EL JICOTE PANDEMIA TELE TRABAJO SUS VENTAJAS II

06 Oct 20 | dialogoqro | Clasificado en Cultura, Internacional, Uncategorized | Sin comentario »

Edmundo González Llaca

Los empresarios, al percatarse de la auténtica revolución personal que había provocado el enclaustramiento entre la clase trabajadora, han buscado otras formas de estímulo a los deberes laborales, no nada más con el aumento de prestaciones económicas, como yo equivocadamente pronostiqué, sino con una mayor libertad y espontaneidad de la jornada laboral. De lo que se trata es de evitar las deserciones de toda esa gran cantidad del personal que realmente había disfrutado el encierro producto de la pandemia, eran felices en ese oasis que representaba hacer lo que buenamente se quisiera. La salida ha sido el teletrabajo, que abre la posibilidad de no ir a los centros de trabajo, utilizar las tecnologías digitales y hacerlo desde donde se quiera, obviamente la mayoría elegirá quedarse en su casa.
La senadora panista Alejandra Reynoso propuso y se aprobó un decreto en el que se legisla la materia del tele trabajo. La defensa es inteligente y persuasiva. ¿Cuáles son las ventajas del Tele trabajo?:
1.- El mercado laboral amplía sus fronteras, tanto para empleadores como para trabajadores. El horizonte de las oportunidades se ensancha. Eliminada la distancia las opciones de trabajo están prácticamente en todo el mundo.
2.- El ahorro es de tiempo y de dinero. Ya no habrá esos largos trayectos a los centros de trabajo; no se gastará en gasolina o en transporte público; ni en estacionamiento. Los consumos personales en ropa y alimentos también podrán abatirse.
3.- Sin necesidad de salir de la casa se estimula el potencial para que muchas personas desempleadas se construyan una alternativa real de empleo, entre ellas, las personas con discapacidad, mujeres jefas de hogar y personas que viven en lugares de difícil acceso.

4.- Se podrá alcanzar un mejor equilibrio entre la vida laboral y familiar. Habrá posibilidades de contribuir en las tareas del hogar.
5.- Al eliminar los traslados se aliviarán los congestionamientos de tránsito y la contaminación se verá reducida.
6.- Al bajar los costos de oficina los empresarios podrán recuperar su competitividad y aumentar sus ganancias.
Abundando en las ventajas que señala el decreto, podemos también considerar que el stress, producto de los trayectos, del ruido y la convivencia rutinaria, y a veces compleja, en los centros de trabajo, podrá rebajarse: los hábitos alimenticios, quedándose en casa, tendrán posibilidad de mejorarse. La libertad de los trabajadores puede alentar su creatividad, hasta descubrir sus vocaciones perdidas. Y lo más importante de todo este proyecto del tele trabajo, puede ser la gran solución para poderse ganar la vida sin necesidad de sacrificar la felicidad personal y familiar.
No por mi obsesión crítica, de siempre ver la popis en el atole, pero inevitablemente tenemos que analizar los obstáculos y riesgos del teletrabajo. Lo haremos en el próximo artículo.


EL JICOTE EL BESO Y LA MÚSICA

02 Oct 20 | dialogoqro | Clasificado en Cultura, Internacional | 2 Comentarios »

Edmundo González Llaca

En nuestra cruzada para evitar la extinción del beso tenemos que recuperar todo lo que hable de sus bondades. Hacer un frente cultural que combata al terrible acoso al que ha sido sometido por los científicos que observan en la unión de dos bocas un riesgo prácticamente mortal. Analicemos por qué vale la pena jugársela y besar. En esta tarea contamos con la colaboración de la música, que siempre ha acompañado al erotismo. Después de todo, los humanos estamos hechos de cosas tangibles pero también estamos hechos de música. Todos tenemos dentro de sí una vibración, un tono, un silencio, un ritmo. Caminamos, respiramos, nos movemos a un ritmo; nos corre la sangre a un ritmo, parpadeamos a un ritmo; hacemos el amor a un ritmo, por cierto, en este caso, si desafinamos tenemos que volver a empezar.
Los enamorados actuales ya cuentan con un gran activo, pues gracias al cine, la música obtiene un apoyo invaluable con las imágenes. Además con la tecnología se puede traer toda una sinfonola. Gracias a esta complementación, ya con toda naturalidad las parejas dicen: “Nuestra canción”. Y tienen razón, como destaca el estudioso Peter Szendy: “Una melodía queda grabada en nuestro inconsciente de manera indeleble por efecto de un impacto emocional y que al reproducirse dicha melodía nuestro cuerpo emocional tiende a reproducir el mismo estado. Nuestros oídos envían la señal hacia nuestro cerebro, que los analiza y clasifica de forma automática”.
En música no hay mejor ejemplo del beso que la canción de Consuelito Velázquez: “Bésame, bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez”. Es la segunda canción más escuchada en el mundo y en la historia de la música, después de “A mi manera”. Tuve la oportunidad de compartir con la distinguida compositora un congreso de derechos de autor en París. Cenamos juntos y le pregunté a la Señora Velázquez cuál consideraba el motivo del éxito mundial de su canción. Respondió, palabras más palabras menos: “Aunque cuando la escribí yo nunca había besado, pensaba y sigo pensando que el beso es fundamental para el amor. Una de las razones del éxito es que yo escribí lo que sentimos muchas mujeres y no nos atrevemos a decir. Además, existe otra razón, la canción apareció durante la Segunda Guerra Mundial, momentos en los cuales los soldados se despedían de sus parejas. La canción reflejaba sus pensamientos en esas difíciles circunstancias”.
Yo, a pesar de venir de una familia musical, tengo problemas con el oído, pues a duras penas identifico el Himno Nacional y en mi máximo de concentración lo puedo distinguir de la Marsellesa, Desafinados o no, todos guardamos dentro de sí un popurrí musical de nuestros acontecimientos más importantes. La música nos puede excitar, embriagar, perturbar, inhibir, lo importante es elegir la adecuada para el momento y la acción que deseamos despertar. En nuestra causa sería todo lo que promueva las ganas de besar. Buscar las ondas electromagnética propiciatorias y en este sentido, como nos invaden las medidas precautorias sobre todo tipo de contacto y consejos atemorizadores, creo que lo más conveniente para animar al beso es; “La marcha de Zacatecas”. ¡Al ataque mis valientes enamorados!


EL JICOTE ¡VAMOS TODOS! AL RESCATE DEL BESO

25 Sep 20 | dialogoqro | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

Edmundo González Llaca
“Traigo ganas de un beso y te lo vengo a pedir. Aunque después del beso me tenga que morir. Me tenga que morir, después del beso”. Así rezaba la profética canción. Si bien el corona virus nos tiene en ayunas de contactos sociales y amistosos, no podemos permitir que pisotee las relaciones íntimas. El empobrecimiento de la vida, supuestamente en defensa de la protección personal y la salud, nos hundiría en una espesa tinieblas en la que no valdría la pena ni el amor. En ese caso, mejor optar por la fatalidad de la canción, besar aunque nos tengamos que morir.
Impidamos que esto suceda, vamos todos, al rescate del beso, Nada mejor que recordar todo lo que ha significado el beso en la cultura. Platón, tres siglos antes de Cristo, definía al beso como: “El intercambio de almas”. Y el poeta latino Lucrecio, dos siglos después, describía el beso de los amantes “Ellos agarran, aprietan, sus húmedas lenguas, rápidamente se mueven, como si uno quisiera forzar su paso hasta el corazón del otro”. En la novela del siglo II d.C. Dafnis y Cloe, atribuida a un escritor que sólo pasó con el nombre de Longus, es quizá la primera referencia de la literatura erótica en la que se aborda el sentimiento amoroso y la experiencia del beso: “¿Qué me ha hecho el beso de Cloe? Sus labios son más suaves que las rosas, su boca más dulce que un panal, pero su beso más punzante que el aguijón de las abejas. A menudo he besadoa los chivos y no pocas veces los recentales de ella y el becerro que me regaló Dorcon; pero este beso es muy distinto. Se alborota mi pulso, palpita mi corazón, fáltame el aliento y, sin embargo, anhelo besarla de nuevo. ¡Oh hermosa victoria! ¡Oh extraña dolencia cuyo nombre ignoro! ¿Había bebido Cloe algún veneno antes de besarme? Pero si así fue ¿cómo aún vive?”.
Todas las culturas practican el beso, en los esquimales la nariz de uno se frota con la nariz del otro con el objeto de percibir el olor y el calor del besado. En fin, en esos gélidos lugares todo sirve de pretexto para sentir y compartir el calor. Los griegos pensaban que el aliento era el alma, cuando moríamos dábamos la última boqueada de vida y nuestro aliento se despedía de nosotros. El beso en la boca era trascendente por ese intercambio de almas, donde cada alma quedaba apresada en el cuerpo del otro.
El beso romántico, que por cierto tiene un nombre horrible, “ósculo”, al parecer tiene el desarrollo de su invención en la Edad Media y es una práctica subversiva y trágica. Es un grito, más bien un gemido, de libertad y desafío a la religión y al amor convencional. En el drama medieval de Romeo y Julieta, Shakespeare hace decir a Julieta:
“Ahora tienen mis labios el pecado que han tomado de los tuyos”. Como buen Romeo que se respete, no se queda atrás y le responde:
“¿El pecado de mis labios? ¡Dulce reproche! Devuélvemelo”.
Recuerdo que en mi adolescencia había una canción que. Decía: “Yo sé que los mil besos que te he dado en la boca se me fue el corazón”. Ahora se podría agregar: se me fue el corazón, pero a lo mejor también el virus. En fin, a través del beso en la cultura se ha formado la pócima del beso erótico: el placer, la clandestinidad, el pecado, ahora se suma, el riesgo. ¡Ni modo!


Krauze y Camín y los dineros públicos

13 Sep 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

–¿Corresponden los dineros recibidos a los trabajos y servicios realizados personal y colectivamente?
Bien a bien yo no lo sé.
Pero veo que sus trabajos visibles son de primer nivel. Diferencias políticas al margen. Que desde luego pueden y deben discutirse y ser sometidas a examen crítico, no panfletario. Son parte de nuestra cultura nacional y allende nuestras fronteras, guste o disguste.
Los dineros por publicidad son otra cosa. Los dineros de los medios que todos han recibido, unos más y otros menos, cosa que también puede y debe cuestionarse. Hay predilectos y marginados, igual que ahora.
¿Acaso La Jornada no ha recibido grandes o medianas cantidades de recursos (para sobrevivir, cosa que aplaudo) por parte de los gobiernos de Carlos Salinas a Enrique Peña? ¿Y ahora no recibe ni un peso del gobierno del patriarca? Por favor. Es uno de sus grandes micrófonos.
–¿Corresponden los trabajos teóricos, culturales y políticos, de análisis y reflexión, de difusión y publicidad, de Héctor Aguilar Camín y de Enrique Krauze a los privilegios públicos y privados recibidos?
Es la ecuación que habría que plantearse en serio. Investigar y evaluar rectamente. Sin juzgar de antemano. Sin sentencias absolutas.
Hasta donde sé, los trabajos de Letras Libres como antes los de Vuelta, de Nexos y Cal y Arena, de Clío, son bien pagados y son muy buenos. Y algo más: diversos y plurales. Libres y críticos, en general.
La cultura y la difusión social y política cuestan.
Nos hacen falta buenos empresarios culturales como buenos empresarios en general. Quiero decir: en equilibrio entre los servicios prestados y las ganancias obtenidas. Con humana voluntad de ganancia y voluntad de servicio, las dos son humanas.
Entre nosotros, ¿es un delito tener éxito empresarial y triunfar por el talento indudable aplicado, y no ser un prángana como yo –túélnosotros?
Protesto. Protesto. Protesto.
El poder ejecutivo se ha convertido en el poder judicial mediático. Cuando es quien debe ser sometido a examen ciudadano constante. Tiempos del patriarca.

Lo demás es envidia y resentimiento, el regreso de las anteojeras ideológicas de los falsos rrrevolucionarios. Que no matan ni una mosca ni echan a volar una idea que valga la pena. Más tóxicos que nutrientes. Perdón.
Por supuesto que estoy con Krauze y Camín frente a los pedorros del nuevo régimen que es el mismo viejo régimen revolcado y obsoleto. Perdón.
Los justicieros e inmaculados y los hombres de las manos sucias; ¡que les corten las cabezas! ¿Y el patriarca del sexenio? Sonriente en La Jornada.
Con mis saludos de luz democrática y falible, señor patriarca del sexenio. Fraternalmente.
Por cierto: Octavio Paz alguna vez fue el patriarca de la cultura mexicana. Y fue demolido y quemado en efigie. Y hoy persiste en México y el mundo.

Posdata: “Las manos sucias” de Sartre, habla Hoederer:
–¡Cómo te importa tu pureza, chico! ¡Qué miedo tienes de ensuciarte las manos! ¡Bueno, sigue siendo puro! ¿A quién le servirá y para qué vienes con nosotros? La pureza es una idea de faquir y de monje. A vosotros los intelectuales, los anarquistas burgueses, os sirve de pretexto para no hacer nada. No hacer nada, permanecer inmóviles, apretar los codos contra el cuerpo, usar guantes. Yo tengo las manos sucias. Hasta los codos. Las he metido en excremento y sangre. ¿Y qué? ¿Te imaginas que se puede gobernar inocentemente?
–Tú conviertes todo en cuestión de principios.
–Tú no quieres a los hombres, Hugo. Tú sólo amas tus principios.


Diálogo con los muertos y los vivos

13 Sep 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

Pasión crítica:
–El escritor no es el servidor de la Iglesia, el Estado, el Partido, la patria, el pueblo o la moral social; es el servidor del lenguaje.
–¿Y qué diablos es el lenguaje sin el mundo y los otros?
–No es una abstracción; es el movimiento, el cambio, la vida.

Quiero contradecirlo y siempre que voy a él salgo enriquecido.

–Hay que escribir frente a algo, el ruido, la ciudad, los árboles… la literatura es una transgresión.

El silencio interior es un don y un regalo de los dioses. “Para hablar aprende a callar”.

Casi diario veo dos o tres películas y quedo conmovido con otros mundos y otros tiempos. ¿Nada ha cambiado? ¿Todo sigue igual? ¡Todo ha cambiado y las pasiones y los problemas humanos permanecen!

