1 de julio. Las razones

|




 elecciones_2015_queretaro_boletas

En los siguientes renglones, su servidor tratará de hacer una breve reflexión sobre las que considero son las principales razones que nos permiten explicar los impresionantes resultados que arrojaron las elecciones del pasado 1 de julio.

1. Por México al Frente. Amén de existir divergencias ideológicas insalvables entre los tres Partidos que conformaron esta coalición electoral (PAN, PRD y MC), -mismas que empezaron a aflorar precisamente días previos a la elección citada-, quizás los factores que más pesaron en la derrota del Frente, sean los siguientes:

A): El recuerdo vivo del pasado reciente de dos presidencias panistas, hacían poco firma la oferta del candidato Ricardo Anaya Cortes de promover un cambio profundo en la vida política nacional, puesto que una de sus dos cabezas en quien recayó la elaboración de la estrategia política electoral, (el señor Santiago Creel), fue el secretario de Gobierno del presidente Vicente Fox, que al decir de muchos, se encargó de aconsejarle a su jefe pactar con el PRI, a fin de llevar la fiesta en paz. Por lo que ve al sexenio de Felipe Calderón, se debe recordar que llego al Poder Ejecutivo federal, gracias a una alianza con el priismo a través del entonces Gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto. Además que en virtud de la guerra declarada al narcotráfico a principios de su sexenio se desato una espiral de violencia infernal que lleva hasta la fecha, aproximadamente 230 mil muertos y cerca de 30 mil desaparecidos. También figuraba en el entorno más cercano del aspirante queretano, su paisano Diego Fernández de Cevallos (icono del tráfico de influencias), de modo que ante los ojos de millones de mexicanos, esta oferta de “cambio”, no era lo suficientemente creíble.

B): La forma autoritaria y antidemocrática mediante la cual el ex –joven maravilla se hizo de la candidatura presidencial, causó fracturas al interior de su organización partidista, sobre todo, produjo molestia, enojo y rencor en el ala calderonista al grado de que doña Margarita Zavala, se vio orillada a renunciar al PAN, para efectos de poder postularse por la vía independiente. Recientemente tres militantes identificados con ese grupo, -entre quienes destaca el Senador Ernesto Cordero- fueron expulsados de su Partido.

C) La ambición desmesurada de Ricardo Anaya, es igualmente proporcional a su inmadurez política. Pongo cuatro ejemplos para ilustrar lo que digo. Primero. Por no saber calibrar bien el peso de sus palabras, (o por pasarse de lanza),-en el entendido de que entre gitanos lo más recomendable es no leerse las manos-, acusó a los priistas de corruptos, al grado de amenazar con meter a la cárcel al presidente Enrique Peña Nieto, si llegaba a la Presidencia de la República. Tirando con ello por la borda cualquier posible alianza PRI-PAN.

Tal amenaza como es natural, encendió los focos rojos en Los Pinos. Producto de ello, la PGR inició una carpeta de investigación misma que fue filtrada a los medios de comunicación, amagando con ejercer acción penal en contra de Anaya Cortes por un supuesto delito de lavado de dinero. ¿Cuál fue la respuesta de éste? Envolverse en la bandera de víctima y jamás presentar una argumentación bastante clara, honesta y convincente.

Segundo. En el debate entre los candidatos presidenciales llevado a cabo en la ciudad de Tijuana, Baja California, quien hizo ver mal a aspirante panista fue uno de los moderadores, un joven periodista inteligente y brillante de nombre León Krauze, quien le pregunto aquel que estaría dispuesto a hacer en caso de que fuera presidente para enfrentar a Donald Trump, (le recordó que recientemente su asesor Jorge G. Castañeda, había declarado que se pondría todo sobre la mesa si el Jefe de la Casa Blanca insistía en que nosotros pagáramos la construcción del muro fronterizo, cancelara el TLC, y prosiguiera con su política antiinmigrante). Ricardo Anaya, expreso: ¡Todo se podrá sobre la mesa! ¡A los tiranos se les enfrenta! – añadió-. A lo que Krauze, replicó: Todo, ¿es todo? ¿Cooperación antinarcóticos, en materia de migración, de seguridad? ¡Todo es todo!, volvió a manifestar Ricardo Anaya. Sorprendido, el moderador en mención, exclamo: ¡Lo que usted acaba de decir, ni el propio Kim Jong- un (presidente de Corea del Norte), lo ha dicho…!

