URGE UNA POLÍTICA PÚBLICA DE SALUD MENTAL.

21 Ene 20 | Gregorio Morales Avilés | Clasificado en Cultura, Nacional | Sin comentario »

Con sólo tomar en cuenta los casos de niños delincuentes aparecidos en la prensa, se advierte una desatención grave del cuidado de la niñez de parte de los padres y de algunas escuelas, pero también de las autoridades gubernamentales. Los niños y jóvenes son responsabilidad de toda la sociedad, lo que pase con uno de ellos afecta el presente y el futuro de la sociedad en que vivimos, ya sea abuso sexual, maltrato, o la inducción a la violencia. Ello explica la atención mediática al caso del niño de la escuela Cervantes de Torreón, Coahuila.
Un gran número de demandas expresadas en los medios y en las redes sociales, derivadas de este caso, se refiere específicamente a la necesidad de atender la salud mental de la población. Desde 2010, la Organización Mundial de la Salud, junto con la Organización Panamericana de la Salud, emitieron un informe, recogido en la Reunión de Panamá en ese año, sobre el “Marco de referencia para la implementación de la estrategia regional de salud mental”. De las diez áreas que recomienda el informe a los gobiernos de los países latinoamericanos y del Caribe, cuatro me parecen medulares: Prestar atención en la comunidad; Educar al público; Involucrar a las comunidades, familiares y usuarios y Monitorear las acciones de salud mental en la comunidad. En otras palabras, lo que se recomienda es prestar atención a lo que sucede en la salud mental de la comunidad. Esto es un asunto de ética, de responsabilidad política, de políticas públicas.
En Querétaro, los actos suicidas son cada vez más frecuentes, los casos de maltrato infantil, violencia intrafamiliar, divorcios, bullying, cutting, agresiones a homosexuales, sociopatías, drogadicción, alcoholismo, rupturas familiares, etc. nos indican que ninguna de estas cuatro recomendaciones es practicada, aunque se haya establecido una Red Estatal de Salud Mental para el Estado, sus efectos aún son incipientes. ¿Qué ha pasado con el Programa Estatal de Salud Mental?
La falta de atención a los asuntos de la salud mental, se refleja explícitamente en la escasez de presupuestos. Aunque se atiende en una proporción mayor a la población con trastornos psicóticos en el CESAM, esta institución se encuentra saturada y la proporción más alta es la de los usuarios con trastornos neuróticos o situacionales, que generalmente se atienden en consulta privada.
No participar en el diseño de la universalización de los servicios de salud en el estado es un despropósito. Lo que hay que buscar es que el INSABI tenga en cuenta el asunto de la salud mental, es necesario un presupuesto destinado al tratamiento de los problemas de depresión, conductas de riesgo, conductas desadaptativas, violencias y maltrato, esquizofrenias o de otro modo, se deja de tratar a personas con trastornos aparentemente inocuos, pero con graves repercusiones en la infancia y la adolescencia que desembocan en casos como el de Coahuila. La capacidad de seguimiento en la comunidad, que asegure la continuidad en la atención a estos pacientes, es más bien limitada en todo el Estado. Por ejemplo, sólo algunas escuelas privadas tienen el servicio de un psicólogo.
No estoy proponiendo un hospital psiquiátrico. Es evidente que el hospital psiquiátrico es más el producto de la tradición, de condiciones locales, de políticas basadas en ideologías asistenciales y de la existencia o ausencia de recursos alternos, antes que el resultado de una planificación racional, de acuerdo a un modelo de atención integral. Estas instituciones actúan como residencias o espacios donde las personas internadas por un trastorno mental, muy frecuentemente y por diversas razones, acaban quedándose a vivir de manera permanente. A muchas familias les da vergüenza la enfermedad mental de los familiares y los abandonan en estas instituciones. En estos casos, pasado el período de la crisis, la institución ya no se preocupa por ofrecerles intervenciones individualizadas, basadas en sus necesidades y derechos. La ausencia de dispositivos adecuados, como las residencias comunitarias, los servicios de psiquiatría en hospitales generales o los centros comunitarios de salud mental, contribuye, en gran parte, al mantenimiento de esta realidad. Aunque es necesario contar con centros de internamiento para atender pacientes en crisis, no necesariamente vinculados a la psiquiatría. Es necesario contar con espacios de intervención psicoterapéutica.
El rol de la atención primaria en el ámbito de la salud mental es bastante limitado. La capacitación y/o formación (de pre-grado y post-grado) en temas de salud mental que recibe el personal de APS (profesionales médicos, enfermeros/as, entre otros) es escasa. Como consecuencia, la capacidad resolutiva es reducida y, en términos generales y con las debidas excepciones, no existen mecanismos consolidados, sistemáticos y viables de referencia y contra-referencia. Es evidente la falta de información sobre cuestiones de salud mental. En muchos casos los datos son inexistentes o de difícil acceso. Por otro lado, con algunas excepciones, la investigación en salud mental es también muy limitada.
Es necesario tomar en cuenta que no contamos con una política pública definida específicamente sobre salud mental que responda satisfactoriamente a las necesidades de la población, en la que se tome en cuenta a psicólogos, psiquiatras, psicoanalistas, tanatólogos, trabajadores sociales, enfermeras y otros profesionales ligados a la salud mental. Es urgente contar con un centro de internamiento para atender pacientes en crisis. También contar con los espacios para la atención primaria a pacientes ambulatorios (crónicos y agudos). Hay que hacer notar que los presupuestos dedicados a este rubro son sumamente limitados. En el presupuesto del INSABI, no se toma en cuenta la atención a la salud mental y tampoco corresponde a las necesidades más urgentes de este sector tan importante para la sociedad.
Los estratos superiores de la población mayor de 50 años, van creciendo a un promedio de cinco décimas por quinquenio (lo ancho de la pirámide demográfica va subiendo irremisiblemente cada quinquenio), lo cual representa una carga de atención a las personas adultas mayores en el mediano plazo que, si no se atiende desde ahora, después tendrá un costo presupuestario y, sobre todo, un costo social con repercusiones graves.
En estos estratos de población no sólo se presenta con mayor frecuencia el Alzheimer, y otras demencias seniles, sino una serie de neurosis, psicosis y trastornos mentales, difíciles de manejar por personal no especializado o por instituciones sociales de salud, públicas o privadas, que no cuentan con suficientes profesionales especializados en geriatría, médicos psiquiatras, especialistas en cuidados paliativos, tanatólogos, psicoanalistas, psicoterapeutas con formación, enfermeras, paramédicos, talleristas, etc. y con espacios adecuados para su tratamiento.
La descentralización de los servicios de salud ha contribuido a ampliar la atención de algunas enfermedades, pero se dejó en un segundo término la prevención y la promoción de la salud mental que ahora, con la recentralización del INSABI encontrarán mayores obstáculos para su implementación.
No se aporta gran cosa con desdeñar un intento serio de universalizar la salud, que no sólo es un servicio, sino un derecho que hay que exigir a los gobiernos para que se cumpla cabalmente en todos los ámbitos y niveles, incluyendo la salud mental. Esta debe ser la verdadera exigencia de la sociedad civil, no solo la que se expresa a través de actitudes partidistas del gobierno local.


EN DO MAYOR.

21 Ene 20 | Jovita Zaragoza Cisneros | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

( I )
Sigo con el tema de Argentina. De los tantos que documenté elijo dos casos que representan, en gran medida, una realidad nada ajena a nosotros.
Después de haber recorrido con mis familiares ( Guillermo y Renata), durante casi dos semanas la capital y algunas provincias de Argentina, de platicar con personas de diversas edades dedicadas a servicios turísticos que, sin reticencia, compartieron su preocupación ante la incertidumbre por la crisis que aún persiste y el inminente regreso de Cristina Kirchner ( a la que consideran es verdadero rostro del poder detrás de Alberto Fernández), pude formarme una idea más cercana sobre este país. Los jóvenes que viven en la capital desean salir de él ante la falta de oportunidades de desarrollo. Por su parte, los que viven en sus provincias, tienen como horizonte inmediato la capital, Buenos Aires, a la que llegan en busca de empleos para encontrarse con que, los pocos que hay, ofrecen sueldos muy bajos. No ven futuro.
Tomo como ilustración el caso del joven taxista que abordamos en una de las grandes avenidas próximas al hotel donde nos encontrábamos hospedados. Le pedimos al conductor nos llevara al Restaurante La Cabrera, un sitio reconocido que, tanto el original como su sucursal, se encuentran en la avenida José Antonio Cabrera, Palermo, Buenos Aires. Eran alrededor de las 19:hs con 20 minutos. La distancia del hotel al restaurante, 9 kilómetros. En tiempo, 20 minutos. Nos repartimos los asientos. Guillermo adelante, Renata y yo en el asiento trasero. Vi en el tarjetón del chofer su foto y su nombre: Gonzalo.
Tan solo empezar a acomodarnos, arrancó y metros adelante soltó: “ Me dicen por dónde me voy. No conozco muy bien el rumbo”, dijo con el inconfundible acento Argentino.
Ir a un país desconocido y encontrarnos con un taxista que no conocía la ciudad ¡vaya! Fuimos advertidos por algunas personas que habían viajado no hace mucho a aquel lugar que tuviéramos cuidado porque “en Buenos Aires ya también asaltan”. La facha de turistas se nos notaba. Además, lo habíamos abordado afuera del hotel. Desconfié y no lo pensé: Joven, si usted no sabe, nosotros menos. Y como somos malos guías, bajémonos aquí, dije contrariada. La respuesta fue inmediata: “ Tengo poco de manejar taxi. No soy de la capital. Pero no se preocupen, la aplicación nos lleva ”, se apresuró a decir, haciendo movimientos sobre su celular, colgado al lado izquierdo de su volante. Mis dos acompañantes, aceptaron.
Hasta el momento habíamos recorrido por nuestra cuenta y sin sobresalto alguno, grandes avenidas de Buenos Aires. Nos habíamos encontrado con gente amable que, tan solo escuchar nuestro acento , sonreían amistosos. Al rato bromeábamos con “ ¡Pero, qué lindo!”, tratando de imitar el tono que escuchábamos de manera recurrente al sabernos de México, lo que despertaba nuestro agradecimiento por esas muestras de simpatía y por su hospitalidad.
— ¿De dónde eres Gonzalo?-, pregunté después de unos minutos de silencio, mientras recorríamos iluminadas avenidas y permitiéndome la confianza del tuteo, por su edad. Tenía 28 años. Después de un momento de silencio contestó sin dar visos de querer entablar conversación : “De una provincia cercana a esta capital. Cuarenta minutos de distancia”. Insistí en entablar diálogo deseosa de saber ese lado que como turistas no solemos explorar: cómo nos ven allá, qué piensan los jóvenes del mundo que habitan, qué les preocupa, qué les entusiasma etcétera. El joven contestaba, atento al volante. Le veía tenso, hasta molesto. Dijo que diariamente hacía el viaje a la capital porque donde vivía no encontraba trabajo. Se recibió de mecánico y tenía ya tiempo buscando empleo. Y como él, varios. Mientras tanto había adaptado su auto como taxi y trabajaba de forma independiente. Salirse de su país, era su sueño. La capital, Buenos Aires no le gustaba. Pero, de momento, se ayudaba trabajando en “esto”, dijo con cierto desdén.

Reparé en el tiempo de trayecto. Llevábamos ya poco más de 30 minutos. Lunes y sin tráfico.
— ¿Falta mucho para llegar?
“No. Está ya aquí adelante. Cinco minutos y llegamos, contestó Gonzalo, al tiempo que exclamó animado : “¡Ya me acordé que comí en ese restaurante con mi novia hace quince días. ¡El lugar es fenomenal y se come espectacular !” dijo animado, moviendo la cabeza de un lado a otro, como saboreando el recuerdo.
–¡ Qué bien, Gonzalo! Nos lo recomendaron y tu reafirmas que disfrutaremos-, exclamé.
Guardé silencio, atenta al camino. No vislumbraba indicio alguno de que estuviéramos en una zona de restaurantes. Por donde transitábamos no había nada que se pareciera a la ubicación que el sitio consultado en la página de internet nos dijera que estábamos cerca. Gonzalo paró en un lugar desolado y sin mucha iluminación. Del lado derecho, el río de la Plata. En el izquierdo un edificio de oficinas administrativas que, obviamente, estaban cerradas ya. Más allá, árboles y abriéndose paso por entre los copos, débiles luces . “Cruzan la calle y del otro lado de ese edificio está el restaurante”. Para ese momento, Guillermo ya se había alertado, también. Con calma le indicó: Date la vuelta a tu izquierda y nos dejas a las puertas del restaurante, que desde aquí no vemos ninguno. NO te preocupes por el taxímetro, dijo. El joven titubeó. No nos movimos del asiento. Con desgano, el taxista siguió las indicaciones. No había nada. Todo eso estaba solo. No pude evitar mi temor.
Estábamos en un lugar semi desierto y poco iluminado. No teníamos idea dónde era. Este nos va a asaltar… este nos trajo aquí con intención de perdernos…me dije en mis adentros, con temor. Pero fingí tranquilidad. Antes de que dijéramos cualquier cosa, exclamó: “Una disculpa”. Mencionó algo que traduje como el navegador “me trajo por otro lugar. Aquí no es. Se equivocó”. ¿No te ayudaste con el waze o con aplicación similar?, preguntó Guillermo, quien para ese momento buscaba ya consultar en su celular. Sácanos de aquí, dijimos más como orden que como petición. Yo trataba de que no se notara ni mi enojo ni mi temor. Gonzalo titubeó por un momento, enseguida repuso: “Si… una disculpa, ahorita mismo los llevo. Ya sé por dónde es, ya me acordé. No se preocupen, cierro la cuenta ( se refería el taxímetro), y solamente me pagan el trayecto de aquí al lugar. No estamos lejos”, dijo al tiempo que colocaba la mano en el tablero para borrar la cifra. Habló Guillermo: No. No bajes el taxímetro. No te preocupes por eso. Deja que corra. Solamente llévanos. Gonzalo ya había bajado “el banderazo” y recomenzaba el trayecto. Pero tanto Guillermo, como yo, habíamos alcanzado a ver el precio del viaje.

El joven no parecía apenado. Cuando vi que desandábamos la ruta me tranquilicé. El taxista, tratando de borrar “la mala impresión” comenzó a decir toda suerte de pretextos … que si por equivocación… que lo otro. Yo no quise hablar ya.
La tranquilidad volvió a mi. Y, a medida que entramos por la calle que nos acercaba a nuestro destino sentí una suerte de enojo contra aquel joven. No le creí que se hubiera equivocado. Y el mal momento que nos había hecho pasar no se lo iba a pasar así como así. Antes de bajar le reclamaría. Llegamos al restaurante. Nada qué ver con el sitio donde nos quería dejar. Guillermo bajó y extendió el pago por toda la tarifa que marcó en redondo. Incluido el de la “equivocación”. Desde el asiento trasero observé que Gonzalo, bajaba la cabeza. Creí que se soltaría a llorar. Balbuceó unas palabras, queriendo regresar lo que sobraba. Déjalo así, le dijo Guillermo. A todos nos pasa una equivocación.
Gonzalo recargó su cabeza sobre el volante, apenado. Entendí, entonces. Nuestra actitud lo había desarmado. Mi enojo menguó, pero no del todo. Quise saber de su propia voz, escuchar y leer en su rostro, la razón de su “equivoco”.
–Gonzalo, dime una cosa, porqué cuando subimos a tu taxi aseguraste que no conocías la ciudad. Luego dijiste acordarte que hacía poco menos de dos semanas habías venido a cenar con tu novia, que se comía rico. Casi describiste el lugar que, no tengo duda alguna, que conocías. Pero luego quisiste dejarnos en un lugar solitario a merced de la suerte. ¿Por qué? Gonzalo esquivó la mirada. “Me equivoqué”, dijo, en un tono que traduje entre sorpresa y contrariedad al verse confrontado de manera directa. Bajé del auto y mi reclamo se convirtió en un: suerte, Gonzalo. No desesperes. Y cuiden a este gran país. No se merecen esto. Y – sobre todo- no permitan que nada o nadie, ningún gobierno, los divida y les quite la esperanza. Luchen por eso. Bajé del auto dispuesta a dejar atrás el mal rato. Nos esperaba la cena en el restaurante, a esa hora ya con mucha gente, esperando entrar. Eran cerca de las nueve de la noche ya. El ambiente, el olor que salía de las parrillas disipó el mal momento. Aunque no del todo.

