Caso El Colorado. ¿Inocente o culpable o montaje del poder? Parte 20

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El gobernador y el magistrado

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Ayer estuvimos unos minutos con el gobernador José Calzada. La señora Ofelia Franco, el abogado Arnulfo Moya y este palabrero rodante. Primer encuentro formal en su despacho de gobierno. Muy atento al caso del Tortillas. Recordó el caso de las indígenas de Amealco. Esa ignominia. Y su interés entonces por la justicia. Cosa que se lo reconocimos abiertamente en su momento.

Lo mismo se hará ahora, dijo a la señora Ofelia, procurando la justicia en este caso que naturalmente es prioritario. No le pido que libere a un criminal, le pido que libere a un inocente, porque él es inocente, si no fuera así, yo no estaría aquí, le dijo la señora Ofelia. ¿Cuántos hijos tiene? ¿Qué hace usted? ¿Vive en El Colorado, en qué calle? ¿Y su esposo?

Vi a un gobernador sensible y atento, bien plantado, real, natural, con el peso del cargo en el semblante y sin la ostentación del poder en los gestos.

Obrar conforme a derecho en busca de la verdad y la justicia. No pedimos más, tampoco menos. Valorar las pruebas reales que obran en el expediente y desechar las pruebas hechizas, sobre todo por parte de la procuraduría. Todo invita a pensar que hay un presunto inocente en la cárcel, un criminal en la calle, y un procurador…

Atender el dictamen de ilegalidad que fue presentado por la CEDH y que fue aceptado por la Procuraduría del Estado.

Le agradecí y le vuelvo a agradecer el humilde salario que recibo de su gobierno.

Este es mi modesto trabajo.

Gracias.

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Salimos de la casa de gobierno, cruzamos plaza de armas entre el primer aire de primavera (¿y dónde están las lilas de las jacarandas, Pablo?) y entramos a la casa del poder judicial y de igual manera pudimos ver y conversar unos minutos con el magistrado presidente Carlos Septién Olivares. Un magistrado cordial y receptivo y, sobre todo, celoso de su independencia del cargo que ocupa y ejerce libremente. Esperemos que sea del mismo talante el juez Óscar Martínez Mancilla. ¿El problema está en la procuraduría? ¿Cuál es el valor y el alcance del dictamen de la CEDH? ¿No es correcta la petición del incidente de libertad? Sui géneris…

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Si al parecer hoy tenemos un papa Francisco más terrenal sin perder su oficio divino, es deseable igualmente que nuestros funcionarios públicos sean más terrestres y accesibles sin menoscabo de su pequeño poder pasajero. El buen estilo personal y la hondura institucional.

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Dos encuentros reales y necesarios que fueron posibles gracias a los buenos oficios del abogado del pueblo Arnulfo Moya Vargas.

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¿Gobierna bien su voluntad el gobernador José Calzada? Michel de Montaigne, quien fue alcalde de su ciudad, Burdeos, en su Libro Tercero de sus Ensayos escribe:

–El cargo principal que tenemos y para lo que estamos aquí consiste en que cada uno reglemos nuestra conducta. (…) Yo me he mezclado a los cargos públicos sin apartarme de mí mismo ni en la anchura de una uña, entregándome a otros sin quitarme a mí mismo. (…) Mi opinión es que hemos de prestarnos a otros y no darnos más que a nosotros mismos.

Castillo del señor de la Montaña.

“para que pueda ser he de ser otro,

salir de mí, buscarme entre los otros,

los otros que no son si yo no existo,

los otros que me dan plena existencia”.

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El gobernador no puede hacer todo lo que él quiere ni todo lo que el pueblo imagina que puede hacer.

Tampoco puede no hacer nada o hacer sólo lo trillado.

El buen gobernador hace lo que tiene que hacer y lo hace bien.

¿Qué tiene que hacer bien, impecablemente?

Lo más posible sabiendo que es insuficiente.

Ser impecable no es ser perfecto; la impecabilidad humana del guerrero se observa en el acierto y en el error, en el ascenso y en la caída, en el triunfo y en la derrota.

Es la entrega total en el gol a favor y en el gol en contra.

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Julio Figueroa.

Qro. Qro.

Viernes 22-III-2013.

juliofime@hotmail.com

www.dialogoqueretano.com.mx

–Viernes, la colita de…

(quien usted quiera).










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