Tenía que ir al centro, y fui. Tenía que ir al norte, y fui. Tenía que ir al sur, y fui. Sábado, domingo y lunes. Sabiendo que era inútil. No encontré nada. Y sin embargo valió la pena. Palabra de palabrero. Era necesario usar ese tiempo y ver esos sitios.

¿De qué trata la vida, señor? De no perderle el sabor, encontrarle un sentido y tener recursos suficientes.

Ando con Godard en la cabeza y sus dos Anas. Los quiero a los tres y me duelen. Ando como de luto, con un pésame hondo. ¿Qué veo en ellos? Mi juventud muerta. La primera Ana murió a los 79 años, apenas el año pasado. La segunda murió a los 70, antes. Godard sigue vivo y tiene 89. ¿De dónde nace este malestar profundo? “Es la hendidura de la vida”.

Godard se perdió con la Revolución China de Mao y yo me salvé con la democracia crítica de Octavio Paz. Claro, las cosas son más complejas y no tan simples. ¿Me salvé? ¿Se perdió?

Nada como chelear caminando a orillas de la playa llamada Colima, Jalisco, México, Querétaro, y otros lares. Bajo el ardiente sol de verano, los pensamientos y los gustos.

Qué carrera loca sin moverte. Hago la comida. Es la carrera de mi vida.

¿Tienen consistencia tus tonterías? No sé.

¿Tienes muchas dudas? Sobre todo de mí.

¿Crees en algo? En la vida.

No tienes por qué huir ni a dónde huir. No.

Entrampado en tus propias redes. Sí.

El extraño poder existe. Sí, existe.

La impotencia de tu potencia creadora. Es real.

Inteligente sería recogerte y acogerte en otra parte. No hay otra parte.

De la luz a la oscuridad a la media luz a la media sombra.

No reveles nada. No escondas nada. No digas nada.

Diálogo del palabrero con el palabrero.

Brillante el joven analista político José Ramón López Rubí Calderón.
En tres palabras expone las falsedades sobre el tiempo político mexicano de ayer y de hoy.
Pregunta, estimado José Ramón (a quien conocí gracias a Rogelio Villarreal):
–Algo había antes en los tiempos del PRI y del PAN, algo hay ahora en el tiempo de Obrador. José Ramón, ¿qué política de gobierno teníamos antes? ¿Qué política tenemos ahora?

Braulio Peralta y su clara sencillez consistente y picante, nada ingenua.
Querido Braulio, a mí nunca me ha caído mal Obrador, y sin embargo cada vez lo repruebo más, como ciudadano. Entiendo que su pelea con el poder no es fácil; pero ahora él es el poder. Al menos por ahora, el patriarca del poder. ¿Cuál es nuestro poder ciudadano frente a los monstruos del poder: el Capital y el Estado? Fue uno de mis temas con Paz cuando leí su Ogro filantrópico. Le decía que los simples ciudadanos vivíamos entre dos monstruos, no sólo bajo el yugo de uno. ¿Qué crees tú? No odio ni al capital ni al Estado. Con mis saludos de luz ciudadana.

Terminé de comer. Garabateo algunas notas. Bebo mi café. Tomo un pequeño libro que tengo a la mano. Lo abro.

–Lo que es largo y difícil es ponerse en el estado de ánimo adecuado, crear la atmósfera de lo que se va a escribir. Jules Renard, Diarios, 1894.

–Octavio Paz hablaba de encontrar la hora propicia para hacerlo. La hora mágica que produce el ánimo adecuado. El instante luminoso, volátil y eterno.

–Antes tenía el miedo de la acción peligrosa. Hoy tengo el gusto de no hacer nada, el gusto de la inacción.

–Octavio prefería conversar a escribir.

–Hay que vivir para escribir, y no escribir para vivir.

–¡Pues vaya que vivió y sufrió Octavio, los más altos reconocimientos y los más terribles dolores humanos! ¡El rencor de la grandeza! ¡Mira a José Agustín, postrado, el de la narrativa chisporroteante!

–¿Comprender la vida o amarla? Las tres cosas.

–Mirar las cosas complejas con una mirada fresca de asombro.

–Como mirar tu ignorancia y reconocerla.

–Reconocer el bien que te han hecho al no hablar ni bien ni mal de ti.

–Eso es el silencio, saborear la libertad, tonto.

–No te desboques. No te contengas. Pelea con tus dudas. Convive con tus sombras.

–Sufrir la soledad y sufrir la gente.

–Saber admirar el trabajo ajeno y decirlo. Sostener la mirada crítica.

–Abrir las ventanas es mejor que romperlas o tapiarlas.

–Nacido para escribir hojas sueltas.

–La energía que he perdido, la tenía en exceso. Me las arreglo bien. Más te vale, palabrero.

–Callar y hablar, hablar y callar, es el péndulo entre el silencio, la palabra y el silencio.

–Y amén. Pero antes…

–Diálogo con los muertos vivos en sus palabras. Las enseñanzas de JEP. ¡Hay tantos muertos vivos en sus diarios y libros! Y vivos muertos todavía vivos…

–No hablar demasiado, no callar demasiado, correr riesgos.

–Los muertos sólo dejan de estar; eso es todo. Vivir es estar. Saber estar, hacer y pasar.

–Jules Renard en sus diarios y Octavio en sus versos e ideas.

“Plegaria del alba”, JEP:
–Lo único verdaderamente nuestro es el día que comienza.
–¿Y luego? “La edad de las tinieblas”.

Amén.
Aprovecha el día. Carpe diem. Aprovecha el día. / No esperes el mañana. / Recuerda que morirás. “La sociedad de los poetas muertos”.
Amén.