Gonzalo me constató algo que había percibido en diversas personas que trabajan en servicios y que don Antonio, otro taxista ya mayor y de los tantos que abordamos durante los trayectos, nos comentara: “Nunca habíamos estado tan divididos como ahora. Familias discutiendo por cuestiones de partidos, jóvenes que no quieren trabajar. Se atienen al subsidio. Eso y otras cosas más es lo que los Kirchner nos dejaron”. Y por todo lo observado durante nuestra estancia, tenía razón. Gonzalo era un ejemplo. Y no solamente estaba reflejado en él; sino en tantos otros jóvenes que se ven precisados a tomar cualquier trabajo (labura, le dicen allá). Con todo y amabilidad, mostraban una suerte de enojo, de orgullo herido. No. No era contra nosotros. Su enojo, su preocupación, así como la división que hay en el ambiente, aflora en molestia. Hay desconfianza, resabio. No tengo la menor duda que aquel joven no quería asaltarnos. Lo suyo fue un asunto de enojo reprimido. Desencanto por estar en un lugar que no creen merecer. Eso fue lo que vi en los servidores más jóvenes. No así en los más adultos que cuidan y son profesionales en su trabajo porque hay la conciencia que en ello les va que continúe llegando turismo.
zaragozacisneros.jovita@gmail.com
dialogoqueretano.com
(Mañana: Una venezolana en Argentina) .


Zaid, cuestionario al saber

19 Ene 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Nacional | Sin comentario »

¿A qué hora escribe y cómo escribe?
¿A qué hora lee y cómo lee?
¿Cómo organiza su día, su vida, su obra?
¿Está satisfecho con lo logrado?
¿Qué le falta hacer, qué quisiera hacer, qué no ha podido hacer?
¿Piensa en la muerte?
¿Leerá estas preguntas?
–Quien pregunta, merece una respuesta.
–Al sabio hay que arrancarle su saber.
¿Qué sigue?
¿Qué hace en sus cumpleaños?
–Lo suave envuelve a lo duro.

Zaid rompe tres mitos universales.

–Con esos bueyes hay que arar.
–No, con ese buey, animal de palabras, tenemos que arar.

–Sísifo, condenado a llevar su piedra cuesta arriba, caer, y volver a empezar, una y otra vez.
–Peor condena sería estar sentado toda la vida en la piedra, en una palabra.

–Kundera y Vargas Llosa definieron nuestro tiempo como el reino de la imagen y del espectáculo.
–Gabriel Zaid no es imagen ni espectáculo.

Si el principio de la inteligencia que deviene en sabiduría consiste en reconocer los límites más que ampliar los horizontes, Zaid ha ampliado el mundo anclado en su propio mundo.

Veo en Zaid la acumulación de conocimientos resuelta en claridad y síntesis. Con la riqueza del saber decantado y la precisión y el arrojo verbal cuando es necesario. Él sí sabe esperar haciendo.

Ha pensado con rigor y humor cosas no pensadas de nuestro mundo de todos los días. Cosas esenciales como ¿tener más tiempo o más cosas? Es preferible, para él, tener menos cosas pero más tiempo, sin renunciar a las cosas básicas, y fuera de la carrera loca de la competencia atroz. Es mejor ponerse a platicar y ver pasar las nubes.

Obras esenciales como las de Zaid, Krauze, Paz, Freud, Nietzsche, Marx, Einstein, Picasso, Chaplin… finalmente no se han hecho bajo el abrigo del Estado o de la Academia, sino a la intemperie… ¿Bajo el abrigo del capital? En algunos casos, tal vez. Lo cual prueba la tesis de Marx: sin capital no hay revolución. “Nacieron de la libertad creadora. / Influyeron por la importancia de su obra, no por el peso institucional de su investidura”.

Si no hay santos entre los políticos en el poder, tampoco los hay entre los intelectuales, artistas y escritores en acto, ni hacen falta. Endemoniados podemos ser todos, sin hacer lo que otros sí hacen.

¿Quién diablos es Gabriel Zaid Giacomán? Por sus palabras claras, duras y sin humedades tal vez lo podrán conocer.

¿Se lee, estudia y discute a Zaid en las universidades públicas de México? ¿En las facultades de Ciencias Políticas y Sociales? ¿En los Tec de Monterrey?

Yo lo leo, más mal que bien y seguro a las prisas, desde Cuestionario de 1976 hasta El poder corrompe de 2019. Y siempre espero más. Gracias, Gabriel Zaid.

“Navegar,
navegar.
Ir es encontrar.
Todo ha nacido a ver.
Todo está por llegar.
Todo está por romper
a cantar.”

“Subir los remos y dejarse
llevar con los ojos cerrados.
Abrir los ojos y encontrarse
vivo: se repitió el milagro.”

“Ver es ser de par en par.”


La imposición

14 Ene 20 | Augusto Isla | Clasificado en Cultura, Nacional | 1 Comentario »

“Llueva, truene o relampaguee, el tren maya se construirá. Querámoslo o no”, vocifera rabioso el tabasqueño que habita en Palacio Nacional. Sí, el mismo que llama a la paz, a la concordia, a vivir en los vergeles de la serenidad. El tren va porque va, aunque no tenga de maya, absolutamente nada. Aunque implique la destrucción de la selva, santuario de México y de la humanidad entera; aunque traiga consigo el desplazamiento de las comunidades, la atroz devastación de las plantaciones; aunque aniquile el maravilloso verdor que da cobijo al jaguar, al tapir y al quetzal; aunque el tendido de las vías acabe, con sus vibraciones, los mantos acuíferos. Cualquier ecologista sensato tiene presente estas devastaciones. Pero así son los caprichos de los poderosos como este tabasqueño que, por ser vencedor en las cifras del sufragio, cree haber transitado de la encomienda para ser un buen administrador a dueño de lo que es de todos los mexicanos. Impunemente además. Y va porque va, dada su voluntad ‘non sancta’, dada una promesa que nadie le ha pedido.
¿Y quiénes serán los beneficiarios? Por lo pronto, los constructores venidos de quién sabe dónde. ¿Acaso chinos rapaces que devorarán elevados porcentajes del presupuesto destinado al turismo? ¿Y después? A quienes puedan, con sus caudales, gozar un paisaje lastimosamente degradado, que, si son conscientes, llorarán la desdichada herencia que dejamos a las próximas generaciones.
Esta es la 4T: la imposición del Ser Único, el invierno de la polifonía de nuestro devenir, Y frente al silencio de la mayoría, lo irremediable, la fatalidad de una dictadura que enrarece la trama del desarrollo plural. Y va porque va. Pues lo que cuenta en nuestro amado México es el monólogo y, por supuesto, el falso diálogo con una ciudadanía representada por quienes cubren las ‘mañaneras’, ese banquete de propaganda oficial, alimento de un pueblo espiritualmente anémico. Quiero decir: sin sangre, sin coraje, sin dignidad, conforme con las dádivas de un ‘padre espurio’ que a su tiempo reclamará la recompensa.
* * *
Sufragio efectivo, no reelección. Respeto a la división de poderes y a los ciudadanos. Sí a la vida y a la libertad de expresión.


