Cada quien cuenta su verdad -Parte III-

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Así llegamos a la tercera parte de estos comentarios sobre una pequeña historieta electoral que se ha escrito en un medio de comunicación impresa, que participó activamente en el pasado proceso electoral en apoyo del candidato perdedor del PAN, historieta que se deriva de varias entrevistas. Hablaron Enrique Burgos, Ignacio Loyola, Armando Rivera y se sigue el presidente del PAN Edmundo Guajardo Treviño, quien solo atina a decirles y exigirles a los entrevistados, militantes de su partido: “orden”. Como siempre, nadie le ha hecho caso.

Todos los militantes de este partido saben perfectamente que Edmundo, además de haber sido una imposición del gobernador, no ha tenido autoridad política ni moral, dado que recibe ordenes de la Casa de la Corregidora, entiéndase del gobernador, aunque el secretario de gobierno también ha pretendido influir en todo lo referente a su partido, bueno en ocasiones ha declarado más sobre la vida interna del PAN que de su responsabilidad como Secretario, ah que Alfredo Botello, a quien el entrevistador del diario, al inicio de este gobierno lo calificó como el hombre fuerte y aspirante a la gubernatura, y al caer sus bonos lo estuvo “golpeando a periodicazos”, para después dejarlo tranquilo (hubo arreglo entre ellos).

Bien, pues ante la impotencia de que se ventilen las traiciones, los errores, los abusos, las soberbias, las divisiones, las rencillas de grupos, los fracasos de los panistas en el pasado proceso electoral, Edmundo (a quien humilla el entrevistador reflejando solo su sombra en el periódico, ante las imágenes a todo color de Ignacio y Armando) pretende callarlos y les pide públicamente que sus problemas los traten dentro del PAN, no fuera de él. Y Edmundo no tarda en restarle importancia a los entrevistados diciendo que solo son dos militantes, aunque respeta sus opiniones. ¿Entonces? Se justifica argumentando que prefiere esperar el resultado del análisis del Comité Directivo estatal y de los foros que van a realizar. Y, aunque Julio Sentíes no fue entrevistado por el director de ese periódico, también se lanzó Edmundo en su contra, por haberse atrevido a criticar a su partido; aquel fue más contundente al hacer uso de su libertad de expresión, consagrada en la Constitución, y abrirse democrática y libremente en un foro universitario, haciendo mención, solo a algunos de los errores y abusos cometidos por militantes de su partido, el PAN.

Después de todo este sainete, es una lástima ver como los militantes del partido político que se había ganado el respeto de la ciudadanía, por practicar la democracia interna sin más límites que los establecidos por las leyes, ahora resulte que se han convertido en autoritarios, antidemocráticos, soberbios, irresponsables, opacos y demás atributos que hoy los caracteriza e identifica plenamente el pueblo queretano (y no queretano). Si quieren volver a conquistar la voluntad del electorado, tendrán que volver al pasado que tanto odian, a sus prácticas transparentes y democráticas y cerrar puertas a miles de oportunistas que se les colaron en la búsqueda de canonjías, de acariciar el poder, de abusar del poder, de imponer prácticas ajenas al panismo, de quedarse con muchas de las candidaturas que debieran ser solo de ellos y para ellos, no de los oportunistas analfabetas que, en apenas 12 años, llevaron al desprestigio total al PAN. Edmundo debiera entender que sus nuevas prácticas fueron el resultado de sus derrotas, entre ellos hay muchísimos traidores que los utilizaron para beneficio propio, olvidándose del “bien común”, que lo pervirtieron en el “bien para unos cuantos”.

Edmundo no debe callar a sus militantes y mucho menos castigar y sancionar con la expulsión de su partido a todos aquellos que les avisaron a tiempo y no quisieron entenderlo así, por el contrario, siguieron empeñados en fortalecer la corrupción y la antidemocracia. La expulsión ha sido reprobada por panistas y no panistas, se ha visto más bien como una vendetta (venganza) tratando de lavar las culpas de todos aquellos que aun siguen agazapados esperando brincar y sobrevivir en el próximo sexenio, como lo esta haciendo el entrevistador. Edmundo debe dejar que se expresen libremente a los panistas, en cualquier foro, de lo contrario se seguirán hundiendo más, como en arenas movedizas que entre más se mueven más se hunden. ¡Sálvese quien pueda!










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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