Botín político: El sector educativo

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 educacion en queretaro

No cabe duda que todo se traduce en dinero en tratándose del sector educativo. Para el año anterior, 2017, el sector educativo, tuvo un incremento al presupuesto de mil, 949 millones de pesos como incentivo a los maestros principalmente. De ahí que Andrés Manuel López Obrador, el candidato de la “esperanza”, prometa “echar reversa” a la reforma educativa y con ello favorecer a cerca de 200 mil docentes, lo que él ve traducido en votos, junto con los familiares de los maestros. Hasta Ricardo Anaya, el otro presidenciable, ha ofrecido que se revisará lo de la reforma educativa, dado que está mal implementada, aunque reconoce que es una buena reforma.

Y la pregunta que surge ante la insistencia de López Obrador, sobre “echar para atrás” lo de la reforma educativa, en la que participen los maestros y padres de familia, es el por qué no le preocupan los casi 20 millones de empleados que laboran en distintas actividades y se encuentran inscritos en el IMSS. Esos trabajadores que con la reforma laboral del 2012 perdieron derechos ante los empresarios. O por qué tampoco le interesan los casi 5 millones de empleados de la burocracia que labora en los tres ámbitos de gobierno. El único interés se cifra en la burocracia docente que está cautiva, en donde se encuentran los miles de maestros que militan en Morena, principalmente aquellos de la CNTE. Se trata de un grupo importante de activistas de su movimiento, por eso el ofrecimiento de eliminar la reforma educativa que, dice Andrés Manuel, lesiona los intereses laborales de los docentes y nada de superación académica de los docentes. Eso es falso.

En objetivo es claro en tiempos de campaña. Ofrecer a esos miles y miles de burócratas de la docencia, regresar a sus privilegios de control sindical, en el que ellos eran los que asignaban las plazas, los incrementos salariales y administraban los miles de millones de pesos de la educación. Ese es el objetivo, regresar los “gansteriles” privilegios al sindicato, de ahí el insistente compromiso del candidato presidencial a la clase docente, aquella a la que le fue arrebatado el poder por medio de la reforma educativa. Nada de dar participación a maestros y padres de familia en la reforma educativa que promete Amlo, eso es “paja” política que atrae voluntades y convence a las voluntades pervertidas del sistema educativo que fue eliminado desde la reforma constitucional y se tradujo en nuevas leyes; trabajo que estuvo a cargo de los legisladores federales, pasando por los diputados locales que aprobaron la reforma a la Constitución.

Eso de darle el poder a maestros y padres de familia para “echar atrás” la reforma educativa, no es más que un “botín” político. Además, eso que promete Andrés Manuel López, no es competencia de ejecutivo, en su caso sería de los legisladores federales. Sin embargo, no deja de resultar un atractivo para muchos de los casi 200 mil docentes que se distribuyen a lo largo y ancho de la República Mexicana, aquellos que busca convencer el presidenciable para que apoyen su causa con el sufragio, atractivo que muchos lo han “comprado”, con la esperanza de regresar al pasado de privilegios y corrupción, de volver a fortalecer a la “mafia del poder sindical”. Ese es el objetivo de Andrés Manuel, sin lugar a dudas, por eso les ofrece regresarles el cúmulo de privilegios de los cuales fueron despojados por medio de la reforma educativa. Ahora es el examen de oposición, estudio y la preparación constante el único medio de ingresar, obtener mejores ingresos y promociones. Así las cosas, si bien son 4 millones, 656 mil, 941empleados del sector educativo, solo 3 millones, 970 mil 506 corresponden al sector público y el resto al sector privado 686 mil, 435; de los cuales, a su vez, 187 mil, 512 son docentes de la burocracia y 54 mil, 528 corresponden a la docencia del sector privado. Datos de la SEP. Por eso también el mismo Ricardo Anaya quiere aprovechar ofreciendo que hará distinta la implementación.

Andrés Manuel pretende justificar que la reforma no mejora la educación y sí se traduce en sanciones al personal docente. Ello es una mentira. Cualquier empleado, al incumplir con sus responsabilidades laborales, es sujeto a sanciones, a lo cual no estaban acostumbrados los docentes en tiempos del reinado sindical; ellos decidían a quien sí y a quién no se les sancionaba, a grado tal que era más importante acudir a marchas y plantones que a impartir clases a los menores; estos abusos son los que pretende Amlo regresen al sindicado de la CNTE. Que un docente falta más de 3 días consecutivos sin justificar plenamente su ausencia, por supuesto que deviene una sanción, incluso el despido, eso no significa que se abuse. Cualquier empleado, sea obrero, oficinista o burócrata recibe la misma sanción ¿Por qué tantos privilegios para los docentes? Eso se terminó con la reforma educativa y por supuesto que es bueno. El sindicato ya no decide incrementos de salario. Ahora es la superación la que determina, por medio de estudios y exámenes, esos incrementos salariales y ascensos laborales. No al botín político del regreso a los privilegios de la corrupción magisterial por medio del sindicato. Eso no puede ser un ofrecimiento de campaña, tampoco una mejora para la educación de los menores. Eso se llama impunidad y corrupción, eso solo lo hace la “mafia del poder”.

Héctor Parra Rodríguez

 










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