EN DO MAYOR

14 Ene 20 | Jovita Zaragoza Cisneros | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

LA SOMBRA DE ARGENTINA.
La sombra del populismo autoritario está presente en América Latina y parece robustecerse con mayor fuerza en países cuya historia de cacicazgos, sometimiento, dictaduras y corrupción han cobrado victimas en clases poco privilegiadas y ha hecho a los pobres más pobres aún, reduciéndolos al olvido y marginación. En esta parte del mundo ha encontrado campo de cultivo propicio para operar de manera paciente y subrepticia mecanismos que buscan colapsar cualquier avance democratizador e instalar su ideología disfrazada de un socialismo aspiracional.
La América Latina cuyos países tienen su particularidad, pero el peso de una historia común en el que comportamiento de gobiernos y ciudadanos guardan estrechas semejanzas. Algunas de ellas se encuentran en la ciudadanía poco participativa y poco vigilante de los gobiernos, en su acomodaticia clase intelectual que termina cobijándose bajo la sombra del poder, el periodismo supeditado y obediente a los caprichos e intereses de los medios informativos en manos de empresarios, y aparatos de justicia corrompidos, entre otras más.
Escribo esto trayendo a la mente y a colación el caso de Argentina, en donde pude palpar en mi reciente visita un escenario de crisis económica que tiene irritados en unos casos, tristes y preocupados en otros, a gran parte de los Argentinos. Y el regreso de Cristina Fernández de Kirchner, como Vicepresidenta, no tiene contentos a los adultos que conocen las afectaciones que el modelo económico instalado por el ya fallecido Presidente Néstor Kirchner y continuado con más radicalismo por su esposa Cristina, quien estuviera como Presidenta del 2007 – al 2015. Hoy, la que se asume como la continuación de Eva Perón, regresa dispuesta a retomar y extender el control sobre el país que no termina de salir de la crisis.
Este escenario tiene molestos a los adultos que han trabajado toda la vida y han visto mermada su economía por el Kirchnerismo. Entre ellas están becas a los jóvenes ( allá también les dicen “Ninis”) instaurada por Fernández de Kirchner, así como otros programas de subsidios que han terminado por constreñir la economía interna.
Si bien reconocen que los primeros años del ascenso al gobierno del fallecido Presidente, Néstor Kirchner, operó de manera eficiente y trajo al país logros en varios rubros importantes, la pareja presidencial terminó pervirtiendo y separando a la sociedad Argentina. “Sobre todo Cristina, que , desde la presidencia nunca dejó de fustigar a sus oponentes y cerrando el control mediático a quienes no eran afines a su gobierno. Es una radical y gran actriz”, dice un ingeniero que perdió su empleo y maneja un taxi para ayudarse en la economía familiar.
Envueltos en escándalos de un amasiato por parte de Néstor, peleas y desacuerdos y una competencia interna por el poder entre la pareja formada por Néstor y Cristina quienes enarbolan la bandera de la Izquierda Peronista, fue sin embargo lo menos grave de su gobierno. Poca transparencia en su gestión y los rumores persistentes sobre si la muerte de Néstor Kirchner, fue natural. Con estas dudas sobre ella, Cristina Fernández de Kirchner terminó su periodo presidencial en diciembre de 2015, tras casi 8 años de gobierno. Y una duda más seria y grave aún, que hoy, con su regreso a la Vicepresidencia aviva el ánimo de los Argentinos: el delicado caso pendiente de resolver sobre la muerte de Alberto Nisman, el Fiscal Argentino que, retomó el caso del atentado terrorista contra la AMIA ( asociación Mutual Israelita Argentina) en el que -sostenía – intervino la mano de Irán y acusaba – entre otros- a Christina Fernández de Kirchner de encubrir información sobre el hecho. Nisman fue encontrado muerto de un tiro, en el baño de su departamento ubicado en el exclusivo barrio de Puerto Madero. Eso ocurrió el domingo 18 de enero del 2015, un día antes de la cita que tenía en la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados, para ofrecer las pruebas que decía tener contra la entonces Presidenta Cristina de Kirchner. Un caso que una gran parte de la sociedad argentina considera no fue suicidio, como se manejó por personas afines al poder en turno.
En este contexto Cristina Kirchner terminó su gobierno y entró el representante del partido derechista, Mauricio Macri al poder. Una parte de Argentinos dicen no simpatizar del todo con el gobierno de Mauricio Macri. Sin embargo, aceptan que mucho de lo realizado por Macri fue bueno para el país. “Si no pudo hacer más es porque las redes de control que la izquierda ha tejido durante tantos años no le permitieron un margen de maniobra adecuado. No lo dejaron hacer mucho. Macri”, aseguran los Argentinos con los que entablé conversación. “Intentó hacer mejoras. Vea esto que tiene a la vista – dijo uno señalando los techos de panel solares y casas pequeñas, pero en buen estado de conservación – él intentó mejorar”. Vea del otro lado las viejas y descuidadas vecindades donde habitan la reserva de pobres que se conforman con el asistencialismo social que dejó el Kirchnerismo, cuya base votante mayoritaria se encuentra en los jóvenes “, insistía el hombre.
EL VERDADERO ROSTRO DEL PODER.
¿Qué significa el regreso de Cristina Fernández de Kirchner a la actual Vicepresidencia y el de Alberto Fernández como Presidente?- pregunté aquí y allá, luego de ver en cadena nacional televisiva la toma de posesión de ambos, en el acto que se llevó a cabo el pasado 10 de diciembre.
Todas las respuestas coinciden en un punto: Quién realmente gobernará el país es Cristina Kirchner. “ Alberto Fernández es sólo el parapeto”, dijo uno. “ Ese Alberto ya se vendió o le doblaron las manitas. ¿Cómo se explica que antes echara lodo sobre Cristina, despepitó cosas muy serias contra los Kirchner y ahora gobernará junto a Cristina… o mejor aún, detrás de ella?”, coinciden otras opiniones.
A grosso modo , este es el panorama que vive el país Argentino de enorme extensión territorial , dueño de paisajes que son un prodigio natural y con una cultura ecológica y consciencia en el cuidado de sus áreas turísticas que mantienen limpias, pero que no ha escapado de los males que hoy rondan en toda América Latina: inseguridad, desempleo, incertidumbre, división social.
– La Argentina, cuya capital , BUENOS Aires alberga viejos edificios de bella arquitectura que, aunque lucen descuidados, no pierden su señorío. Sus calles con aires provincianos que, sin embargo, tienen delimitados al turismo su transitar por la inseguridad que les aqueja.
-La Buenos Aires vieja, de hermosa estación de trenes y descuidados y malolientes estaciones de metro. -La que subyuga con su Barrio de San Telmo, la que despide ricos olores a asados de sus restaurantes y boliches ( bares), y hace todo lo posible por diversificar una oferta gastronómica basada en pastas, carnes.
-La del Barrio de La Boca, recorrido turístico obligado, pero con clara advertencia de por medio: “ no se salgan de este perímetro, porque si se adentran más allá, no es nada seguro ”.
– La del tango que se presenta al turismo masificado y basado más en una coreografía de machincuepas que en el subyugante y sutil, al tiempo que provocador, erotismo, esencia de este baile.
-La Buenos Aires de la enorme Casa Rosada y su Plaza de Mayo. La del panteón La Recoleta, de ostentosos mausoleos que dan testimonio de la clase económica que emuló las tumbas de la alta burguesía europea y donde descansan los restos de los poderosos y de la aristocracia de entonces. Allí está Alfonsín, Bioy Cázares. Pero – sobre todo- de una figura que marcó y sigue presente en la vida política de Argentina: Eva Duarte de Perón, cuya fachada del mausoleo está rodeada de placas y reconocimientos de la clase trabajadora. Y donde hay flores frescas de vez en cuando, aún. La controvertida Eva Perón, la ex actriz que con apasionados y encendidos discursos supo tocar el corazón de “sus descamisados”. La misma que inspira a la actual Cristina Fernández de Kirchner a seguir sus pasos. Por lo menos eso asegura en sus delirantes discursos. En este terreno, la mujer de pelo rojo artificial, labios con inocultable bótox, maquillaje y vestidos de marca y sobre la que pesan una serie de acusaciones de corrupción y asciende a la Vicepresidencia estando en medio de citatorios para declarar, apela en sus arengas a la imagen de Eva Perón, usando un claro discurso maniqueo, divisorio y manipulado que busca mover las emociones primarias del pueblo que cree en ella , mientras sus ojos se encienden de una “ternura” quizá sincera, pero evidentemente ensayada para causar el efecto deseado en sus seguidores.
– La Buenos Aires de asombrosos edificios universitarios.
-La del Centro Cultural Kirchner.
-La del renovado Puerto Madero que irrumpe con su contraste modernizador en la vieja zona de bellos y deslucidos edificios. Puerto Madero, lugar donde el valor del metro cuadrado es el más caro de América Latina, según está documentado.
-La bellísima y hospitalaria capital que recibe a México con una sonrisa de simpatía. Culta y gran lectora tiene entre sus tantos activos la maravillosa biblioteca de EL Ateneo , de penoso recordatorio para los mexicanos, por el episodio recién ocurrido en Octubre y que no mencionaré más aquí.
LA SOMBRA ARGENTINA
De esa Argentina, de la que este actual gobierno parece seguir parte de su modelo para desarrollarlo de manera similar, hablo. De esa historia, de ese escenario que ha permitido que una clase política que se ostenta como de izquierda, avance en el poder. Una izquierda oportunista que termina siendo depredadora, ineficaz en el manejo de economía, creadora de programas que tienen como fin crear dependencia de los futuros votantes que garanticen su permanencia en el poder y con ello despejar el camino hacia el control y totalitarismo.
Esta es una de las realidades más palpables que acompaña a nuestro país y a algunos países de América Latina que se debate entre los dos extremos : temerarias ultra derechas y feroces izquierdas. Ambas nocivas porque tienen el punto de encuentro en el terreno de la intolerancia hacia todo disenso.
Dos fuerzas que se disputan el poder y el control para instalar modelos de probado fracaso. No tienen interés en trabajar en una consciencia critica ciudadana y elevar los estándares de bienestar social. Inmersos en sus intereses se niegan a tomar modelos de países con una cultura y educación donde se ha cultivado el sentido del decoro y la consciencia de un orden y respeto en la convivencia. En equilibrar la relación entre gobierno y sociedad. En cuidar y supervisar al funcionario o servidor público, exigir que la corrupción sea castigada, venga de dónde venga, y en elevar y perfeccionar los estándares de educación. La ambición de control, el ansia de poder, disfrazada de buenas intenciones se ha enquistado en esta América Latina que acusa una corrupción sin límites y que surge desde lo más profundo de una entraña que ha favorecido que agentes externos se acerquen a dar el tiro de gracia para servirse de lo sano que aún hay en ella.
No es un panorama bueno para las futuras generaciones a las que los ancestros y los adultos de hoy estamos heredando el peso de una historia que ha sido mal o parcialmente contada y peor interpretada por nosotros mismo. Lo que de esplendoroso tuvimos y tenemos aún, hemos terminado por menospreciarlo y avergonzarnos. Nuestra mirada se ha perdido entre marañas de clasismos, racismos y la añoranza y ambición . Hemos negado nuestra historia y heredado a las futuras generaciones esa negación. Nos hemos asumido víctimas, no responsables de nuestro caminar y destino. Desde ese victimismo construido, la salida fácil ha estado en culpar a los otros de lo que nosotros mismos no hemos terminado por enfrentar y que no nos permite avanzar.
Sociedades culpígenas, al tiempo que heréticas, no hemos sido capaces de traspasar el umbral que separa la forma del fondo. Nuestro lenguaje enuncia lo que nos habita. Decimos “siento que…” antes de “pienso que” y , a partir de allí, soltar opiniones bien fundamentadas. El “ sentir” lo tomamos por pensar. Pensar es un ejercicio que requiere una estructura razonada que sostenga el pensamiento crítico que lleve al otro a debatir también en el nivel de inteligencia. Todo nos duele en esta piel de delgada capa y en estos corazones que hoy se repliegan sobre si mismo llenos de miedo y de un egoísmo profundo ante el sufrimiento de los otros. El menosprecio por la vida se ha instalado. Surgen de lo más oscuro del ser manifestaciones aberrantes que hablan de un retroceso profundo hacia lo animal. La bestia que ha matado lo luminoso que hay en la parte humana y da paso al de la sombras, sin molestarse en ofrecer las batallas a través de la parte más profunda y espiritual que hemos olvidado cultivar y que es lo que nos puede todavía rescatar.
Estamos a tiempo.
Zaragozacisneros.jovita@gmail.com
Dialogoqueretano.com


