EN DO MAYOR.

14 Oct 19 | Jovita Zaragoza Cisneros | Clasificado en Cultura, Internacional | 1 Comentario »

Mientras leo las críticas sobre la película estadunidense “Joker” y el interés que ha despertado a su alrededor, hay una película mexicana que vi hace unos días y que está relacionada con parte de nuestra realidad mexicana: Chicuarotes, de Gael García Bernal.

¿Hay salida?, pregunta el incansable tendedor de puentes hacia el diálogo y querido amigo, Julio Figueroa, con relación a la trama que envuelve a los jóvenes de la película. Mi respuesta fue: “Si la hay”. Sin embargo, reconsidero mi respuesta y abro un espacio a la duda agregando al final de la frase un “…quizá”

La película, filmada en uno de los pueblos de Xochimilco, San Gregorio Atlapulco a cuyos habitantes se les conoce como “Chicuarotes” ( por un chile que se da en la región y cuya característica es ser aferrado y terco) ha provocado y sigue provocando interés y comentarios de quienes ven en ella un retrato social semejante a la de Los Olvidados de Luis Buñuel, por la marginación y violencia en la que están inmersos los personajes.

Sin embargo, no es una película que se pueda comparar en lo más mínimo con Los Olvidados. Las situaciones que uno y otro reflejan son diferentes. Coinciden , acaso, en la violencia que surge de la condición humana agravada en ciertos contextos sociales donde la sobrevivencia saca a flote la miseria espiritual. En la cinta de Luis Buñuel sus protagonistas no tienen asideros para salir de ese ambiente yermo y desolador en su geografía y en el universo interior de sus personajes. En Chicuarotes sus personajes no son marginales. Son jóvenes enfrentando el dilema propio de los jóvenes de todo el mundo, donde el futuro no ofrece garantías estables. El “Cagalera” pertenece a una familia violenta y disfuncional que bien representa a una gran parte de la realidad mexicana, donde la violencia en los hogares se ejerce avalada por toda la comunidad.

“Los olvidados” retrata la miseria en una zona marginal y que existe en cualquier orilla de las grandes ciudades del mundo. Es una joya que ha sobrevivido al tiempo y quedará para la eternidad. La película fue premiada en el Festival de Cannes y nombrada Memoria del Mundo por la Unesco. En “Los Olvidados” ronda un personaje como El Jaibo, un joven que escapa de una correccional donde estuvo encerrado, delatado por uno de sus vecinos de la zona marginal en la que viven y al que termina matando . El jaibo es temerario. No hay nada qué perder en su porvenir, ni nada qué ganar. No tiene frente a sí un horizonte en el que se vislumbre salida. No tiene meta alguna en la vida, ni nada a qué asirse. Desde ese resentimiento intenta también cerrar toda posibilidad de salida para los demás, como lo hace con Pedro, el niño que no ha sido contaminado del todo en su inocencia.

En el caso de Chicuarotes, el personaje viene de una familia de padre alcohólico y violento hasta la demencia y una madre que funciona como pararrayos y ,hasta donde puede, evita a sus hijos los golpes de esa violencia irracional del padre . El “cagalera” cuenta con techo seguro y comida, pero es un adolescente cuyo referente principal es el propio padre al que no sabe cómo enfrentar. La relación de violencia que establece con el hermano, opuesto a él en personalidad, es constante. En ese ambiente familiar y comunitario, moldea también la mirada hacia la mujer. Su padre maltrata a la madre, él a la hermana. En este segmento de lo femenino, hay material para estudio. La forma como las mujeres son vistas en ese mundo donde el macho descarga su frustración de sentirse, o asumirse, el eterno derrotado y encerrarse en la autocompasión.

De ese ambiente de agobio familiar el “Cagalera” quiere huir y encuentra en el “ Moloteco”, un joven bondadoso y sin familia, a un fiel y dócil compañero de aventuras que le sigue de manera incondicional a donde vaya. Son dos jóvenes tratando de encontrar un sentido de vida diferente al que se vive allí.

El “Cagalera” es, un personaje inconsciente. No mide la dimensión de sus actos. Si bien idea el asalto a los pasajeros del microbús y para ello toma la pistola de su padre, no tiene ni la inteligencia, ni la malicia suficiente para armar un plan integral de secuestro. Impulsivo, se presenta la oportunidad del secuestro del niño y lo hace. La manera como idea pedir el rescate resulta torpe y hasta ingenua.

Es una película cargada de violencia en toda su trama. Y aunque con muchos aciertos, las fallas también están presentes. Una de ellas es el que sitúe la historia en un lugar con nombre y al que en el imaginario de quienes ven la película y no conocen a los pueblos de Xochimilco, se queden con la idea de que eso es lo que prevalece en San Gregorio. El escenario que vemos en la película es el que hay ahorita. San Gregorio Atlapulco es el pueblo más castigado por el sismo del 2017. Pero no es un pueblo miserable. Es un lugar, como la mayoría de los de esa delegación con un fuerte arraigo comunitario. Hay una actividad comercial vibrante. Circula dinero de la agricultura y comercio.

El mismo Gael García, ha tenido que explicar que el mensaje de la película es la pobreza espiritual y pérdida de valores; sin embargo, no logra trasmitir eso como mensaje central de la película que termina cayendo en escenas innecesarias.

Con todo, Chicuarotes es -creo- un filme que hay que ver para entender la construcción de la violencia y nuestra mirada laxa y superficial hacia los jóvenes y hacia esa parte de nuestra cultura , para ponderar los asideros que permitan trabajar en la recuperación de los valores que estructuren a las generaciones actuales y venideras. Ahí, en esa parte, está la pequeña rendija, el quizá, por donde entra la luz y que habla de una puerta que no está del todo cerrado a la esperanza.

¿Hay salida?.

Si la hay…quizá.

Por último, esperando que la película sea usada como material de análisis, destaco dos actuaciones significativas en ella : la mirada de la mujer maltratada, la madre del “Cagalera” , a la que asoma la compasión que le provoca ver a su maltratador preso en ese sufrimiento de recuerdos que él ha cubierto de fantasías, pero que dan la dimensión a ella del infierno personal en el que está hundido el marido. Ella, la víctima, se permite la compasión para su victimario. Dentro de ese maltrato, de esa condición de vida, la madre es una mujer fuerte. No hay remordimiento alguno cuando decide matar al resentido que se autoinflige castigo y lo replica a su alrededor. La escena irradia una gran fuerza interna, determinación para terminar con el sufrimiento de todos en casa.

La otra escena, la del final de la película. La jovencita que, aterrada, al darse cuenta lo que le espera al huir con el “Cagalera”, decide emprender la huida sola. No se ve si de regreso al pueblo, o en rumbo diferente al que va el joven, pero en la decisión de no seguirle está un paso de libertad al reconocer lo que NO quiere para ella. Es, el final de la película, la escena más fuerte y más lograda. Y con esas dos escenas me quedo.

Zaragozacisneros.jovita@gmail.com


El guasón . Comentario psicoanalítico .

13 Oct 19 | Gregorio Morales Avilés | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

“Me uno a la pena que embarga a la familia de Marcelo Ebrard por la muerte de su padre”

En la película,  Arthur Fleck  ( El Guasón ), interpretado por  Joaquin Phoenix , tiene un síntoma recurrente: la risa involuntaria  e incontrolable que puede escapar en los momentos menos oportunos, pero eso es lo de menos, un síntoma característico de una patología mental, el problema es el acting out que lo lleva a cometer terribles asesinatos. ¿Qué lo hace pasar del síntoma a la comisión de un crimen?

¿Cómo hacer un comentario psicoanalítico de la película de Todd Phillips , El Guasón ? Se antoja difícil alcanzar a formular una anamnesis de Arthur Fleck. Tal vez a lo más que se puede llegar es a una descripción más o menos exacta del tipo de crisis a las que se vio sometido el personaje principal de la película y derivar, a partir de esas aproximaciones, algunas hipótesis sobre su historia clínica.

El pasado del Guasón se integraría por partes: un chico adoptado, por tanto abandonado, que recibió maltratos inauditos de parte de su madre adoptiva, vivió con una narrativa inventada por ésta sobre quién era su padre, su madre era psicótica, aunque aparece una escena en la que Arthur Fleck está bañando a su madre y, en toda la película, se exhibe una simbiosis hijo-madre, que al parecer viene desde niño, ya que repite constantemente dichos de su madre durante su infancia, lo que nos da idea de una posible neurosis obsesiva o una psicosis que ya no admite la barrera del incesto. Nunca tuvo como apoyo una figura paterna, a la que buscó como tabla de náufrago donde asirse para conservar algo que lo sostuviera en la cordura.

Se pueden derivar múltiples hipótesis a partir de un pasado nebuloso, o concluir simplemente que se trata de un capítulo más de una serie de cómics, siendo la película sólo un guión imaginario de la serie, sin relación alguna con una patología específica, reduciéndose en su trasfondo a una crítica sociológica de la violencia genérica de las grandes urbes, negras, grafiteadas, sucias y temerosas, donde “el enemigo no es un hombre, sino el sistema”, como dijo la destacada cineasta  Lucrecia Martel  al darle a  Guasón   el León de Oro en Venecia . Arthur Fleck se rebela por el corte al sistema de subsidios que le permitía acudir a terapia psicológica. Una sobre-reacción ante una política social injusta. Una visión sociológica o psicológica, sin llegar a ser una interpretación psicoanalítica.

La primera golpiza que le propinaron los jóvenes pudo haber causado lesiones o parálisis bulbar, o la conmoción cerebral provocada por los golpes pudo haber desatado alguna reacción epiléptica, en ambos casos se manifiesta el síntoma a través de risa incontrolada. De hecho, muestra una tarjeta que indica el trastorno derivado de una patología mental. Las golpizas y maltratos físicos en la infancia de parte de la madre pudieron haber generado trastornos psiquiátricos o neurológicos, como el trastorno bipolar o de plano episodios psicóticos, que tienen a la risa no controlada como forma específica de controlar el llanto. Existen esquizofrenias en las que la risa incontrolada sirve de espejo para no ver la tristeza que los invade.

