretadas por el trío más popular del momento y se armaban las tertulias familiares y salía de acá y allá el canto, la poesía.
Mi padre guardaba silencio y enfurruñado nada decía. Poco a poco, mi madre ganó su terreno reprimido, enfrentando estoica los reclamos de mi padre. Hasta que terminó por rebelarse y mi padre, aunque de mala gana, cediendo. Además , ya no le era tan fácil imponer su voluntad. Estábamos creciendo sus hijos y ya nos enfrentábamos de manera abierta a su control autoritario.
Con los años mi padre se quejó con mi madre de mi distanciamiento emocional con él. Veía mi procuración y cuidado hacia mi madre; pero fría cortesía hacía él. Íbamos seguido a visitarles a nuestra tierra, a buscar a la madre. No había intención de lastimar a mi padre, simplemente las muestras hacia ella salían de manera natural.
EL DOLOR TIENE ROSTRO, NOMBRE Y MEMORIA.
Dos hechos doblegaron un poco mi frialdad hacía él: la muerte de mi hermano Ignacio en el temblor del 85 y la manera cómo vi a mi padre vencido ante ese golpe al corazón y el de mi madre. Vi su dolor profundo, intimo, callado, haciéndose fuerte para, a su vez, confortar a mi madre. Nunca lo olvidé. Traté de arropar con mi cariño y comprensión a los dos. Pero siempre con mayor énfasis hacia ella.
Dos años después mi padre conminó a mi madre a irse de Petatlán a vivir a Michoacán, cerca de la familia que aún quedaba allá de él Mi madre, ya dueña de su voz, cansada de tanta batalla , dijo no. “Aquí en Petatlán nací. Aquí están mis raíces. Que cuando nuestros hijos vengan sepan que aquí está su casa y aquí me tienen”. Arraigo y memoria, mi madre no cedió. Mi padre se fue pero venía seguido a visitarla. Nunca sentí en ellos una separación. Conciliaron distancias y viajaban los dos a la ciudad a visitar a sus hijos.
Cinco años después mi madre enfermó de cáncer de seno. Sabiendo inminente su partida me confió su preocupación por mi padre. Se preguntaba inquieta por el destino final del compañero de su vida, su amor único y eterno y el padre de sus hijos. En el fondo mi madre lo veía huérfano de afecto. Ella era su pilar. Y ¿qué sería de él cuando se fuera? Mi madre había dejado clara su voluntad: ser sepultada junto a la tumba de su padre, mi querido abuelo. “¿Qué va a ser de mi cuando tu no estés? “, le había dicho apesadumbrado mi padre. Me conmovió saberlo aquella tarde en que, turnándonos con mis hermanas sus cuidados allá en su natal Petatlán, mi madre me confió su conversación con él. Traté de darle tranquilidad, que no se preocupara: “Estaremos pendientes mamá”, dije.
Mientras mi madre dormitaba, subí a la planta alta donde mi padre se encontraba, sentado en el balcón viendo a la calle. Le compartí la inquietud de mi madre. “Llegado el momento, a mi me dejan por allí donde sea”, dijo él que, para entonces, le habían llegado el peso de sus años y , quizá , la consciencia de sus errores con los hijos. Sabía que había descuidado muchas cosas y no pedía nada. No se sentía con derechos ante nosotros, pero estaba allí, acompañando todo el proceso. Callado, al pendiente. Traté de aligerar el tema, bromee al respecto, buscando establecer un puente de confianza con él. Terminó aceptando lo que yo sabía: “ Si por mi fuera, quiero junto a tu madre. Con ella quiero estar”. Bromee con “ ya lo sabíamos papá”. Sonrió y sonreí y le sugerí platicara del tema con ella para tranquilizarla.
Los últimos días de la enfermedad de ella se dedicó a cuidarla día y noche. Pegado a su cama. Paciente y solícito. Amoroso. Honrando y sufriendo interiormente el momento de su partida. Callado. Pendiente de todos.
Mi madre murió a inicios de febrero. Todo estaba listo para su despedida final. Una vez pasado el sepelio mi padre se regresó a Michoacán, nosotros a seguir nuestra vida en la ciudad, ya con nuestras respectivas parejas e hijos.
Por una queridísima prima hermana, hija de la hermana mayor de mi madre y que vivía al lado de la casa , compartiendo el patio interior familiar, supe de una escena conmovedora que dio lugar una semana antes de que mi madre muriera. Pasaba mi prima por el patio , cuando escuchó voces y sollozos . Creyendo que mi madre había fallecido y sabiendo en ese momento solo a mi padre con ella, temerosa se asomó por la puerta interior. “Tu papá estaba hincado, frente a tu mamá que estaba semi incorporada en la cama. Tu mamá sostenía su mano y frente con frente, abrazados ”. No hizo falta que dijera más. A partir de allí traté de acercarme un poco más a mi padre, de quien – pese a todo- siempre me acompañó la certeza de que era capaz de mover las aguas del mar se trataba para ir por uno de nosotros, lo haría sin dudar.
Nunca perdimos contacto con él. Procuramos su salud y estuvimos pendientes sabiendo que él no soportaría la ausencia de mi madre.