EL JICOTE ¡VAMOS TODOS! AL RESCATE DEL BESO

10 Sep 20 | dialogoqro | Clasificado en Cultura | Sin comentario »

Edmundo González Llaca
Recuerdo el chiste. Un vagabundo se sube a un transporte público y se sienta al lado de una emperifollada mujer, la que al verlo ubicarse a su lado se recorre de inmediato para estar lo más alejada posible. El vagabundo no se intimida y se sienta lo más cercano a ella. Saca de entre sus andrajos una torta y alzándola se la ofrece a la dama, que enarca las cejas y hace un gesto de asco. El zarrapastroso se termina de comer la torta y de entre sus trapos saca una botella con líquido, destapa el tapón improvisado, bebe algo del contenido y le ofrece la botella a la dama, que lo observa con desprecio y trata de alejarse aún más de su impertinente acompañante. Ante el total desaire el vagabundo vuelve a tapar la botella, ve a la dama, la recorre con la mirada y le habla: “¡Ton’s qué! ¿De ir a hacer el amor, mejor ni hablamos?”
El chistorete me vino a la mente, porque si el saludo de contacto con la piel está satanizado, el beso francés, que ya había logrado hacerse rutina en México, el de un besito en cada mejilla, pues mejor ni hablamos. Me doy totalmente por vencido y no lo lograremos resucitar como una práctica social, es más, creo que los mafiosos, que acostumbraban a besarse, también deberán de cambiar de práctica. Los rusos, que en el encuentro se besan en la boca, no creo que ya tampoco lo hagan. Lo único que nos queda es rescatar el beso erótico, el beso bien dado, insisto, no es el besito sangrón de las reuniones sociales. En el beso erótico se ponen en juego 29 músculos, 17 de ellos relacionados con la lengua, por cierto, el músculo más fuerte de todo el cuerpo. Todo aderezado con 9 miligramos de agua; 0.18 de sustancias orgánicas; 0.7 de materias grasas; 0.45 de sal; centenares de bacterias y, en lo que más espléndido es el beso, es en los millones de gérmenes que se intercambian.
Por esta última razón, no son buenas épocas para el beso. Si tomamos como experiencia la pandemia española, estemos preparados para defender el beso, pues hace casi un siglo fue víctima de una campaña degenerada que pedía prohibirlo por considerar su práctica: “Absolutamente antihigiénica”. No puedo evitar recordar la tesis de Woody Allen: “¿El sexo es sucio? Si lo haces como es debido…Sí”. Según el cronista Héctor de Mauleón el epitafio de esa nefasta campaña lo escribió Ramón López Velarde con el siguiente desafiante poema: “Mis besos te recorren en devotas hileras encima de un sacrílego manto de calaveras”.
El beso ya no nos interesa como saludo, es irredento, sino por su simbolismo, No lo podemos dejar arrumbado y con el peligro que desaparezca. ¿Por qué el beso ha sido en la parcela de la relación física entre los humanos lo que más atrae la inspiración de los poetas, músicos, novelistas, cineastas, pintores, escultores, fotógrafos? ¿Por qué no se merece semejante privilegio de fascinación intelectual y artística, por ejemplo, el arrobamiento intenso, sin tiempo ni lugar, del orgasmo? ¿Por qué tan abrumadora supremacía de los labios que se juntan sobre la imaginación creativa? Amenazo con dedicar algunos artículos a reflexionar sobre el tema del beso erótico. Después de leerlos, advierto, pueden registrar niveles más altos de temperatura, que no se confundan con un síntoma del virus. Échenme la culpa.


EN DO MAYOR “HAY UN MÉXICO BÁRBARO QUE A TODOS NOS DA MIEDO…” FRANCISCO TOLEDO

07 Sep 20 | Jovita Zaragoza Cisneros | Clasificado en Cultura, Nacional | Sin comentario »

Por. Jovita Zaragoza Cisneros.

“HAY UN MÉXICO BÁRBARO QUE A TODOS NOS DA MIEDO…”, FRANCISCO TOLEDO.

Amó tanto a su tierra, que esta le correspondió haciendo de su rostro un lienzo sobre el que esculpió con la tinta del sol amorosas líneas. El hombre de alborotada melena, barba y bigote hirsutos, mirada de niño desamparado, el genio creativo nos dejó un vacío y una sensación de orfandad al marcharse de este plano el 5 de septiembre de 2019.

Inicio estas líneas e irrumpe en mi memoria la imagen en que se le ve volando un papalote, con el rostro impreso de uno de los estudiantes de Ayotzinapa. Y me estremece recordar el profundo significado de ese portentoso acto realizado el 15 de diciembre del 2014, al cumplirse 41 días de la desaparición de los jóvenes. Hecho que abrió una herida profunda en la memoria de un México que, desde entonces, no para de sangrar.

Esa imagen de Francisco, el inmenso Toledo dio vuelta al mundo aquel día que corrió por las calles del centro histórico de Oaxaca, papalote en mano, para exigir la aparición de los jóvenes estudiantes con vida. En el acto de protesta participaron niños y niñas llevando su propio papalote, hecho con papel de china y carrizo. En cada uno estuvo impreso el rostro de los 43 desaparecidos. “Si se les busca bajo tierra, también hay que buscarlos en los aires. Confío en que sigan con vida”, dijo entonces.

Si de ayudar a los otros se trataba, no vacilaba en tomar acción. Todos recordamos también cuando en aquel 7 de septiembre de 2017 financió con su dinero cocinas comunitarias para dar atención a los damnificados.

Este sábado hizo un año que se marchó el enorme e inmarcesible Francisco Toledo, dejándonos el legado de su obra, testimonio de su gran poder creativo y genialidad que trascendió fronteras internacionales.
Grandes voces del mundo han estudiado su obra, su técnica, sus trazos en la pintura, grabados, esculturas. Ya alguna vez Octavio Paz se refirió a la originalidad de su temperamento creativo y la forma cómo fusionó en su arte lo que llamó “la extrema modernidad de Toledo y extrema antigüedad de Toledo”.

A un año de su ausencia física hago un pequeño recorrido y mención a su profunda calidad humana, su enorme fraternidad. Traigo a recuerdo su bravura, su indignación y dolor ante los atropellos a la naturaleza y las injusticias con los más desprotegidos. De ese Francisco Toledo que habiendo conocido el mundo recaló a su tierra que tanto amó, hablo hoy. Del activista que tenía al México dentro de él. El que supo sentir y hacer propias las necesidades y dolor de los suyos, leer el alma de su gente, entender y abrazar la cosmogonía de los pueblos originarios. El que ayudó a brindar oportunidades a los niños de su tierra. De ese ser humano mágico y sabio que hizo resonar su voz, hasta llegar a la conciencia de sectores que se dejaron tocar por la pasión y compromiso con la que Francisco Benjamín López Toledo (nacido el 17 de julio 1940) defendía las causas. De ese Francisco Toledo hablo.

Ese es el Toledo que yo traigo hoy en este su primer aniversario luctuoso. El Toledo que se negaba a ser comparado en su activismo social con los muralistas David Alfaro Siqueiros, Diego rivera y Clemente Orozco. De ellos dijo alguna vez que eran gente de partido, por lo tanto respondían a su carga ideológica, elementos que él no poseía. “A ellos les tocó un país que se estaba construyendo y a mi me tocó un país que se está destruyendo”.

La obra, acciones y palabras de Francisco Toledo son síntesis del compromiso, coraje y amor del hombre y artista que fue. Con las palabras precisas y sin perderse entre vanidades y frivolidades, hizo mucho por nuestra gente de Oaxaca y por México todo. Sus palabras están vigentes: “El México de entonces debía tener tantos problemas como el de ahora, pero como yo era niño no los registraba. El de ahora lo veo con terror: los migrantes, la droga, las metralletas… Hay un México bárbaro que a todos nos da miedo”.

EL TREN MAYA Y EL DESASTRE ECOLÓGICO.

El enorme Juchiteco, artista irreverente, rebelde, libre, hizo de su vida un acto permanente de lucha con las mejores causas. Defensor de las comunidades de la ecología y ambiente, recordamos la energía con la que en 2002 se opuso a la instalación de un establecimiento de McDonald’s en el centro histórico de Oaxaca. Su protesta tuvo éxito. En la tierra conocida también por su riqueza gastronómica, un negocio de esta índole era una afrenta. Sabía que de darle la entrada, vendría luego la invasión de comida industrializada.

Profundo conocedor de la historia de injusticias acumuladas, sabía también que el espíritu depredador de quienes todo tasan en dinero y ganancias económicas, asechaban a las tierras indígenas, las que defendía apasionadamente exigiendo que se respetaran los derechos de éstos a ser escuchados.

