Apuntes al paso Q 12 Madrugada manchada

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Y de pronto me entró un desasosiego íntimo. Desperté sudando, angustiado. Con el tema desde hace días, semanas, en la cabeza. Me paré y me di un regaderazo. Puse agua a hervir para mi café. Escribo a mano en la mesita de la cocina. A deshoras, en la orilla de la ciudad central, escucho a lo lejos dos gallos y un perro cercano. El suave motor de los pocos autos que pasan. No me sorprendería escuchar un burro rebuznar. Aquí todavía dialogan, discuten, pelean, se agreden y se abrazan el mundo urbano y el rural. Es la Presidentes, colonia popular decente, je. Salvo los Caifanes, los Panchitos, los Nazis, los Pito Pérez Jolote, los Macarios, los palabreros…

Los testimonios, los datos y las reflexiones se van acumulando. Los hechos pesan y las palabras se adelgazan. Por primera vez estoy seriamente preocupado. ¿Estamos cambiando, en la dura y compleja ruta del cambio, de qué cambio? AMLO solo parece encarnar todo el Estado. Infalible, absoluto, mesiánico: el salvador, el redentor, el puro, el bueno, el rabino de la política mexicana. Si él señala a uno con el dedo flamígero del poder, ya se jodió. Si él guarda silencio y desvía la mirada, el tema no se toca. Si él dice: “Vamos bien”, es que vamos bien, aunque vayamos bien a ninguna parte. Bien. ¿A dónde queremos ir?

–No a la ley moral, verbal y legal en las manos de uno, sino en las instituciones democráticas del Estado, por maleables que sean.

–No al tejido de la dictadura del Yo-yo sin el encuentro y la deliberación del nosotros con los otros nosotros.

–No al mundo dividido en dos mitades, dos reinos, dos bandos, dos colores: los otros y nosotros.

–No al castillo de la pureza edificado con ladrillos oscuros.

–No a la comunión obligatoria de la 4T santificada y divinizada antes de haber dicho algo que valga la pena.

–No al golpeteo con la cruz de su moral y el perdón con el cordón de su bondad.

–No a levantar de la basura a quienes se doblan y quebrar a quienes resisten en nombre de sus principios.

–No a las trampas de la fe política.

–No al cielo prometido en la tierra con puras palabras; de otro modo lo mismo de siempre, dijo el poeta de “Los demonios y los días”.

–No, no, no…

–A su entereza y persistencia le ha faltado humildad y le ha sobrado soberbia.

–Comprender el factor humano: complejo, volátil, contradictorio, frágil.

–Saber que ordenar las cosas no es hacerlas, pueden ordenarse y no hacerse, hacerse mal, hacerse bien y ser contraproducentes.

–Ni los buenos somos tan buenos ni los malos somos unos monstruos.

–No al juez supremo convertido en el supremo poder.

–La popularidad no es sinónimo de eficiencia y bienestar social.

–La purificación del país, de la sociedad y del poder no se hace por decreto presidencial.

–Se puede ir al infierno por el camino del bien sin ver el mal.

–En el Gran Teatro de México, todos hemos sido jueces, verdugos, víctimas, testigos, indolentes, hedonistas, conformistas, intolerantes, guerrilleros verbales, combatientes del Fb y ciudadanos mediocres, mudos…

–Todos hemos levantado falso testimonio contra los otros todos y contra nosotros mismos.

–Todos hemos condenado a los otros sin pruebas y nos hemos absuelto nosotros sin merecerlo.

–Todos somos el público que aplaude, grita, vocifera, guarda silencio, desvía la mirada, se duerme y es feliz en su butaca, comiendo palomitas y bebiendo Coca-Cola.

–“La culpa que no se sabe culpa, la inocencia, es la culpa mayor”.

–¿Dónde estamos y a dónde vamos?

–¿Tenían y tienen razón los mejores y los peores críticos de AMLO?

–¿Los morenos en el poder son iguales o peores que los otros?

¡Viva México! ¡Mueran los malos! ¡Vivan los buenos! ¡AMLO es México! ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!

Difiero de este México, señor presidente Andrés Manuel López Obrador.

¿Quedará manchada nuestra democracia por los mejores hombres?

“Bajo el nombre

del Bien

el Mal se impuso.”

–JEP.

“El bien, quisimos el bien:

enderezar el mundo.

No nos faltó entereza:

nos faltó humildad.”

–Octavio Paz.

“Llovió tan intensamente que todos los cerdos quedaron limpios y todos los hombres, sucios.”

–Lichtenberg citado por Hans Magnus Enzensberger en “Malditas manchas”, Panóptico , Malpaso Ediciones, Barcelona, 2016, p. 76.

DEMOCRACIA MANCHADA

–¿Todo lo anterior está mal hecho y hay que hacerlo de nuevo?

–¿Es preciso destruir todo el edificio social de los gobiernos del PRIAN y levantar el nuevo rascacielos de AMLO-Morena?

–¿Y si sólo hay tiempo para destruir y no para edificar?

–¿No es eso el subdesarrollo, hacer de otro modo lo mismo que todos han hecho, estar empezando siempre de ceros y al final nada?

–Tan malo es querer cambiar todo como no cambiar nada.

–¿El rayito de esperanza es otro sol oscuro y tenebroso?

–¿Vamos al infierno por el camino del cielo?

–¿Tenían y tienen razón los mejores y los peores críticos de AMLO?

–Quien quiere ser como Cárdenas, Juárez, Hidalgo, López Obrador, ¿terminará como Luis Echeverría?

Desperté angustiado, bañado en sudor. ¿Soy parte del mal que he criticado en nombre del bien? ¿Debo aguardar tres años y suspender el juicio? ¿Qué puedo hacer? Carajo.

¡Viva México cañones! ¡Mueran los malosos! ¡Vivan los crédulos! ¡Pelas los dubitativos! ¡Por el bien del país, primero AMLO! ¡AMLO es México! ¡México es AMLO! ¡Vivan México y AMLO, cañones!

Difiero y protesto, señor presidente Andrés Manuel López Obrador.

Tengo dudas hacia dónde vamos en su administración mala y efímera.

El gran activista político puede ser un pésimo administrador político.

¿Hemos cambiado para bien los ciudadanos de la sociedad abierta, o los de abajo somos igual de culeros que los de arriba y en medio?

Q, Presidentes, México, marzo 2019.

     SENTIDO CONTRARIO / José Emilio Pacheco

“PICASSO [Obrador] Y SUS CRÍTICOS” / Desde entonces

“El río de tinta seguirá corriendo, / hilito de agua al pie de la montaña”.

–JEP, Desde entonces , Era, 1980.

–¿Creen los críticos que se pueden hacer las grandes obras sin lavar el régimen y con las manos limpias?










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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