El ambiente externo es sumamente hostil, desde la primera paliza, hasta las agresiones donde ya empezó a responder con la pistola, devolviendo especularmente esa violencia social e institucional. La película es en sí misma una severa crítica a la violencia social del medio urbano en que se desarrolla, que refleja, con toda su crudeza y amplitud, una cultura del narcisismo exacerbado y del capitalismo salvaje.

Las tesis de Maleval sobre la diferencia de las locuras histéricas con respecto de la psicosis disociativa, implican un análisis profundo de las conceptualizaciones de lo que caracteriza a lo psicótico y a lo neurótico (1). Una primera explicación es la de Lacan quien refiere el asunto a la forclusión del nombre del padre, que este autor ubica en el origen de las psicosis disociativas. Afirma Lacan que el fundamento de esta patología se encuentra en una perturbación de la inserción del sujeto en el universo discursivo, en la dimensión simbólica, tal como se observa en las escenas de encuentro del Guasón con su supuesto padre, que resulta una ficción.

Para Maleval, en cambio, el origen de la locura histérica se ubica en un déficit de la función especular, de la dimensión imaginaria, como es el caso de la relación simbiótica del Guasón con su madre. En la psicosis, el caos de la cadena de significantes entrañaría, entre otros efectos, trastornos de la imagen especular, en tanto que, en la locura histérica, los fenómenos patológicos surgirían sobre la base de la desestructuración yoica. Maleval se plantea la cuestión, por tanto, en relación con la dimensión del delirio disociado, que en el psicótico no debería tener límite alguno en cuanto a la apropiación de su cuerpo y en el delirio histérico, los trastornos de la representación del cuerpo no deberían extenderse más allá de lo especularizable.

Freud, al final del capítulo VIII, del texto: Esquema del Psicoanálisis, aborda este asunto de la siguiente manera: inicia el comentario subrayando la presencia de la escisión del yo en la psicosis, para decir inmediatamente que “el asunto no sería tan importante si no se pudiera aplicar también a otros estados más semejantes a las neurosis y finalmente a las neurosis mismas” (2). Reconoce la existencia de pérdida de la realidad en las neurosis mismas y no sólo en las psicosis, desactivando de este modo su importancia para el diagnóstico diferencial entre la estructura psicótica y la neurótica.

Freud concluye diciendo: “sea lo que sea lo que el Yo haga en sus esfuerzos defensivos, tanto si intenta negar una porción de mundo exterior real, como si busca rechazar una exigencia instintiva del mundo interno, su éxito nunca es completo. Como resultado se encuentran siempre dos actitudes contrarias, de las cuales, la derrotada, la más débil, lo mismo que la otra, lleva a complicaciones psíquicas” (3). El problema de la heterogeneidad encuentra una salida distinguiendo dos dimensiones de la escisión, la propiamente fetichista, que afecta a la aceptación y negación de la realidad, y la más general y neurótica, que reparte el Yo entre compromisos incompatibles con la realidad y con la pulsión. Por ello, el Guasón podía llevar una vida normal en apariencia, y desatar un acting out al momento de generarse la violencia en su contra, replicando con una violencia mayor.

Lo que divide al yo, a final de cuentas, es la necesidad de tener que utilizar la represión para unas solicitudes y la negación para otras, casi como si la escisión proviniera de la necesidad de tener que comportarse un poco como un neurótico y un poco como un psicótico. En otras palabras, Freud sostuvo que los mecanismos de la represión y la negación de la realidad bastaban para explicar la aparición del fetiche y con una combinación de los mismos instrumentos interpreta la escisión, donde el fetiche es la pintura o la máscara de payaso, la mueca de sonrisa de la boca, el baile o la vestimenta. La imagen total de payaso.

Melanie Klein, con la tesis de la separación del pecho bueno y el pecho malo durante la posición esquizoparanoide, permitió un nuevo punto de vista, gracias a prolongar la escisión al mundo exterior. Los objetos de la realidad se rompen a la vez que el yo, y tanto más lo hacen cuanto más primitivamente investidos se encuentren. La relación del sujeto con la realidad es esencialmente alucinatoria. La noción que el sujeto tiene del mundo se funda sobre esa base de relación irreal con los objetos, los cuales no son sino reflejo de sus pulsiones fundamentales. Para Klein y sus seguidores la fantasía o realidad psíquica es la trama subyacente al mundo de la realidad para el sujeto humano. Este es el caso del Guasón que va construyendo una realidad que no acaba de completarse porque falta una integración clara de su propio pasado. Proyecta en el exterior su propia imagen escindida.

Todo el impreciso dominio de los trastornos narcisistas y fronterizos es entendido como una escisión del yo que mantiene separados tempranos estados afectivos contradictorios, desde el abandono, la adopción, la agresión de la madre psicótica, hasta las golpizas y agresiones del Guasón adulto. Escisión que se transmite a las relaciones objetales (en este caso su propia madre) y permite distinguir los objetos parciales, escindidos, de los llamados totales, que se muestran más íntegros. Estos estados duran en el Guasón mientras dura el discurso de su madre en relación con su infancia y su supuesto padre, cuando la realidad se impone, viene el quiebre psíquico.

Lacan utiliza como argumento para defender la existencia de diversas realidades el fenómeno de las alucinaciones, en especial las alucinaciones verbales, como el caso del psicótico que oye voces que los demás no oyen, o ve una realidad distinta a la que otros ven. Este fenómeno clínico plantea el problema de determinar su estatuto: ¿Se trata de una percepción, de una sensación, una apercepción o una interpretación? Lacan asegura que una teoría del conocimiento no basta para dar cuenta de este fenómeno y de su estatuto en relación con la realidad, lo que él destaca en relación con la alucinación verbal es, por un lado, el sentimiento de certeza que el sujeto psicótico experimenta con respecto a ella y, por otro, el predominio de la estructuración significante-simbólica que caracteriza dicha alucinación (4). En este caso, el discurso del Guasón refleja con claridad este tipo de alucinaciones que lo llevaron a una disociación fatal con la realidad. Recreó su personaje inicial con las experiencias violentas que lo llevaron a la locura. Por esta situación asesinó al presentador de televisión que lo exhibió durante un programa, lo confrontó y le disparó en la cabeza.

Es el sujeto, antes que el yo, el que se encuentra dividido en su ejercicio neurótico por el simple hecho de hablar o dar rienda suelta al deseo, y es el yo el que se fragmenta cuando el automatismo mental hace añicos la estructura del lenguaje. Persona, viene de “ per-sonare ”, es decir, de la vibración de la voz a través de la máscara en el teatro. Sonare per , resonar a través de. El sujeto ve al mundo a través de una máscara. Dos entidades y un solo sujeto. La máscara de payaso se convirtió en el fetiche con que las multitudes co-deliraron con el Guasón.

La vida es un teatro y podemos representar a varios persona-jes, aún sin darnos cuenta. Podemos forcluir el nombre del padre o apropiarnos de él, según las exigencias o de las distintas realidades y circunstancias de cada persona. Por ello, la imitación histérica de las patologías es el asunto de mayor interés para Maleval.

Para poder establecer diferencias entre la psicosis y la neurosis, es preciso tomar en cuenta lo que Freud ya había introducido como series complementarias en la caracterización de la neurosis: el equipo básico; los elementos constitucionales de las personas; el desarrollo psicosocial (la relación libidinal con el mundo en una serie de eventos); la causalidad de la enfermedad; los aspectos socioculturales y finalmente los eventos accidentales de cada persona.

Es necesaria una visión de conjunto de la persona humana, para tomar en cuenta la herencia genética, posibles problemas del embarazo, las circunstancias perinatales, la constitución personal del individuo, el ámbito sociocultural, los sucesos que hayan ocurrido a su persona o a su ambiente y el desarrollo psicosexual. Cada persona vive una novela diferente.

•  Maleval, Jean Claude, Locuras Histéricas y Psicosis Disociativas . Paidós,p. 195.
•  Freud, Sigmund. Esquema del Psicoanálisis, Obras Copletas XXIII, 1968, Amorrortu Editores, p. 1058.
•  Freud, S. Ibid.
•  Lacan, J. Seminario III. La Psicosis (1956). Barcelona, Paidós, 1984, passim.

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Ni Aborto ni Castigo*

09 Oct 19 | Carlos Ricalde | Clasificado en Cultura, Nacional | Sin comentario »

Porqué me quieres matar,

No soy un óvulo transformado en sangre;

Porqué me quieres matar,

No soy un esperma vagando en el vacío;

Porqué me quieres matar,

Soy un producto concebido en tu vientre.

Soy casi invisible, musica intocable Soy.

Aún, aunque la oscuridad me esconda,

Tal vez sentirme puedas en las veredas hondas

de tu confuso y pétreo corazón,

Sin embargo, ya Soy y no vengo de la nada,

Vengo de ti, de tu cuerpo, de tu vida,

De dos genes entre millones, coincidentes.

Tal vez no venga del amor y la razón,

Acaso de un torpe y lascivo deseo

O de las fauces asesinas de la violación,

De lo peor e imperdonable de la bajeza humana,

Aún así, Soy hueso, Soy sangre, Soy vida,

Llama azul que bulle entre las venas,

Conflicto que produce vida, como el Big Bang

Y como tantas otras criaturas del avatar,

¡Que para vivir tienen que matar!

Pero tú, ente pensante, espina civilizada,

Piedra que alimenta y que la vida alienta,

¿Porqué me quieres matar madre mía?

¡Erupción salvaje de horror e ironía!

¿Matar se quiere al mismo que se le dio vida?

A mi, que espero con ilusión el agua de tus lágrimas;

A mi, que busco el fuego de tus brazos, besos y cuidados;

A mi, que me hundo en un desierto que ahogarme ansía,

¿Porqué? ¿Por qué fuente de luz esquiva?

Tú, que quizás viviste el frío de la carne en el infierno,

Que escondes un demonio de lenguas y cuchillos,

Que no deseas mal para ti, perla sin brillos,

Porqué, dime porqué ¿debo ser piedra de sacrificio?

Una vida muy hecha vale igual que apenas un indicio,

Así tenga nueve segundos o nueve meses

O noventa años, es una vida y yo Soy esa vida.