Uno de los últimos actos de protesta llevado a cabo fue sobre la construcción del Tren Maya. ‘‘Va a ser un desastre ecológico”, sostuvo el artista, pronunciándose porque se llevaran a cabo consultas a los pueblos originarios de las zonas por donde pasaría el Tren Maya. Con este propósito envió una carta al actual presidente, recordándole que “ en julio de 1990 el Congreso de la Unión aprobó el Convenio 169, que es ‘‘un instrumento vinculante y un referente jurídico para crear legislación que haga valer los derechos indígenas de nuestro país, pues el artículo 7 de dicho convenio establece: ‘los pueblos interesados deberán tener el derecho de decidir sus propias prioridades en lo que atañe al proceso de desarrollo, en la medida en la que éste afecte a sus vidas, creencias, instituciones y bienestar espiritual y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y de controlar, en la medida de lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural”, documentó el diario La Jornada.

Discreto siempre en cuanto a su vida personal, el rumor de una posible enfermedad que parecía avanzar de manera irremediable, apenas fue un murmullo. Se refugiaba en su mundo de silencios para escuchar la voz de una tierra poblada de magia, de dioses ancestrales, figuras míticas, leyenda de las que hoy el forma parte.

Su muerte fue una sorpresa. Pero sobre todo un profundo dolor. Se marchó el poseedor de un talento infinito y dueño de un espíritu especial. Conocedor de que a la hora de su muerte las autoridades y diversas figuras intentarían hacer de su funeral un escenario de oportunismo y lucimiento propios, dejó instrucciones de una ceremonia íntima y familiar. “La familia Toledo comunica con profunda tristeza que el maestro Francisco Toledo ha fallecido. Pedimos respetar nuestro dolor, y la manera en que nuestro padre manejó su intimidad. Gracias por sus muestras de cariño y su compresión”, fue el mensaje de su familia.

A un año de su muerte, reverencio su paso por esta vida. El gigante Francisco Benjamín López Toledo descansa en paz. Ya no está aquí para ver cómo la impunidad e injusticias continúan presentes y avanzando en este país dolido, doliente, dolorido.
Su obra artística, su voz y acciones están en el espíritu de este México que sigue esperando por otro horizonte más justo, más humano y menos bárbaro.
Así sea.


EL JICOTE SALUDO. SE ACEPTAN PROPUESTAS

03 Sep 20 | dialogoqro | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

Edmundo González Llaca
La pandemia no nos ha quitado todavía el modo de andar, pero ya tuvo su repercusión en la forma de saludar. No es un asunto menor el saludo, pues es lo primero que hacemos cuando nos encontramos con una persona, antes de que pudiéramos pensar en hacer otra cosa, saludamos. Incluso la forma de saludar es una brújula de cómo seguirá ese contacto humano. En el saludo le calamos el agua a los camotes de cómo vendrá ese primer acercamiento; analizamos de qué lado masca la iguana para preparar una respuesta.
El saludo está cargado de simbolismo. Ortega y Gasset hace mención al saludo romano: “Salve”, que significa el deseo de que el interlocutor tenga salud. En una región de África el saludo era: “¡Salud. Salvaje bestia!” que en nosotros hubiera sido motivo de un altercado, pero para ellos representaba un homenaje a las fieras de la selva, que gozaban de su pleno reconocimiento y admiración. En la India, afirma Ortega, el saludo más generalizado por la mañana es: “¿Ha tenido Usted muchos mosquitos esta noche?”. Una forma un poco barroca de nuestro saludo: “Buenos días”. Mi entrañable amiga la China Mendoza decía que el saludo más común en la gente del Bajío, era: “¿Quihubo?”, que desglosado es el “¿Cómo le hubo a Usted?”.
En la Alemania Nazi había el saludo especial al líder, era con el brazo extendido en forma diagonal y todos los dedos de la mano juntos y extendidos: “Heil Führer”. Hitler respondía levantando el brazo hasta el hombro y la mano extendida hacia atrás; “Heil”. El saludo masón es todo un protocolo complicadísimo, pletórico de matices. Cada grado tiene su propio rito de apretón de manos y son 99 grados. Sería interesante saber cómo han resuelto los masones su saludo ahora que los roces con la piel están satanizados. Se dice que Marilyn Monroe al conocer a alguien le besaba en la mejilla y le decía: “Salud y dólares”
Al parecer todavía no predomina una forma de saludo, simplemente no se ha logrado imponer ninguno. Todos parecen distinguirse por un contacto físico rápido y hasta brusco. Algunos lo hacen cerrando el puño y golpean el puño del otro. Tengo amigos que prefieren encoger el brazo y se lanzan a tocar el codo de la otra persona. Me parce en exceso tosco, hueso contra hueso y no cualquiera, el más duro del cuerpo humano. Saludar en una reunión de esa manera pondría en riesgo el manguito de los huesos rotadores. Otros amigos se ponen de perfil, levantan el pie y con el empeine buscan el empeine del interlocutor, el problema es que tengo amigos con pésimo cálculo y me han dado en el huesito del tobillo que es muy doloroso. Un amigo me propone que si el problema está en el contagio con las manos, deberíamos de resucitar el baile de la lambada, que es colocar la pierna a la mitad de las piernas de la otra persona y que cada uno aproxime el tronco. ¡Qué calor! Personalmente he intentado un primer roce con las palmas, después de perfil golpearnos con la cadera. Tengo amigas con cierta contundencia corporal en el eje de flotación, cuando de perfil me golpean con la pelvis he salido disparado, perdiendo toda figura. Acepto propuestas de cómo saludar.


El espejismo (I)

01 Sep 20 | Augusto Isla | Clasificado en Cultura | Sin comentario »

El espejismo (I)

El fallecimiento reciente de José Vicente Anaya, poeta y traductor, me trajo el recuerdo de aquellos días en que fue mi colaborador en la Universidad Autónoma del Edomex. Como traductor, destaco aquel conjunto de relatos chinos sustraídos de su versión en inglés, lo que lleva hoy a reflexionar sobre el poderoso influjo de la literatura oriental en Occidente. Recordaría aquí que el mismísimo Miguel de Cervantes se inspiró en un cuento oriental para construir su célebre entremés –pieza cómica en un solo acto– intitulado el Retablo de las Maravillas en el que dos estafadores, Chirinos y Chanfalla, ofrecen un espectáculo que solo pueden ver cristianos que no tengan sangre judía o sean hijos bastardos. De modo que tales cristianos puros, presionados por el miedo de ser tachados de judíos conversos o bastardos, fingen ver a Sansón, un toro, leones, ratones, osos. Aunque nada existe en realidad. Pues todo es un juego de apariencias. Una delectación fantasiosa con la que el genial autor de El Quijote se burla de la credulidad de los espectadores.
Y es que cuántas veces no nos ocurre que consideramos que aquello vivido solo está en nuestra imaginación. Como eso de que un nuevo régimen político, pleno de esperanza maravillosa, podrá salvar a la patria, si somos honestos, si atendemos a una retórica matutina, supuesta enemiga de la corrupción, que habrá de conducirnos por los inéditos senderos de una transformación purificadora.
En este sentido, el célebre entremés cervantino se erige como una vigente crítica social demoledora de las ilusiones sociales que ciegas ante la ruina, se empecinan en creer lo que no sucederá. Como ese ‘nuevo régimen’ que carece de todo sustento real.
* * *
Por cierto, tuve la suerte de ver hace muchos años la representación de ese entremés, en la voz grave, abaritonada del inolvidable Claudio Obregón, nada menos. Y fue en el escenario de la Casa de los siete patios. Toda una lección histriónica que le hubiese encantado a Don Miguel.


El sueño ha terminado. Queda la realidad ruda y picuda, cabrona. Es lo que hay y soy parte del mundo real y soñado. EN EL CAMINO DE LA VIDA

31 Ago 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura | 1 Comentario »

¿De dónde y cómo nace el alimento de los dioses? El ánimo, el deseo de hacer algo, el amor al trabajo. La voluntad, el sacrificio, el carácter.

Las contradicciones humanas vitales de la vida no anulan una obra; al contrario, la hacen resplandecer en toda su humanidad, pese a sus faltas.

No las palabras abstractas y puras, lógicas; la carne y el espíritu de las cosas, abrirlas, quién habla y por qué dice lo que dice. Entrar al otro.

“Mujerujo” en la boca de la doña María Félix. Un alma de mujer mexicana de los años 50 del siglo pasado: débil, sumisa, subordinada. Mientras que el corazón de hombre en una mujer, como la doña precisamente, era el carácter emprendedor, tomar la vida en sus manos, hacer y seguir un camino propio. “Mujerujo”, casi un arrastrado. Sin los encantos de una mujer verdadera. ¿Cómo un travesti?

Hoy estamos en otro tiempo, otra época, otro anhelo. “Preveo un hombre-sol y una mujer-luna, el uno libre de su poder, la otra libre de su esclavitud, y amores implacables rayando el espacio negro. Todo ha de ceder a esas águilas incandescentes.”

El implacable paso del tiempo y el atroz desgaste de todas las cosas. Ya nada es como antes, ya no se ve el mañana, ya se sabe, nada.

–Sin esa tonta vanidad que es el mostrarnos y que es de todos y de todo, no veríamos nada y no existiría nada. Porchia.

A la mitad del camino de la vida, 39, la cumpleañera me hace tres regalos: un pollo exquisito, una plática rica y sabrosa, y la liga de la película sobre Unamuno y Franco: “Mientras dure la guerra” (España-Argentina, 2019) de Alejandro Amenábar. Gracias, gracias, gracias.

El cansancio de ver gente y la necesidad de ver gente y tener pláticas reales.

Don Boni, el poeta de las moscas, poema 15 de su libro “Fuego de pobres”, 1961, un fragmento:
–Manos de hombre tengo; manos / para tomar, de las cosas que existen, / lo que por hombre se me debe, / y, por lo que yo debo, hacer algunas / de las cosas que faltan.

Unamuno y Franco.
Borges y Pinochet.
Gabriel García Márquez y Fidel Castro.
Carlos Fuentes y Luis Echeverría.
Octavio Paz y Carlos Salinas.
Julio Scherer García y sus relaciones con los altos políticos.

“Mientras dure la guerra” se refiere al título de Generalísimo que se le da a Franco, jefe supremo de las fuerzas militares y políticas sólo “mientras dure la guerra”, para logar la unidad de las fuerzas monárquicas contra la Segunda República, pero su título y mandato de jefe de Estado se prolongó hasta su muerte, en noviembre de 1975.

Unamuno y Franco, vidas cruzadas con sus luces y sombras en la recta final del camino de la vida del escritor y pensador vasco y al principio de la vida militar y política del dictador.

Ninguno quiere dar un paso en falso en las cambiantes y revueltas circunstancias. Cualquier paso en falso es el fin. Esperar, aguantar, esperar, aguantar, esperar, aguantar, pensar, calcular, ver, aguantar, esperar, decidir y hacer… El arrogante pensador y el militar bajito.

Sin “baraka” no hay fortuna. ¿Qué es “baraka”? La bendición de los dioses, según el mundo musulmán. La buena fortuna, la buena suerte.

Los hechos corren aprisa y la conciencia llega tarde.

Todo camina hacia el fin y todo se resuelve en la última escena:
–¡¿Viva la Muerte y mueran los intelectuales o Viva la Inteligencia y fuera los militares?!
Por ahora no diré más, debo volver a ver la película.

Excelentes actuaciones de los intérpretes del general Millán Astray, de Unamuno y Franco.

Palabras de la cumpleañera:
–Gracias, palabrero, por la bella plática, las ricas chelas y su hojita de luz. Ya duérmase.

Tolstoi hacia el fin del camino de su vida:
–Todos cargamos con demasiados pecados. Sí, esto de servir al pueblo, de hacer el bien a los otros es un mal terrible.
–¡Qué bueno que uno no vea las consecuencias de lo que hace! Eso es la vida: preparar buenas consecuencias –o por lo menos desear que sean buenas– que uno no verá.
–Quiero escribir lo que pasa en mí y cómo pasa; algo que no le he dicho a nadie y que nadie sabe.
–Esta mañana estuvo aquí un viejo mendigo que tiene 82 años. Volvió después de dieciocho años, humilde, tranquilo… Sentí inmensas ganas de irme de mendigo… Lejos de casa.

¿De dónde y cómo nace el alimento de los dioses? El ánimo, el deseo de hacer algo, el amor al trabajo. La voluntad, el sacrificio, el carácter.

Las contradicciones humanas vitales de la vida no anulan una obra; al contrario, la hacen resplandecer en toda su humanidad, pese a sus faltas.

No las palabras abstractas y puras, lógicas; la carne y el espíritu de las cosas, abrirlas, quién habla y por qué dice lo que dice. Entrar al otro.

“Mujerujo” en la boca de la doña María Félix. Un alma de mujer mexicana de los años 50 del siglo pasado: débil, sumisa, subordinada. Mientras que el corazón de hombre en una mujer, como la doña precisamente, era el carácter emprendedor, tomar la vida en sus manos, hacer y seguir un camino propio. “Mujerujo”, casi un arrastrado. Sin los encantos de una mujer verdadera. ¿Cómo un travesti?

Hoy estamos en otro tiempo, otra época, otro anhelo. “Preveo un hombre-sol y una mujer-luna, el uno libre de su poder, la otra libre de su esclavitud, y amores implacables rayando el espacio negro. Todo ha de ceder a esas águilas incandescentes.”

El implacable paso del tiempo y el atroz desgaste de todas las cosas. Ya nada es como antes, ya no se ve el mañana, ya se sabe, nada.

–Sin esa tonta vanidad que es el mostrarnos y que es de todos y de todo, no veríamos nada y no existiría nada. Porchia.

A la mitad del camino de la vida, 39, la cumpleañera me hace tres regalos: un pollo exquisito, una plática rica y sabrosa, y la liga de la película sobre Unamuno y Franco: “Mientras dure la guerra” (España-Argentina, 2019) de Alejandro Amenábar. Gracias, gracias, gracias.

El cansancio de ver gente y la necesidad de ver gente y tener pláticas reales.

Don Boni, el poeta de las moscas, poema 15 de su libro “Fuego de pobres”, 1961, un fragmento:
–Manos de hombre tengo; manos / para tomar, de las cosas que existen, / lo que por hombre se me debe, / y, por lo que yo debo, hacer algunas / de las cosas que faltan.

Unamuno y Franco.
Borges y Pinochet.
Gabriel García Márquez y Fidel Castro.
Carlos Fuentes y Luis Echeverría.
Octavio Paz y Carlos Salinas.
Julio Scherer García y sus relaciones con los altos políticos.