Al año y meses de la ausencia de mi madre, mi hermana (la consentida de mi padre, decíamos) fue operada. Mi padre se enteró y quiso venir a saber de ella. A vernos a todos. Estaba sensible la fecha del día de los Fieles Difuntos y él había ido a Petatlán a visitar la tumba de mi madre y creyendo también que algunos de sus hijos estaríamos por allá. Le expliqué que no había podido ir porque estábamos adecuando la casa donde nos cambiaríamos (a esta donde hoy vivo) . Mi padre planeó viaje de inmediato para visitarnos. Pasé por él a casa de mi hermano, que lo había ido a recoger a la terminal de autobuses y quien me dijo que mi papá insistía en venirse a casa conmigo.
Cuando llegué por él ya estaba en la escalera con su equipaje de mano, esperándome. Llegamos esa tarde de un jueves 5 de noviembre a esta casa. Mis hijas lo recibieron con gusto y preparamos un sofá cama en el comedor de la casa, todavía sin comedor, pero contaba con una amplia cocina y su barra. Al siguiente día, viernes, se fueron a la escuela, Guillermo al trabajo. Yo me quedé con él, mostrándole los planes con la casa. Inapetente, apenas probó bocado. Dijo sentir un poco raro el estómago, pero nada más. Acordamos que al otro día, sábado, lo llevaríamos a casa de mi hermana a visitarla.
Fue una tarde apacible. Acarició a la pequeña mascota de mis hijas, un perro maltés “Raffles” , adoración de ellas , ponderó la estampa de un brioso caballo que teníamos en casa, recién adquirido y del que contaré la historia otro día. “Tienes a dos de los animales más nobles y fieles de la naturaleza. Y grandes cuidadores de sus amos”, dijo. Por vez primera le pregunté cosas de su infancia , de las que él nunca fue dado a platicar. Mientras le escuchaba hablar, contándome fragmentos de su historia de niño, de sus hermanos, sus afinidades con algunos más que con otros. Hablando del carácter de su padre. De cómo, cuando él apenas niño, tuvo el encargo de llevar al monte a pastar a unos borregos y se le hizo tarde. Además, regresó con uno menos. Eso fue suficiente para que su padre , mi abuelo, descargara en el su furia. Una paliza que lo dejó inconsciente por un día, entre temperaturas altas que una señora grande de la familia se encargó de atender. . “ Hija, así eran las cosas antes. Así educaban a uno. No lo hacían por maldad. Creían que eso era disciplina” ,dijo sin enojo alguno. No había juicio de valor; pero si dolor en gesto, en su voz y ojos. Ese episodio que me contó, mi madre lo sabía por la hermana mayor de mi papá que se lo había contado. No por mi padre, que nunca habló ni bien, ni mal de su padre.
Yo escuchaba atenta, queriendo saber y pasando del asombro a la ternura, mirando sus rasgos sajones que los años, generosos, habían respetado en su armonía y porte. Un señorío que había visto también en otras ocasiones, cuando lo invadía la serenidad. Supe de los periplos familiares. Entendí muchas cosas. Una tarde que me abrió a la comprensión de parte de sus tormentos internos. Fue un momento de gran conexión de esa hija con su padre, redescubriendo la esencia que yacía en la profundo de esa figura temeraria , presta a la irascibilidad que me había alejado emocionalmente de él.
Al otro día, al levantarme para preparar el desayuno, me extrañó que él permaneciera dormido todavía. Cubierto de pies a cabeza con las cobijas. Le hablé. No respondió. Moví una de sus piernas con suavidad, para despertarle. Nada. “Papá…papá…es hora” . Nada. Me estremecí ante el presentimiento. Llamé a Guillermo, quien estaba en el jardín dando alimento a la potranca. Lo descubrimos poco a poco. Busqué sus signos vitales. No hacía mucho que falleciera. A las voces y sollozos míos, mis hijas despertaron. Sin que yo dijera nada, mis hijas, ( entonces adolescentes de menos de 18 años) se hincaron y , en silencio, unidas las manos, oraron al abuelo que, por esos misterios, había venido a morir en la casa de su hija. La más rebelde, quizá.
Mi padre pertenece a una familia muy unida y solidaria. Siempre estuvimos acompañados por unos de ellos, que acudieron presurosos al aviso de mi hermana mayor. Una prima, queridísima Carmen, hija de un hermano de mi padre, y su esposo Salvador, nos apoyaron y ayudaron facilitando nuestra comunicación, a través de su celular. Avisamos a mi hermano que vive en Petatlán para que preparara todo. Junto a mi madre, como él quiso. Así tenía que ser. Así estaba escrito. Y así fue.
Allí están los. Sepultado junto a mi madre, con quien escribió la historia que nos heredaron , esos dos seres sencillos, buenas personas, ingenuas, de lucha y trabajo. Mi padre del que abrazo desde tiempo ha sus luces y sombras. Y entiendo y honro sus dolores y agradezco ser el medio para que mis hermanos y yo estemos aquí.
Gracias Papá.