Zaid-Obrador, ¿es posible el diálogo?EL PODER CORROMPE LO MÁS SAGRADO.

12 Ene 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

Del herético Zaid, el último ciudadano de la República de las Letras, al herético Obrador, presidente de la República Política Central.
El primero interpela al segundo. O mejor dicho: el último ciudadano de las letras dialoga con el primer ciudadano político. ¿Escuchará y sabrá responder el señor presidente de México, Andrés Manuel López Obrador? Veamos. En los 86 años de Gabriel Zaid y los 66 de AMLO. Una generación los separa. ¿Hay conexión y circula corriente? Veamos.
Entre el político presidente nada tradicional o muy tradicional y el escritor poco convencional y muy excepcional. Veamos el posible diálogo.
Q, Presidentes, México, enero 2020.

Zaid pensando en Obrador:

–¿Todo se derrumbaría si la autoridad diera marcha atrás en cualquier punto?
–¿Cómo se estableció esa peculiar disciplina de no reconocer los errores?
–Son hábiles para ocultar la realidad bajo razonamientos y estadísticas que les dan la razón, tienen “otros datos”. Siempre tienen razón.
–La corrupción empieza con la democracia simulada.
–“El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Administrar la verdad no cambia la realidad.
–“Suponer que el poder santifica es la máxima herejía”. / “No hay sino un remedio: hacer pública de verdad la vida pública”. Separar el poder político y el económico, política y religión; conectar verdad y realidad.
–El poder empuja al crimen, la locura, la corrupción, porque se presta a la confusión de identidades.
–Lo que Max Weber llamó patrimonialismo (la indistinción entre el erario y el bolsillo de los hombres de Estado) es sólo una de las confusiones posibles.
–Antes de ser rapiña, irresponsabilidad, injusticia, la corrupción es una impostura…
–La impostura… como una posesión de otra personalidad, que se apodera de la persona física y la arrastra a creerse lo que no es (como en la obra El gesticulador de Rodolfo Usigli).
–No te aloques, Obrador, no eres Mesías.
–Te vamos a ayudar a que no te creas lo que no eres.
–El poder corrompe y degrada la verdad. (Idealiza la realidad).
–¿De dónde surge la tendencia corruptora?
–De la doble o triple personalidad. El poder tiende a corromper el sentido de la realidad, y atrofia la razón.
–Hace parecer omnipotente, y se olvida la capacidad limitada que se tiene, como todo ser humano.
–Vivir en la verdad (la realidad y la vida) transforma la naturaleza del poder.
(Gabriel Zaid, El poder corrompe, Debate, México, 2019, pp. 71-76).

Tras la escucha, tiene la palabra el señor presidente Andrés Manuel López Obrador, un buen político, no un religioso ni un poeta hablador.

¿Es posible el diálogo Obrador-Zaid o sólo el silencio y el insulto?

Saludos del autor de El poder corrompe (2019), De los libros al poder (2002), La economía presidencial (2000), Cómo leer en bicicleta (1996) y Cuestionario (1976), entre otros. Antes de las elecciones dijo Zaid:

–No se puede contener. Pellicer fue un poeta de la alegría. AMLO es un poeta del insulto. Arrastrado por la inspiración, seguirá insultando, aunque su incontinencia tenga costos políticos. El Peje por la boca muere.
(Gabriel Zaid, “AMLO poeta”, Reforma, domingo 24 de junio 2018).

Una vez más tiene la palabra AMLO.

NOTA
–¿Cómo hacerle llegar esto al señor Presidente a sus Mañaneras?
–¿Podrías encontrar la manera, mi estimado amigo José Antonio Gurrea Colín, director de este portal de luz www.enlalupa.com?
–Ojalá sea posible. Gracias. Julio F. Q, Presidentes, enero 2020.

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* Estas letras de luz son posibles gracias a la generosa luz de los Hermanos Loyola y de la UAQ. Mil gracias. JF

NOTAS 2020 Q

–¿Por sus libros los conoceremos?

–¿Es verdad que no es igual a los anteriores, haciendo de otro modo lo mismo?

–¿La superioridad moral no es la soberbia mayor del infalible y puro?

–¿Todo viene cambiando con AMLO, para que todo siga igual o peor?

–Si el preciso no puede caer a la lona (y menos ser noqueado), que no se suba al ring.

–Sobre todo en tiempos difíciles, la mirada crítica (no exenta de fraternidad y comprensión) es fundamental. Frente al poder, el preciso, dios, el diablo, el maldito yo-yo-yo.

juliofime@hotmail.com


El drama de la violencia de los niños.

12 Ene 20 | Gregorio Morales Avilés | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

Lo sucedido en el Colegio Cervantes de Torreón nos debe llevar a una amplia reflexión sobre el alcance de la violencia en los niños. No se puede dejar de lado por el gobierno y la sociedad. ¿Qué pasa con la violencia?