“Mientras dure la guerra” se refiere al título de Generalísimo que se le da a Franco, jefe supremo de las fuerzas militares y políticas sólo “mientras dure la guerra”, para logar la unidad de las fuerzas monárquicas contra la Segunda República, pero su título y mandato de jefe de Estado se prolongó hasta su muerte, en noviembre de 1975.

Unamuno y Franco, vidas cruzadas con sus luces y sombras en la recta final del camino de la vida del escritor y pensador vasco y al principio de la vida militar y política del dictador.

Ninguno quiere dar un paso en falso en las cambiantes y revueltas circunstancias. Cualquier paso en falso es el fin. Esperar, aguantar, esperar, aguantar, esperar, aguantar, pensar, calcular, ver, aguantar, esperar, decidir y hacer… El arrogante pensador y el militar bajito.

Sin “baraka” no hay fortuna. ¿Qué es “baraka”? La bendición de los dioses, según el mundo musulmán. La buena fortuna, la buena suerte.

Los hechos corren aprisa y la conciencia llega tarde.

Todo camina hacia el fin y todo se resuelve en la última escena:
–¡¿Viva la Muerte y mueran los intelectuales o Viva la Inteligencia y fuera los militares?!
Por ahora no diré más, debo volver a ver la película.

Excelentes actuaciones de los intérpretes del general Millán Astray, de Unamuno y Franco.

Palabras de la cumpleañera:
–Gracias, palabrero, por la bella plática, las ricas chelas y su hojita de luz. Ya duérmase.

Tolstoi hacia el fin del camino de su vida:
–Todos cargamos con demasiados pecados. Sí, esto de servir al pueblo, de hacer el bien a los otros es un mal terrible.
–¡Qué bueno que uno no vea las consecuencias de lo que hace! Eso es la vida: preparar buenas consecuencias –o por lo menos desear que sean buenas– que uno no verá.
–Quiero escribir lo que pasa en mí y cómo pasa; algo que no le he dicho a nadie y que nadie sabe.
–Esta mañana estuvo aquí un viejo mendigo que tiene 82 años. Volvió después de dieciocho años, humilde, tranquilo… Sentí inmensas ganas de irme de mendigo… Lejos de casa.

¿De dónde y cómo nace el alimento de los dioses? El ánimo, el deseo de hacer algo, el amor al trabajo. La voluntad, el sacrificio, el carácter.

Las contradicciones humanas vitales de la vida no anulan una obra; al contrario, la hacen resplandecer en toda su humanidad, pese a sus faltas.

No las palabras abstractas y puras, lógicas; la carne y el espíritu de las cosas, abrirlas, quién habla y por qué dice lo que dice. Entrar al otro.

“Mujerujo” en la boca de la doña María Félix. Un alma de mujer mexicana de los años 50 del siglo pasado: débil, sumisa, subordinada. Mientras que el corazón de hombre en una mujer, como la doña precisamente, era el carácter emprendedor, tomar la vida en sus manos, hacer y seguir un camino propio. “Mujerujo”, casi un arrastrado. Sin los encantos de una mujer verdadera. ¿Cómo un travesti?

Hoy estamos en otro tiempo, otra época, otro anhelo. “Preveo un hombre-sol y una mujer-luna, el uno libre de su poder, la otra libre de su esclavitud, y amores implacables rayando el espacio negro. Todo ha de ceder a esas águilas incandescentes.”

El implacable paso del tiempo y el atroz desgaste de todas las cosas. Ya nada es como antes, ya no se ve el mañana, ya se sabe, nada.

–Sin esa tonta vanidad que es el mostrarnos y que es de todos y de todo, no veríamos nada y no existiría nada. Porchia.

A la mitad del camino de la vida, 39, la cumpleañera me hace tres regalos: un pollo exquisito, una plática rica y sabrosa, y la liga de la película sobre Unamuno y Franco: “Mientras dure la guerra” (España-Argentina, 2019) de Alejandro Amenábar. Gracias, gracias, gracias.

El cansancio de ver gente y la necesidad de ver gente y tener pláticas reales.

Don Boni, el poeta de las moscas, poema 15 de su libro “Fuego de pobres”, 1961, un fragmento:
–Manos de hombre tengo; manos / para tomar, de las cosas que existen, / lo que por hombre se me debe, / y, por lo que yo debo, hacer algunas / de las cosas que faltan.

Unamuno y Franco.
Borges y Pinochet.
Gabriel García Márquez y Fidel Castro.
Carlos Fuentes y Luis Echeverría.
Octavio Paz y Carlos Salinas.
Julio Scherer García y sus relaciones con los altos políticos.

“Mientras dure la guerra” se refiere al título de Generalísimo que se le da a Franco, jefe supremo de las fuerzas militares y políticas sólo “mientras dure la guerra”, para logar la unidad de las fuerzas monárquicas contra la Segunda República, pero su título y mandato de jefe de Estado se prolongó hasta su muerte, en noviembre de 1975.

Unamuno y Franco, vidas cruzadas con sus luces y sombras en la recta final del camino de la vida del escritor y pensador vasco y al principio de la vida militar y política del dictador.

Ninguno quiere dar un paso en falso en las cambiantes y revueltas circunstancias. Cualquier paso en falso es el fin. Esperar, aguantar, esperar, aguantar, esperar, aguantar, pensar, calcular, ver, aguantar, esperar, decidir y hacer… El arrogante pensador y el militar bajito.

Sin “baraka” no hay fortuna. ¿Qué es “baraka”? La bendición de los dioses, según el mundo musulmán. La buena fortuna, la buena suerte.

Los hechos corren aprisa y la conciencia llega tarde.

Todo camina hacia el fin y todo se resuelve en la última escena:
–¡¿Viva la Muerte y mueran los intelectuales o Viva la Inteligencia y fuera los militares?!
Por ahora no diré más, debo volver a ver la película.

Excelentes actuaciones de los intérpretes del general Millán Astray, de Unamuno y Franco.

Palabras de la cumpleañera:
–Gracias, palabrero, por la bella plática, las ricas chelas y su hojita de luz. Ya duérmase.

Tolstoi hacia el fin del camino de su vida:
–Todos cargamos con demasiados pecados. Sí, esto de servir al pueblo, de hacer el bien a los otros es un mal terrible.
–¡Qué bueno que uno no vea las consecuencias de lo que hace! Eso es la vida: preparar buenas consecuencias –o por lo menos desear que sean buenas– que uno no verá.
–Quiero escribir lo que pasa en mí y cómo pasa; algo que no le he dicho a nadie y que nadie sabe.
–Esta mañana estuvo aquí un viejo mendigo que tiene 82 años. Volvió después de dieciocho años, humilde, tranquilo… Sentí inmensas ganas de irme de mendigo… Lejos de casa.


EL JICOTE “¡YA NO SÉ CÓMO SALUDAR!”