zaragozacisneros.jovita@gmail.com


Las Candidaturas Independientes ¿una alternativa democrática para acceder al poder público en Querétaro?

20 Jun 20 | Autor Invitado | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

Ulises Murillo*

En el año de 2015 de acuerdo con la Encuesta Nacional de Cultura Política, Los mexicanos vistos por sí mismos. Los grandes temas nacionales, realizada por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, en su apartado relativo al Déficit de la Democracia en México, arrojó múltiples hallazgos, entre otros, respecto a la falta de confianza que tiene la ciudadanía en los partidos políticos y ante la pregunta ¿Dígame que tanta confianza le tiene a los Partidos Políticos? en una escala de 0 a 10, la respuesta de las personas encuestadas fue un contundente con un 4.8 de calificación.
Recientemente, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó el 21 de mayo de este año, la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG 2019), evidenciando que la ciudadanía mexicana en las instituciones o actores de la sociedad que menos confía a nivel nacional son los partidos políticos, como se advierte:
 El 24.6% de las personas encuestadas confía mucho o algo, en consecuencia, el 75.4% de la ciudadanía no confía en ellos.

Ante esta crisis de los partidos políticos, para quienes desean acceder a un cargo de elección popular que no sea a través de la postulación partidista, nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece en su artículo 35, fracción II, lo siguiente:

Son derechos de la ciudadanía:

II. Poder ser votada en condiciones de paridad para todos los cargos de elección popular, teniendo las calidades que establezca la ley. El derecho de solicitar el registro de candidatos y candidatas ante la autoridad electoral corresponde a los partidos políticos, así como a los ciudadanos y las ciudadanas que soliciten su registro de manera independiente y que cumplan con los requisitos, condiciones y términos que determine la legislación;

(Énfasis añadido)

Esto es, a partir de la reforma constitucional del 2012, se estableció que de acuerdo con lo escrito por Arturo Ramos Sobarzo, se le podría llamar la constitucionalidad de las Candidaturas Independientes (CI), entendiendo por estas la nominación para ocupar un cargo electivo, cuyo rasgo peculiar y sobresaliente consiste en que tal oferta política se realiza sin el concurso, ni principal ni complementario, de un partido político.
Sin embargo, fue hasta la reforma constitucional y legal en materia político-electoral del 2014, cuando se reguló en los textos normativos a nivel federal para los cargos de la persona titular de la Presidencia de la República, Diputaciones y Senadurías y para el caso de nuestro estado de Querétaro para la gubernatura, diputaciones y los ayuntamientos.