Tercero: En susodicho debate, huelga decir, el joven Anaya Cortes volvió a exhibir su estilo bravucón de perdona vidas, al desplazarse hasta el lugar donde se encontraba su principal oponente, Andrés Manuel López Obrador, y tratar de provocarlo, lo cual a los ojos de los millones de cristianos mexicanos –en sus diferentes denominaciones- constituye un acto reprobable, toda vez que las personas mayores merecen todo nuestro respeto y consideración. ¿Pero se trataba de una contienda electoral? Aun así, en todo, incluso en la guerra, existen reglas y principios éticos que deben ser observados por los contendientes.

Cuarto. Algunos de los promotores y simpatizantes de Ricardo Anaya, lo compararon por cuestiones de edad (39 años), con los que tenía el señor Carlos Salinas de Gortari, al momento de asumir el mando supremo. ¡Sería otro Salinas! –presumían-. Graso error. Al querer hacerle un bien, le hicieron un mal, pues el ex –presidente mencionado sigue teniendo muy mala fama pública. Y Anaya no se deslindó de esos comentarios.

2. La coalición PRI, PVEM y PANAL, “Todos por México”. Tal vez fueron dos los más graves problemas que registró desde su origen la candidatura de José Antonio Meade Kuribreña, por un lado, estuvo su alejamiento y la poca identificación con las bases y cuadros priistas, por el otro, su total identificación y asociación con un sexenio marcado por la corrupción, y con bajos niveles de aprobación popular. En efecto, al ser Meade una clara imposición de Peña Nieto, las bases del otrora Partido de Estado, lo vieron con indiferencia, mientras que los cuadros tricolores, lo percibían con recelo pues vino a desplazarlos de una eventual candidatura presidencial. Todo ello aunado a una reticencia de parte de Meade para tomar distancia de un Gobierno que pasará a la historia marcado por graves escándalos de corrupción e impunidad: Casa Blanca, Odebrecht, Estafa Maestra, Paso Express, Ayotzinapa, y el saqueo de las arcas públicas de sus respectivas entidades de parte de los gobernadores Roberto Borge, César Duarte, Javier Duarte, Sandoval, Medina, pertenecientes todos ellos a la denominada “Nueva Generación” del PRI (sic y recontra sic), etc., etc.

Se supone que Meade fue escogido por el presidente Peña por ser un hombre de todas sus confianzas, por compartir el ideario neoliberal y por no estar vinculado formalmente con el PRI. Era, se dijo, un candidato “ciudadano”. Pero contrario a esta última lógica, el candidato externo pidió desde un principio ser considerado como un priista más, clamando su arropamiento. Y así justamente, como un priista más, fue percibido por el grueso de la ciudadanía. Insisto: como un priista más, precisamente cuando ese Partido, y el Gobierno surgido de sus filas tras la segunda alternancia, pasan por una aguda crisis.

3. Andrés Manuel López Obrador, (Morena, PES y PT): “Juntos Haremos Historia”. Son varios los elementos que a mi juicio nos permiten entender y comprender el apoyo de 30 millones de electores a la candidatura de López Obrador, a saber: Un hartazgo generalizado en contra de la corrupción, impunidad y la violencia criminal que padecen amplias regiones del país, una campaña a ras de suelo, al mismo tiempo, una utilización eficaz de las redes sociales, un estilo sencillo, accesible y humilde de López Obrador para acercarse a la gente, una amplia alianza de fuerzas políticas y sociales, una sensibilidad y capacidad muy especial por parte del tres veces candidato para captar, escuchar e interpretar el sentir de la sociedad, particularmente de sus sectores excluidos, (no recuerdo a ningún candidato que suscite el fervor popular como él, seguramente este fenómeno obedece a que el pueblo lo concibe como su “Tribuno plebis”), y una oferta de Gobierno distinta a la neoliberal, que pone en el centro de su acción, la igualdad, equidad social, y la fe en que es posible el cambio social y político de México.

Sin olvidar por supuesto, la presencia de empresas encuestadoras serias, misma que desde un principio de la campaña, registraron la diferencia sustancial que separaba al tabasqueño de todos sus demás contrincantes. En un contexto así, intentar realizar un fraude electoral por parte del Gobierno y grupos del poder, hubiera sido francamente suicida. Mientras que permitir unas elecciones libres, puede ayudar a canalizar por vías institucionales el malestar social, fortaleciendo con ello nuestra incipiente democracia.

4.Enderezar los entuertos nacionales, en un país cuyo rostro y fisonomía siempre han sido deformes, costará mucho trabajo. Pero al menos, el primer paso ya se ha dado. Esperemos por el bien de todos, que haya sido el correcto.

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario