Apuntes al paso Q 23 Q, junio 2019. Oración fúnebre por México.

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Los muertos de nuestros criminales se ahogan en el mar de nuestra indiferencia ciudadana; nosotros, los buenos, los puros, los santos.

Los nombres de los muertos asesinados se pierden en el desierto de la indolencia y sólo son estadísticas, protestas, sociología.

Si el tejido social está roto y envenenado por el cáncer social, somos parte del cáncer.

Secuestrados, desaparecidos, asaltados, asesinados, masacrados, cobro de cuentas, mafiosos, ciudadanos, periodistas, empresarios, políticos, jóvenes, violadas, mujeres, niñas, desaparecidas, colgados, amortajados, descuartizados y tirados en bolsas de plástico, enterrados en fosas clandestinas, sin nombre, sin historia, sin oraciones.

Todos son nuestros muertos en el cementerio oficial y clandestino llamado México, de frontera a frontera y de costa a costa, sin excluir las islas azules, morenas y rojas del centro.

Hablamos y discutimos de todo, del nuevo gobierno en turno, del populismo y del neoliberalismo, menos de nuestros muertos cotidianos por la violencia extrema. El plato de sangre de todos los días.

Ni una palabra, ni una lágrima, ni un gesto, ni un minuto de nuestra atención, ni un suspiro, ninguna solidaridad, ningún dolor, nada, son parte del paisaje, nuestros muertos mexicanos asesinados por mexicanos.

Hasta que nos toca. ¿Por qué yo? ¿Por qué ella? ¿Esto somos? ¿Esto es México? La peor violencia desatada contra nosotros mismos.

¿Matar es tan natural como vivir y morir, comer y coger?

Luego seguimos con nuestras cuentas, las sumas y las restas, cambiamos de canal.

–Si dios está con nosotros, ¿quién está con los otros?

–Si dios está a favor nuestro, ¿quién está contra nosotros?

–Si dios está con los otros, ¿quién está con nosotros?

–Si dios está con ellos y con nosotros, ¿quién es dios?

–Si dios no está con nadie, ¿no hay dios?

–Si no hay dioses en la tierra ni en el cielo mexicano, ¿a quién tocan las responsabilidades y las culpas en México?

–Los dioses de estas tierras fueron masacrados por otros dioses; así empezó nuestra historia 500 años atrás.

Las muertes violentas como fichas en la basura, nombres sin cuerpo ni espíritu, datos, números, estadísticas, nota roja en un país rojo de sangre, azul, morena, tricolor, humana.

No quiero ver ni oír más noticias, cámbiale de canal, el juego tampoco, está muy aburrido, mejor busca una buena película…

Todos somos dobles y triples. ¿Cuál de todos somos? Todos y otros.

Todos son nuestros muertos, todos, los buenos y los malos, los inocentes y los asesinos, todos. No hay tres listas: morena, roja, azul.

+ + + + + + + No hay cruces suficientes + + + + + + +

–Sobrellevad los unos las cargas de los otros… Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña… Porque cada uno lleva su propia carga… (Gálatas 6; 2-5).










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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