¿Matarme acaso por que Soy fruta prohibida?

¿Raíz que no llora ni ríe ni tus lágrimas enjuga?

¿No quieres conocerme ni mirarte en mis ojos

Ni sufrir la vergüenza de una historia vengativa?

¿Por eso me quieres matar? ¡Que ironía!

Si he sido concebido en espíritu, cuerpo y alma,

Si quisiera ver en tus ojos el embeleso

Para escoger mi nombre y bordarlo en la tela

De tu orgullo y tu legado;

Con mi palpitar ya puedes tender un puente

Para salvar las piedras que golpean mi futuro,

No impidas mi camino, no lo sangres,

No me mates ¡déjame conocerte savia de amor!

Yo no quiero para ti estigmas, culpas ni condenas,

Aun cuando en tu fría decisión busques cegarme,

Yo quiero que seas feliz, quiero ser tus ojos y tu boca,

Regalarte mi calor y mi sonrisa, mi voz y mi alegría,

No te agobies, deja que el Gobierno me adopte,

¡Pero no me mates, aunque la Ley no te culpe ni te ate!

Carlos E. Ricalde Peniche

Pibihua2009@gmail.com

Octubre 2019

*Palabras de apoyo y reclamo a la Ley aprobada por el Congreso de Oaxaca para Despenalizar el Aborto. Apoyo, porque no debe culparse a la mujer a causa de un hecho indeseable; reclamo, porque no debe resolverse una injusticia con otra. Por ello, el Estado debe asignar recursos suficientes para hacerse cargo de las criaturas que se quieran abortar y proveerles lo necesario con respeto, dignidad y cariño, hasta la mayoría de edad o hasta que familias voluntarias, nacionales y extranjeras, los adopten legal y permanentemente o, hasta que el padre o la madre, después de un plazo de reflexión y estabilidad emocional y económica, opten por recuperar al menor inicialmente no deseado.

Carlos E. Ricalde Peniche

Pibihua2009@gmail.com

Octubre 2019


Un proyecto de largo alcance. El Che Guevara y la economía mundial.

09 Oct 19 | Edgar Herrera | Clasificado en Cultura, Internacional | 5 Comentarios »

Es la hora de los hornos y no se ha de ver más que la luz.

José Martí

En conmemoración a los 52 años de la caída en combate de Ernesto Guevara, trazaremos un esbozo biográfico intelectual con el propósito de contribuir a la formación de una tradición revolucionaria -la filosofía de la praxis o marxismo- que surja como una alternativa histórica al sistema mundial que hoy empuja a esta generación de la humanidad hacia nuevas barbaries que amenazan su existencia: el capitalismo.

A lo largo de varias semanas, se recorrerán las múltiples facetas que dan integridad y coherencia al pensamiento de Ernesto Guevara y que demostrarán, al mismo tiempo, su vigencia y actualidad para comprender esta época de grandes “choques violentos y cambios repentinos,” pero, sobre todo, a la construcción de una perspectiva histórica mundial y de un programa político internacional que responda a aquélla para enfrentar “estos tiempos de confrontaciones máximas.”

Será necesario remitirnos a algunos rasgos biográficos antes de incursionar en las preocupaciones teóricas y sus implicaciones prácticas revolucionarias formuladas por Guevara, en la época histórica que le tocó vivir y armado con la filosofía de la praxis que es el marxismo.

Ernesto Guevara nace en 1928, en Rosario, Argentina, en el seno de una familia de clase media, de formación intelectual que influirá en el carácter posterior del biografiado. De personalidad rebelde y de superación constante, como resultado de un asma crónico que sufre desde los dos años, Guevara también se destaca por su inmensa curiosidad de conocer el mundo mediante viajes y una faceta como lector prematuro de diversos temas: poesía que abarca desde José Martí hasta Pablo Neruda; fantasía que recorre desde Julio Verne hasta Emilio Salgari; literatura clásica de Shakespeare y Miguel de Cervantes; biografías de Marx, Lenin, Stalin, pero también Churchill, Nehru y Gandhi; filosofía que se prolonga desde Aristóteles hasta Jean Paul Sartre; y marxismo, obviamente retomando a los autores clásicos y otros menos clásicos.

En 1950 realizará su primer solitario por el norte argentino, con una bicicleta a la que le incorporará un motor para recorrer 4500 kilómetros; entre 1952 y 1953, dos nuevos viajes le estrecharán la mirada sobre América Latina: miseria, analfabetismo, falta de medios para curar enfermedades, explotación minera, monopolios norteamericanos que reproducen el círculo de dependencia y subdesarrollo de Latinoamérica, donde también se siente el peso de un pasado colonial aún sin superar, reflejado en la discriminación de los pueblos originarios de América Latina.

El segundo viaje lo llevará todavía más lejos a otras tierras y, por tanto, a otras formas de pensar la realidad existente, de teorizarla; las obras de Marx, Engels y Lenin son estudiadas sistemáticamente durante este itinerario, pero Guatemala y México serán las estaciones de paso obligatorias para acelerar un pensamiento contestatario y crítico. Un golpe de Estado norteamericano sobre el pueblo guatemalteco y el exilio mexicano compartido por los hermanos Castro, en donde se reagrupa el movimiento 26 de julio para derribar la dictadura cubana de Fulgencio Batista, son los hechos históricos, las contradicciones regionales que forman parte de un particular proceso histórico que caracteriza a toda América Latina: el subdesarrollo. Es importante que las y los lectores mantengan esta palabra en sus mentes, pues se retomará más adelante para sistematizar el tema que corresponde a esta semana.

Una vez incluido en la empresa revolucionaria que tomará forma en tierras mexicanas durante dos años (1954-1956), Guevara se inserta en la guerrilla del 26 de julio (apoyado éste siempre con toda una estructura urbana que funge como un órgano propagandístico y vinculado a organizaciones civiles, pero también clandestino y más vulnerable a la represión).

Transcurre otro bienio caracterizado por confrontaciones entre el ejército batistiano y el naciente Ejército Rebelde del 26 de julio, el primero cada vez más desmoralizado por las victorias en el terreno militar y, particularmente, por la cobertura periodística internacional que se desarrolla de forma paralela a esta lucha, llegando a su clímax el primero de enero de 1959, consumado por la huida del dictador cubano a la República Dominicana y la huelga general que cerró ese vacío de poder.

A partir de aquí, cabe destacar las responsabilidades y nombramientos de Guevara, como miembro de esa vanguardia política, que asumirá la dirección económica y cultural del país: Comandante, alfabetizador en las campañas culturales sobre el Ejército Rebelde, diplomático, jefe del departamento de industrialización, presidente del Banco Nacional, primer ministro, escritor, editor y teórico de la Revolución Cubana en el álgido contexto de la Guerra Fría y su impacto en América Latina. Todos estos elementos conforman el terreno práctico en donde se elaborará la teoría guevarista, a su vez para enriquecer o confrontar esa teoría en las condiciones históricas particulares de la transición de Cuba al socialismo. Esta idea quedará más clara a continuación con el tema que desarrollaremos, titulado el Che Guevara y la economía mundial.

En su papel como dirigente y constructor de una nueva sociedad, Guevara desarrollará un pensamiento original y creador que se vuelve contestatario y hereje a la geopolítica de la Guerra Fría que, luego de múltiples transformaciones políticas y conmociones sociales sufridas por la Segunda Guerra Mundial, había creado las condiciones desiguales para el desarrollo de los pueblos de todo el globo. En otras palabras, la existencia de dos bloques mundiales (el soviético comunista y el norteamericano capitalista) implicaba la creación de grupos de países caracterizados por el subdesarrollo o, como definía Guevara a este concepto, un enano con cabeza gigante y miembros desproporcionados.

El subdesarrollo, categoría analítica usada por Lenin como explicación histórica del sistema imperialista mundial de principios del siglo XX, es retomada por el Che y aplicada de forma creadora a la nueva situación originada por la victoria de la Revolución Cubana en la década de los setenta.

Para el Che, el subdesarrollo no sólo es el resultado histórico del imperialismo como sistema mundial, sino que también constituye una forma capitalista como formación social de un país o región determinadas. Es decir, el imperialismo engendra nuevas formas sociales hacia los pueblos que no están inmersos ni en el bloque socialista ni en el bloque capitalista. No obstante, este concepto sirve de análisis para aquellos países tanto capitalistas y socialistas con el fin de detectar tendencias y contradicciones que enfrenta el planeta entero y que, en opinión de Guevara, si no se disponía de una voluntad de lucha, esto empujaría a una extinción de la humanidad una vez desencadenada una conflagración mundial de carácter atómico.

¿Qué se desprende de estas notas? En primer lugar, nos revela las contradicciones mundiales que vio y estudió el Che y que son tres: las relaciones de los países capitalistas con aquéllos socialistas; las relaciones de las potencias capitalistas con los subdesarrollados y, no menos importante, el problema del desarrollo para el mundo dependiente.

En segundo lugar, las tendencias que ponen en tensión mutua aquéllas contradicciones: la revolución científico-técnica. Se puede identificar la interacción cada vez más profunda entre la ciencia y la tecnología de esta época como la impronta general del siglo XXI, pues Guevara conjugaba dialécticamente otros dos conceptos importantes para su proyecto revolucionario: la soberanía económica y la independencia económica.

La primera es definida como la voluntad de un país para que ningún otro interfiera en sus asuntos y la segunda como la capacidad de crear una economía propia, basada en las necesidades y realidades concretas. Naturalmente, Guevara se remitía a Cuba como el caso específico de un país atravesado por un colonialismo de larga duración y de un capitalismo monopolista contemporáneo, que convertía a la isla en un monoproductor y dependiente del azúcar, en detrimento de una economía nacional que se enfrentaba a un mercado mundial desigual y favorecía, en última instancia, a los países capitalistas.

Retomando a la revolución científico-técnica, Guevara dirige su atención a los rasgos negativos de la ciencia (ésta conduce el desarrollo de la tecnología) que se crean en el contexto de la Guerra Fría: el armamento nuclear. Pero, al mismo tiempo, advierte de sus elementos positivos: la conducción de una economía y un mercado socialista que retomen métodos capitalistas (como la dirección de sistemas de los monopolios) para el desarrollo del socialismo en los países subdesarrollados.