1. Falta de establecimiento de límites o ausencia del padre en la educación del niño.
El problema de la agresión tiene su origen en la primera infancia, es decir, en el seno de la familia. Se relaciona básicamente con la inadecuada relación del padre y la madre con el hijo: ausencia del ejercicio de la autoridad de parte del padre o vicios en el ejercicio de esta autoridad, demasiado castigo, abandono, falta de acompañamiento amoroso en el desarrollo del niño, o mimos excesivos y carencia de normas y límites que repercuten en conductas inadecuadas de parte de los niños desde que nacen.
En sociedades ordenadas y estables, a los niños se les exige mucho, como Alemania o Japón. Se les exige y se les atiende desde que nacen.
En México, hay violencia porque no tienen los niños una frustración óptima, se les proporciona en cambio todo tipo de gratificaciones, todo se les compra, se les permiten cosas que no debieran permitírseles. Esto los hace poco tolerantes a la frustración y reaccionan con agresión. Decía Confucio: “A los niños hay que educarlos con un poco de frío y un poco de hambre”.
La tolerancia de berrinches, la agresión verbal y física, los golpes y el enfoque de premios y castigos, sin criterios claros y consistentes, llevan al niño a no saber cómo conducirse con equilibrio o a reacciones repetitivas de defensa y de adaptación a este tipo de relaciones punitivas, de descuido o de abandono.
El papel del padre es fundamental para el establecimiento de la norma ética, la cultura de la legalidad y el orden. No está valorado socialmente el papel esencial del padre en la formación de los niños, caracterizado básicamente por la ausencia. Los niños no internalizan el imperativo categórico de respetar la norma siempre.
2. Relaciones con la madre.
El lazo afectivo más fuerte de los niños es con la madre. El exceso de mimos y la imposibilidad de sostenerlos indefinidamente provocan reacciones negativas desproporcionadas. Ambivalencia en los afectos de las madres producen desconcierto, por un lado dicen amar a sus hijos y, por otro, los agreden con el abandono, o los educan en medio de inconsistencias éticas y afectivas: no digas mentiras, y ellas mismas las dicen, etc, ellas mismas utilizan lenguajes poco propicios para contener la agresividad: “no te dejes”, “no seas cobarde”, “eres un tonto”, etc., o los minusvaloran o someten con castigos y amenazas. No los obligan a devolver cosas que llevan de la escuela y aceptan explicaciones banales de los pequeños hurtos de sus hijos o sus mentiras, son demasiado permisivas y compensan con culpabilidad el descuido o desatención de los hijos.
La incorporación definitiva de la mujer al mercado laboral y profesional ha tenido como costo social el abandono de los hijos a las instituciones o a otros cuidadores que no siempre desempeñan el papel sustituto de la madre con amor, profesionalismo y cuidado. No alcanzan la norma winnicottiana de una “madre suficientemente buena”.
La tolerancia de conductas y demandas excesivas genera agresividad, cuando van creciendo los niños, no reconocen límites a las conductas negativas o agresivas. Por otro lado, el abandono emocional del bebé, por ocupaciones o descuido de la madre, es el origen de conductas de aislamiento o agresividad. La falta de madurez o de integración de su propia identidad, en la adolescencia, produce un vacío que potencia la agresividad, en un ambiente autoritario o simplemente de escasa atención.
3. La escuela.
La disciplina escolar, en primaria y secundaria es privilegiada sobre otras prácticas más tolerantes de formación hacia los alumnos. No hay diálogo, existen sistemas de castigos irracionales, los directivos muchas veces ceden las funciones de prevención, contacto o corrección a los conserjes, no se convive con los alumnos en los recreos, se abandonan grupos enteros, no se tiene una comunicación constante, individualizada, con los padres de familia. No se dan pláticas de interés, interactivas a los niños y jóvenes sobre estos temas de vida. Se masifica la atención de los alumnos.
4. La cultura.
El medio ambiente social, los mensajes de los medios y el fuerte trastorno de la legalidad simbólica, repercuten sobre los cimientos mismos de las relaciones del sujeto con la cultura de la posmodernidad.
Si la legalidad, bajo su carácter simbólico, conlleva la aceptación de enunciados que trascienden las subjetividades, al garantizar la vigencia de una ley no arbitraria, hoy en día, las formas impunes de corrupción generan nuevas modalidades de autoritarismo y uso abusivo del poder.

Asimismo, formas actuales de violencia cotidiana se ven habilitadas por concepciones que consideran preferencial en los sujetos cierta dosis de agresividad y competitividad, tanto como una buena capacidad de defensa y aún de ataque (proliferaciones de escuelas de artes marciales, esquemas de selección de personal con reactivos que favorecen la “agresividad para las ventas”, etc.). Mientras que la pasividad, como el ser generoso y tolerante, suelen ser fuente de escasa valoración.

Es así que la función paterna, ejercida a través de representantes, a su vez sujetados a la ley, adquiere carácter simbólico. Éste se ve destituido cuando, quienes se identifican con la regla misma, la colocan al servicio del propio ejercicio del poder, o de sus intereses individuales, o peor aún, cuando se mezcla la delincuencia con quienes ejercen la violencia legal para imponer la ley, la confusión que se provoca sobre quien es el delincuente y quien la autoridad es muy grave. De ahí la grave responsabilidad de los políticos de garantizar con el ejercicio de su conducta personal, el cumplimiento estricto de la ley. Ya decía Aristóteles que la política es una poderosa agencia educativa.

5. Los medios
Los medios ocupan un lugar destacadísimo en la generación de violencia. La mostración directa y constante de la violencia favorece el acostumbramiento y la reiteración de la misma, a través de la banalización de la escena violenta. Los medios de comunicación controlan al espectador con muerte, sangre y destrucción permanentes. La violencia está “normalizada” por los medios de comunicación. No hay noticiero que no hable de muertes y daños, “porque eso es lo que vende”.
Disminuyen, en su insistencia, la sensibilidad y posibilidad de reacción del sujeto frente a lo que en otras épocas fuera causa de rechazo y dolor. Esto no sólo en las películas llamadas de acción o intriga, sino en los mismos noticieros y programas de juegos infantiles.
Si bien los medios reflejan formas actuales o pasadas de violencia, a la vez contribuyen a la trivialización de un fenómeno que por impregnación, deviene ilusoriamente natural. No es natural, pero así lo perciben los niños y los jóvenes.
La repetición los convierte en percepciones acríticas y trivializadas. Esto hace que los niños, los jóvenes y aún los adultos, no reconozcan sus determinaciones socio-históricas, que permanecen encubiertas, y se muestren indiferentes ante su vida y la de los demás, se atenúen los sentimientos solidarios, al tiempo que permanezcan casi insensibles ante el dolor y la muerte de los demás. Simplemente ponen en secuencia una noticia violenta, con una comercial amable, sin comentarios, sin distinción.
No hay sino ver cómo casi han desaparecido las protestas por las muertes de inocentes a causa de la “guerra” contra el crimen organizado, donde la misma acción legal se ha paralizado. ¿Quién formula demandas, quién investiga los miles de asesinatos del crimen organizado año tras año? Todo se reduce a cifras estadísticas, a repetidas noticas cotidianas, a recuentos triviales en las noticias y comunicados oficiales. Bien decía Foucault:
“Cuantos más delincuentes existan, más crímenes existirán. Cuantos más crímenes haya, más miedo tendrá la población y cuanto más miedo tenga la población, más aceptable y deseable se vuelve el sistema de control policial.
La existencia de ese pequeño peligro permanente es una de las condiciones de aceptabilidad de ese sistema de control, lo que explica por qué en los periódicos, en la radio, en la televisión, en todos los países del mundo, sin ninguna excepción, se concede tanto espacio a la criminalidad, como si se tratase de una permanente novedad”.
Este supuesto de Foucault es el que permite el destino de gigantescos presupuestos a la seguridad pública, que bien podrían emplearse a otros rubros más urgentes y necesarios.
6. Neoliberalismo individualista vs prácticas comunitarias.
Finalmente, lo más profundo de una explicación de la agresión y la violencia, se encuentra en el individualismo, el narcisismo y sus vinculaciones patológicas, que la globalización neoliberal ha permeado en la humanidad entera. Estos trastornos, tales como sentimientos de vacío y depresión muy sutiles, periodos de embotamiento y pasividad manifiestos o encubiertos, tendencias perversas o incapacidad para formar y conservar relaciones significativas llevan a los niños, jóvenes y adultos a una incertidumbre, desconfianza e inquietudes ante la vida que muchas veces no saben manejar.
Estas percepciones de la vida están estrechamente vinculadas a modelos de vida (como el american way of life, donde el valor de lo adolescente es fundamental, sin darse cuenta que adolecer es carecer de algo, que llenan con sustitutos del afecto como la droga, el cigarro, el alcohol o la violencia y la autoagresión) ligados a la adicción y la enfermedad psicosomática.
La carencia y vaciedad y con éstas el deseo de tener, constituyen el objetivo de vida. Se da en la sociedad, en las familias y en las escuelas un valor determinante al tener y no al ser. En una encuesta del ITAM en los estados con presencia fuerte del crimen organizado, el 60 por ciento de los jóvenes afirmó como objetivo de vida el narcotráfico. No se preocupan por ser, sino por tener. Esto nos lleva a cosificar las relaciones y las personas. Nos constituimos en mercancías, en objetos, en “recursos humanos”, en objetos de consumo (“tanto vales cuanto tienes”, “compro, luego existo”). La enfermedad moderna es la neurosis compulsiva por comprar, los centros comerciales han sustituido a los lugares de recreación y al hogar.
¿Hay mayor violencia que esto para los que no tienen? ¿Qué sienten los pobres ante un centro comercial que es un show case, permanente e inalcanzable? En muchas escuelas particulares a los alumnos se les considera como clientes y obligan a los maestros a tolerarles todo. ¿Cómo reacciona un cliente? con exigencia y prepotencia, sin la capacidad crítica que te da la verdadera consideración como un alumnos o un hijo. Se han distorsionado las relaciones de autoridad y esto se aprende a través del lenguaje.