28 Ago 20 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Cultura, Nacional | Sin comentario »

Cuando el ser humano rompe su soledad y se encuentra con un extraño, es un momento de tensión de mi yo frente al otro yo; mi persona y el desconocido. Es el nacimiento de la relación social. La primera decisión que debemos tomar es si nuestra actitud será de desconfianza o de amabilidad; evaluamos si nuestros gestos serán de recelo o de cortesía. La primera reflexión de ese primer encuentro es nuestra dimensión física y la que le corresponde al otro, en otras palabras, medimos nuestros alcances corporales.
La suspicacia se concentra en las manos. Lo primero que de seguro observaban nuestros ancestros es si el extraño traía una piedra, un puñal o las colocaba en forma de puño. Ortega y Gasset informa que en lugares pacifistas como el Tibet, no se dan la mano, se gira la cabeza de lado, se tira una oreja y se saca la lengua. Como que si se prepararan para ser mimos. En la soledad del desierto, entre algunos pueblos árabes, encontrarse a alguien es todo un acontecimiento, el ritual del saludo puede durar hasta media hora. Entre los apaches el saludo incluye fumar la pipa de la paz. Diane Ackerman, afirma que en una tribu de África el saludo es poner la mano en la axila del otro, luego la frotan ahí, para recubrirse del olor del amigo. En la sociedad occidental esta acción sólo serviría para identificar la marca del desodorante.
En el Occidente la socialización ya no tiene dudas sobre la la posible agresión, así que se toma de la mano, se le aprieta, y es prueba de afecto si se le sacude. Los países con densidad de población fuerte, como lo es Japón, se evita la aspereza y se practican formas de saludo que den fluidez y amabilidad al encuentro. Resultan hasta melosos, el prójimo es: “La maravilla que está ahí”. Y yo, simplemente soy: “La miseria aquí presente”. Entre la agrupación de los Boys Scouts, me ilustra mi cuñado y fraterno amigo, Luis Levy Aguirre, se saludan con la mano izquierda, según esto era la mano en la que los miembros de una etnia portaban un escudo, al saludarse con esa mano se testimoniaba la confianza de que ante el interlocutor no podría haber ninguna agresión. Entre los judíos la palabra de saludo y de despedida es “Shalom”, que es un deseo de salud, armonía, paz interior, calma y tranquilidad.
El doctor Jesús Ramírez Hernández, doctor en Ciencias Médicas de la UNAM, advierte que las medidas tomadas con la emergencia sanitaria impulsan a un cuidado de la salud y es necesario replantear nuestras prioridades para equilibrar el bienestar físico y emocional. Los abrazos parecen en proceso de extinción. En suma, después del Corona virus, creo que nuestros patrones de comportamiento social los debemos replantear.
Quedará para el museo de antropología el saludo de barrio, darse la mano, apretarse, girarla y juntar las palmas, regresar a la posición original y volverse apretar la mano. Al terminar se necesitaría un frasco de gel. El saludo en la clase política era darse la mano, jalarse para darse un abrazo con palmadas en la espalda incluidas; separados volverse a dar la mano. Si los sorprende salubridad, esposa o algún otro pariente, después del saludo lo someterán a un proceso de sanitización. Yo, confieso, actualmente todavía no sé cómo saludar.


Hora de la sociedad democrática “CARTA a Enrique Krauze y a la sociedad abierta”

25 Ago 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Nacional | 1 Comentario »

Querido Enrique Krauze:

Esperaba con expectación y leí con atención y cierto escozor tu artículo quincenal dominical en Reforma: “La hora de la sociedad” (23-VIII-2020). Tus porras a la sociedad civil en tiempos de pandemia, y tu reconocimiento a los médicos, enfermeras y trabajadores del sector salud. Cosas a las cuales me uno, sin duda, sin dejar de ver las contradicciones vivas de la sociedad civil. En general, seguimos sin creer mucho a las autoridades del Estado y poco en el dictado y cumplimento de la ley. Pero, Enrique, ¿de qué sociedad hablamos?

Ni una palabra de los casos de Lozoya y García Luna. Sobre el destape mediático de la cloaca del poder. La vuelta del patrimonialismo como en tiempos de Carlos Salinas tras sus reformas económicas sin reforma política que la vigilara. Ni una palabra. Desde luego puede cuestionarse, como yo cuestiono, la forma de los justicieros mediáticos del gobierno de López Obrador. Igual se puede dudar y desmentir lo que se afirma como hechos. Pero no se puede desviar la mirada ni omitir lo que estamos viendo y sabiendo, bien o mal, de los gobiernos delictivos en tela de juicio.

Terminas en cambio apelando a “las principales fuerzas de oposición en el país”, esas que acaban de estar en el poder y que hoy están en la lona y anémicas por las graves acusaciones sobre sus políticas transas. ¿Dónde están sus “líderes intachables” de ayer, de hoy y de mañana? Los de mañana, no lo sé; pero los de hoy y de ayer no los veo. ¿Cómo hablar de “unirse y coordinarse desde ahora con la sociedad civil” rumbo a las elecciones de 2021 y de 2024, sin hacer la crítica implacable del PAN y del PRI de este siglo XXI democrático? ¿Sin limpiar la casa de las fuerzas vivas y mediáticas de la actual oposición al gobierno de López Obrador?

“El presidente no usa cubrebocas. Buena parte de la sociedad sí”. La imagen contraria también es cierta: –Buena parte de la sociedad no usa tapabocas. El presidente tampoco.

Poco más de 30 millones de ciudadanos votaron por AMLO en 2018. Hoy en día muchos millones siguen estando con él, no sé si más o menos. Los otros partidos juntos se quedaron con 21 millones de votos. Tras la cloaca de los gobiernos del PRI y del PAN que se está destapando virtualmente, ¿esa oposición tendrá más o menos votos? “Una oposición sin cabeza”, lo acaba de decir Lorenzo Meyer recordando a Revueltas.

Querido Enrique: yo también creo como tú en la pluralidad y la crítica democrática. Difiero de las formas políticas de AMLO y cuestiono seriamente su sexenio patriarcal. Pero no puedo dejar de reconocer al monstruo político y del cual se está haciendo un monstruo del poder casi absoluto e infalible, como el papa de la política nacional. ¿Cómo acotarlo crítica y democráticamente?

Apelando tal vez a la sociedad abierta y democrática, como tú lo haces. Pero, ¿de qué sociedad estamos hablando? De una sociedad muy contradictoria y volátil. Que sin duda se mueve y ha avanzado, pero no tanto como uno quisiera ni por el rumbo colectivo mejor para todos o menos malo. Y así hemos pasado de la presidencia imperial al simple presidencialismo, al presidencialismo delictivo y transa, otra vez patrimonialista, y ahora al patriarcado del poder político.

Reitero lo que ya he dicho: yo voté por Obrador en 2006, 2012 y 2018. Para nada me arrepiento. Era necesario derrotar al PRIAN. Como igualmente hoy creo necesaria la crítica democrática al patriarca del sexenio. Y a la izquierda partidista, Morena y PRD, que ha sido muy poco democrática y quiere ser revolucionaria sin crítica ni autocrítica de sí misma. En este sentido escribo mi próximo texto palabrero: “Los justicieros vs los patrimonialistas”.

Un abrazo de luz y mi reconocimiento de siempre, Enrique Krauze, sin anular las diferencias, de las cuales yo he aprendido. Gracias por tu atención y tu labor intelectual. (Algo distinto pero semejante podría decir y digo de Héctor Aguilar Camín y Nexos, en esta hora de solidaridad intelectual frente a la cargada del poder en turno).

Fraternalmente, Julio Figueroa