En consecuencia, y como tercer punto, esas contradicciones y tendencias generales sirven de fundamento para prever ciertos fenómenos que entrarán en conflicto y tomarán mayor carácter en un futuro cercano: la creación de una nueva geopolítica, perteneciente al mundo subdesarrollado y dependiente, que ponga en jaque esa hegemonía económica imperialista.

Guevara advirtió que lo anterior solamente sería posible redefiniendo aquella geopolítica de Guerra Fría, que no sólo convertía a los países socialistas en cómplices de la explotación mundial y pasivos ante los conflictos locales desatados por estos intereses en pugna (cabe mencionar, en el contexto de una Cuba bloqueada comercialmente y enfrascada en constantes ataques, que Guevara reñía con la idea de “coexistencia pacífica”) sino que también profundizaba, y en correspondencia a esa complicidad, ese subdesarrollo y dependencia de los países no alineados, del Tercer Mundo. Y claro, sin dejar de mencionar la carrera armamentista que envolvía a todo el orbe como resultado de todas esas contradicciones y tendencias mundiales concatenadas.

Desde la perspectiva particular de Guevara, este análisis de la economía mundial (que ofrece una versión innovadora y crítica de la Guerra Fría, abarcando el análisis concreto de un país y del sistema mundo capitalista) tenía una fundamentación estratégica: el estudio de las condiciones objetivas (relaciones económicas internacionales) y subjetivas (un aumento de la organización popular) para los movimientos revolucionarios en su lucha contra el imperialismo y la lucha por el poder y la construcción de nuevas sociedades en los países subdesarrollados.

En conclusión, luego de este largo y apretado análisis guevarista, sin duda incompleto, nos proporciona la utilidad del concepto marxista del subdesarrollo para aplicarlo de forma creadora y siempre fiel al nuevo horizonte de condiciones históricas en constante cambio y ascenso.

De forma congruente con esa filosofía de la praxis destacable en la obra de Guevara, el marxismo se convierte en un medio de interpretación de la realidad concreta (Cuba) y, a su vez, dirige su atención a los fenómenos mundiales que tienen un impacto directo en la conformación de ese proceso revolucionario de un país, de una región y de todo el orbe.

Hoy en día, el concepto de subdesarrollo (y con todo el arsenal analítico desarrollado desde un marxismo nuevo en nuestra propia realidad) nos podría ofrecer algunas claves de lo que realmente significa la Cuarta Transformación en México y la situación explosiva que hoy envuelve a Ecuador ante el embate de nuevos paquetes neoliberales. Hacer apología a un individuo o partido político, es ser ciego a la rica realidad que hoy se nos presenta como prometedora y alcanzable, pero también como aterradora y posible.

Edgar Herrera.


Apuntes al paso Q 27 Isaiah Berlin (Historiador de las ideas ruso-inglés, 1909-1997)

05 Oct 19 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Internacional | 1 Comentario »

— A Enrique Krauze (crítico liberal) y a Emilio Lozada Fernández (anarquista-comunitario-marxista). Antípodas.

Al primero porque por él conocí a Berlin gracias a una entrevista en su libro Personas e ideas (Vuelta, 1989 / Debate, 2015), “El poder de las ideas”; y al segundo por postear ayer en Fb un interesante texto sobre Seyla Benhabib (filósofa turca que no conocía ni conozco). Gracias.

Este video trata sobre Isaiah Berlin, “Homenaje a un hombre justo / Cartas de Isaiah Berlin”, y aborda los valores e ideas centrales del historiador de las ideas: el pluralismo, la tolerancia, la diversidad política, la lucha contra el fanatismo y el prejuicio, el debate elevado con la mirada crítica y el saber riguroso, y desde luego, el reconocimiento de la diversidad cultural y el choque de los valores universales y personales, en el marco y el horizonte de nuestra desigual y frágil democracia.

El audio de media hora es de una meridiana riqueza: como una conferencia personal en su casa con la claridad mediterránea del verano y la inmensidad del océano Pacífico.

Al escucharlo, una y otra vez, pienso en varios amigos, conocidos, adversarios e interlocutores, especialmente en los más cercanos:

–Efraín Mendoza Zaragoza, Juan Antonio Isla Estrada, Rodolfo Loyola Vera, Gilberto Herrera Ruiz, Martagloria Morales Garza, Blanca Gutiérrez Grageda, Agustín Escobar Ledesma, Germán Espino Sánchez, Andrés Garrido del Toral, José Antonio Gurrea, Jovita Zaragoza Cisneros, Rodolfo Jiménez Guzmán… Emilio Lozada y su círculo intelectual… Tribuna de Querétaro, En la Lupa Q, Diálogo Queretano…

Sin más, hago mi juego limpio tratando de mirar hacia todos lados y pensando desde varios puntos diferentes, no uno solo y absoluto.

La pluralidad es riqueza, sin un relativismo chabacano ni absolutos ideológicos o religiosos.

Fraternalmente, libertad bajo palabra,

Julio Figueroa.

Qro. Qro., Presidentes, México, sábado 5 de octubre 2019.

Gracias a Radio Bolivariana, emisora cultural de Colombia.

(Universidad Pontificia Bolivariana).Liga del video de YouTube: https://youtu.be/hACU4HMOkL0


La Cartilla Moral

01 Oct 19 | Augusto Isla | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

Hace 75 años, el gran escritor Alfonso Reyes escribió una “Cartilla Moral” dedicada a la formación de los escolares mexicanos, que el gobierno de la República ha vuelto a editar. La edición fue retocada por José Luis Martínez (S/F), ‘en busca de mayor sencillez’, pero sin apartarse de ‘la intención y el espíritu’ del texto. La actual edición abre con una presentación del presidente López Obrador que es muy poco afortunada. Pues que sus primeras líneas nos hablan de ‘la decadencia’ que hemos padecido por la corrupción y la falta de oportunidades de empleo, amén de la pérdida de valores… Y añade que la Cartilla es su propuesta para lograr “el renacimiento” de México. Si la decadencia supone un esplendor, ¿cuándo se dio?; si la pérdida de valores es una verdad, ¿cuándo acompañaron nuestras vidas?; si se busca el renacimiento, ¿cuándo ocurrió la muerte? Como puede advertirse, la palabra es importante y no puede proferirse así nomás.

Pero vayamos al contenido de la Cartilla. Somos hombres porque tenemos conciencia del bien. El bien es el conjunto de nuestros deberes. Desobedecerlos es el mal. El discurso de Don Alfonso se desenvuelve en un plano de universalidad tal que no hay lugar a cuestionamiento alguno, aunque él esté pensando en la sociedad moderna, pues remite el bien a la rectitud, la verdad, el aseo, el decoro, la cortesía, la benevolencia, la laboriosidad. “El bien nos obliga a sí mismos a ser discretos, cultos y educados en lo posible”.

Como el aficionado al helenismo que fue, encuentra en los griegos, particularmente en Aristóteles, su fuente de inspiración. El bien es la virtud; la virtud, la felicidad. Su guía corre de la mano de la “bondad natural” que emerge de un instinto, pero también de la educación. Aunque yo diría que más de la educación que del instinto. Pues que de manera natural, el ser humano no es bueno ni malo: somos vástagos de una historia, de una circunstancia. Así pues, el naturalismo de Don Alfonso no es del todo convincente. Crecemos en un entorno que es nuestra moldura: nos conduce al bien o al mal, a la empatía o a la sociopatía, al amor al otro o a su destrucción. El predominio de Eros o Tanatos, de las pasiones alegres o tristes, son frutos sociales que encarnan aquí y allá, en el cuerpo y el alma de cada persona.

* * *

Y si digo ‘aficionado’ es porque Don Alfonso no conocía el griego. De hecho yo lo sabía desde hace muchos años, cuando Elvira Gascón, magnífica pintora, dibujante y grabadora –amén de entrañable amiga mía–, me lo comentó por lo bajo. Ella, que ilustró la edición del FCE traducida al castellano por Don Alfonso, bien enterada estaba que la traducción procedía de la lengua francesa.

Y vuelvo al asunto de la Cartilla. Dice Reyes que “la moral humana es el código del Bien. La moral nos obliga a una serie de respetos. Estos respetos están unos contenidos dentro de otros. Van desde los más próximos hasta el más lejano”. Y en efecto, van del respeto a nuestra persona hasta la naturaleza, pasando por la familia, la sociedad humana en general y la que nos toca vivir: urbanidad, cortesía, lo cual implica evitar abusos y violencia; respeto a la patria, respeto que es amor, sentimiento solidario, paz y armonía; respeto a la especie humana que redunda en el cuidado de los productos del esfuerzo individual y colectivo.

En términos generales, nada hay de reprochable en esta constelación de respetos. Pero también hay puntos de inflexión: la mudanza del tiempo deja fuera la diversidad del concepto de familia que prevalece hoy día: la monoparental, la que forman parejas del mismo género…; una mudanza que ni siquiera imagina asuntos de la bioética como el aborto, la clonación… En este sentido, la Cartilla, más que una guía para la vida contemporánea, resulta una reliquia, por no decir una antigüalla. Como un precioso vestido de novia hecho de sedas, adornado con perlas pero que no se ajusta a un cuerpo social más opulento. El cuerpo de la abuela era menudito. Y el vestido es sólo relativamente aprovechable. Como la idea del respeto.

* * *

Con su habitual pereza intelectual, AMLO ha desempolvado la Cartilla Moral de Alfonso Reyes, escrita hace tres cuartos de siglo, y varios sentidos, anacrónica, como ese cruzar de brazos en pleno balcón de Palacio Nacional, una señal masónica al grito de ‘Viva la fraternidad Universal’.

De la Cartilla suscribo la urbanidad, la cortesía, la solidaridad, el respeto al otro. Pero no por recomendación de ese texto, sino porque he tratado que me acompañen esas virtudes a lo largo de mi vida. Pero más allá de lo personal la Cartilla servirá para muy poco. Pues que si consideramos que el educar comienza con predicar ejemplo en mano, el tabasqueño da muestra de todo lo contrario al sentido de la homilía Alfonsina: ¿Será que para él no aplica tal discurso edificante, que por ser quien es, dueño y señor de México, se permite declararlo letra muerta, leña para el fuego? Cada comparecencia matutina es un granero de denuestos: sus adversarios son corruptos, farsantes, conservadores, manipuladores.