7. ¿Qué hacer?
a) Fortalecer la educación inicial. El modelo implica las relaciones de la madre Y EL PADRE con los hijos, el manejo de lenguajes y de valores que contribuyen a la implantación de pautas de conducta en la primera infancia, para toda la vida. Por ello la importancia que le otorga la OECD y la UNESCO a la Educación Inicial.
b) Capacitar a los docentes de todos los niveles educativos como mediadores, para favorecer la cultura de la paz. Organizar diplomados, congresos, cursos, pláticas sobre mediación porque los principios de respeto, neutralidad, reconocimiento del otro, autogestión, no agresión, de la mediación contribuyen a la solución no controversial de los conflictos.
c) Multiplicar la escuela para padres. Involucrar a los padres de familia en la solución del problema de la violencia. Éste nace en la familia y ahí se debe resolver. Traerlo a la agenda diaria de los Consejos Escolares de Participación Social y de las Asociaciones de Padres de Familia, así como en reuniones informativas promovidas por las autoridades civiles.
d) Introducir masivamente el servicio social de psicólogos clínicos y educativos y el trabajo social para la atención específica y personalizada de los casos de agresión, autoagresión, de niños y jóvenes en educación básica, media y superior. Generar seguimientos de capacitación y atención primaria de la agresión transversales para todos los niveles educativos, desde educación inicial hasta profesional. Esto facilita el registro, monitoreo y control de casos.
e) Construir redes sociales, para el monitoreo y vigilancia de la violencia y el narcomenudeo vinculado con la niñez y la juventud. Que el trabajo social de educación media y educación superior se aboque a construir modelos de organización social para la captación de información, respuesta rápida, capacitación, atención y evaluación de la violencia social.
f) Participación activa de la COMPES y COEPES y de los padres de familia en los niveles de educación media y superior, para que los padres no abandonen a sus hijos, que existan actividades de acompañamiento familiar.
g) Participación en medios: artículos de prensa, programas de radio y Tv para formar públicos críticos y poner en la agenda de comunicación social debates sobre el tema de la violencia, no sólo como exhibición de noticia pasiva y acrítica, sino como análisis y propuesta.
h) Reforzar el asunto de la prevención de la violencia, como tema prioritario de la agenda educativa: resiliencia, graffitis, drogadicción, alcoholismo, acciones culturales, deporte, empleo, salud, con un enfoque preventivo y abierto, considerando siempre al niño, a la niña y al joven como persona, sujeto de la atención prioritaria del estado, es decir, del gobierno y de la sociedad. Dar publicidad a los contenidos de la Convención Internacional de los Derechos de los Niños, que considera a los niños de cero a los 18 años, donde entra la protección de todos los derechos, la justicia restaurativa, la visión integral de la persona.


LA CRÍTICA DE IZQUIERDAS SOBRE LAS IZQUIERDAS.

09 Ene 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

Desde el régimen priista, algunos hemos pugnado siempre por la libertad crítica frente al poder en turno. Y, mal que bien, la hemos ejercido frente a los gobiernos del PRI y del PAN… ¿Cómo no la vamos a ejercer hoy frente al gobierno de AMLO y Morena, sólo porque cuentan con las simpatías de izquierda? Seamos o no de izquierdas, la crítica es primero: una crítica honesta, recta y creativa.

Sean lo que sean las y nuestras izquierdas en México. Si algo nos enseñó el marxismo a algunos, fue precisamente el pensamiento crítico. Hoy menos que nunca podemos renunciar a él, al contrario, tenemos que enriquecerlo con otras concepciones y visiones de mundo. Literarias, históricas y filosóficas. Sabiendo que la mirada crítica y la voz de la conciencia tampoco son infalibles. Bien decía un poeta, hay que aprender a pensar por nuestra cuenta y saber ejercer la crítica sobre nosotros mismos.

Viene esto a cuento por el artículo de Edmundo González Llaca hoy en Plaza de Armas y Diálogo Queretano: “Las críticas de Nexos al Presidente” / 1. Lo acabo de leer y escribo:

–Edmundo, excelente y explosiva tu síntesis crítica de Nexos sobre AMLO. Yo apenas lo voy a leer. Gracias, Edmundo G. Llaca.

¿Cuánto cuesta hoy Nexos, 60, 70 pesos? Ay, ya lo encargué, desde el lunes, y no me lo han traído. Sé que está en línea, pero para mí, hombre del siglo XX, no es igual leer en la página de luz que en la hoja de papel.

¿Qué Nexos, ni Edmundo ni el palabrero somos de izquierda? No importa. Para algunos el gobierno de Obrador y los funcionarios de Morena en el poder, y muchos de sus militantes y simpatizantes, tampoco son de izquierda. Es lo que hay.

En cualquier caso la mirada crítica, no exenta de simpatía o empatía, de comprensión y conocimiento, es fundamental. Frente a cualquier poder: económico, político, social y religioso; frente a Obrador, dios y el diablo; frente a nosotros mismos ante el espejo y el maldito yo-yo-yo.

–Libertad bajo palabra. Inútil cerrar los ojos o volver entre los hombres: esta lucidez ya no me abandona. Romperé los espejos, haré trizas mi imagen… La soledad de la conciencia y la conciencia de la soledad, el día a pan y agua, la noche sin agua…

¿Ya leyeron ustedes a Edmundo y Nexos de enero 2020? ¿Toda la vida luchando por ejercer la crítica y hoy debemos guardar silencio y/o desviar la mirada? ¿El amor, la simpatía, la comprensión excluyen la crítica?
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* Estas letras de luz son posibles gracias a la generosa luz de los Hermanos Loyola y de la UAQ. Mil gracias. JF


JICOTE “LAS CRÍTICAS DE NEXOS AL PRESIDENTE” (1)

09 Ene 20 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Cultura, Política | 1 Comentario »

Siempre es bueno, tanto para los lectores como para su servidor, difundir las evaluaciones de otros analistas. La reconocida revista Nexos dedicó un número al primer año del Presidente López Obrador. Este es mi resumen del análisis de Héctor Aguilar Camín. Hay un gobierno de los símbolos y las palabras, y un gobierno de los hechos. El primero es potente, tiene altas calificaciones y se expresa en la popularidad del Presidente; el segundo es débil, sus errores son frecuentes y sus cifras débiles. El desmantelamiento de lo heredado es impresionante, incluye la cancelación del aeropuerto de Texcoco, la desaparición del Estado Mayor Presidencial, la abrogación de la reforma educativa, la suspensión de la reforma energética, la extinción de la Policía Federal. Del Seguro Popular; del programa asistencial estrella del Estado mexicano, Prospera, y del muy bien evaluado programa de estancias infantiles. Se trata de un proyecto presidencialista, centralizador, que no quiere intermediarios, controles ni contra pesos. En su proyecto son un estorbo la pluralidad en el Congreso, la independencia de la Corte y del Poder Judicial, así como los organismos autónomos, la soberanía de las entidades federativas, las organizaciones de la sociedad civil. Un Estado donde manda el Presidente por encima de la complejidad institucional. Ha puesto los cimientos de la red clientelar más grande que se haya diseñado nunca en el país. Es el regreso a un gobierno fuerte cuyo instrumento es el populismo y cuyo destino final puede ser la tiranía. Es un gobierno que fomenta el conflicto. Mi resumen de María Amparo Casar. La columna vertebral de su crítica se fundamenta en que la frase, todo un estribillo de López Obrador: “No somos iguales a los anteriores. No somos lo mismo”. Es una mentira absoluta y descarada. Da algunos ejemplos: los programas clientelares de los anteriores sexenios permanecen, se les cambian los nombres y se agrega el sello personal. A pesar de la reiterada promesa de lucha contra la corrupción, es un gobierno tanto o más oscuro que los anteriores: los programas no tienen reglas de operación; las adjudicaciones directas han superado a las de los anteriores sexenios, son el 78.3% de la asignación de contratos. Se prometió aclarar la publicidad pagada por el gobierno, no se ha hecho. Sorprende especialmente la Lotería Nacional, que sólo tiene un medio de comunicación. El control del Poder Legislativo es apabullante, no lo dice Amparo Casar, lo afirmo yo, en el caso de la Cámara de Diputados se perdió hasta el pudor, el líder de Morena, Mario Delgado, regaló de Navidad el libro de la Economía Moral y el retrato de López Obrador, tal vez pensando que si les daba un ataque de Alzheimer, por los brindis de año nuevo, los diputados recordaran a quien le deben estar sentaditos allí. Se ha clasificado la información del Aeropuerto de Santa Lucía, de la refinería de Dos Bocas. No se respeta la autonomía y en los nombramientos se mantiene la política de fiscales carnales; en los organismos autónomos las designaciones son para compañeros de partido y cuates. Quizá la designación donde el dedazo adquirió perfil de cinismo, fue el de la Presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Concluye Amparo Casar: “AMLO todo ha cambiado, pero todo sigue igual”.