Proceso electoral local 2014-2015.

Siendo este proceso el que por primera vez bajo este sistema político-electoral se materializó la participación ciudadana por la vía de las CI, encontramos respecto de la elección de los ayuntamientos que en 5 de los 18 municipios, lograron competir planillas integradas por CI, sin que obtuvieran el triunfo por el principio de mayoría relativa, pero sí lograron ocupar regidurías por el principio de representación proporcional en un total de 6 regidurías en los municipios de Cadereyta de Montes, Corregidora y Ezequiel Montes.

Sin embargo, no lograron obtener la calidad de CI en la elección de la gubernatura y en las diputaciones.

Proceso electoral loca 2017-2018.

Respecto de la elección de diputaciones en 7 de los 15 distritos locales contendieron personas por la vía de las CI, sin que se obtuviera el triunfo en alguno de ellos.

En cuanto a la elección de los ayuntamientos en 14 de los 18 municipios contendieron CI y cabe destacar que en los municipios de Tequisquiapan y San Joaquin por primera ocasión obtuvieron el triunfo, aunado a que, en los ayuntamientos de Arroyo Seco, Cadereyta de Montes, Colón, Corregidora, El Marqués, Jalpan de Serra, Pedro Escobedo, Peñamiller y Querétaro, en base a los resultados electorales lograron que se les asignara regidurías por el principio de representación proporcional, por lo que a la fecha están en funciones un total de 9 regidurías en los municipios de referencia.

Ante estos precedentes a nivel local podemos concluir a primera vista que:
 Las CI no sustituyen a los partidos políticos, sino que complementan el sistema político.
 Hay un crecimiento paulatino en la participación ciudadana que ha optado contender por la vía independiente, siendo más evidente en el caso de las elecciones de los ayuntamientos, logrando obtener en base a los votos un total de 15 regidurías por el principio de representación proporcional y 2 presidencias municipales, lo que no es poco, considerando la desigualdad financiera y estructural con la que compiten en las elecciones con los partidos políticos.

*Queretano, maestrante en Derecho Constitucional y actualmente es funcionario del Instituto Electoral del Estado de Querétaro.

Correo electrónico: ulises1murillo@gmail.com

Bibliografía
 Diccionario Electoral, Tomo I, Instituto Interamericano de Derechos Humanos, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Costa Rica/ México, 2017.:

 RAMOS SOBARZO, Arturo, La constitucionalidad de las candidaturas independientes, 1ª. Ed., México, 2016.

 VADO GRAJALES, Luis Octavio y MURILLO, Ulises, Las candidaturas independientes durante el proceso electoral local 2017-2018, en Romero Altamirano Gerardo (Coord.), La histórica elección de 2018, 1ª ed., México, Editorial Porrúa, 2019.
Sitios web:

 https://www.inegi.org.mx/contenidos/programas/encig/2019/doc/encig2019_principales_resultados.pdf

 http://ieeq.mx/contenido/ieeq/informes/proceso/2014_2015_Ext_2015.pdf


EL JICOTE “LA HUMILDAD”

19 Jun 20 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Cultura, Nacional | Sin comentario »

El virus ha cambiado las estructuras públicas, los hábitos sociales y la jerarquía de los valores personales, en este último caso para mí la lección más impactante ha sido la humildad. Que un micro organismo nos sacuda y nos ponga de rodillas es como para reconocer que no somos muy importantes y magníficos que digamos. Como género, grupo, etnia y más aún individualmente, estamos bastante limitados y somos esencialmente efímeros. Afirmaba Aristóteles que toda virtud, como es la humildad, es una cumbre entre dos abismos. En relación con la humildad ¿cuáles son estos abismos? En mi caso, ni humillación ante mis prójimos, o ante las prójimas, que es mi tendencia; ni menosprecio ni escarnio por lo que realmente soy.
Solamente si somos humildes podemos reconocer nuestra circunstancia, analizarla y superar esa sensibilidad que por el momento nos aterroriza y ser racionalmente más profundos. De que tenemos que cambiar no hay vuelta de hoja. Y son con estos nuevos ojos, conscientes de nuestras limitaciones y vulnerabilidad, que ahora debemos ver el mundo.
Varios son los frutos, a veces no muy dulces, de la humildad. El virus permitió conocernos en nuestros miedos, en la fugacidad y brevedad de la vida. Vale aceptarlo, es un sentimiento de impotencia que si nos aflojamos nos conduce a la depresión y a la tristeza. Obligada y resignadamente aceptemos que el destino es incontrolable y pocas veces previsible. Es inevitable que se despierte en nosotros ante esta fatalidad, al menos en mí con toda mi queretanidad a cuestas, la identificación de un ser superior, una fórmula matemática, una energía, una vibración cósmica. Sin darle muchas vueltas, el virus es la revancha de Dios.
La pandemia nos hace humildes también en un sentido más cívico y comunitario. En este naufragio está prohibido gritar: “Sálvese quien pueda”. En esta nave terrenal o nos salvamos todos o nos hundimos todos. Tendremos que convertirnos en seres más cooperativos y solidarios.
Después de todo, ahora, domados en nuestro orgullo, seremos más aptos para amar. Solamente si somos humildes seremos capaces de reconocernos como seres incompletos, olvidarnos de nosotros mismos para entregarnos a otro; solamente si somos humildes podemos aprender y evolucionar junto con el ser amado. Con humildad en el amor todo sacrificio se hace con alegría.
La humildad es una virtud democrática. Si somos humildes sabemos que no tenemos el monopolio de la verdad, lo que nos obliga, tanto a ser auto críticos, como a respetar la pluralidad y ejercitar la tolerancia. Algo valiosísimo, solamente con humildad podemos probar esa miel de los seres superiores: reírse de sí mismos.
Esta disposición a la humildad la debemos acompañar de coraje, de esa convicción y esa fuerza que nos permitirá salir de estas experiencias más fuertes y felices como seres humanos, como sociedad y como humanidad. Si unimos humildad y fuerza haremos renacer la esperanza en nosotros mismos, en nuestros prójimos. En la vida.


Los olvidados

18 Jun 20 | Augusto Isla | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »


Bajo este título, Luis Buñuel, genial aragonés, filmó una película que veo y vuelvo a ver y siempre descubro algo nuevo, tal ese otro relato lleno de secretos que es “Pedro Páramo” de Juan Rulfo. Mundos diurnos y oníricos, al propio tiempo.
Pero hoy me he de referir a otros olvidados, esos humildes trabajadores de la limpieza en la Ciudad de México que, en el contexto de la pandemia del coronavirus, sufren el abandono de Claudia Sheinbaum, ineptócrata consentida del mandamás tabasqueño que ligada a la élite académica como buena becaria de la Fundación Rockefeller, no parece brindar atención a esos miles de trabajadores que no pueden “parar”, dado que son esenciales para el diario vivir de la gran metrópoli, de suerte que, a despecho del alto riesgo, continúan sus labores, muertos de miedo unos, incrédulos otros de la amenaza del Covid-19. Pero todos sin contar con los insumos protectores de su salud. Pues, a la voz de “sálvese quien pueda”, cada uno se procura lo que puede para eludir el contagio, la enfermedad y la muerte, entretanto la corrupta señora analiza las solicitudes de quien se asume como vocero de esa pobre gente que hasta este momento registra ya medio centenar de fallecidos. ¿Tendrá conciencia de su omisión criminal esa altanera que luchó para estar ahí como Jefa de gobierno? No lo creo. Pues, a la par que su jefe, vive en otra realidad. ¿O me equivoco al darme cuenta, que ajeno a la rendición de cuentas, el de Macuspana, se ha fugado de nuevo en una gira por varias entidades de la república, haciéndonos creer que lo peor de la pandemia ya pasó, pero que bueno sería acatar su decálogo de lugares comunes? Como una ridícula hojita parroquial, ofensiva para la inteligencia de los mexicanos, pero congruente con su precariedad mental.
Por cierto, ¿qué ocurre aquí, en esta tierra nuestra, Querétaro, con los concesionarios de la recolección de los desechos, negociada por el impresentable Marcos Aguilar? Yo esperaría que el Ayuntamiento queretano haga algo a la altura de las circunstancias. Y si lo hace, que lo dé a conocer. Pues trágico sería equipararnos a la actitud de la petulante ‘científica’ al parecer engendrada por una criatura habitante del Polo Norte, que los tiene por olvidados. Me sumo pues al luto de esa gente entrañable.


La resistencia

16 Jun 20 | Augusto Isla | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »


Baruch de Spinoza pensaba que “la resistencia no es un accidente, ni la señal de no sé qué pensamiento reactivo. Es la verdad del ser, en tanto que es potencia de existir y de obrar…”. Digamos que en este sentido resistir es la única forma de enfrentar la barbarie, la única forma de perseverar en ser un ciudadano libre. Solo los tiranos destruyen la resistencia.
A este propósito he elegido tres voces que, más allá de la crítica, son, a mi juicio, representativas de la resistencia a esa locura oficial y su líder, el tabasqueño que ocupa, presuntuoso, el espacio de Palacio Nacional. Y no lo hago por empatía. Su pasado tampoco me importa. Es solo el aquí y el ahora.
La primera es la de Diego Fernández de Ceballos que, con valentía, ha puesto en relevancia la enfermiza personalidad de López Obrador. Diego, por lo que declara, no parece sorprendido del comportamiento del tabasqueño. Como si hubiese indagado su perfil desde temprana edad: el niño mimado de la madre, chismoso, violento siempre, en el seno de la familia y fuera de ella –el rumor acerca del homicidio de su hermano José Ramón flota en el aire–. Justo lo que es ahora. No un Jefe de Estado, sino un buscapleitos, un “rufián” con poder. De ahí el llamado de Don Diego, siempre elocuente, a que los partidos políticos “se abran a la sociedad”.
La segunda voz es la de Héctor Aguilar Camín, cuyo discurso gira en torno al entredicho de los decretos y las leyes promovidas por el tabasqueño. Entredicho, digo, porque unos y otras están bajo la lupa de la justicia constitucional, en la medida en que el juicio de amparo no parece haber dejado en paz al pendenciero y sus secuaces: el aeropuerto de Texcoco, el de Santa Lucía, el Tren Maya, la ley de remuneraciones –primer gran revés del vástago de Macuspana–, la ignominiosa ley de extinción de dominio… De modo, pues, que más que un columnista crítico, la voz de Aguilar Camín, es la de un resistente a la tiranía mediante la apelación moral a la Suprema Corte, solo a medias sometida a los caprichos de quien cree ser el dueño y señor de México, cuya misión primordial es reducirnos a la nada. Pues tal es el designio de su ineptitud verborreica.
Y la tercera es la de Enrique Krauze, quien advirtió a los mexicanos el peligro de otorgarle todo el poder. Con intuición de historiador que entrevió el surgir de un tiranuelo. Y ahí está. Infalible: todas las mañanas. Burlándose de todos. Ante un México amante de chistes baratos, proferidos por un aventurero, ebrio aún de su triunfo, emanado de su tozudez y de la ignorancia de una turba que la expresa, aunque no la siente.
* * *
Mi reconocimiento y gratitud al personal de la salud que en las condiciones más adversas comprometen sus vidas para salvar otras.


El sorteo/insaculación y la democracia.

11 Jun 20 | Autor Invitado | Clasificado en Cultura, Política | 6 Comentarios »

Ulises Murillo* Articulista invitado

Las elecciones para decidir que personas van a acceder al poder público, no ha sido el único mecanismo democrático, ya que en los tiempos de la antigua Atenas los griegos por regla sorteaban las decisiones públicas, por lo que el sorteo fue utilizado como un vehículo directo para la selección de autoridades en la antigua Grecia.