Lejos de un Jefe de Estado que busca la paz, declara la guerra por doquier. Me pregunto cuántos críticos de su mal llamada 4 T han puesto a dormir su pluma por temor al nuevo ‘Santo Oficio’.

La Cartilla es sólo un simulacro pacificador, un inútil gesto que el otrora líder laico y hoy aprendiz de teólogo iracundo, tal Calvino, abona en una patria manchada por la sangre que a diario se derrama en el cuerpo de sus hijos. Líquido sacrificial como los de tiempos aquellos, que imaginábamos haber dejado atrás para siempre.

* * *

Sufragio efectivo, no reelección. Respeto a la división de poderes y a los ciudadanos. Sí a la vida y a la libertad de expresión.


Diálogo Queretano / Tribuna Q / Lupa Q / Libertad bajo palabra CRÍTICA Y AUTOCRÍTICA DE LA VIOLENCIA   NOTAS Y NOTICIAS ÚLTIMAS DE SEPTIEMBRE

01 Oct 19 | Julio Figueroa | Clasificado en Cultura, Política | Sin comentario »

LA RAZÓN DE LOS OTROS

–Los adversarios también tienen razón.

–Por astucia política y por reconocimiento del otro, es preciso tratar de ver y aceptar las verdades y las razones de los otros distintos, cuando las tienen, como nosotros, pues nunca son absolutas.

–Es necesario ceder un poco en nuestros valores, por flexibilidad, sin perder la firmeza. Lo inflexible se rompe y el castillo de la pureza apesta.

LA CRÍTICA DE LAS ARMAS Y SUS CONSECUENCIAS

Elías Orozco Salazar, guerrillero y revolucionario, autocrítica:

–“Con el paso del tiempo veo que tomar las armas fue una vía errónea. Pero estábamos arrinconados y echábamos manos de lo que fuera. Fue sobrevivencia política. No teníamos razón, aunque no lo pudimos evitar. Pero históricamente no era necesario hacer ese tipo de actividad en la que todos íbamos a perder. Se cometieron muchos errores de parte de ellos y de nosotros, pero fuimos víctimas de la polarización que ellos causaron”, Elías Orozco Salazar, uno de los revolucionarios que participó en el frustrado secuestro y el asesinato del empresario Eugenio Garza Sada, el 17 de septiembre de 1973 ( Proceso 2239, “Fue un error la lucha armada, pero éramos jóvenes arrinconados”, reportaje de Luciano Campos Garza, pp. 8-12, cita de la p. 12).

–“Qué bárbaros, qué mal nos vimos” (Ibíd., p. 9).

–“Más que ser valientes o cobardes, este asunto se trató de una juventud arrinconada y desesperada frente a la violencia extrema del Estado mexicano…” (Ibíd., p. 10).

–“No éramos un grupo de bandidos ni de asesinos. Éramos jóvenes revolucionarios arrinconados ante tanta injusticia; no nos quedaba otra que arriesgarnos a lo que fuera, a jugarnos la vida para que hubiera apertura, y creo que sí se fue dando, a un precio muy alto”. (Igual).

–“Tuvimos que luchar por nuestra vía, que además no es nueva. Éramos adolescentes, veníamos de la lucha estudiantil y quisimos pasar a la lucha política grande”. (Igual).

–“Me disculpo con la gente en general, la que vivió el sobresalto y el dolor; con mi familia y mis amigos que esperaban mucho de mí porque era un joven sensato y prudente, y al final ya ves cómo nos orilló la violencia”. (Ibíd., p. 12).

–¿Qué dicen a todo esto quienes aplauden y/o justifican la violencia de izquierda en sus múltiples formas, mientras que ellos mismos difícilmente serían capaces de ejercer y practicar esa violencia radical o vandálica?

–“Fritz Glockner: Hay que reconocerse en la historia para curar las heridas”, Proceso 2239, pp. 12-15.

–“Exguerrilleros exigen el reconocimiento de su lucha, amnistía total y castigo a expresidentes”, Proceso 2239, pp. 15-17.

IDEALES Y DESASTRES

–Sueños e ideales revolucionarios que acaban en el infierno no sólo de uno sino de los otros.

–Uso y abuso de la fuerza pública del poder violando todas las leyes constitucionales y los derechos humanos.

–Malas lecturas de la realidad, por decirlo suavemente, y crímenes y asesinatos atroces de todos lados.

–Porque la fuerza del poder es muy superior a la violencia revolucionaria, su violencia brutal es mayor y sus violaciones a la ley y sus atrocidades son superiores, y ahí queda su impunidad bajo el manto sagrado de la legalidad como una mentada de madre cristiana.

–Frente a las buenas razones de las palabras bien templadas de Diego Fernández de Cevallos (ver y oír su video de Milenio), opongo las imágenes nítidas y sobrias de la película “El Violín” que encuera al sagrado Ejército Nacional Mexicano. Desde los años revolucionarios y el tiempo posrevolucionario las infamias de los militares están documentadas. Se acaba la música y siguen las balas.

LEER EL MUNDO

–Antes de querer cambiar el mundo, hay que leer bien el mundo. Pero no sabemos leer el mundo, nos leemos a nosotros mismos en el mundo. Somos parte del mundo, claro, pero no somos todo el mundo. Eso hizo Marx: leer el mundo, interpretarlo. No hizo otra cosa. Y acertó y se equivocó. Dejó un método y una concepción de mundo, no una ideología vuelta religión.

–Recogí los dos libros que me dejó Rodolfo en la Zacatecana: uno sobre la corrupción del poder de Zaid y el otro sobre El Cid de Pérez-Reverte. Mil gracias. Ya los hojeo y saboreo.

–Mi Tarjeta para el Bienestar en Efectivo sigue sin ser activada. Mucho tiempo para ser recogida y más tiempo para que sea activada. Así las cosas, amigos. Espero no estirar la pata esperando.

La opinión de Diego Fernández de Cevallos:

VIOLENCIA REVOLUCIONARIA y VIOLENCIA DE ESTADO

Escucho, reflexiono, miro hacia todas las partes (guerrilleros, empresarios, militares, gobierno, Estado), pienso en la buena y mala lectura de la realidad, la lucidez y la simplificación, y suspendo el juicio dubitativo y doliente. / Q, Presidentes, México, lunes 30-IX-2019.

La opinión de Diego Fernández de Cevallos:

— “ La Transformación de Cuarta, con sus ideas de izquierda, deben tomar en cuenta que también hay idealistas de derecha perdidos en su mente que son capaces de atrocidades. Y los de derecha, también matan.”

–“El gobierno de México, voluntaria o involuntariamente, está llamando a la violencia”.


Farmacodependencia y violencia de los jóvenes.

29 Sep 19 | Gregorio Morales Avilés | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

Los fenómenos de la dependencia de fármacos y de alcohol, así como la violencia, están ligados con la máxima agresión a sí mismo, el suicidio, cuyo número alcanza cifras preocupantes en la República mexicana.

El periódico Reforma daba cuenta, hace ya algunos años, de una reunión del entonces subsecretario de Educación Media Superior y después subsecretario de Educación Superior (quien lamentablemente acaba de fallecer dejando un gran legado a la educación superior del país), Rodolfo Tuirán, con 80 directores de bachilleratos, en la que éste les dio a conocer que el 13 por ciento de los estudiantes de ese nivel educativo, había reconocido, en una encuesta, haber consumido algún tipo de droga. Pero al preguntar si alguno de los directores había tenido algún tipo de problemas sobre el consumo y la venta de drogas, todos levantaron la mano.

En otra edición del mismo periódico, se consigna el dato de que ha aumentado en un 500 por ciento el número de pacientes, entre 8 y 14 años, adictos al alcohol. Es decir, el consumo de sustancias adictivas ha aumentado y se ha reducido la edad de inicio de la fármaco-dependencia. Éste es lado oscuro de la violencia del narco en la República mexicana.

Las historias de casos de accidentes, violencia y suicidios, son manejadas muchas veces sólo como noticia, como dato, se relatan en forma abreviada, como “hechos” y pocas veces producen una resonancia emocional en los lectores o consumidores de estas noticias y pronto terminan en el olvido, archivadas. Hasta que llegan a impactar en algún círculo cercano o en la propia familia.

No sólo la sensibilidad de las autoridades puede contar con la expectativa de algún cambio radical de las tendencias, por medio de una política pública de contención o de prevención, sino principalmente las organizaciones sociales y académicas. Las instituciones públicas cuentan con recursos y medios que se pueden sumar con los de organizaciones privadas u ONGs para atacar de lleno este problema de nuestra sociedad, la actual, de aquí y ahora, pero son los investigadores quienes han de proveer soluciones de fondo a este problema.

He asistido a cursos, seminarios y conferencias sobre drogadicción, la mayoría con enfoques médicos, conductuales o de la psicología cognitiva, pero en ninguno he encontrado que vayan al fondo del problema, lo rodean solamente. Se debe insistir en la visión de la raíz de la drogadicción y de la violencia, que se puede resumir en la relación inadecuada del padre o la madre con los hijos, así como en la presión del medio ambiente social y mediático.

•  Falta de establecimiento de límites o ausencia del padre en la educación del niño.

El problema de la agresión, el del vacío que provoca la farmacodependencia, tiene su origen en la primera infancia, es decir, en el seno de la familia. Se relaciona básicamente con la inadecuada relación del padre y la madre con el hijo: ausencia del ejercicio de la autoridad de parte del padre o vicios en el ejercicio de esta autoridad, demasiado castigo, falta de acompañamiento amoroso en el desarrollo del niño, o mimos excesivos y carencia de normas y límites que repercuten en conductas inadecuadas de parte de los niños desde que nacen. Lo más grave que le puede ocurrir a un niño es la ausencia de la madre en los primeros meses y años de vida. Las necesidades afectivas insatisfechas generan agresión contra otros o contra sí mismo.

