Carta a Proceso

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 Carta Proceso calles
Director Rafael Rodríguez Castañeda

Señor director:

Acabo de leer con interés y sorpresa el reportaje de Arturo Rodríguez García: “El narcisismo político invade las calles de México” (Proceso 2110, 9 de abril de 2017). ¡Yo creía qu eso era del siglo pasado, del tiempo postrevolucionario, lo cual tenía cierta razón política en tiempos del partido-gobierno único en el poder! Pero que se siga practicando en nuestros tiempos democráticos, sobre todo en “los enclaves del autoritarismo en México” que persiste en varios estados del país, nos dice lo poco que hemos avanzado en materia de modernidad crítica democrática.

Leí en su revista:

“Anhelantes de la trascendencia, los políticos en general y los mexiquenses en particular, como próceres de la patria, acaparan con sus nombres las calles, parques públicos, escuelas, bibliotecas, centros culturales, mercados, e inclusive, un asta bandera monumental.”

Sobre todo el PRI, pero el PAN y la izquierda no se escapan de herrar con sus nombres sagrados políticos la ciudad laica de todos.

El remate del reporteje en cuestión es claro:

“La desproporción es evidente. Ningún dirigente de partido supera las 44 calles, 10 avenidas, dos bulevares, 15 escuelas, un centro médico, dos mercados, un auditorio, cuatro colonias, dos deportivos y el nuevio distribuidor vial dedicado a los Alfredo del Mazo”, naturalmente en el Estado de México, en vísperas de unas elecciones cruciales en ese enclave del tricolor.

Inmediatamente pensé en el poeta, ensayista y crítico Octavio Paz, quien al final de su libro sobre “Xavier Villaurrutia en persona y en obra”, escribe con su lucidez acostumbrada:

“El gobierno mexicano, gran embalsamador y petrificador de celebridades, ha mostrado una soberana indiferencia ante la obra y la memoria de Villaurrutia. Tal vez haya sido mejor así: se ha salvado de la estatua grotesca y de la calleja con su nombre. ( En México las grandes avenidas y las plazas pertenecen por derecho propio, iba a decir: por derecho de pernada, a los expresidentes y a los poderosos. Las calles de nuestras ciudades, como si fuesen reses, han sido herradas con nombres no pocas veces infames)”. (FCE, 1978; Obras completas, tomo 4).

Xavier Villaurrutia tal vez diría:

“No respires, no.

¡Muérete mejor

así como estás!”

Escrito y leído en la semana santa de abril 2017, recogimiento, en el natalicio 91 de Julio Scherer García, el autor de Vivir, La terca memoria y Los presidentes. Gracias. Con mis saludos solidarios al actual director de Proceso.

Atentamente:

Julio Figueroa

Querétaro, Qro., abril 2017.

Cel. 442-205-04-04.

 










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