Recientemente, algunos analistas de las democracias en el mundo han identificado ciertos síntomas comunes que padecen los estados democráticos, entre las que se encuentran las siguientes:
 Aumento del abstencionismo electoral
 Pérdida de afiliaciones de los partidos políticos
 Menosprecio/desconfianza por los partidos políticos
 Dificultad para formar gobiernos
 Rapidez con que se abre paso el populismo
 Anhelo de los ciudadanos por poder participar

A la suma de estos síntomas David Van Reybrouck, entre otros, lo han denominado como el “Síndrome de fatiga democrática” que para contrarrestarlo para así “salvar las democracias” proponen que para acceder a algunos cargos de elección popular sea por medio de un sorteo/insaculación como en la antigua Atenas, en dónde la ciudadanía participe de manera directa (cumpliendo ciertos requisitos constitucionales y legales como hoy los tenemos) y la persona sorteada pueda desempeñar el cargo público que corresponda.

En este sentido parafraseando a Aristóteles, refirió que el sorteo es el método que mejor se adecúa a la democracia, porque es el único que garantiza las mismas oportunidades para gobernar, en suma, el sorteo era más justo que la elección.
Por su parte, Montesquieu respecto al sorteo expresó, que es una manera de elegir que no ofende a nadie, le deja a la ciudadanía la esperanza legítima de servir a su patria.

En este sentido, ¿Estarías de acuerdo en que algunos cargos de elección popular como las diputaciones e integrantes de los ayuntamientos se otorguen por sorteo?

*Queretano, maestrante en Derecho Constitucional, especialista en derecho electoral, estrategias y marketing de campañas electorales.

Correo electrónico: ulises1murillo@gmail.com


La crítica doliente / JF

10 Jun 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

ENRIQUE ALFARO, gobernador de Jalisco, hipercrítico del presidente Obrador, hoy cuestionado por todos y encomiado por Enrique Krauze.
Raymundo Riva Palacio, hoy en Plaza de Armas, dice lo que no dice Krauze del historial de Alfaro: “Alfaro, un gallo desplumado” (9-VI-2020, P. 6). Liga: http://plazadearmas.com.mx/raymundo-riva-palacio-alfaro-un-gallo-desplumado/. Dice Riva Palacio:

–Enrique Alfaro, que políticamente estaba echado para adelante, ha empezado a mostrar flaquezas y vulnerabilidades. El gobernador de Jalisco, que ha sido la vanguardia entre los líderes estatales para hacerle frente de manera contestataria al presidente Andrés Manuel López Obrador, se estaba construyendo en el imaginario colectivo de la oposición o los decepcionados del gobierno federal, a un fuerte aspirante a la Presidencia en 2024, pero en los últimos días parece ser más ser (sic) un gigante con pies de barro, que alguien forjado para una contienda larga, compleja y crecientemente llena de dificultades.
–Alfaro ha sido un gobernador pendenciero, y durante los primeros 15 meses de su administración fue perdiendo credibilidad y apoyo, e incrementando impopularidad… Un líder que tiene menos del 30% de respaldo, está a la deriva, sin consenso para gobernar.
–El asesinato de Giovanni lo sacudió… Alfaro se mantuvo callado, hasta que el escándalo se hizo nacional.
El gobernador ha solapado la violencia policial y encubrió la brutalidad policiaca contra Giovanni López que murió un día después de la golpiza recibida, y él guardó silencio durante un mes.
–¿Qué hizo el gobernador desde el 5 de mayo cuando apareció muerto Giovanni?
Ignoró el caso y desvió la mirada… Y luego acusó del desmadre a los sótanos del poder. ¿Él vive en el penthouse del sistema?

¿Esa es la oposición liberal que apoya Krauze frente al populismo de Obrador? Tiene toda la razón Jesús Silva-Herzog Márquez quien enmienda la plana a toda la oposición emocional antiobradorista:

–No hay pase automático a los opositores de AMLO.
–La severidad con la que hemos de juzgar al presidente debemos aplicarla también a quienes se ofrecen como alternativas a su proyecto.
–Veo en la verdadera crítica una incompatibilidad con el activismo militante y me preocupa que hacia allá caminemos.
— El antilopezobradorismo sigue siendo hoy un reflejo sin rumbo.
–Por ello no cabe la condescendencia ante la política del gobernador de Jalisco, aunque represente al momento la única oposición franca desde un gobierno subnacional…
–Sus desplantes y las balandronadas hacen ruido, pero no sirven para construir opciones políticas serias. No podemos dar pase automático a los ambiciosos que se apresuran para saltar al ruedo con la única bandera de ser el antagonista de Andrés Manuel López Obrador.