En sociedades ordenadas y estables, a los niños se les exige mucho, como en Alemania o en Japón. Se les exige y se les atiende desde que nacen. Existen controles eficaces de la sociedad. La educación inicial, de 0 a 4 años, es esencial para la formación de los ciudadanos.

En México, hay violencia porque no tienen los niños una frustración óptima, se les proporciona, en cambio, todo tipo de gratificaciones, todo se les compra, se les permiten cosas que no debieran permitírseles. No se da la importancia necesaria a la educación inicial, se cierran guarderías.

Esto los hace poco tolerantes a la frustración y reaccionan con agresión. Decía Confucio: “A los niños hay que educarlos con un poco de frío y un poco de hambre”.

La tolerancia de berrinches, la agresión verbal y física, los golpes y el enfoque de premios y castigos, sin criterios claros y consistentes, llevan al niño a no saber cómo conducirse con equilibrio o a reacciones repetitivas de defensa y de adaptación a este tipo de relaciones punitivas, de descuido o de abandono.

Darles todo lo que piden los niños, cumplir todos sus deseos indiscriminadamente, aunque parezca contradictorio, es una forma de agresión ya que se les enseña a no tener frustraciones y a no tolerarlas después. No aprenden a tener retos que perseguir, si no tienen carencias.

El papel del padre es fundamental para el establecimiento de la norma ética, la cultura de la legalidad y el orden. El padre aporta seguridad al niño o niña, pero también cumple con una función fundamental, la separación del hijo o hija de la madre, evitando las relaciones simbióticas. No está valorado socialmente el papel esencial del padre en la formación de los niños, caracterizado básicamente por la ausencia. Somos una sociedad de mucha madre y poco padre. El padre tradicional es el proveedor. Ahora también les falta eso a muchos niños.

•  Relaciones con la madre.

El lazo afectivo más fuerte de los niños es con la madre. El exceso de mimos y la imposibilidad de sostenerlos indefinidamente provocan reacciones negativas desproporcionadas.

La ambivalencia en los afectos de las madres produce desconcierto, por un lado, dicen amar a sus hijos y, por otro, los agreden con el abandono, o los educan en medio de inconsistencias éticas y afectivas: no digas mentiras, y ellas mismas las dicen. Ellas mismas utilizan lenguajes poco propicios para contener la agresividad: “no te dejes”, “no seas cobarde”, “eres un tonto”, etc., o los minusvaloran o someten con castigos y amenazas. No los obligan a devolver cosas que llevan de la escuela y aceptan explicaciones banales de los pequeños hurtos de sus hijos o sus mentiras, son demasiado permisivas y compensan con culpabilidad el descuido o desatención de los hijos.

La incorporación definitiva de la mujer al mercado laboral y profesional ha tenido como costo social el abandono de los hijos a las instituciones o a otros cuidadores que no siempre desempeñan el papel sustituto de la madre con amor, profesionalismo y cuidado. Las madres reaccionan con culpa ante el abandono de sus hijos y les compran todo lo que desean y pueden, generando agresión, porque lo que el niño desea es el tiempo y la cercanía de ella, no de las cosas. Las cosas no sustituyen a las personas. El vacío lo llenan con una droga o alcohol.

La tolerancia de conductas y demandas excesivas genera agresividad, cuando van creciendo los niños, no reconocen límites a las conductas negativas o agresivas. Por otro lado, el abandono emocional del bebé, por ocupaciones o descuido de la madre, es el origen de conductas de aislamiento o agresividad. La falta de madurez o de integración de su propia identidad, en la adolescencia, produce un vacío que potencia la agresividad, en un ambiente autoritario o simplemente de escasa atención.

•  La escuela.

La disciplina escolar, en primaria y secundaria, es privilegiada sobre otras prácticas más tolerantes de formación hacia los alumnos. No hay diálogo, existen sistemas de castigos irracionales, los directivos muchas veces ceden las funciones de prevención, contacto o corrección a los conserjes, no se convive con los alumnos en los recreos, se abandonan grupos enteros, no se tiene una comunicación constante, individualizada, con los padres de familia. No se dan pláticas de interés, interactivas, a los niños y jóvenes sobre estos temas de vida. Se masifica la atención de los alumnos. Se informa, no se forma.

•  La cultura.

El medio ambiente social, los mensajes de los medios y el fuerte trastorno de la legalidad simbólica, repercuten sobre los cimientos mismos de las relaciones del sujeto con la cultura de la posmodernidad.

Si la legalidad, bajo su carácter simbólico, conlleva la aceptación de enunciados que trascienden las subjetividades, al garantizar la vigencia de una ley no arbitraria, hoy en día, las formas impunes de corrupción generan nuevas modalidades de autoritarismo y uso abusivo del poder. Es así que la función paterna , ejercida a través de representantes, a su vez sujetados a la ley, adquiere carácter simbólico. Éste se ve destituido cuando, quienes se identifican con la regla misma, la colocan al servicio del propio ejercicio del poder, o de sus intereses individuales, de ahí la grave responsabilidad de los políticos de garantizar, con el ejercicio de su conducta personal, el cumplimiento estricto de la ley. Ya decía Aristóteles que la política es una poderosa agencia educativa.

De esta forma podremos considerar que la autoridad no sólo tiene una función coordinadora de los esfuerzos para la atención integral de los jóvenes y de la prevención de las adicciones, sino, sobre todo, una función ejemplar, el funcionario público es un espejo, un modelo que sustituye simbólicamente al padre en la formación de la juventud.

En suma, estos factores externos, el medio ambiente, son importantes, pero no definitorios del problema de consumo de drogas, tampoco lo es la sola explicación de las neurociencias que nos llevan a considerar de manera específica la mecánica del sistema de compensación cerebral. La adicción tiene un sujeto único por definición, no es un dato, un hijo, un ciudadano en general, sino un sujeto único con una verdad particular. No se considera a la adicción como una entidad separada del sujeto, como una enfermedad, sino como un síntoma. Está claro que existe un fundamento metapsicológico de las adicciones, referido exclusivamente a la dimensión económica del aparato psíquico. Es el Psicoanálisis el mejor medio para atender este asunto de las adicciones, a través de la palabra. Hay que dejar hablar al adicto: A-dictum , lo que no se dice.


¿Adiós también al delirio?

27 Sep 19 | Efraín Mendoza Zaragoza | Clasificado en Cultura, Internacional | Sin comentario »

Que Dios escribe derecho con renglones retorcidos. Que los caminos de Dios son inescrutables. Eso siempre han dicho los teólogos. Y lo dicen lo mismo ante las atrocidades del mundo que ante las nunca transparentes razones sobre las que descansa el nombramiento de obispos. El propio Faustino Armendáriz, en su video de despedida, se está yendo sin explicar por qué se va, y argumenta que nadie está capacitado para entender “la lógica de Dios”.

En sus ocho años de radicar en una las ciudades episcopales de más abolengo del corredor católico mexicano, paralelo al cinturón volcánico nacional, a don Faustino nunca se le vio acompañar causa social alguna y antes bien alentó a la feligresía ultra y cristera. Entraba en trance beatífico al lado de las potestades terrenales: cuando quiso, paseó a caballo con el gobernador Calzada y se le veía feliz al lado de la esposa del gobernador Domínguez, vestida ella de peregrina.

No detonó aquí ninguna iniciativa pastoral disruptiva, se acomodó contento en el sitial mayor de la jerarquía institucional, en la convicción de que lo suyo era dictar cátedra desde lo alto… a una población católica cada vez más menguada e indiferente. A contracorriente del olor a oveja que predica el papa Francisco, aquí se obsesionó con el narcisismo y la voluptuosidad material de una catedral de más altura que la mismísima basílica de San Pedro, sin transparentar no sólo el concurso arquitectónico sino la fuente de sus patrocinios (ver Tribuna de Querétaro 897 y 917).

Hace tres años, poco antes de la navidad de 2016, el pontífice argentino reprochó a la burocracia eclesiástica lo que denominó “resistencias malévolas” a su reforma del gobierno central de la multinacional más poderosa del planeta, y llamó a cardenales y jefes de los dicasterios vaticanos a renunciar al gatopardismo y recuperar la humildad del cristianismo primitivo. Una cosa más anunció entonces: la erradicación de una ancestral costumbre en la institución católica, consistente en ascender para remover .

Si quien suceda a don Faustino continúa el escandaloso y desmesurado proyecto de la nueva catedral en Centro Sur, habremos entendido que la prédica franciscana del jesuita no ha encontrado tierra fértil y que, efectivamente, andan muy retorcidos los renglones celestiales. Si el sucesor abandona la delirante pretensión de don Faustino, seguramente se le removió de aquí y se le ascendió al rango de arzobispo para seguir, por los siglos de los siglos, fieles a la costumbre de castigar con un ascenso pero sin humillar a los príncipes. Si ocurre esto último, una ventaja habrá: con el adiós al obispo se le dirá adiós también a un viejo y envenenado deseo de las élites locales.

Ciudad de Querétaro, septiembre 21, 2019


EN DO MAYOR.

23 Sep 19 | Jovita Zaragoza Cisneros | Clasificado en Cultura, Nacional | Sin comentario »

El estribillo se escuchó a las 10 de la mañana del pasado jueves 19. La lúgubre frase ¡alerta sísmica…alerta sísmica…sísmica…! se extendió por la ciudad que se debate entre la contaminación ambiental y la emocional.

El duelo para los que perdieron a seres amados en el temblor del 2017 y los que se quedaron sin vivienda o patrimonio, no se cierra aún.

Pese a que se sabía que era un simulacro, escuchar la alerta estremece el alma. Aviva los recuerdos. Pensé en los niños del Colegio Rébsamen que perdieron la vida en el sismo de hace dos años y la figura escolar me lleva a uno de los temas que está en el centro del debate en este momento: Las concesiones o acuerdos (nada transparentes ) otorgadas a la CNTE por el actual gobierno. Me estremezco al pensar en la forma de operar de esta Coordinadora que ha conseguido hoy un control impensable en el tema de la educación y cuya presencia en el sureste de México ha dado por resultado los niveles educativos más pobres.

