AMLO. Miradas al paso de un palabrero

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1- La ambigüedad en literatura es riqueza; la ambigüedad política es el subdesarrollo.

2- Un país no lo hace un solo hombre; menos lo salva uno solo.

3- Quien quiere ser el mejor y hacer lo mejor, puede convertirse en lo peor.

4- Cree en el pueblo y cree conocerlo; ¿y la sociedad variopinta?

5- Tiene sus enemigos y sus amigos identificados, y parece dudoso su saber de la condición humana inconstante y volátil.

6- ¿En su gobierno veremos el choque de valores universales y democráticos entre la Justicia y la Igualdad contra la Libertad y la Pluralidad?

7- ¿Sabrá gobernar con los otros, los afines y los contrarios?

8- Habla demasiado. ¿Conoce el valor de las palabras y del silencio o juega con sus ideaciones? Por las palabras morimos todos.

9- Por mucho que haga siempre será poco. Es bueno saberlo de antemano. La voluntad se alimenta de humildad.

10- Julio Scherer conversando con Octavio Paz en Los presidentes:

–Le dije que meditaba con frecuencia en la condición humana de nuestros presidentes. Todo lo pueden frente a los individuos que bullen a su alrededor, poco pueden frente a la historia que algún día ansiaron modificar. (Scherer).

–El presidente en México puede hacer todo el mal que quiera y aunque quiera apenas puede hacer el bien. (Paz). (Grijalbo, México, 1976, p. 85).

11- Obrador puede ser un buen ejemplo ético de gobernante; no imponer su moral al gobierno y menos a la sociedad.

12- Podría ser pertinente una cartilla ética del gobierno en la práctica. No una constitución moral social. El buen gobierno no es una iglesia.

13- Los ciudadanos más críticos de la sociedad abierta, votantes y no votantes de AMLO, creo que no queremos pasar del Príncipe al Mesías en el Gobierno (no sé qué quiera el pueblo). Algunos simplemente deseamos un buen presidente que luche por la justicia y la igualdad democráticas, que termine con la corrupción y la impunidad hasta donde sea posible, y sin anular las libertades y la pluralidad crítica igual de necesarias.

14- Creo que se trata de estar todos conscientes del choque de valores universales y democráticos, y resolver los conflictos democráticamente, con la sabiduría salomónica, de las leyes y de la honestidad legítima.

15- Para mejorar las condiciones de los de abajo tal vez hay que afectar las condiciones de los de arriba, sin destruir a esa clase. Pienso. Una cosa es acabar con los privilegios mal habidos y otra poner y usar los privilegios legítimos al servicio de los demás. La diferencia es indecisa pero existe. Y por supuesto: el cambio no consiste en acabar con los privilegios de unos para que aparezcan en otros.

16- Con Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) desgraciadamente no pasamos del Estado propietario al Estado justo, sino a un nuevo patrimonialismo del poder político en amasiato con el poder económico.

La Pequeña crónica de grandes días de Octavio Paz (FCE, México, 1990) respecto a México sintetizada en dos ensayos, “Modernidad y tradición” y “Modernidad y patrimonialismo”, sigue siendo muy útil para la reflexión de un tiempo de cambio que terminó en fracaso.

¿Quién hará la crónica crítica del tiempo de Obrador que anuncia un cambio de régimen, sin duda muy necesario y muy esperado por sus 30 millones de votantes? ¿Cómo se desarrollará y cómo acabará el cambio anunciado? ¿Estado grande o chico, cuál es su tamaño democrático?

17- En estos apuntes al paso me permito citar y parafrasear a Paz en su segundo ensayo referido:

–Aunque el proyecto de cambio de régimen viene del gobierno en puerta, es la respuesta a una demanda colectiva de cambio. La participación popular no tiene por qué traducirse en asentamiento mecánico; puede manifestarse como diálogo, crítica o divergencia. El cambio de régimen no busca sólo partidarios: también necesita interlocutores. (Página 78 del libro citado). Uno de ellos es Enrique Krauze.

18- Y la pregunta del millón: ¿qué régimen político actual tenemos y qué régimen político queremos?

19- La verdadera crítica al gobierno en puerta de Obrador y al gobierno saliente de Peña comienza con la crítica honesta de nosotros mismos y desemboca en otra pregunta crítica: ¿qué hemos hecho y qué podemos hacer?

20- Celebro que hoy una buena parte de la izquierda partidista en México esté unida y en el poder en torno a un proyecto de cambio de régimen. Ojalá perdure esta unidad y veamos qué clase de izquierda tenemos. La unidad democrática no anula las discusiones críticas y menos rinde culto a la personalidad. La realidad es mugrosa, no ideal.

21- Sin renunciar al proyecto político común, es bueno mantener cierta independencia y entereza, vigor crítico y flexible, convicciones y responsabilidad práctica. Estar atentos a la realidad real de las cosas y de la gente. No sólo a los proyectos del poder y del jefe. Buena suerte.

22- Hay que convivir con los otros y no sólo tolerarlos: aceptarlos.

23- Entre la tribu social y el individualismo (el imperio del yo-yo-yo), ¿cuál es el hilo social y humano del tú-yo-él-nosotros-todos? Es el collar de la vida y se trata de enriquecerlo, no de destruirlo.

24- Y frente a los monstruos del Estado y del Gran Capital, ¿qué sociedad tenemos, queremos y hacemos? ¿Una sociedad liberal, egoísta, democrática, revolucionaria, clientelar, indiferente, desarticulada, dispersa, en vías de…? ¿Hacia dónde nos movemos como sociedad?

Q, lunes 3 de septiembre 2018.

Presidencia saliente y presidencia entrante.

¿Qué cuadro tendremos en 2024?

Proceso 2183 y Edición Extraordinaria AMLO, septiembre 2018.

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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