Por eso les ha ganado de todas casi todas Obrador. Es un cabrón consistente, forjado en terracería, con población real con él, no la espuma perfumada de los políticos virtuales. Diferencias aparte.

Como diría Elías Canetti: –Los enemigos de mi enemigo No son mis amigos.

Con mis saludos críticos y democráticos a Krauze, JSHM y Riva Palacio. Diferencias y simpatías aparte.

Julio Figueroa
Q, Presidentes, México, martes 9-VI-2020.
–Veamos que escribe Enrique Krauze en Reforma el próximo domingo.

Ayer en la plana editorial de Plaza de Armas Q:
–Bienaventurados lo que no tienen nada que decir, y que resisten la tentación de decirlo. –James Russell Lowell.

Palabrero:
–¿Y los que tienen algo que decir y quieren decirlo y no pueden porque les faltan los medios? Ay… Siempre se puede hacer algo, cuando no una cosa, otra.


Los invisibles (I)

02 Jun 20 | Augusto Isla | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

A mis nietos Ian y Gael.
Siempre tengo presente aquello que decía Miguel de Unamuno: “Nada más sagrado que un niño, guardián de la eternidad en el tiempo, ante quien es una tremenda realidad el misterio del porvenir”. ¿Somos conscientes de esta condición sagrada? Lejos estamos de ella. Niños y adolescentes parecen no existir. Como si fueran invisibles, no ponemos la mirada en ellos. ¿Nos preocupa el trabajo infantil, el embarazo temprano? ¿Respetamos siquiera su derecho a la identidad? Tal vez sí, como una excepción. Ahí está el ejemplo de Fabiola Larrondo, tan atenta, como responsable que fue del Registro Civil en Querétaro durante el sexenio anterior, a dar cumplimiento a ese derecho. Bien sabía, como Tagore, que “cada niño al nacer nos trae el mensaje de que Dios no ha perdido aún la esperanza en los hombres”. Esa atención fervorosa consolidó nuestra amistad.
Como sociedad somos una vergüenza. No se diga como gobierno. El de la 4T ha sido ajeno al desarrollo de los niños. Al cancelar las estancias infantiles, los privó de su derecho a la estimulación temprana: se conformó con entregar un apoyo mezquino a las madres trabajadoras. Intento comprenderlo: el benefactor tabasqueño no tiene la menor idea de la economía doméstica, tan ocupado él de encumbrarse en las esferas de la vida pública. ¿Y la educación básica? Ya sabemos: la ha entregado a la más funesta organización sindical. Decidió que la reforma educativa se fuera a la basura. La opción: una alianza complaciente con el magisterio. ¿Y los niños? Invisibles de nuevo. La pandemia nos desnuda. La educación en línea es inviable, ahí donde se carece de todo, incluso de sanitarios. La desigualdad ahonda sus tristezas. ¿Y la salud? Los padres de los niños con cáncer siguen reclamando por la falta de medicamentos. ¿Y aquellos “sanos” pero víctimas de la violencia en el hogar, en la escuela? Mientras el despreciable tabasqueño hace maletas para poner en marcha el tren maya y recorrer alegremente la región.
Pienso en mis nietos. Confinados, no les acompaña el buen humor. Pero tienen el recurso modesto para comunicarse “en línea”. Pero no son ellos los que me preocupan. Es la niñez de México. Sobre todo la más vulnerable, la de las comunidades indígenas. Es nuestro futuro. Hace poco leí, en este diario, un aforismo deslumbrante de José Ingenieros: “Los hombres y pueblos en decadencia viven acordándose de dónde vienen; los hombres geniales y pueblos fuertes solo necesitan saber a dónde van”. En manos del todopoderoso huésped de Palacio Nacional México medio sabe de dónde viene, pero no sabe a dónde va.
Mi gratitud al personal de salud que atiende a los enfermos por COVID-19.