El ambiente de violencia persiste, como claro síntoma del tamaño de degradación moral que hemos alcanzado en el país todo. Y a nada ayuda el ambiente de simulación política y emocional que vivimos en México, gobierno y sociedad.

Pienso en la Cartilla Moral y en los fundamentos sólidos e inobjetables que dan razón a su creación. Leo palabras de presentación escritas por el Presidente: “la decadencia que hemos padecido por muchos años se produjo tanto por la corrupción del régimen y la falta de oportunidades de empleo y de satisfactores básicos, como por la pérdida de valores culturales, morales y espirituales”. ¿Qué se puede objetar ante verdad tan lastimosa? Pero saltan interrogantes. Busco respuestas : Si esta decadencia se produjo por la corrupción de un régimen, ¿estamos hablando entonces del inicio de un nuevo régimen albo y puro como las montañas Everest o el Kilimanjaro cuya altura lo blinda de microbios, salpicaduras y mancha alguna? ¿Todo el que escale las alturas de ese régimen queda purificado por obra y gracia de los aires que circulan allí? ¿cómo llamarle entonces a la reciente concesión a la CNTE? ¿cuáles son las razones que llevaron al presidente a tal decisión? ¿políticas? ¿es esto un pago de compromisos contraídos en campaña? ¿la certeza de contar con una nada despreciable cantidad de votos en las próximas elecciones y apoyo en el congreso?, pregunto en medio de este ambiente de indignación que ha causado saber que un organismo que ha hecho de la coerción su método para conseguir el poder y control en la educación, al parecer se ha salido con la suya.

Nada bueno puede venir para el futuro de la niñez. A nada bueno puede llevar al país este ambiente polarizado, enrarecido e incierto. Baste hacer un fugaz recorrido por la historia del PRI y su régimen de simulaciones que formó ciudadanos sobre una narrativa de mitos y falsedades que por un tiempo funcionaron, pero -al fin y al cabo- terminó por derrumbarse. Porque nada que esté construido sobre tales bases se sostiene en el tiempo. Esa construcción de falsas narrativas, de soslayos y disimulos nos llevó hasta donde estamos hoy.

Me pregunto si lo que el actual régimen insiste en instaurar hoy, está asentada sobre verdades.

Nadie le regatea al Presidente el mérito de haber puesto en el escenario público los fantasmas que rondaban desde tiempo atrás en el ánimo de la ciudadanía. Es – sin duda alguna-, loable. Algunos de esos fantasmas adquirieron en boca del Presidente una forma definida. Rostros identificados . Y también visibilizó los rostros de los sectores más vulnerados por esa corrupción y la marginación social a la que han sido confinados. De eso no hay nada que objetar. Sin embargo, hay algo que como ciudadanos no podemos perder de vista y exigir: TRANSPARENCIA, claridad. La palabra así, puesta en mayúsculas no figura en el lenguaje cotidiano del presidente y su bancada. Figuran, si, decretos, golpes de palabras, eufemismos , información a medias , evasivas respuestas a preguntas concretas y promesas basadas en la buena Fe, más que en hechos concretos. Y si hemos de construir una nueva cultura, tiene que ser sobre hechos y realidades comprobables e información completa de la clase política en el poder; no información sesgada como está sucediendo.

Vender un logro sobre verdades a medias terminará por ganarle el descrédito con los suyos. Pongo un ejemplo: el reciente decreto que elimina la condonación de impuestos, anunciada el pasado 21 de mayo y sobre la que dijo: “ En dos sexenios se condonaron a grandes contribuyentes, alrededor de 400 mil millones de pesos, es como un huachicol de cuello blanco, que se va a eliminar, es acabar con privilegios fiscales, es hacer valer la Constitución en la letra y en el espíritu”, aseguró.

Por supuesto que si partimos de esa información, dada así de manera triunfalista, nos quedamos con la idea de que todas las condonaciones de impuestos aprobadas antes de su administración se hacían como un favor a determinadas empresas. Y no dudamos que en unos casos haya funcionado así. Negociaciones en “lo oscurito” a cambio de favores. Por lo menos eso es lo que se entiende en este ambiente de “sospechosismos” fundados unos, no tanto otros.

Pero no estaría mal que en declaraciones o información de esa índole se instale la claridad y se ahonde más en los datos que se dan. En el caso de las cifras dadas sobre la condonación de impuestos , el Presidente no especificó que muchas de esos obedecieron a lo que los expertos en el tema aclaran: “ ….no todas las condonaciones durante este periodo fueron indultos de impuestos, muchos de ellos se trataban de acuerdos vinculados a disputas entre contribuyentes y el gobierno, apunta Héctor González Legorreta, asesor de vicepresidencia de Capacitación y Desarrollo del Colegio de Contadores Públicos de México…La confusión creo que radica en que la gente piensa que eran impuestos condonados, en realidad no todos los casos se tratan de impuestos condonados sino de cantidades controvertidas con la autoridad. No se trata simplemente de perdonar impuestos sino de disputas que tenían los particulares con la autoridad”, explicó el especialista a Forbes México.

En este y otros temas complejos, la claridad en la información se hace necesaria y obligada. No podemos ya creer ciegamente. Así porqué si. En el tema de leyes fiscales no debe repetirse un caso como el que cité hace un tiempo y en el que hablé de los huecos en la ley, mismos que eran aprovechados por cuerpos de abogados expertos en temas fiscales para darle vuelta al pago de los impuestos. Expliqué el caso concreto de la venta de Banamex realizado en 2001 , transacción millonaria libre de impuestos. Lo legal no siempre es ético, subrayé en ese entonces.

Y si lo legal no siempre es ético, tampoco se puede justificar que políticamente se usen los enormes huecos informativos y la ignorancia que el grueso de la población tenemos en temas financieros, para vendernos la idea de que esas condonaciones, muchas de ellas asentadas legalmente, fueron parte de acuerdos corruptos. No todo fue así.

LOS TEMBLORES DEL ALMA.

Quien se pregunte qué sostienen a las madres o padres que hoy buscan en las fosas a sus familiares , les puedo contestar con absoluta certeza y sin romanticismo alguno: el amor. El amor capaz de desactivar el miedo y dolor paralizante, para transformarlo en esperanza y fuerza para ir tras de lo que la entraña reclama como suyo.

Abusando de este espacio que tan generosamente permite mis disertaciones sobre el temblor del 85 y el del 2017, comparto mi sentir y dar un testimonio de amor. Lo hago a manera de modesto homenaje, íntimo y personal a los míos y a todos los que saben o comprenden lo que significa la pérdida de seres amados en circunstancias trágicas y la búsqueda de ellos.

Para quienes estuvimos en los dos eventos sísmicos (del 85 y 2017), resulta inevitable que imágenes de aquellos hechos no vengan a nuestra memoria visual; pero sobre todo a la memoria del corazón.

Haber sobrevivido a esos dos eventos constituye una de las pruebas de que la vida toda está sujeta a los designios , o caprichos si así se quiere ver, de los dioses del universo. Y cada quién toma de ello la enseñanza que quiere de lo que esa tramposa y selectiva memoria elige recordar. La mía, la enseñanza, fue la de entender que en las situaciones límites en que la vida nos coloca, surge de nuestro fondo la voz interior que nos recuerda que no podemos sumergirnos en nuestro dolor y dejar que este nos paralice sin intentar hacer algo por los nuestros, o los demás. Si el dolor nos paraliza, el amor nos echa a caminar.

En mi caso, ya lo he dicho, la imagen de mis padres fue mi principal motor para resistir los días y las noches en la búsqueda de mi hermano, su esposa e hija de dos años. Esos dos seres frágiles ante el dolor, y que vinieron desde su natal Petatlán para saber de sus hijos, que vivían en lo que ya era un monstruo de ciudad formada de edificios , asfalto y donde la prisa de cientos de almas son una con los pitidos de bocinas de autos, formando un concierto desafinado y ensordecedor. Verlos en esa cruel zozobra de la espera por su hijo y familia, sin saber si estaban vivos bajo los escombros o muertos, fue un duelo cruel que les vi enfrentar. No tener un cuerpo qué velar, hacia un doble duelo.

La imagen de mi madre en ese hecho aciago quedó anclada hasta lo profundo y para siempre en mi. Su rostro doliente, ceño fruncido, encorvada, las manos entrelazadas y vistiendo un jorongo que la resguardara del frío húmedo de septiembre que le era desconocido a ella tan costeña, tan mar y ríos, tan palmeras, tan sonrisa y canto a flor, yendo de un lado a otro con sus pasos cortitos, rezándole a su Padre Jesús de Petatlán. La de mi padre al píe de ella, al pendiente, protegiéndola de las malas noticias, moviendo de un lado a otro la cabeza en un silencioso monologo interior. Empequeñecido, doblegado. Su niño de pelo ondulado, dulce como el fruto de los cocos, el hijo de su inocultable predilección ¿dónde estaba?  Un día, dos, tres, cuatro, cinco, seis…nada. Siete días, abrazados los tres: él, su esposa y su niña.

Nuestro Ignacio de voz grave, hermanísimo del alma mía, cada uno de nosotros, sus hermanos, lo recordamos como el niño sol que fue en nuestras vidas.

zaragozacisneros.jovita@gmail.com

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Agenda política sobre la desigualdad.

22 Sep 19 | Gregorio Morales Avilés | Clasificado en Cultura, Política, Uncategorized | Sin comentario »

Los gobiernos establecidos y los candidatos a sucederlos han manejado con mucha frecuencia el problema de la desigualdad sin entender lo que prometen o establecen en sus promesas de campaña o planes de gobierno, sobre todo el PAN que se siente comprometido con sectores de derecha, que creen no sufrir los efectos de las diferentes desigualdades y que, en consecuencia, los llevan a una encrucijada de desaliento y frustración ante la falta de resultados que satisfagan sus expectativas más íntimas de bienestar, o del PRI, que han pretendido solucionar el problema de la desigualdad sin ir al fondo.

El asunto de las desigualdades es de gran importancia política por los efectos sobre la integración social, el desempeño económico, la solidaridad entre las comunidades y aún sobre el malestar social latente en cada comunidad, pero no se logra integrar un enfoque adecuado porque no se ve el fondo del problema, ni se propicia la discusión abierta sobre el mismo con el fin de construir una política pública eficaz.

Hay que destacar, de inicio, que no se trata de un tema de desigualdad solamente, la económica, sino de muchas desigualdades que se entrelazan, lo que da mayor complejidad al asunto. La interdependencia y la acumulación de estas profundas diferencias en México, nos llevan a considerar dos dimensiones que atraviesan tanto los legados como los nuevos desafíos. Nos referimos a las distribuciones inequitativas de resultados y acceso a oportunidades entre individuos o grupos. Estas diferencias son injustas porque afectan aspectos cruciales de la vida de personas que se encuentran en desventaja en virtud de su posición social: discapacitados, minorías raciales o étnicas, mujeres, entre muchas otras. Además, estas desigualdades son potencialmente evitables por medio de un abanico de intervenciones públicas: impuestos o subsidios para redistribuir el ingreso, cuotas de género en las asambleas legislativas o sistemas universales de salud.

No hay que equiparar desigualdades con niveles de pobreza, el asunto es mucho más complejo. El estudio sobre Desigualdades, de El Colegio de México, nos habla de tres tipos de desigualdad: La de oportunidades, que ha recibido amplia atención desde el análisis económico, y que parte de la preocupación por igualar el terreno de juego desde el cual los individuos pueden desarrollar su potencial. La desigualdad de resultados que estudia Atkinson, que parte de la idea de una diferencia en las recompensas asociadas a niveles de esfuerzo similares y, en tercer lugar, lo que hay que enfocar con claridad es su carácter interseccional para explorar cómo grupos con distintas características adscriptivas o condiciones de origen enfrentan brechas en resultados y oportunidades de manera diferenciada, que, traducido a palabras llanas, se puede explicar con el elemento sustantivo de su carácter relacional, la interseccionalidad, entre sus diferentes dimensiones, la acumulación de desventajas durante el ciclo de vida y, finalmente, los nuevos desafíos para la igualdad.

Sólo para poner un ejemplo, me referiré a una situación personal, que es muy común entre los académicos: Una de las situaciones más alarmantes es que la brecha en los salarios entre el grupo de mayor educación y el de menos escolaridad se ha cerrado a la baja; esto es, que el grupo de altos estudios percibe sueldos más bajos que se asemejan cada vez más a los montos percibidos por los grupos de estudios menores, aunque tengas estudios de doctorado, la brecha de sueldos con lo que no lo tienen no es significativa, menos aún si se compara con algunas profesiones que no requieren de estudios superiores. El fenómeno de cierre de brechas a la baja también se da en otros niveles educativos, ámbito en el que los resultados de los escolares de menores ingresos y de mayores ingresos se igualan a la baja en las métricas de desempeño económico.

Esto nos lleva a reflexionar sobre las desventajas sistémicas a las que se enfrentan en el transcurso de su vida las personas en México. La desigualdad tiene como consecuencia una inversión ineficiente en capital humano. Además, como señalan Solís y Boado (2016), una baja movilidad social sugiere la existencia de diferencias duraderas en el acceso a oportunidades, donde los ciudadanos permanecen en las mismas posiciones, sean desaventajadas o privilegiadas, para luego heredarlas a sus descendientes, a pesar de los ilusionismos de las telenovelas o de las supuestas fórmulas de éxito económico.

La importancia de estudiar las desigualdades es también referida al desarrollo de la democracia. La concentración de recursos económicos en grupos privilegiados de la sociedad puede aumentar desproporcionalmente la capacidad que tienen las élites para influir en las agendas de los gobiernos y partidos políticos, un claro ejemplo de esto es la práctica del lobbying, tal como se ejerce en Estados Unidos, en donde las grandes corporaciones manejan a los congresos y sus leyes a su favor (P.E. la Asociación del Rifle). Además, los ciudadanos que pertenecen a segmentos desaventajados pueden tener dificultades para disponer del tiempo, las habilidades y los recursos necesarios para participar en asociaciones y campañas políticas y para movilizarse electoralmente. Aunado a estos efectos perniciosos directos, algunos estudios sugieren que la desigualdad actúa en detrimento de la estabilidad institucional y la consolidación democrática en el largo plazo. De ahí se deriva la necesidad de abordar las desigualdades desde una perspectiva de la complejidad, que está muy distante de un enunciado simple de buenos deseos como aparece con mucha frecuencia en un plan de gobierno o en una campaña política.


Desde mi Hamaca. El Día de la Dependencia.

15 Sep 19 | Carlos Ricalde | Clasificado en Cultura, Nacional | Sin comentario »

Hoy mi hamaca se mece lentamente por más que piso y empujo con fuerza. Quizás se debe al sobrepeso de la tristeza que cargo en los días previos a la celebración de la Independencia de México que, gobierno y comercios, promueven de manera profusa y efusiva. Y claro, veo también que mucha gente compra esa idea, se ilusiona, se viste de adelita y de charro (atuendo más propio para el festejo de la Revolución) aquí y en el extranjero y exclaman a todo pulmón frases bravías y retadoras como “¡Viva México Cabrones! o “¡Mueran los gachupines!” o “¡uto el que no salte!”, … no, esta no, ¿verdad?, pero bueno, tampoco la acabo de inventar, resume a muchas equivalentes. Y sí, la tristeza agobia a fuerza de repetirse, año con año, celebrando un acto tergiversado ya por la penumbra de los tiempos ya por intereses políticos y, más reciente, por intereses comerciales. Cada año otra vez la misma pregunta: ¿Independencia de quien? Al menos no retando a la Corona Española porque Hidalgo no se pronunció en contra de Fernando VII ni de la religión católica. Por el contrario, Hidalgo, según crónicas de la época, como las de Fray Diego de Bringas y Fray Servando Teresa de Mier, se indignó por la invasión napoleónica a España y por la destitución de Fernando VII y pidió el apoyo de los criollos contra los gachupines entreguistas a los intereses de Francia exaltando, desde el atrio de su parroquia en el escondido pueblo serrano de Dolores, que: “La Patria nos llama a su defensa. Los derechos inviolables de Fernando VII nos piden de justicia que le conservemos estos preciosos dominios y la religión santa que profesamos nos pide a gritos que sacrifiquemos la vida, antes que ver manchada su pureza”. Y, obvio, los criollos aprovecharon el Grito, no para restituir a Fernando VII, debilitado por la imposición francesa, sus “preciosos dominios”, si no para quedarselos ellos con el inocente apoyo de los oprimidos: “No padre -gritaron los indios-, defendámonos, ¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Viva Fernando VII!” … ¿Hidalgo es el padre de la Patria? Ha de ser de la Patria de los Criollos, porque de los indios, así los identificaban, seguimos en la misma, pisados. 300 años de dominio español y doscientos de dominio criollo, nos hacen concebir la idea de que en unos 100 años más terminará la dominación criolla que será reemplazada por la auténtica Independencia de México. Sin embargo, también se aprecia de manera opuesta, que en dicho tiempo sea un propósito inútil y superado, metido como está el mundo en un proceso de globalización. En fin, la fortuna da muchas vueltas.

Por otra parte, volviendo a la pregunta ¿Independencia de quién?, se puede girar la vista unos 360 grados y observar que la “Independencia” de los criollos respecto de los gachupines, es un fenómeno que se ha vuelto complejo en extremo. Bueno sería que a nivel mundial México estuviera conectado a un sistema de interdependencia, pero resulta el caso de que el país ha aumentado su dependencia de los países más desarrollados del mundo y que estos países no necesitan nada de México, como no sea verlos cual un Cliente al que le venden lo que les da la gana y le prestan dinero bajo condiciones leoninas en extremo. Veamos un solo ejemplo de la dominación extranjera en México, creo que será suficiente revisando el equipamiento de una casa que, por supuesto, posea las comodidades de hoy en boga: suponga usted apreciado Lector, que al amanecer de un día cualquiera, cuando la penumbra aún no permite desplazarse con soltura, una persona toca un contacto eléctrico que ostenta la marca quinziño que a su vez enciende una bombilla GE; luego se dirige a la cocina donde se ubican enseres para preparar los alimentos y desfilan, ante sus ojos, la estufa marca IEM, la cafetera Krups, el tostador Turmix, la licuadora Oster, el microondas y refrigerador LG, lavadora Whirlpool y otras linduras, todas marcas extranjeras. No quiero abusar en citar otras marcas que probablemente tiene en su casa la persona de nuestro ejemplo y que se muestran en el baño, el tocador, en perfumes, la ropa, el calzado y el automóvil, antes de que nuestro personaje ponga un pie en la calle. Tampoco mencionaré marcas de aviones, teléfonos celulares, restaurantes, autobuses y máquinas y vagones del Metro y muchas otras porque no terminaría este artículo ya que, según datos de la Secretaría de Economía, en este país sientan sus reales más de ¡60 mil marcas extranjeras! Nos tienen rodeados y listos para celebrar, en todo caso, el Día de la Dependencia.

Sin embargo, a pesar de esta enorme sensación de tristeza de que los gobiernos, desde hace unos 200 años nos dan atole con el dedo, frase muy mexicana, creo, sinceramente, que algo se puede rescatar para enaltecer tan contagiosa alegría que nos es ancestralmente propia, esto es, celebrar unas Fiestas Patrias, celebrar el Día de la Mexicanidad, celebrar el reconocernos mexicanos en busca, cada vez más cercana, de nuestra identidad, del orgullo de formar una raza nueva, con raíces nuevas, que brotan de la fusión de dos viejas culturas, ajenas entre sí, que refuercen el cimiento de una Nación propia y que nos prepare, en un tiempo ojalá no muy lejano, para celebrar nuestra verdadera Independencia.

Rendijas

    1. ¡Vivan las Fiestas Patrias! ¡Viva el Día de la Mexicanidad! ¡Viva México, Viva México, Viva México! Y hasta aquí. Lo demás depende de quien detente el poder.
    2. Ejemplo: Fox escondió a Juárez, López Obrador lo exalta. Trump podría erigir esfinges de López de Santa Ana en su muro, y así, héroes a modo!

Carlos Ricalde

Pibihua2009@gmail.com

Septiembre del 2009