Los Scherer Ibarra / Julio Figueroa**

07 Ene 20 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

“Única salvación: la vida de otro”
–Elías Canetti, “El corazón secreto del reloj”

Cinco años sin Scherer García, pero su espíritu aquí está, gracias a otros espíritus: sus hijas Ana y María, su Revista Proceso, sus lectores, admiradores y detractores, que son legión. Esta vez no está solo don Julio. Lo acompañan entrañablemente su esposa y compañera de vida durante 35 años, Susana Ibarra Puga, más los 26 que vivió con ella en la memoria de los afectos vitales, “su estrella polar”; el recuerdo del viejo Excélsior y el inicio de Proceso; Vicente, Krauze, Fuentes, Florescano, Monsiváis, José Agustín, Zaid, Paz, Pacheco, Ibargüengoitia, José Ramón Fernández, Cosío Villegas, Javier Sicilia, Héctor Aguilar Camín… creo que faltó García Márquez, admiración sin ataduras, y su hermano de armas y dudas el padre Maza (perdón por los que omito). Y desde luego están sus hijos y sus compadres José de Lima y esposa, con su fajo de cartas.
Impecable el relato y la prosa diamantina bien cortada y cargada de rectas intenciones de Ana Scherer Ibarra, “Nunca sin ti”. ¿Qué podría yo agregar? Es ella la que añade una vida a las tres-cuatro ya conocidas: la vida pública, la vida privada, la vida íntima, la vida secreta y “la vida indescifrable, el enigma del azar”. Gracias.
–Azar, Necesidad y Libertad rigen nuestras vidas, decía Eduardo Nicol.
María Scherer Ibarra por su parte comparte una parte de su herencia que le dejó su padre: los libros que quedaban de su biblioteca y algunas dedicatorias de los autores de algunos libros. Gracias. ¿Y las suyas en los libros que él obsequiaba, quién podría recogerlas?
Lo demás es silencio. Pero me gustaría saber el testimonio personal e íntimo de Susana y Julio, los hijos con los nombres paterno y materno.
En fin. Gracias por su atención y mis saludos a Rafael Rodríguez Castañeda, en su último mes en la dirección de Proceso.
Qro. Qro., Presidentes, martes 7 de enero 2020.

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**Estas letras de luz en general son posibles gracias a la generosa luz de los Hermanos Loyola y de la UAQ. Mil gracias. JF


La amnistía

06 Ene 20 | Augusto Isla | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »


La amnistía es una palabra griega. Significa sin memoria, olvido, perdón. Práctica que viene de lejos, desde la antigüedad, cuando Tasibulo arrojara a los tiranos atenienses para recobrar la paz y la prosperidad en aquella Ciudad-Estado. En el México actual, el mandamás tabasqueño la prometió durante su campaña e intenta darle cumplimiento.
La amnistía precisa una ley, no un simple decreto como ocurre con el indulto, figura de gran tradición nacional, que cada año se aplica a los sentenciados bien portados en recuerdo de Miguel Hidalgo, por cierto derogado en nuestra entidad. La amnistía no es aplicable a quienes han sido objeto de una sentencia firme, sino a quienes otros se les perdona por la comisión de un delito aun cuando no hayan sido sentenciados.
La propuesta legislativa del tabasqueño será sometida a consulta y beneficiaría –no se sabe con exactitud a cuántos–. Se habla por parte de unos que tal beneficio alcanzaría a 191 mil reos, y por otros a 300 mil. Los casos de referencia abarcarían delitos menores: mujeres que han abortado, un abanico de robos: a casa habitación pero sin violencia, celulares, tarjetas, incluso de identidad; pero incluye también a narcomenudistas… Todos considerados como delitos menores.
Algunos observadores califican esta disposición como populismo criminal, un populismo que abre, de par en par, una ventana a la impunidad. La cuestión es muy compleja y difícil de resolver. Como todo lo que surge de la voluntad de Andrés Manuel. Digamos que es, en principio, buena. Sobre todo en el caso de las mujeres y los indígenas que padecen cárcel injustamente. Pero otros permanecen en la sombra de los pendientes, como el de los delitos políticos,
¿Cómo acabará todo esto? Es difícil saberlo. Todo dependerá del buen juicio de los legisladores. Ya años atrás, según me cuenta un legislador, se había debatido el asunto, pero no pasó de esa loable intención, considerando que podría ser un peligro para la sociedad, algo así como soltar a una jauría de delincuentes. Ojalá esto no suceda, pero de este supuesto “nuevo régimen”, podemos esperar lo peor. Dados sus prejuicios, su ignorancia y su ingenuidad gruñona como esa de creer que levantarse temprano y presidir los gabinetes estatales de seguridad son la fórmula mágica para erradicar la violencia.
* * *
Sufragio efectivo, no reelección. Respeto a la división de poderes y a los ciudadanos. Sí a la vida y a la libertad de expresión.


EL JICOTE ¡ATCHIS!

13 Dic 19 | Edmundo González Llaca | Clasificado en Cultura, Queretanidad | Sin comentario »

¿Cómo se escribirá: gripa o gripe? En fin, en cuestión de resfriados todo es horrible, no se ponen de acuerdo ni en el nombre. Ahora bien, mi resfriado no lo pesqué con anzuelo sino con red, es decir, no es un resfriado cualquiera, este es exuberante, tropical, desbordado, modestamente yo le llamaría clásico, otros dirían que simplemente de comercial de televisión. Del síndrome no hay nada que no padezca: dolor de cabeza, fiebre, ojos llorosos, nariz congestionada, escalofríos, cuerpo cortado. Soy el invernadero más grande de microbios del mundo; con gusto diría que soy un foco de infección, pero me siento demasiado opaco para una comparación tan luminosa. Esta gripe no la cura un médico, ni dos, sólo la Organización Mundial de la Salud, sesionando en pleno. El problema cuando me da gripe es que, además de quitárseme lo modesto, transito por varios estados de ánimo. Primero: Sospechas de complot. De seguro fulano de tal me la pegó, andaba enfermo, pero como perdió el Morelia, se me acercó y dizque para felicitarme me abrazó muy cerca, maldito ardido; no, fue zutana, es fanática del Presidente, le caigo en el hígado cuando lo critico, nunca me da beso en la mejilla y ahora que andaba enferma me lo dio casi en la boca, ni que ella no supiera que cada estornudo tiene más de 150 mil virus. Segundo: Olvido. Hace tiempo que no voy a escuchar mariachis; yo brindé en los dos juegos por el triunfo del glorioso América, pero todas las pedí sin hielo. Tercero: Desesperanza. Hay miles de virus gripales, de seguro no hay medicamento para el mío. Esto no será pasajero, me voy a quedar así toda la vida, de muestra, para siempre. Cuarto: Indignación. ¿Por qué me dio a mí? Digo, comprendo que se resfríen los que viven en Amealco, ¿pero yo en Querétaro? No es posible. Quinto: Reflexión sociológica. Ahora sí estoy seguro de que es cierto lo que dicen los médicos europeos, las gripas ocasionan más pérdidas de jornadas de trabajo que las huelgas. Sexto: Otra vez indignación. Bueno, ¿pero dónde estaban mis anticuerpos? Bola de traidores, no opusieron la más mínima resistencia. Me invade un mallugamiento, una somnolencia, en la que los reflejos vitales sólo me alcanzan para sentir claramente todos los padecimientos, pero ninguno de los placeres de la existencia. Mi mente no puede concentrarse, bueno ya ni siquiera puedo leer un informe del Señor Gobernador y el Señor Senador, y miren que para esto no se exige especial lucidez.. En fin, estimado lector, disculpas por haber abordado un tema tan “virulento”, pero creo que se debe escribir sobre lo que se piensa, lo que se vive, pero sobre todo, lo que se siente. Edgar Wallace se preguntaba: “¿Qué es un intelectual?” Y se contestaba: “Es alguien que ha encontrado algo en lo que pensar, además de en las mujeres”. Yo acotaría: ¿Qué es un intelectual? Alguien que puede escribir un artículo a pesar de tener gripa. Lo que significa que por ningún lado soy un intelectual. Aprovecho para desearles una muy feliz navidad en compañía de su familia y de quienes más quieran. Un año 2020, lleno de salud, La salud es el punto de la operación aritmética de la vida, sin ella todo es cero a la izquierda. Díganmelo a mí ¡Atchis! Me voy de vacaciones, nos vemos en enero. Gracias por leerme. ¡Atchis!