Carta a Laberinto

|




Carta a Laberinto | Suplemento Cultural de Milenio

Señor Director José Luis Martínez S.

Estimados amigos de Laberinto:

Sinceramente me asombra que no hayan dedicado ni una palabra al 50 aniversario luctuoso de Ernesto Che Guevara.

Ni una mirada crítica, no digo apologética, ni una.

¿No es tema político literario cultural trascendente?

Parece ser que el ninguneo mexicano lo podemos practicar todos: túyoélnosotros. ¿Exagero?

–Gustavo Hirales Morán, Rogelio Villarreal, Rafael Pérez Gay, Carlos Tello Díaz, Héctor Aguilar Camín, José Woldenberg, Enrique Krauze, Fernando García Ramírez, Julio Hubard, Heriberto Yépez, Vargas Llosa, entre otros, ¿no podrían haber sido convocados para revisitar y decirnos algo sobre el Che Guevara, en su medio centenario luctuoso, pues en los cien todos estaremos muertos?

Lástima.

Con mis saludos cordiales de luz de agradecido lector fraterno, crítico y democrático.

Julio Figueroa.

Qro. Qro., México, domingo 15 de octubre 2017.

juliofime@hotmail.com / Cel. 442-205-04-04.

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

4 Comentarios en “ Carta a Laberinto”

  1. Julio Figueroa dice:

    Gracias.
    Julio.
    Q, lunes 16-X-2017.

  2. Elías Loyola Campos dice:

    ¡Siempre atinado, don Julio!
    Saludos afectuosos

  3. Julio Figueroa dice:

    Gracias al lector Elías Loyola Campos.
    Atinado o desatinado, escribo lo que veo y pienso.
    Más que la confrontación, busco el diálogo de la razón pública.
    No la razón de autoridad y menos la razón de Estado.
    Naturalmente el diálogo público incluye los errores, defectos y límites personales.
    Al hacer público entre todos un tema, hecho o problema esencial, tal vez lleguemos a una razón común a todos.
    Eso es todo. Gracias.
    Julio.
    Qro. Qro., jueves 26-X-2017.

  4. Julio Figueroa dice:

    Tercer Che, luz y sombras
    Julio Figueroa

    Estimados interlocutores visibles e invisibles:

    En el siglo XX occidental, tal vez los años 20 y 60 fueron los más movidos e intensos. Nos tocó vivir la década de los Beatles, los conciertos masivos de rock, los hippies, la liberación sexual, las rebeliones estudiantiles, los movimientos feministas, las panteras negras en Estados Unidos, la Revolución cubana y la muerte del Che Guevara.

    Va mi tercer Che Guevara de octubre 2017, cincuenta años después de ser ajusticiado. (Aquí está, más arriba, en Diálogo Queretano).

    El primero fue publicado en Diálogo Queretano y en El Universal Q, gracias a Edmundo González Llaca y a José Antonio Gurrea. Ligas: http://dialogoqueretano.com.mx/ernesto-che-guevara/ http://www.eluniversalqueretaro.mx/content/50-anos-de-su-muerte-que-queda-del-che

    El segundo fue una síntesis de las miradas de Jorge Castañeda, Paco Ignacio Taibo II y Régis Debray. Esas miradas críticas y cercanas, igual las hago mías.

    Bien decía el profesor Enrique Ruiz García en “La herencia del ‘Che’ Guevara”:
    –El paso del tiempo, al eliminar los elementos emocionales, proporcionan a la figura de Ernesto Guevara, de treinta y nueve años a la hora de la muerte, su verdadera perspectiva histórica: la de la absoluta coherencia entre el decir y el hacer. Quizá sea ese aspecto, singularmente preciso, el que ha proporcionado al comandante Guevara su mayor y más profunda influencia entre las juventudes.
    –Todo lo demás corresponde, en su esencia, a un dilema crítico: a la elección de los medios revolucionarios respecto a los objetivos de la Revolución.
    –Los supuestos generales del pensamiento guevarista (la insurrección armada de la guerrilla) merecen, cuando menos, una reconsideración adecuada. (América Latina hoy. Anatomía de una revolución. Ed. Guadarrama, España, 1971. 2 tomos, p. 353 del segundo).

    El bisturí de la crítica y el peso del paso del tiempo.

    Distante, va aquí mi tercera mirada sobre el Che, con sus luces y sombras.

    En el suplemento cultural Laberinto, buen suplemento, el medio siglo luctuoso de Ernesto Che Guevara no mereció ni una palabra. Ni modos. Tal vez en el centenario se ocupen de él. Aunque ya no estemos para verlo.

    Ya casi se cierra octubre y esta semana que viene cierro el trabajo colectivo sobre Guevara. Espero aún los trabajos pendientes. Desgraciadamente no han llegado varios de los textos prometidos. Ni modos. Todavía hay tiempo. Por si alguien más quiere participar con su mirada crítica sobre el Che Guevara. Gracias.

    Los santones públicos de la cultura, como los santones públicos de la política, ¿no dialogan ni discuten con sus lectores, interlocutores y ciudadanos?

    Nuestra falta de cultura del debate político real, que señala Krauze, es también poca cultura del debate cultural de altura, pienso. Impera el silencio o la diatriba.

    ¿Cómo exigir a los otros lo que no hacemos nosotros, como ciudadanos?

    Con mis saludos de luz.
    Julio.
    Qro. Qro., la Chingadita de arriba, domingo 22-X-2017.

Envía tu comentario